Insólita Península
El paso a nivel del tren de Negrín

Visita a un paso a nivel que cumple 80 años. El paso a nivel del tren de Negrín.

Paso a nivel del tren de Negrín
Huellas del paso a nivel del tren de Negrín por la antigua carretera Madrid-Valencia a la altura de Belinchón. Javier de Frutos
Javier de Frutos

publicado
2018-06-30 06:31

Las autovías que cortan la Península parecen tan solo túneles al aire libre. El paisaje queda difuminado, oscurecido, tal vez ignorado. Se trata tan solo de evitar los obstáculos, de elegir el carril que no se detiene, de repostar en la gasolinera sin conceder un minuto de más, de no leer los carteles que recuerdan el número de muertos en la Semana Santa del año pasado. La aguja avanza: 120, 130… Toca levantar el pie y lanzar una crítica mil veces repetida a los que pasan a 140, a 150. Estamos en la A-3, en la carretera de Valencia. La playa se intuye. Se puede ir y volver en el día. “Esta carretera sigue igual que siempre”. Con su sube y baja, sus curvas. “Perales de Tajuña. Aquí nos dimos la vuelta en un puente de mayo”. Un atasco inolvidable del año 2005. Y se hace memoria de los viajes antiguos. Del calor, sobre todo del calor.

Hoy, sin embargo, toca detenerse en Belinchón, en la provincia de Cuenca, a poco más de 70 kilómetros de Madrid. El propósito de la parada es visitar un paso a nivel que cumple 80 años.
Nada más desviarse en Belinchón, el viajero habrá de tomar la primera salida de la rotonda, que no parece ni siquiera una salida, sino tan solo un amago de camino. Y, a partir de ese instante, es aconsejable dejarse llevar.

Descender la antigua carretera Madrid-Valencia a su paso por Belinchón significa retroceder más de medio siglo. El empedrado y las curvas de herradura sugieren un trazado muy lento para vehículos ruidosos y coches de línea atestados de bultos. Hace 80 años, en plena guerra civil, la carretera permanecía en funcionamiento bajo el bando republicano, pero un acontecimiento singular cortó por unos instantes su trayectoria. Nada más terminar el descenso de Belinchón, en una ligera vaguada del terreno, hoy todavía puede apreciarse un corte claro en el empedrado, un tajo de asfalto que es la huella del tren de Negrín. Aquel tren circuló por primera vez el 8 de junio de 1938.

En La batalla del tren (2017), José Luis Fernández de Casadevante y Alfaro ofrece un minucioso y muy documentado estudio sobre este tren esencial en las comunicaciones republicanas en la guerra civil. Un acercamiento que permite recorrer paso a paso un camino de hierro de 91,2 kilómetros entre Torrejón de Ardoz y Tarancón, construido en diez meses por “más de 10.000 hombres entre militares, trabajadores, voluntarios y presos”. La vía, auspiciada por el Gobierno de Juan Negrín, permitió romper el aislamiento ferroviario entre Madrid y Valencia, y estuvo en funcionamiento apenas un año. La batalla del tren pone el foco en el paso a nivel de Belinchón: “El interés de esta historia reside en que es el único rastro de paso a nivel hoy conservado intacto y detectable sobre carretera original. Para mayor mérito de este único superviviente, se da la circunstancia de que fue proyectado como provisional, ya que entorpecía el tráfico de esta vital carretera”.

Me sitúo en el punto exacto del paso a nivel y quiero imaginar el sonido de aquel tren efímero que daba una esperanza ferroviaria a un bando cada vez más desesperanzado.

Al noreste, los restos de un pequeño talud permiten apreciar el recorrido original del tren. Luego nada se distingue. El trazado se pierde entre campos de cultivo. En estos días de primavera prolongada, surgen amapolas y flores sin prestigio de todos los colores, aunque predominan el morado y el amarillo. De pronto, oculto entre los pliegues de la pendiente que asciende hasta la iglesia de Belinchón, aparece un rebaño que levanta polvo y ruido de cencerros. El pastor va ataviado con un mono de trabajo y un sombrero con pañuelo; el perro que lo acompaña no para de perseguir con correteos precisos a las ovejas que se distancian del grupo. Mirar esta escena con afán de comentarla me convence de cómo la ciudad se ha alejado del campo. Ya ni siquiera sobreviven en los alrededores de Madrid aquellos descampados de los años 80, en los que convivían adolescentes atrevidos, yonquis discretos, chabolistas, rebaños de ovejas y pastores que nos encargaban la compra de una barra de pan.

Al suroeste del paso a nivel solo queda un cúmulo de plantas muertas, algo de basura y el muro sobre el que circula la A-3. El paso de los camiones y de algunas motos se hace notar y nos recuerda que este es un terreno de paso, una de esas oportunidades para acelerar y ganar tiempo.

Fin del paréntesis. El paso a nivel de Negrín queda atrás como una grieta del tiempo. Y toca continuar, llevados por la velocidad, por el deseo de llegar cuanto antes.

Relacionadas

Insólita Península
La ciudad de las frases recordadas

Entre las calles de piedra de Salamanca, uno de los vestigios que está en la mente de cualquier visitante es el recuerdo de dos frases pronunciadas, convertidas en lugar común de la historia: “Decíamos ayer”, atribuida a Fray Luis de León, y “venceréis, pero no convenceréis”, atribuida a Miguel de Unamuno.

Insólita Península
Tiempo y tragedia en Granada

Nadie tiene dudas de que el cadáver de Federico García Lorca se encuentra en una zona abarrancada entre las localidades de Alfacar y Víznar, a pocos kilómetros al norte de la capital granadina. Allí fue asesinado.

Insólita Península
Porque es sábado en Cambil

En el mercado crecen los puestos de frutas. Un vendedor acarrea melones en una carretilla y se ofrece a llevarlos a la casa de quienes los compran. En un altavoz suenan las canciones del verano de hace 40 o 50 años. Quiero que el recuerdo de Cambil una mañana de sábado sea tan solo este.

0 Comentarios

Destacadas

Chile
Chile: así empieza una revolución
Lo que empezó como una protesta estudiantil contra la subida del billete del metro se ha convertido en una revuelta generalizada contra el Chile que dejó la dictadura de Augusto Pinochet.
Laboral
Más de un centenar de trabajadoras de hogar y cuidados ponen el cuerpo en su segundo congreso

Con el lema Juntas transformamos desde la acción, ¿y tú?, las trabajadoras de hogar y los cuidados están celebrando su segundo congreso en tres años. 

Carta desde Europa
La cosa se pone seria

Impaciente ante la procrastinación alemana, Macron declaró a la OTAN en “muerte cerebral”, mientras intenta el encuentro con Putin.

Afganistán
Dieciocho años de mentiras para justificar la guerra más larga

En el peor punto de un conflicto que se ha recrudecido en los últimos tiempos ⎼solo en 2018 se contabilizaron diez mil víctimas civiles⎼ la publicación de entrevistas confidenciales a responsables de la invasión de Afganistán ha anulado la coartada de que Estados Unidos progresa en sus objetivos en una guerra que dura ya 18 años.

Pensiones
CGT se adhiere a la convocatoria de la huelga general

El sindicato anima a sus afiliados a participar en la huelga del 30 de enero por la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria, pero califica de “decisión unilateral” la convocatoria, realizada por una parte del movimiento de pensionistas a través de los sindicatos ELA y LAB en nombre de todos los jubilados.

Últimas

Música
El sonido del trap: de Steve Lean a Metro Boomin

La labor en la sombra de Steve Lean es la del constructor sónico de toda una filosofía vital donde figuras como PXXR GVNG, Yung Beef o Kaydy Cain han armado su universo.

América Latina
Bolivia y los silencios rotos

En Bolivia se ha roto con los silencios impuestos y no habrá golpes en el Estado ni gritos en los cuarteles o despachos que puedan volver a imponerlos.