Arte
Gentz del Valle: "Echo en falta el equivalente femenino de Oteiza”

Gentz del Valle Lersundi y Manso de Zúñiga (Lekeitio, 1956), es una artista que trabaja de profesora en la Facultad de Bellas Artes de la UPV. Su última instalación en el Koldo Mitxelena habla de la inmigración invitando a contemplar la realidad a través de orificios.

Gentz del Valle, por Ione Arzoz
Gentz del Valle, artista y profesora de Bellas Artes Jone Arzoz

publicado
2017-11-24 16:14:00

Gentz del Valle Lersundi y Manso de Zúñiga, artista nacida en 1956 en la costa vizcaína, pasó la juventud en Navarra y su vida adulta ha consistido en un ir y venir entre Lekeitio, Iruñea y Bilbao. Hija de ingeniero de minas y geólogo, y de ama de casa aficionada a la pintura, trabajó como freelance y ahora ejerce como profesora en la Facultad de Bellas Artes de la UPV. Perspectiva (Fuera de lugar), su última instalación en el Koldo Mitxelena, habla de la inmigración invitando a contemplar la realidad a través de orificios.

¿Se nace pintora o se hace?
Siempre sentí que era lo que me tocaba hacer, y hubo un placer prematuro en responder al mundo a través de ese medio, cosa fácil porque dibujar durante la infancia es mucho más natural que escribir. Mi madre nos alentaba, a mis hermanos y a mí, y cuando se acababa el papel seguíamos con las paredes...

¿Un camino de rosas?
Me apuntaron a clases extraescolares de arte con toda su buena intención, pero fue lo más parecido a un castigo. La profesora me trataba como si fuera una adulta y pasaba las horas haciendo ejercicios de ingreso en la universidad. Llegaba a casa a las diez de la noche. El horror.

Pero la vocación permaneció...
Por suerte, la afición era mayor. Estudié primero en la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona y luego Bellas Artes en Bilbao. Eran finales de los años 70 y el arte de vanguardia aún no era un entretenimiento de masas ni se habían canonizado sus clichés. Era marginal y solo nos interesaba a cuatro. Yo seguía a Rauschemberg, Hamilton, Hockney, Bourgeois... sin decantarme por nadie en particular. En la carrera no aprendí gran cosa, por desgracia, y como, además, me la pagué yo con trabajos que iba pillando, mi decepción fue mayúscula.

Mi primera obra fue censurada por contener desnudos masculinos

¿Por qué?
Mucha efervescencia pero también gran confusión. Había algún que otro buen profesor pero, en general, en la facultad reinaban el despiste, la improvisación y una cierta idea de que lo nuestro tenía más que ver con poses bohemias que con otra cosa. Ejercicios pensados para secundaria, clases magistrales como si no supiéramos leer... Me salí del tiesto varias veces, cosa doblemente comprometida siendo mujer porque había que lidiar, además, con los deseos sexuales del profesorado masculino.

¿Y entonces?
Mi primera exposición individual fue censurada y se cerró al día siguiente de su inauguración, por tratarse de una instalación, contener desnudos masculinos y ¡estar pintada por una mujer! Ahora mismo, las graduadas en Bellas Artes son más del 60% y, entre tanto, el 70% de las becas para desarrollo de la obra de artistas noveles son para hombres. Lo de siempre. Para mí, ser feminista es prácticamente inevitable si eres mujer.

¿Por eso la naturaleza, como entidad femenina, es la esencia de tu obra?
Es la protagonista omnipresente de la vida, relegada a un segundo plano. Las nociones de origen y de creación... todo lo que se asocia con la dimensión femenina del mundo ha sido tergiversado, maltratado y sometido hasta su desaparición. La ridícula idea patriarcal de progreso es la causa de la sexta extinción masiva en la historia del planeta.

En “Bi Mendi/Dos montes” tomaste dos montañas como Praileaitz y Anboto como símbolo de la destrucción material y simbólica...
La ciencia masculina ha favorecido un desarrollo extraordinario de la técnica. La naturaleza ha sido concebida como el otro, algo separado y no parte constituyente de lo que somos. Su artificialización es el empeño obsesivo por ser dioses, desde una concepción trivial e irresponsable.

¿Puede el arte contemporáneo ser una forma de activismo?
En verdad se le da más importancia al comisario que al artista, a los premios obtenidos que a la trayectoria del trabajo, al discurso que a la obra, a los contactos que a las ideas, a la apariencia que a la esencia de la obra. Es el poder, puro y duro. Y, aun así, a veces, hay obras que son capaces de activar formas diferentes de comprender el mundo aunque es asunto de cada cual convertir su trabajo artístico en activismo explícito o no.

¿Y qué opinas del arte contemporáneo vasco?
Conectó una tradición cultural que venía de un pasado muy remoto con unos planteamientos de arte moderno que le dieron cabida. Oteiza lanzó el órdago desde planteamientos rupturistas. Después vino la postmodernidad y llevó a cabo la puesta al día, la reconversión industrial aplicada a la cultura. No obstante, el relato de la vanguardia artística vasca es íntegramente masculino y yo echo en falta el equivalente femenino de Oteiza. Sin embargo, la sola mención de esa posibilidad es una herejía, porque lo funcional es el discurso mitológico del genio masculino, con sus zonas de sombra entre las que sobresale la originalidad épica. Ahí estamos. Todavía.

Relacionadas

Arte
La escoba que voló del Reina Sofía a unas jornadas de arte anarquistas en Carabanchel

La quinta edición de las Jornadas de Arte y Creatividad Anarquistas (JACA) se celebra este fin de semana en el EKO de Carabanchel, con charlas, performances y alguna obra inclasificable.

Arte
“Un pelo de mi coño vale tanto como una obra de Santiago Sierra”

La artista Nuria Delgada pone a la venta su vello púbico en una performance que cuestiona el machismo en el mercado del arte. El precio de partida de cada pelo de su coño es de 200.000 euros, el mismo por el que Santiago Sierra vendió su ninot del rey Felipe VI en la última edición de ARCO.

1 Comentario
Exalumno 20:32 9/9/2018

Esta tía sí que sí!!

Responder
2
0

Destacadas

Salario mínimo
Un salario mínimo europeo y cinco historias de vida

La recién elegida presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, ha propuesto la creación de un salario mínimo europeo durante su mandato.

Carta desde Europa
Misión cumplida, pero el final del juego significa realmente que el juego todavía está por comenzar

Las elecciones griegas clausuraron una etapa, la de la insurgencia contra el diktat del Tratado de Ámsterdam, e inauguraron la posibilidad de una nueva tormenta que, según el autor, vendrá desde Italia.

Derecho al agua
Más de una décima parte de la población mundial podría carecer de agua potable en 2030

Las señales de colapso de la civilización industrial están a nuestro alrededor. Debemos prestar atención y prepararnos para vivir en el mundo que nos ha traído la perturbación climática.

Últimas

Laboral
El Ayuntamiento de Leganés hace contratos fraudulentos a paradas de larga duración

El sindicato CGT acusa al consistorio de aprovecharse de un programa de la Comunidad de Madrid para la inserción laboral de personas desempleadas “que precariza el empleo, los servicios públicos y que solo sirve para maquillar las cifras del paro”. 

Cine
El legado audiovisual de las misiones Apolo
El documental ‘Apolo 11’, de CNN Films, adereza el quincuagésimo aniversario de la llegada a la Luna
Fondos buitre
Fidere, la sombra de Blackstone convertida en el rey inmobilario

¿Quién está detrás del fondo estadounidense que se ha convertido en una de las principales empresas inmobiliarias en el Estado español?

Movilidad
Los gobernantes que perdieron la chaveta

La última ocurrencia del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y de la candidata a presidir la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es que Madrid Central supone mayor delincuencia. Qué menos que darle una vuelta a tan llamativa tesis.