Sanidad pública
Atención primaria: el enemigo a las puertas de la sanidad pública

¿Tres minutos para que el médico de cabecera escuche tu problema, lo diagnostique y apunte una posible solución? Parece una locura, pero es lo que está comenzando a ocurrir en muchos servicios de atención primaria. Profesionales y pacientes se rebelan frente a los recortes que están afectando de forma especial a la base de la sanidad pública española.

Manifestación Sanidade Vigo en decembro 2018
La manifestación fue encabezada por los jefes de los centros de salud de Vigo que dimitieron a comienzos de diciembre. Raúl Novoa González

publicado
2019-03-13 06:00

Una ola de protestas por la sanidad pública ha recorrido desde finales de 2018 buena parte de la geografía española. Desde Andalucía a Galicia, pasando por la Comunidad de Madrid o Catalunya, más allá de las particularidades de cada caso, algo tienen en común: un movimiento protagonizado —aunque no solo— por  profesionales médicos para impedir el deterioro de la puerta de entrada y base de todo el sistema sanitario público. La última de ellas, el pasado 7 de marzo, con una manifestación frente al Ministerio de Sanidad y  concentraciones en distintos hospitales de todo el Estado.

En diciembre de 2018 estallaba el conflicto en Vigo. En medio de una gran movilización ciudadana, dimitía el 80% de los jefes de atención primaria de la ciudad por la precariedad de un sistema que “se mantiene por el sobreesfuerzo de los profesionales”, según declaraba Luciano Garnela, jefe del centro de salud Pintor Colmeiro.

En Madrid, el recorte de los horarios de la atención primaria a las 18.30h en 14 centros pilotos despertó una oposición generalizada de toda la comunidad sanitaria, que obligó al Gobierno de Ángel Garrido a dejar en suspenso la continuidad del programa hasta después de las elecciones.

En Andalucía, se han sucedido desde finales de 2018 las jornadas de movilización contra los recortes en atención primaria, y, en noviembre, los médicos de familia catalanes iban a la huelga por la falta de personal —920 profesionales menos que en 2010— y por una bajada del 30% en su poder adquisitivo, según los datos que maneja Médicos de Catalunya.

Sanidad pública
La indignación por el deterioro de la sanidad pública vuelve a las calles

En Santiago, Vigo, Teruel, Madrid y diversas ciudades de Andalucía y País Valencià, las movilizaciones contra los recortes sanitarios señalan, una vez más, el calculado deterioro de la sanidad pública como paso previo a la privatización.

“La pariente pobre del sistema sanitario”. Así define Antonio Gómez, de la Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad (CAS Madrid), la rama del sistema público encargada de un mayor contacto con la población, “por donde pasa todo el mundo” y en donde los recortes han sido más fuertes. Para este médico y activista, la atención primaria ha pasado de ser “la puerta de entrada”, tal como se diseñó hace tres décadas, a “un muro de contención”. Un muro frente al siguiente muro, el de las especialidades, donde el problema de las listas de espera es cada vez más grande: “Derivas un paciente con una sospecha diagnóstica maligna y le pueden dar cita dentro de cinco meses para hacerle una prueba… Se rompe completamente la posibilidad de atenderle de una forma adecuada”.

La atención primaria ha pasado de ser “la puerta de entrada”, tal como se diseñó hace tres décadas, a “un muro de contención”, según Antonio Gómez, de CAS Madrid
Se trata, cuenta Gómez a El Salto, de un “mecanismo perfectamente ideado” para acabar con la sanidad pública: “Si la primaria no funciona y la conexión con la especializada tampoco, la gente que puede permitírselo escapa a la privada”.

La importancia de la primaria

En Andalucía, los médicos de atención primaria llevan movilizándose meses con un lema que resume su principal demanda: “Diez minutos”. Según explica a El Salto Rafael Carrasco, presidente del Sindicato Médico Andaluz, actualmente disponen de cinco minutos para cada paciente. Pero solo en teoría, suponiendo que “nunca haya incidencias”. Casos graves, problemas complejos y múltiples, personas que llegan enfermas a la consulta o con problemas que exceden un diagnóstico médico son más que habituales —“entre el 30% y el 40% de los casos”, dice—, y hacen que “esos minutos se reduzca a tres o cuatro” por paciente.

“Es ridículamente poco. Que cualquiera se imagine otra situación en la que se pida a un profesional que escuche un problema, realice un diagnóstico y le dé solución en cinco minutos. Sería absurdo”, añade.

“Absurdo” sobre todo en relación a la importancia de los médicos de familia en el sistema de salud español. El médico de cabecera, explica, tiene toda la historia clínica del paciente, conoce de primera mano sus antecedentes, sus hábitos, su contexto social y psicológico, es el que “debe valorar la trascendencia de su patología o de sus síntomas” y derivar a las distintas especialidades. Sin olvidar, por supuesto, la importante tarea de la educación y prevención “para mantener un nivel de salud adecuado”. Todo eso en tres minutos. Cinco, con suerte.

Además, dice el presidente de este sindicato que agrupa a más de 8.000 profesionales, los recortes en la primaria terminan resultando más caros: “Cuanto más difícil es acceder al médico de familia, más se saturan las urgencias”. Cuanto más precaria la atención primaria, mayor el gasto en las especialidades por errores de diagnóstico.

Sanidad
El nuevo Gobierno andaluz se estrena con movilizaciones en defensa de la sanidad pública

El colectivo farmacéutico aplaude la suspensión de la subasta de fármacos y los sindicatos de médicos y enfermería celebran la propuesta de equiparación salarial del nuevo Ejecutivo andaluz. Críticos como el doctor Jesús Candel o la confluencia Adelante Andalucía recelan de las propuestas que pueda poner en marcha la nueva Junta de Andalucía.

Carrasco habla de un “círculo vicioso” que termina, otra vez, en la sanidad privada: “Existe un déficit de especialistas en casi todas las especialidades que ha hecho que las listas de espera se vayan disparando. La persona que está esperando que la atienda un especialista y no le llega la cita intenta ir al médico de familia, pero este no le atiende lo suficientemente bien porque solo tiene tres minutos y apenas puede pararse a escucharlo. Y lo vuelve a derivar al especialista. Y así se eterniza la situación del paciente, que no encuentra cómo solucionar su problema”.

Para desatascar las interminables listas de espera a veces no hace falta que el paciente se vaya a la privada. Es la propia administración la que recurre a las derivaciones a las clínicas privadas, donde el gasto por paciente es mucho mayor. El pasado 6 de marzo, el Gobierno andaluz anunció un plan de choque de 25 millones de euros para bajar las listas de espera con derivaciones a la privada. 

Todo esto ha provocado que la sanidad privada vaya ganando cada vez más espacio: “En una comunidad como Andalucía, el número de pólizas privadas se ha disparado exponencialmente”
Todo esto ha provocado que la sanidad privada vaya ganando cada vez más espacio: “En una comunidad como Andalucía, que ha luchado para que la medicina privada no tuviera cabida, el número de pólizas privadas se ha disparado exponencialmente”.

Tras unos meses de intensas movilizaciones, paros y protestas, el movimiento por la atención primaria en Andalucía se muestra expectante ante los pasos que del nuevo Gobierno del PP, Ciudadanos y Vox. “Depende de cuál sea su actitud y cuál sea su propuesta para que nosotros retomemos con más o con menos fuerza las movilizaciones”, dice.

Dimisión masiva en Vigo

Susana Aldecoa ha sido elegida recientemente presidenta de Asociación Galega de Medicina Familiar, la primera mujer que ocupa el puesto. Hace años dimitió de jefa de servicios de atención primaria en Beiramar, Vigo, por “hartazgo” y por “dignidad”, y ahora forma parte del colectivo de jefes de servicio dimisionarios de la ciudad. “Si tengo 70 pacientes en consulta, como hoy, temo cometer errores”, decía en una reciente entrevista en La Voz de Galicia.

Falta de personal, recursos y “una ausencia de interés por la atención primaria” que no tiene en cuenta “el aumento de las necesidades de la población por el envejecimiento”... Pero no se trata solo de una cuestión  presupuestaria. Además de la precariedad, la falta de tiempo y de recursos, una de las chispas que prendieron las recientes protestas y la dimisión de 25 jefes de servicios en Vigo, cuenta Aldecoa, fueron las consecuencias de un nuevo modelo de gestión que “desvaloriza” la atención primaria.

“Ahora tenemos gerencias unificadas en las que el mismo gerente atiende al hospital y la atención primaria. Un hospital es un ente muy grande, es un monstruo, y ahí la atención primaria queda completamente diluida”, explica. Las complejidad de la apertura del hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo mostró los problemas del modelo: hizo que “aumentaran mucho las listas de espera, por lo que los pacientes estaban bloqueados en primaria”.

Carmen Esbrí: “El ataque que está sufriendo la atención primaria es ya la gota que colma el vaso y nos hace evidente que lo que quieren es darle a un botón y que se desplome todo el sistema sanitario”
Las dimisiones en bloque llevaron a la negociación y a una propuesta de la Xunta que “no contentó a nadie”. La intención, cuenta Aldecoa, no es parar aquí: “Es que vamos a peor, sobre todo pensando que va a haber unas jubilaciones muy importantes en los próximos 10, 15 años, pocos especialistas, una serie de elementos que hacen que veamos un futuro especialmente negro”.

Ataque “teledirigido”

Para Carmen Esbrí, portavoz de la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid y de la Coordinadora Estatal de Mareas Blancas, se está produciendo una “deriva teledirigida que quiere destruir el sistema sanitario y todas las políticas que afectan a la salud”. Frente a esta ofensiva “han despertado, sobre todo, los médicos y, al hilo de esto, otros profesionales”. Lejos de ir avanzando en una mejor atención, señala Esbrí, aumentan los recortes. “Y los aumentos de presupuesto de los que tanto hablan desde los gobiernos no van destinados a este tipo de atención, sino que se utilizan para otras cosas, muchas veces para dotar a empresas privadas”, añade. 

“El ataque que está sufriendo la atención primaria es ya la gota que colma el vaso y nos hace evidente que lo que quieren es darle a un botón y que se desplome todo el sistema sanitario”, denuncia a El Salto.

Para la portavoz de la Coordinadora Estatal de Mareas Blancas, la atención primaria cumple un importante papel social: “Las personas cada vez están más precarizadas, su situación social cada vez está peor, y su salud evidentemente también está peor… Hay mucha gente que llega a la atención primaria con problemas de salud mental, porque todo su contexto le ha llevado a estar desesperada. Si no hay alguien que esté ayudando en esos tránsitos realmente el sistema público no funciona… Y ese alguien va menguando”. Han “ido demasiado lejos” y esto explica todo el movimiento que se ha producido, apunta.

En el caso de la Comunidad de Madrid, las protestas de los profesionales han conseguido desinflar el proyecto piloto de reducción de horarios, pero el problema, afirma Esbrí, es más de fondo: “Han dicho que ahora vienen las elecciones, que van a dejarlo esto un poco en frío y el que venga que coja el toro… pero ahí hay una realidad: si no paramos el neoliberalismo, ese toro nos va a seguir agrediendo. Debemos salvar la sanidad pública que nos ha costado tanto construir”.

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