Un ingreso garantizado para conquistar el pan y disfrutar de las rosas

Es necesario que las mujeres comprendan el potencial liberador de un Ingreso Garantizado con carácter universal y asuman su defensa dentro de los partidos, asociaciones y otros ámbitos de activismo civil en los que participen.


publicado
2018-01-03 11:55:00

Este escribidor tiene la convicción de que la Renta Básica Universal (RBU) comenzará a ser una realidad tangible el día en que las mujeres comiencen a tomarse en serio esta idea de reforma social. Porque, hasta ahora, y salvo contadísimas excepciones, el debate sobre las potencialidades de avance social que contiene la RBU, su viabilidad económica y su pertinencia normativa se ha venido jugando en el campo de opinión masculino.

De entrada, una simple cuestión numérica abona mi convicción. La naturaleza ha tenido el exquisito detalle de repartir la proporción de sexos al 50% entre varones y mujeres de la especie humana. Por lo tanto, cualquier medida que aspire a organizar la sociedad de una forma más justa deberá contar con la aprobación de una mayoría social que guarde una adecuada proporción a lo previsto por la naturaleza.

Llevo varias décadas alentando la idea de la RBU, y he perdido la cuenta de los debates de toda índole en los que he participado. Discusiones casi siempre agrias, entabladas entre barbados varones enzarzados en polémicas cuasi metafísicas: como la que gira en torno a la hipótesis de que establecer un ingreso garantizado llevaría a mucha gente a abandonar sus empleos. ¡Como si en el momento actual, todo el mundo estuviera empleado! Hay, sobre todo en este país, millones de personas condenadas a un ocio forzado. Y la culpa de esa condena no la tiene una inexistente RBU.

Trabajo, ocupación y empleo, explico en Renta Básica Universal, la peor de las soluciones [a excepción de todas las demás], son categorías distintas que se superponen en la actividad de los individuos de la sociedad actual. Hay una gran cantidad de trabajos efectivos —autoproducción, cuidados de niños y ancianos, mantenimiento del hogar, etc— que la Contabilidad Nacional no considera empleos y, sin embargo, ocupan una gran cantidad del tiempo vital de muchas personas, mujeres en su mayoría.

Aunque sólo fuera por esta realidad, las mujeres deberían implicarse en la reivindicación de la RBU entendida como una participación en el producto social. La presunción de que un ingreso garantizado perpetuaría el papel vicario de la mujer no deja de ser un prejuicio. Es difícil creer que las jóvenes de hoy, educadas en valores de igualdad y acostumbradas a ejercer, al menos, las libertades formales que permite el capitalismo, se iban a quedar en casa con la pata quebrada si se implantase la RBU. Cabe más bien pensar que aquéllas que hoy sí se encuentran encerradas en casa y sometidas a la voluntad de un maltratador encontrarían en la RBU una herramienta de liberación.

Esos trabajos que no están remunerados ni debidamente valorados por un modelo socioeconómico algo estúpido [dijo A. Machado que es de necios confundir valor y precio] han sido descritos en términos cuantitativos como estimación sobre el Producto Interior Bruto. Arthur Pigou utilizaba la parábola de la catástrofe que supondría para la Contabilidad Nacional el hecho de que un hombre se casara con su asistenta. Utilizando categorías menos brutales, las mujeres que comienzan a aproximarse a la idea de la RBU nos descubren otro rango de valores que se verían potenciados con un ingreso garantizado: el mundo de los afectos.

Escritoras como Carolina del Olmo en ¿Dónde está mi tribu? nos ayudan a contemplar el cuidado materno no sólo como la pesada carga que tradicionalmente ha recaído en la mujer, sino desde la perspectiva de que el ejercicio del afecto maternal, el derecho a cuidar de los hijos, es también una aspiración legítima compatible con la reivindicación de la igualdad real de derechos y obligaciones entre ambos sexos. Porque no deja de ser contradictorio que algunas mujeres puedan librarse de la carga del cuidado maternal gracias a un empleo bien remunerado que les permite pagar a otras mujeres, sociolaboralmente peor situadas, para encargarles ese trabajo. A Carolina quiero agradecerle desde aquí su gentileza aceptando acompañarme en la presentación de mi propio libro.

Por eso, es necesario que la mujer, una gran mayoría de mujeres, comprendan el potencial liberador de una RBU y asuman su defensa en todos aquellos ámbitos de activismo civil en los que participen. Incorporando a la idea del ingreso garantizado esa misma ambición que animó a las 25.000 obreras del textil de Lawrence (Massachussets) que en 1912 mantuvieron una huelga de dos meses. Lideradas por sindicalistas de la International Workers of the World, los woblies, estas obreras reivindicaban no solo el sustento elemental sino todos esos “pequeños extras” como la educación, el derecho al voto, un lugar decente para vivir y trabajar, igual salario que los hombres y asistencia sanitaria. Que resumieron en un eslogan: "Sí, luchamos por el pan, pero también luchamos por las rosas".

texto original publicado en el blog carnet de paro.

Sobre este blog
Un espacio de encuentro y debate para personas que participan o están en los alrededores de ese difuso cuerpo conocido como Movimientos Sociales.
Ver todas las entradas
6 Comentarios
#7928 21:44 4/2/2018

https://www.pressenza.com/es/2018/02/pan-rosas-defensoras-la-renta-basica-universal/

Responder
0
0
#7927 21:44 4/2/2018

¿Quien ha dicho que las mujeres no defendemos la Renta Basica Universal e Incondicional?
Aquí un vídeo que alguien ha realizado con mucho cariño, inspirado precisamente en este artículo:
https://www.pressenza.com/es/2018/02/pan-rosas-defensoras-la-renta-basica-universal/

Responder
0
0
#5870 17:32 3/1/2018

No me gusta que un hombre diga "Es necesario que las mujeres comprendan"...

Responder
0
0
#6785 15:14 16/1/2018

a mi si me gusta...

Responder
0
0
#5894 7:56 4/1/2018

Si no te gusta te jodes

Responder
0
0
HMGF 12:16 3/1/2018

Pues no sé. Aquí no lo tienen tan claro: https://www.jacobinmag.com/2017/12/universal-basic-income-inequality-work

Responder
0
2
Sobre este blog
Un espacio de encuentro y debate para personas que participan o están en los alrededores de ese difuso cuerpo conocido como Movimientos Sociales.
Ver todas las entradas

Destacadas

Crímenes del franquismo
Los esclavos del franquismo

Aunque el trabajo forzado de los presos era algo corriente desde el golpe de Estado, la construcción del Valle de los Caídos será una de las primeras grandes obras en utilizar mano de obra esclava de forma masiva.

Feminismos
Multitudinaria protesta contra la puesta en libertad de La Manada en Sevilla

El movimiento feminista de Sevilla ha querido mostrar su rechazo a la decisión judicial de dejar en libertad a los miembros de La Manada y a la llegada de los cinco condenados a la ciudad.

Energías renovables
Un legado nefasto en renovables

El más que probable final del impuesto al sol es el epílogo a siete años de políticas en materia de renovables que, a ojos de los grupos ecologistas, han supuesto una marcha atrás sin precedentes.

Cómic
Emil Ferris, el cómic como reflejo y abismo

La ópera prima de Emil Ferris, Lo que más me gusta son los monstruos, se ha ganado a crítica y público y se presenta como una de las nóvelas gráficas más interesantes de la temporada.

Municipalismo
Desencanto de los ayuntamientos del cambio en el MAC4
4

La nueva camada procedente de aquella efervescencia que dio lugar a los ayuntamientos del cambio pronto aparcó sus bríos y se aplatanó a la sombra del confort de su nueva condición.

Últimas

Música
Doctor Deseo: “Cualquiera con dos dedos de frente y un poco de corazón se identifica con el feminismo”

La peculiar idiosincrasia de Doctor Deseo, verso suelto en el ámbito del rock con denominación de origen vasca, ha permanecido intacta durante tres décadas. Al conversar con Francis Díez, voz cantante del grupo bilbaíno, es fácil entender por qué.

Fotografía
Nuevas miradas para combatir la hegemonía
Binomio Mujeril es un proyecto fotográfico que propone miradas desde las que cuestionarse y cuestionar.
Culturas
Mamá, ahora sí querré ser artista

La Comisión de Cultura del Congreso aprueba por unanimidad la propuesta de Estatuto del Artista, que deberá ser ratificada en el Pleno. El texto plantea cambios legislativos de calado para adaptar la normativa a la realidad laboral de medio millón de personas.

Menores tutelados
Perder a tu hijo por ser vegana: las prácticas en tutela de menores del IMAS de Mallorca

El hijo de Cristina López es uno de los 1.688 niños con expediente abierto en el Institut Mallorquí d’Afers Socials. Desde 2014, esta madre lucha por recuperar la tutela de su hijo.

Feminismos
Irantzu Varela: “A quien no le gusta negociar, le gusta violar”
Esta periodista de profesión, enlaza hábilmente las palabras para que el discurso feminista sea entendido por todas las personas.