Opinión
Participar como trabajadora sexual en el 8M: “Sentí el peso del estigma”

“Había miradas, algunas de desprecio. Escuché risas y comentarios de mujeres y hombres”. “No sentí que fuera un espacio seguro”. Varias trabajadoras sexuales cuentan sus experiencias en la manifestación de la huelga feminista en Madrid. 


publicado
2019-03-20 06:00

Este texto está escrito por algunas de las trabajadoras sexuales que marchamos juntas en la huelga feminista del 8M de Madrid. Procedemos de distintos bagajes, experiencias y grupos de trabajo. Nuestras opiniones son plurales y consideramos enriquecedor compartir sensaciones y pensamientos sin tener por ello que presentarnos bajo una única voz. En este texto hablan Belén, del sindicato OTRAS, Beyoncé, de Afemtras, y Esperanza, trabajadora independiente.

MARCHANDO JUNTAS

Belén
A punto estuve de no ir, pero fui. El peso del estigma estaba acechándome más que nunca últimamente. Encontré calor, arrope, alegría, determinación, sabiduría, generosidad. Nunca el símbolo del paraguas rojo me pareció tan acertado. Un paraguas donde cabemos todas, que nos abraza, nos protege y da coraje para seguir. Para mí, lo mejor del 8M.

Beyoncé
Han pasado algunos años desde mi primer 8M. El 2018 fue muy especial, tenía más conciencia de cómo el feminismo es importante en mi vida como trabajadora sexual, mujer trans y migrante. Semanas antes del 8M 2019 hablé con compañeras sobre sororidad, estigma y de cómo influye el feminismo en nuestras vidas. Les conté mis experiencias en años pasados y eso animó a algunas. Me alegró que se sumaran.

EL ESTIGMA

Beyoncé
A pesar de que cada vez estoy liberándome más de los estigmas que la sociedad y sus lastres me hacen llevar, este 8M ha sido el que más me ha pesado. Había miradas, algunas de desprecio. Escuché risas y comentarios de mujeres y hombres. No me sentí cómoda según íbamos avanzando y gritando nuestras consignas. Cada vez iban reforzándose más mis estigmas. Sentí que este año no debí haber salido y que ese no era mi espacio. Parecía que éramos unas apestadas mis compañeras trabajadoras y aliadas. No quise contestar a nadie. No había ido a buscar ningún enfrentamiento, no era el lugar.

Hay quienes nos quieren rescatar de algo que ni entienden ni respetan. Solamente apoyan a quienes se consideran víctimas y no todas lo somos

Esperanza 
Es la primera vez que marchaba con compañeras y aliadas con pancartas y proclamas en torno al trabajo sexual. Y no fue como otras veces. Fue, además de la alegría por ver un movimiento que se expande, desolador. Sentí el peso del estigma por las miradas y comportamientos de muchas personas. Pienso en las marchas LGTBIQ+ y de trabajadoras y trabajadores sexuales bajo la Ley sobre peligrosidad y rehabilitación social. Las políticas actuales no van en torno a dialogar con nosotras, no aceptan que tenemos una verdad que narrar. No nos reconocen como personas válidas. Hay quienes nos quieren rescatar de algo que ni entienden ni respetan. Solamente apoyan a quienes se consideran víctimas y no todas lo somos. Otros grupos pretenden legislar sin contar con nosotras. La exclusión y la invisibilización no hacen que algo desaparezca, generan violencia a muchos niveles y parte de ella la sentí en esta marcha.

HOMBRES Y 8M

Belén
Escuché los comentarios que unos hombres soltaron con total naturalidad e impunidad: “Ah, que son trabajadoras sexuales”. “Pues yo estoy bastante necesitado”. Y no sentí en absoluto que fuese un espacio seguro (no por mis compas, sino por el entorno, por el estigma) como para darme la vuelta y decirles a esos dos que se fuesen ahora mismo de nuestra marcha, que no hay ya tolerancia para sus residuos machistas. Pero no lo hice. Preferí quedarme callada. Terrible que en mi marcha y en mi movimiento no estuviese en absoluto segura de que el resto de mujeres fuesen a apoyarme.

Beyoncé
Otra cosa que este año me sorprendió fue que había más presencia de hombres cis acompañando a mujeres. Entiendo que buscamos la igualdad y que es positivo que estén, pero desde otro ángulo. Me sorprendió ver a algunos llevando el mando. Tampoco le di mucha importancia. Esa mayor asistencia de hombres la relacioné con la visibilización de la ultraderecha que estamos viviendo.

Esperanza
Me gustó ver más hombres que en anteriores ocasiones. Me pregunto si el hecho de que haya mujeres que nos cuestionan y nos apartan, cómo no va a dar pie a que ellos también lo hagan. Dicen que somos nosotras, las trabajadoras sexuales, quienes provocamos parte de la violencia sobre la colectividad de mujeres. De nuevo me pregunto si la marginación y el desprecio que nos dedicáis no es lo que genera gran parte de esa violencia. Creo que mientras no dejemos de invalidarnos entre nosotras va a ser complicado que ellos no actúen igual. Está en nuestra mano que se sumen para cambios reales o para promover exclusión, estigma y violencia.

¿QUÉ ESPERAMOS COMO FEMINISTAS?

Belén
Vi cada vez más probable que el año próximo una gran marca patrocine el 8M y que muchos colectivos montemos un 8M alternativo, como el Orgullo Crítico. Eso, a mi juicio, es una derrota, una fagocitación del capital, de las ideas liberales, partidistas y eurocéntricas. Descargaría de contenido y crítica al movimiento. Porque, de pronto, el feminismo es divertido, vende, genera votos y te ayuda a ligar. Será un espacio que ya no es nuestro, ni seguro, ni reivindicativo, pero que lo parecerá.

Si no hacemos estas introspecciones, si no alentamos estos diálogos, ¿de qué feminismo estamos hablando?

Si no luchamos por un movimiento que incluya, visibilice y de soporte a todas las realidades, cuidado con lo que se nos viene. Eso supondrá escuchar a aquellas personas o colectivos con los que estamos en desacuerdo, tendremos que mirarnos dentro y ver qué guardamos aún de clasistas, racistas, homófobas, tránsfobas, putófobas, machistas, etc. Si no hacemos estas introspecciones, si no alentamos estos diálogos, ¿de qué feminismo estamos hablando?

Esperanza
Considero que se puede desear la abolición de la prostitución. Al igual que considero oportuna la búsqueda del placer y la dotación de derechos. No todo vale, desde luego. No vale la pobreza, la precariedad, las faltas de respeto, el odio. No vale la marginación, el menosprecio. No vale si no aceptamos las diferencias, si no creemos en distintos modos de vivir. Hay personas que nos llaman “mujeres prostituidas” a quienes hemos decidido acceder al trabajo sexual desde diferentes situaciones. Dicen que nos dejamos violar. De ninguna manera se puede pedir respeto y hablar así por y de nosotras.

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14 Comentarios
Arancetano 16:46 25/3/2019

Mi solidaridad y mi aprecio para todas las trabajadoras sexuales, que hacen con su cuerpo lo que les da la gama. Recuerdo, ya hace años, que iendo con una amiga enfermera en su coche camino de Almagro,en la radio de Ciudad Real, salio este mensaje : Se recuerda a todos los clientes de Puri y Mari Carmen, que ejercen su actividad profesional en las proximidades de la Glorieta de Almagro, pasen por el hospital, para hacerse una prueba de maltus. Le pregunté a mi amiga quienes eran y e respondió que dos señoras, prostitutas. Ella va todos los meses a sacarles sangre para controlarlas. El hecho de que salgan en la radio, es que Ciudad Real es un pueblo y TODOS se conocen. Unos vendemos la fuerza bruta de nuestros brazos en nuestras profesiones y otros venden otras partes de su cuerpo. Así es la vida.

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#31923 21:33 20/3/2019

Silvia Federici, que aparece en la viñeta, afirma desde una posición abolicionista:

"Hay toda una historia de mujeres que deben vender su cuerpo, no solamente en la prostitución, en todas las profesiones. No ver este aspecto cultural es una mistificación. Se da una gran publicidad, pero no va a la raíz del problema. Un ejemplo sencillo, las camareras en Estados Unidos viven de las propinas y les dan muy poco. Ellas saben que su postura sexual con los clientes interviene. Hay algunas que me han contado que a fin de mes, cuando tienen que pagar la renta, se exponen más porque sube la propina. Esta venta continua sexual del cuerpo es parte de una situación económica histórica. Si no vamos a denunciar estos casos estamos distorsionando.

(...)

En la sociedad capitalista las mujeres siempre han tenido un acceso muy débil al sustento, siempre han necesitado vender su cuerpo. No comprendo la postura de aquellas feministas que aíslan la prostitución como una cosa particularmente degradante y no ver las miles de formas de degradación a las cuales las mujeres están sujetas. No lo comprendo, me parece que penaliza sobre todo a aquellas más pobres que son aquellas que han necesitado más recurrir a la prostitución. Por eso digo que en esta sociedad en la que todo se vende es peor vender tu cerebro, tu integridad moral e intelectual, no solo que una mujer venda su vagina".

https://elpais.com/elpais/2019/03/20/mujeres/1553071085_109576.html

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#32017 15:49 22/3/2019

Una banalización brutal de lo que supone estar en prostitución, que no es solo cuestion de miradas, sino del sometimiento de los más personal, vagina, ano, boca, la piel toda, todos los sentidos que nos pueden conectar con el placer y con el dolor, también el cerebro, señora Federici, el cerebro es lo primero que se desconecta o se enajena o disocia para separar y reprimir las emociones de los contactos y penetraciones no deseadas, aunque parezcan consentidas y legitimadas por el intercambio de dinero. Si hemos conseguido denunciar las violaciones dentro de la pareja, los malos tratos, el poder y los privilegios que el sistema patriarcal otorga a los varones ¿vamos a justificar desde una cátedra o el circuito de conferencias y venta de libros que tantísimas mujeres lo sufran?
Federici, para no decir que NO es abolicionista del sistema prostituyente, un condicional delante del atributo 'abolicionista' que lo pospone a todos los cambios y revoluciones por hacer. Ella viene a vender su libro donde pide salario para que las mujeres se conformen con la casa y los cuidados, la famosa reproducción. Todo vale si se paga.

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#31916 18:21 20/3/2019

Estabais delante del cortejo del sindicato CGT, y nadie de CGT, mostro ninguna hostilidad, es más el los locales de CGT, concretamente en Mostoles habeis participado en debates entre compañeros y compañeras

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Lola 16:17 20/3/2019

¡¡¡Que piel tan fina!!!!
En la manifestación no encuentran un espacio amable, sororo, de confort.....En sus burdeles si.
¿Quiénes estaban en la manifestación que asi se sentian? La patronal evidentemente.
Burdel, zona de confort.
Manifestación feminista, zona agresiva.
La única solucion para las mujeres: abolición de la prostitución.

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#31922 21:14 20/3/2019

¿Piel fina o que duele reconocer críticas al movimiento?

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#31920 20:02 20/3/2019

Si una manifestación feminista no resulta una zona de confort para una mujer trabajadora, sea cual sea su condición, es que algo estamos haciendo mal.

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#31902 15:00 20/3/2019

Para no resultar sesgado, habría que dar voz a las mujeres que no pueden hablar, las que quieran ono, tienen que estar en el burdel o el polígono Marconi o la Casa de Campo, si no no pueden vivir o corren riesgo de represalias.
Por otra parte, ya se ve lo que escuece el feminismo como presunta competencia a lo que estas interlocutoras elegidas por EL Salto consideran ' sus servicios'. Les deseo menos inquina a sus hermanas mujeres: Arriba leemos este sarcasmo:
"Porque, de pronto, el feminismo es divertido, vende, genera votos y te ayuda a ligar. Será un espacio que ya no es nuestro, ni seguro, ni reivindicativo, pero que lo parecerá."
Triste.

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#31966 18:20 21/3/2019

Una de las personas que ha escrito ese artículo es del polígono de Marconi. Os gusta mucho juzgar y opinar sin tener ni idea.

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#31894 13:15 20/3/2019

El Salto, único medio que se atreve a dar voz a aquellas que no la tienen. El abolicionismo moralista (respeto al que no lo es) invisibiliza a estos colectivos y opera en la lógica de “por las oprimidas, pero sin ellas”. O sea, “la representación” de toda la vida. Excelente cobertura. Todo mi apoyo.

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#31904 15:11 20/3/2019

Por favor, si todas las televisiones, el cine, la prensa, la web están plagadas de normalización de la prostitución. Ahora, cuando las mujeres enferman, sufren lesiones, palizas, mueren, son descartadas como objeto desgastado, asesinadas o se 'suicidan' (como viene sucediendo con las explotadas en pornografía y alguna denunciante famosa en Argentina), eso pasa casi desapercibido, ignorado, en los medios. ¿Para cuándo el valor de contar el sufrimiento físico y psíquico de las mujeres sujetas a ser usadas en centenares de penetraciones al mes, encerradas en pisos infectos o pasando frío y penalidades en descampados?

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#31879 11:26 20/3/2019

Os estais luciendo cada vez más con el tema de la prostitución, ya pareceis el ABC.

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#31933 23:19 20/3/2019

Y qué propones? un medio que se dedique únicamente a darte la razón?? vamos para atrás...

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#31917 18:48 20/3/2019

¿Sabes distinguir un artículo de opinión de una noticia? ¿Y sección de opinión de editorial? ¿Te molesta leer opiniones? Por cierto, soy abolicionista.

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