Editorial
Hasta el final, compañeras

El 8M no es una huelga al uso, también es de cuidados. Pero un día es solo eso. Tenemos que estar alerta para que el 8M no sea solo una jornada de celebración.

Mani 8M Pamplona
Cabecera de la manifestación feminista en Iruñea Redacción Hordago

publicado
2019-02-22 18:47:00

Si el 8 de marzo de 2018 fue un estallido feminista, este año se plantea como una posibilidad de avanzar en la organización de un movimiento masivo, pero que pierde su factor de novedad. El año pasado supimos que éramos muchas, que estábamos en las ciudades y en los pueblos, que si nos tocan a una, nos tocan a todas.

La huelga feminista de 2019 ajusta algunos cabos que quedaron sueltos entonces, como el lugar de los hombres ese día. Y en Euskal Herria su lugar es el de cuidar, porque el feminismo revindica que el trabajo reproductivo es necesario para que el productivo sea posible, y que la obligación de la mujer a llevarlo a cabo sola, como algo esencial a su naturaleza, es una división sexual del trabajo que ata a las mujeres a la casa y al marido. Por eso, el 8M no es una huelga al uso, también es de cuidados. Pero un día es solo eso. Tenemos que estar alerta para que el 8M no sea solo una jornada de celebración.

El exceso de consumo es un pilar del capitalismo. Además, como mujeres sabemos que somos un bien de consumo más. Contra eso también hacemos huelga. Debemos evitar que nuestro movimiento se convierta en una mercancía, en la rememoración fetichista de aquel 2018 en que las calles reventaron, en moneda de cambio de discursos mediáticos y políticos. Porque las que estábamos en aquellas calles éramos las que podíamos, pero hay muchas otras. Las inmigrantes sin papeles, las trabajadoras del hogar y otras tantas que no pueden acceder al derecho básico de huelga. El capitalismo convierte la subversión en un valor de mercado, pero solo puede aceptar la diferencia por cupos: un presidente negro, unas cuotas para mujeres en las empresas, un asiento parlamentario para una trans. Asimilar la diferencia al completo y de forma equitativa implicaría abolir el género y la raza como elementos de jerarquía y poder. Situar los cuidados en el centro supone desplazar el eje productivo en el que se sustenta esta economía. Ambas estrategias socavan la estructura de clases y confrontan de raíz al discurso liberal.

El feminismo es un pensamiento profundo, de siglos, y estamos en el momento de extenderlo lo máximo posible. Que esta huelga sirva para continuar lo que logramos en la anterior. Para saber que somos más y que lo somos todo el año, a nivel internacional, contra cualquier intento de recortar nuestros derechos y los de cualquier colectivo débil; para azuzar a quienes, diciendo estar de nuestra parte, prefieren el inmovilismo, y para avanzar en la conquista de lo que también tiene que ser nuestro. Es un camino largo, pero venimos de un viaje más antiguo aún. Que esta huelga sea un nuevo impulso para no claudicar. Para llegar organizadas hasta el final, compañeras.  

Relacionadas

Editorial
Antes da tormenta

A desvantaxe competitiva na tecnoloxía 5G e o interese de Trump por chegar ás eleccións sen ter defraudado a quen o votara pola súa aposta proteccionista fixo que os republicanos volvan a súa mirada a Europa.

Editorial
28A, el yo contra el nosotras

La derecha plantea soluciones simples a problemas complejos para capitalizar las incertidumbres. La feminización de la política no ha cambiado el modo de hacerla, pero no todos son iguales.

Editorial
És temps d’idees pròpies
1
Ocórrega el que ocórrega hui, demà o el 28 d’abril, una cosa han de saber: al País Valencià, no passaran. No els deixarem passar.
1 Comentario
#31263 10:52 5/3/2019

Es verdad que yo no creo en partidos políticos pero la realidad es la que hay. Pero yo creo que las organizaciones feministas deberían de sentarse con partidos políticos y mirar cada uno lo que está dispuesto a hacer para luego llamar al voto a "X" partidos o a cuales no por lo menos. Al final hoy en día el mayor cambio se podruce desde las instituciones y que haya feministas que voten a partidos como Cs, PSOE, PNV etc etc solo mantiene el status quo.
A la huelga!

Responder
1
0

Destacadas

Enfermedades
Duelo permanente: cuando hay que aprender a vivir con la ausencia del presente

Las víctimas por daño cerebral irreversible son muchas más de las que figuran en las estadísticas. Familiares y allegados pasan meses, años e incluso décadas al lado de sus seres queridos en estado vegetativo o de mínima consciencia sin poder cerrar su dolor.

Trata
Varapalo de la jueza a la Fiscalía por exculpar a tres policías en la investigación por trata en dos clubs gallegos
Concluye la instrucción relativa a los clubs Queens y La Colina, donde la magistrada atribuye la infracción de una docena de tipos penales a los encargados de los prostíbulos y procesa en contra del criterio de la Fiscalía a tres agentes por asociación ilícita, tráfico de armas y colaboración.
Capitalismo
Estados Unidos contra China

¿Acaso el imperio estadounidense es tan vasto y arrogante en sus exigencias, que cualquier potencia emergente debe enfrentarse a él?

Cine
Ognjen Glavonic: “Las élites de Serbia representan desde finales de los años 80 la vanguardia de la posverdad”

Para el director Ognjen Glavonic, su película La carga es un proyecto contra la lógica del nacionalismo. En ella se ve un drama marcado por los silencios mientras tienen lugar una limpieza étnica y los bombardeos de la OTAN.

Últimas

Partidos políticos
Almeida y Colau, los apellidos del día de la investidura municipal

Hoy, 15 de junio, se forman los Ayuntamientos salidos de las urnas el pasado 26 de mayo. Hasta última hora se han mantenido las negociaciones en un buen puñado de ellos. El PSOE sale reforzado, el PP recupera Madrid y el “cambio” solo resiste en Barcelona, Cádiz y València.

Eventos
Así fue la jornada Mujeres escritoras contra el fascismo
El 15 de junio 'El Salto' organizó una jornada llena de mujeres que combaten el fascismo, cada día, mediante la palabra. Un día en que compartimos debates y saberes, comimos juntas y terminamos bailando.