La vida y ya
Daños reparables
No va a poder explicar lo que sintió en el momento que supo lo que le iba a contar. Ese instante concreto en el que entendió por qué quería hablar con ella en un sitio donde nadie les molestase.
La vida y ya
Parques
Lugares donde las plantas, los animales y los hongos tienen mucha más importancia que todas las infraestructuras creadas por los humanos.
La vida y ya
La vida y ya
Sillas en la calle
Sacar la silla a la puerta de la casa. Ese gesto sencillo, pero imposible en la mayoría de los barrios de las ciudades. Una forma de transportar un trozo del salón o de la cocina a esa parte del espacio público.
La vida y ya
Telas de araña
En el viaje habían estado debatiendo sobre las telas de araña. Sobre su fragilidad y el empeño de esos artrópodos por hacerlas una y otra vez. Incansables.
Derecho a la ciudad
La vida y ya
Bancos para sentarse
Las personas que se sientan en unos u otros bancos son diferentes y, por eso mismo, no son intercambiables.
La vida y ya
Esa sensación de irrealidad
Decía que cuando contaba su viaje migratorio hablaba solo de lo que era creíble para las personas que la escuchaban, que no lo contaba todo porque si lo hiciera, nadie la creería.
La vida y ya
Una historia repetida
Algunos de esos olivos son los mismos que estaban en el 36, testigos involuntarios de todo lo que ocurrió.
La vida y ya
Encender
Hay varios sinónimos de incendiar. Quemar, arder, abrasar, calcinar, arrasar. Encender.
La vida y ya
Instantes de diez años de la Caravana Abriendo Fronteras
La Caravana Abriendo Fronteras lleva diez años partiendo, con personas de distintos territorios, con destino a las fronteras europeas.
La vida y ya
Mar de fondo
No sé si la muerte por pena está descrita científicamente, pero la gente de Camelle cuenta que murió de tristeza unas semanas después de que todo se inundara de chapapote.
Más de María González Reyes
La vida y ya
Todo está entrelazado
Las familias que son desahuciadas de sus casas. Los manteros que sufren cada día la persecución policial. El aumento de la temperatura debido al cambio climático.
La vida y ya
La vida y ya
Éxito sin victoria
Mientras Maxi agonizaba en el suelo, Darío entró a la estación con dos compañeros. “Llamen a una ambulancia”, se escuchó.
La vida y ya
Abanicos
No recuerdo que, en esa época, nadie más los usase. Solo había abanicos en el pueblo. Solo los usaban las mujeres mayores.
La vida y ya
Considerando el frío
Considerando el miedo que te inmoviliza el cuello y te impide mirar hacia atrás, hacia la memoria de lo que consiguieron las que vinieron antes…