Coronavirus
Xavi Palos: “Con la actual crisis vemos que podemos vivir sin jugadores de fútbol, pero no sin agricultores”

El activista considera que los valores de la economía social y solidaria (ESS) son los únicos que pueden tejer una respuesta viable a la crisis sanitaria y ambiental, tal como se abordará este domingo en la Feria virtual de ESS del districto barcelonés de Sant Andreu

Huerta
La crisis actual ha revalorizado actividades como la agricultura Rosa Alh

El Covid-19 ha desencadenado una crisis sanitaria sin precedentes en este milenio, que ha colapsado los sistemas de salud de alrededor del mundo y un tercio de la población mundial vive confinada. Para Xavi Palos, uno de los organizadores de la Feria de la Economía Social y Solidaria (ESS) que se celebrará el domingo en Sant Andreu (Barcelona), el problema es que el capitalismo premia al lucro por encima de la vida de las personas; pero el contexto actual ha erigido los valores de la ESS como la única respuesta viable a la crisis sanitaria.

Por el momento, en España la pandemia ha costado la vida de unas 22.200 personas y más de 213.000 casos detectados; mientras que a nivel mundial el número de víctimas mortales asciende a 187.000 y hay alrededor de 2,7 millones de infectados. Pese que no existe una vacuna, no es un virus desconocido para los científicos. En 2007 un estudio de la Sociedad Americana de Microbiología detallaba que se habían detectado 8.000 casos de infectados por Covid. Además, alertaba de las fatídicas repercusiones sanitarias y socioeconómicas que se podían desencadenar de una crisis provocada por una pandemia de Coronavirus.  

Tal como advertía el estudio, los sistemas de salud de alrededor del mundo no estaban preparados para hacer frente a la actual emergencia sanitaria y, en buena medida, porque, durante la crisis económica, muchos Gobiernos recortaron el dinero que se destinaba en sanidad.  De los inconvenientes de estas medidas, ya venía avisando la marea blanca, el nombre con el que se conocía al personal sanitario que se manifestaba en España contra el “tijerazo” a la sanidad del gobierno del Partido Popular (2011-2018). Alegaba que se estaban externalizando servicios del sector público al privado, así como que los recortes en recursos materiales y humanos imposibilitaban ofrecer un servicio de calidad.  

La actual crisis sanitaria es un reflejo más de que el sistema capitalista sitúa la economía por encima de la vida y el bienestar de las personas, expone Xavi Palos, miembro de la Xarxa d’Economia Social i Solidària de Catalunya (XES). Sin embargo, es optimista y cree que esta situación se puede revertir porque la crisis mundial desatada por la pandemia del Covid-19 ha evidenciado que los valores de la economía social y solidaria afloran como la única respuesta viable a la emergencia sanitaria y al modelo actual. 

Uno de ellos, asegura, es la economía para la vida, es decir, poner en el centro de la actividad a las personas y su bienestar en vez de la productividad y el lucro. “La crisis muestra que hay dos economías: la nuestra o la que se basa en maximizar los beneficios, pese las pérdidas de vidas humanas, como se ha visto en los discursos más neoliberales del (presidente del Reino Unido) Boris Johnson y (el de los Estados Unidos) Donald Trump, que ponen a la economía antes de la salud de la gente”, argumenta Palos. Añade: “Nosotros defendemos que desde la economía también se puede proteger la salud de las personas”.

Por otro lado, para evitar los contagios, la mayoría de los países del norte del hemisferio han confinado la población, que solo puede salir en escasas ocasiones, entre ellas, para comprar alimentos.  Además, se ha restringido la movilidad nacional a la vez que se han cerrado fronteras, lo que ha favorecido el consumo del producto local. Así pues, razona Palos, la actual situación de emergencia ha puesto en valor dos pilares de la ESS: el comercio de proximidad y la agricultura. “Una de las oportunidades que nos da esta crisis es que la gente ve que podemos vivir sin jugadores de fútbol, pero no sin agricultores”, remarca.

Para el activista, otros valores esenciales de la ESS son la interconexión e intercooperación de cooperativas, asociaciones, redes de apoyo y la sociedad civil en general para dar respuesta a las necesidades desencadenadas por la pandemia. En España, por ejemplo,  la crisis generada por el Covid dejó a 900.000 personas sin empleo en los primeros quince días de estado de alarma (del 14 al 31 de marzo). Por ello, explica Palos, en Cataluña  se ha creado un Fondo Cooperativo para apoyar a las iniciativas que se articulan como una respuesta a la crisis sanitaria y social en ámbitos como la alimentación, el textil, los cuidados, la construcción o la tecnología.  

crisis sanitaria y climática, consecuencias del capitalismo

La XES argumenta en un comunicado reciente que la emergencia desatada por el Coronaviurs está íntimamente ligada a la crisis climática, así como al modus operandi de un “sistema patriarcal capitalista y productivista”.  En este sentido, especifica que la deforestación y la urbanización han destruido millones de hectáreas de espacios naturales, hábitat de especies salvajes, que se han visto obligados a emigrar cerca de las ciudades. Estos traen consigo nuevos microbios para los humanos, como el Covid. Además, la ganadería industrial, con miles de animales hacinados, favorece a la circulación de microbios; mientras que el incremento de la temperatura propicia que mosquitos como el dengue, que hasta ahora solo habitaban el hemisferio sur, hayan llegado a Europa.

Bajo el punto de vista de Palos, las emergencias sanitaria y climática demuestran que  ”valores de la ESS que, hasta ahora, eran cuestiones más ideológicas, actualmente, son necesarios e imprescindibles”. Por ello, agrega: “Si nos salvamos a nosotros mismos y al planeta será gracias a que implementamos al máximo tanto los valores como las prácticas de la economía social y solidaria”.  

Pese que Palos es optimista y cree que los valores de la economía social y solidaria están cogiendo peso en el contexto actual, también teme que la crisis sanitaria pueda acarrear consecuencias negativas como: naturalizar el papel del ejército; descentralizar el poder político; recorte de libertades; así como que las grandes multinacionales se enriquezcan comercializando la vacuna del Covid-19 o creando APPS para controlar a la población.

Para evitar esto, uno de los grandes retos de la ESS es mostrar a la población que son una alternativa real al capitalismo a la vez que sus valores servirán para tejer iniciativas donde la vida de las personas y su bienestar sean el centro.

Precisamente, con este objetivo, el domingo se celebra una edición virtual de la Fira de la Economía Social y Solidaria del distrito de Sant Andreu (Barcelona), que este año llega a su segunda edición. En un primer momento, a raíz de la emergencia sanitaria, valoraron suspenderla, pero al final apostaron por hacerla virtual. “Reflexionaremos sobre cómo afrontar la crisis, cómo saldremos de ella, qué haremos después del confinamiento y cómo podemos cambiar nuestros hábitos”, puntualiza Palos, que es uno de los organizadores.

Para conseguir este objetivo, la feria se estructurará en cinco bloques. El primero recogerá vídeos donde se presentarán entidades de Sant Andreu o invitadas como  una cooperativa de riesgos u otra de psicólogas que se han reinventado a raíz de la crisis sanitaria. En el bloque AlternativESS ConfinadESS al capitalismo se mostrarán acciones que están tejiendo las entidades y colectivos desde el confinamiento. Además, en el espacio VivenciESS ComunitariESS MemoriESS ConfinadESS, que se desarrollará conjuntamente con la televisión de Sant Andreu, se recogerán testimonios de personas confinadas distribuidos en cinco ejes: actualidad, infantil, recetas de cocina, buenas prácticas o acciones que queremos hacer después del confinamiento. En el cuarto bloque, personas de referencia dentro del mundo de la economía social y solidaria compartirán,  a través de vídeos, sus reflexiones entorno al sistema capitalista.

Finalmente, en el Vermut Musical, diferentes artistas grabarán canciones desde sus casas con la finalidad de recolectar dinero para la Caja de Resistencia del Sindicato de Músicos y Activistas de Cataluña (SMAC). La propuesta cultural, manifiesta Palos, estará cargada de sorpresas para todos los públicos. Habrá desde personas anónimas que graban una canción o recitan micropoesia a artistas como el cantante Ginestà o las humoristas Anna Polo y Maria Rovira, que harán monólogos sobre la crisis. El evento se clausurará con una batucada.  

“Hemos tenido tanto éxito y aportaciones que pensamos hacer otra edición”, enfatiza Palos sorprendido y contento a la vez por la gran respuesta que ha cosechado la convocatoria.