Pilar González: "El andalucismo está muy fragmentado como consecuencia de la implosión del PA"

En vísperas del 4D entrevistamos a Pilar González, ex secretaria general del disuelto Partido Andalucista y hoy cabeza visible del movimiento Primavera Andaluza.

Pilar Gonzalez
Pilar González en una foto de archivo. Fuente: Flickr.
@AlfonsoGTorres

publicado
2017-12-02 10:32:00

Pilar González es el vivo ejemplo de la Andalucía acogedora y mestiza, de la Andalucía hermana de sures y de pueblos. Extremeña de nacimiento, esta historiadora llegó a encabezar el histórico partido nacionalista andaluz, el Partido Andalucista (PA), en una de sus etapas más difíciles, entre 2008 y 2012, durante la travesía del desierto extraparlamentaria. Una travesía a la que el PA no sobrevivió, convirtiendo a González en su última portavoz parlamentaria, tras perder la representación en el Hospital de las Cinco Llagas, y en la penúltima secretaria general. Pero antes del capítulo final, le dedicó al Partido Andalucista toda su vida política desde 1995, siendo concejala y candidata a la alcaldía de Sevilla y jefa de gabinete de la Consejería de Turismo y Deporte durante el gobierno bipartito con el PSOE. Tras una dura marcha del PA, en septiembre de 2012, impulsa junto a sectores andalucistas progresistas y ecologistas la asociación política, sin actividad electoral, Primavera Andaluza

¿Cómo viviste el 4D? No ya tanto desde una perspectiva política, sino más personal. ¿Cómo sentiste aquellos días?
No lo viví. Tenía 15 años y no estuve. No tengo memoria personal de aquellos días. No obstante, nunca ha supuesto un problema para mí el no haberlo vivido directamente. Por un lado evito cualquier visión nostálgica, puedo hacer una lectura política más objetiva y, además, cuento con la memoria personal de algún amigo que sí fue protagonista.
En esa memoria compartida con algunos de los participantes, es común la alegría, el asombro de los más concienciados por verse desbordados respecto de sus previsiones más optimistas, la sensación de reconocerse con algo en común con la familia, los vecinos, la sensación de que algo nuevo nacía, el frío, la luz…. Y el corazón helado cuando se supo que habían matado a Caparrós.

¿Cómo crees que lo vivieron los andaluces, también en lo humano? El valor político para Andalucía como realidad nacional es bien sabido.
Más de la mitad de la población de Andalucía, según datos del IEA publicados en 2017, está por debajo de los 44 años, luego hay una mayoría de andaluces que tampoco vivieron personalmente aquel día. Esa es una de las claves de la importancia de la memoria colectiva, porque el 4D el pueblo andaluz alumbró su propia nacionalidad y se convirtió en sujeto político, mostró la insuficiencia de lo existente y fue alternativa a lo existente. Las causas del 4D son muchas y complejas, el efecto es una fractura histórica monumental: fue producto de la historia y generó, a partir de ese día, nuevas posibilidades de Historia.
Políticamente hablando, es Andalucía y no la Constitución la que inaugura el estado de las autonomías. Ese mismo estado que Cataluña clausura y que necesitamos repensar.
Por eso lo raro no es el festejo de los 40 años con muchos actos, hoy es el mañana de aquel 4D, lo raro es el silencio y el olvido de la Junta de Andalucía durante los treintaytantos últimos.
Y en lo humano, Carlos Cano lo describe mejor que nadie en sus canciones de aquella época.

Pilar Gonzalez Primavera andaluza
Pilar González, ya bajo las siglas de Primavera Andaluza, un 1º de Mayo en Sevilla. Alfonso Torres


¿De qué murió el PA? ¿Qué pesó más en su bajada, el contexto o el ruido de sables interno? En tu carta de dimisión fuiste excepcionalmente crítica, acusando a miembros de la dirección nacional de querer dar un golpe de mano contra ti. Muchos vieron en tu marcha la muerte de toda esperanza, profecía que se acabaría cumpliendo. ¿Crees que algunos se arrepienten? ¿Cómo valoras la decisión de la disolución?
De ensimismamiento, de desencanto, de nostalgia. En su descenso al olvido pesaron muchas cosas. Señalo una genérica: la falta de conexión con la realidad y, en consecuencia, la incapacidad para entender esa realidad cambiante y ofrecer una propuesta política alternativa.
Mi papel no fue fácil. A mis compañeros y a mí nos tocó vivir el conflicto entre el pasado y el futuro. Sabíamos que era el final, pudimos vislumbrar la necesidad de cambios e intentamos alumbrar un nuevo proyecto. No lo conseguimos. En la tensión entre el final de un proyecto y el comienzo de otro ganaron quienes querían el final. Puedo entender (no compartir) que algunos no quisieran transformaciones para no perder el control, eran políticos de otra época, modelos de organización de otra época, procedimientos de otra época. Lo que no entiendo es la devastación y la tierra quemada para impedir el nacimiento de un andalucismo para el siglo XXI.
Por mi parte, estoy curada y con la conciencia tranquila. Hice cuanto pude, hasta el límite también físico, me equivoqué en algunas cosas. Pero nadie puede negar que con algunos compañeros pusimos todo el empeño y todo el coraje. Como canta Aute, nos fue la vida en ello.
La decisión de la disolución fue un gesto que respeto y que contiene cierta épica: bajar el telón, apagar la luz, cerrar la puerta. Un gesto para paliar un final desdichado y para que muchos y muchas andalucistas pudieran hacer el duelo.
Pero déjame añadir que lo mejor de todo, lo que merece salvarse del naufragio, fue lo que el PA tuvo de obra colectiva, que lo fue aunque no siempre lo pareciera. Mucha gente buena, que no pasará a la historia pero sin la cual el PA no tendría historia, trabajó honestamente en un proyecto útil para Andalucía.

"Serán las periferias las que más contribuirán a un nuevo modelo de estado y sin Andalucía no será posible articularlo. Más vale que se den cuenta algunos mesetarios que niegan u olvidan Andalucía entre las nacionalidades del estado"


El PA presentaba su carta de dimisión al pueblo andaluz bajo el mandato de reflexionar y buscar una herramienta útil para los andaluces. ¿Ha hecho el andalucismo la reflexión necesaria? Primavera Andaluza nace en 2012, antes de la disolución, y tras ella, se han sucedido varias plataformas. Da la sensación de que la reflexión ha evolucionado en divorcio…
Colectivamente no se ha reflexionado. Particularmente sí en casos que me constan y probablemente sí en otros que intuyo. Pero nadie tiene que cargar con las mochilas ajenas. El andalucismo está muy fragmentado como consecuencia de la implosión del PA. Han quedado en evidencia las dificultades de la convivencia en una misma organización entre personas con planteamientos tan diferentes. Pero ahora está claro que el andalucismo no tiene dueño, que es un software libre que muchas personas llevamos instalado en la consciencia (con –s), para algunos, entre quienes me incluyo, es político, en consecuencia material y comprometido con objetivos, para otros es sentimental, emocional y gestual.
Quiero ver una ventaja en este proceso de mosaico, y es que el andalucismo es ahora mucho más transversal. Me da mucha alegría cuando organizaciones y personas de izquierda lo asumen con naturalidad, sin complejos.
Primavera Andaluza nace como cobijo de andalucistas de izquierda. Y ahí sigue. Incorporamos planteamientos de la ecología política y del compromiso social de la izquierda. Es un espacio político con fórmula asociativa, no partidaria. Esto es importante porque nos permite mucha más libertad como colectivo y porque, curados de espanto como estamos, la lealtad es auténtica, no impostada. Está compuesto por personas diversas, creativas, valientes, que van y vienen. No siempre estamos de acuerdo en todo, debatimos mucho. Pero nos puede la alegría y la certeza de saber que trabajamos para el futuro.

¿Es compatible y coherente confluir con fuerzas estatales, como Podemos o IU, mientras se defiende un discurso nacionalista andaluz?
Esta es una pregunta difícil. Compatible es, porque de hecho existe. Y tengo la intuición de la necesidad de nuevas coherencias, abandonando los complejos y el mantra de la estricta obediencia andaluza. Creo que se puede mantener el objetivo de trabajar en beneficio de Andalucía con otras personas y con otras organizaciones de ámbito estatal siempre que se elijan bien los aliados y siempre que no haya que renunciar a los principios. Me produce sana envidia la confluencia que se da en otras partes del estado, el caso de Compromís en Valencia, la Marea gallega, o Cataluña sí que es pot. Bien es cierto que en Andalucía no había materia prima, a nivel de organización, para ser sujeto de confluencia. Pero sin Andalucía ese mapa está incompleto. Probablemente serán las periferias las que más contribuirán a un nuevo modelo de estado (con proceso constituyente o con reforma de la constitución) y sin Andalucía no será posible articularlo. Más vale que se den cuenta algunos mesetarios que niegan u olvidan Andalucía entre las nacionalidades del estado, con lo sencillo que sería si aplicaran el orden alfabético y empezaran por la A.
Confluir puede ser complicado. Influir en las organizaciones estatales es imprescindible, por el peso demográfico, histórico, social, político de Andalucía y por nuestras necesidades de futuro.

Te pongo un ejemplo sobre lo anterior. Unidos Podemos ha votado a favor de un cupo vasco muy beneficioso para la comunidad, que incluso le permitirá bajar los impuestos. Izquierda Andalucista, parte de la candidatura andaluza de UP, se ha opuesto frontalmente, sin que haya servido para hacer virar a los diputados andaluces. ¿Los andalucistas de izquierda no teméis el abrazo del oso?
Personalmente reconozco de lejos los abrazadores y los abrazafarolas. Y sólo me quedo con los abrazos que cobijan (ríe). 
El cupo vasco es ahora un problema porque hay tensiones territoriales y porque está aplazada sine die la financiación de las comunidades autónomas. No es lógico que 15 estén siempre en la espera y que 2 siempre encuentren soluciones. No es lógico que al día siguiente de aprobarse el cupo en el congreso, se baje el impuesto de sociedades en el País Vasco. No es lógico que nadie explique cómo se calcula mientras que hay expertos en Hacienda Pública que cuestionan ese cálculo.
Cuando se plantee la reforma de la constitución, que no será en esta legislatura, habrá que debatir profunda y serenamente el modelo territorial y las excepciones que la propia constitución contiene. De hecho la relación entre España, el País Vasco y Navarra a efectos fiscales es confederal. Y todos los partidos políticos están presos de sus intereses electorales con lo cual el debate no será fácil.
Respecto a la postura de Izquierda Andalucista, yo cuidaría de no coincidir con lo que propone Ciudadanos, que de izquierda precisamente no es. Tal vez, entendiendo que la política es un juego de jugadores múltiples con intereses múltiples, más que rechazar el cupo vasco habría sido interesante proponer un cupo andaluz. No creo que los diputados vascos se opusieran. Sé que hoy es política ficción, que hay que hacer las cuentas de las haciendas de otra manera, que el puerto de Algeciras tiene su sede política en Madrid….. Pero, las luces largas, ya sabes.

"El 4D es popular, no institucional; es futuro, no nostalgia. Es la memoria de un pueblo a la intemperie decidido a construir su casa"

¿Cómo explicas la reivindicación actual del 4D por parte del PSOE? ¿Es síntoma de desesperación o puede funcionarle a Susana Díaz envolverse en la bandera blanca y verde?
Ella intentará que le funcione, pero tiene escasa credibilidad en ese sentido. Cuando dice a su secretario general, para que lo escuchemos las y los andaluces, que no la haga elegir entre los intereses partidarios y los intereses de Andalucía, oculta el hecho de que eligió. Y eligió ser secretaria general de su partido, no los intereses de Andalucía. Lo eligió con toda la legitimidad y el derecho del mundo. Pero lo hizo. Y sigue siendo la presidenta de la Junta porque perdió aquellas primarias. De no haber sido así, su destino era Madrid, no Andalucía.
Y no deja de sorprenderme el afán del PSOE por reivindicar el 4D este año comparado con el silencio y el olvido de los tantos años anteriores. ¿Será que el andalucismo importa como elemento hegemónico cualitativo? ¿Será que le disputan la calle y la alegría?
El 4D es popular no institucional, es futuro no nostalgia. Es la memoria de un pueblo a la intemperie decidido a construir su casa.

¿Por qué no ha sido posible una convocatoria absolutamente unitaria de toda la izquierda (con la salvedad lógica del PSOE) para este 4 de diciembre?
La izquierda es, por naturaleza, plural, diversa, discutidora. Y anda reformulándose a raíz de esta crisis, profunda crisis del capitalismo, que está socavando la democracia.
El caso es que a mí no me parece mal que haya varias convocatorias. Hemos pasado años, muchos años, con convocatorias chiquititas, juntándonos muy pocos, con pena más que otra cosa. Y ahora todo está cambiando. Ya el año pasado fue un éxito, pese al día de perros y agua que hizo en Sevilla. El 4D de hace 40 años fue tan nuevo que requiere nuevas formas de conmemorarlo. Lo que me sorprende y me encanta de este aniversario redondo, es la alegría, la cantidad de gente muy joven que pregunta por su significado, la mezcla de personas diversas, las ganas de saber….
El 4D no es para echarnos broncas unos a otros, es para conmemorar el día fundacional de la Andalucía contemporánea. Por eso, más que discutir por una o varias convocatorias, yo discutiría por poder hacer comunes o por compartir los objetivos de esas convocatorias para el futuro de Andalucía.
Y por mi parte, iré a cuantas convocatorias pueda. Sólo desapareceré de donde alguien se empeñe en una especie de DUI virtual andaluza, como he leído por ahí. Me encantan las caricaturas, pero no a costa de Andalucía ni del trabajo honesto de muchas y muchos andalucistas.

"Cuando en Andalucía no haya personas en paro, cuando tengamos cultura y prosperidad, entonces ya no necesitaremos el nacionalismo andaluz"


Como comunicadora que eres ¿qué papel han tenido los medios andaluces en la construcción de la identidad andaluza?
Hay una enorme diferencia, con saldo negativo, entre la capacidad y la potencialidad de los medios andaluces y el empeño que han puesto hasta ahora en la construcción de esa identidad. Las identidades no son esencias, sino construcciones humanas, colectivas, sociales, plurales, se adaptan y se adecúan al tiempo, no son inamovibles. Son objetivas en su significado. Y son valiosas. Muy valiosas.
Eso también está cambiando en este tiempo nuestro. Lo advierten los sociólogos y lo sabemos las y los andaluces que tenemos en la cultura nuestra identidad más potente y reconocible. Nuestra mejor riqueza. Mi esperanza está en las y los jóvenes profesionales y en los nuevos medios de comunicación que la tecnología nos facilita. Ahí está todo el campo libre para trabajar en la construcción y la difusión de nuestra identidad. Con otro enfoque, con otra manera de contar las cosas. Hay luces que alumbran en ese sentido. Los grandes medios no llegarán los primeros, las inercias del poder son difíciles de vencer, pero no tendrán más remedio que llegar porque la propia sociedad lo demandará.


La construcción de un bloque nacionalista en Andalucía, por cuál camino crees que debe pasar para tener éxito de alcanzar el gobierno, ¿interclasista, como es el caso catalán, o con una perspectiva más social, con base trabajadora y jornalera?
Todos los nacionalismos tienen un importante componente de clase en su origen. En la mayoría de los casos es la burguesía. La excepcionalidad del nacionalismo andaluz es que no nace de arriba abajo, sino de abajo arriba. Es un movimiento popular con un fuerte componente emocional y, en consecuencia, más desclasado que interclasista. Para que se convierta en alternativa de gobierno, para que pase de lo emocional a lo político, necesita una base amplia, mucho más amplia que la que tiene ahora. Y de unos objetivos claros. Y de unas prioridades pactadas entre las que no puede abandonar la justicia social. Cuando en Andalucía no haya personas en paro, cuando estén garantizadas la escuela, las medicinas y el hospital, cuando hayan vuelto los emigrantes, cuando tengamos cultura y prosperidad, entonces ya no necesitaremos el nacionalismo andaluz.

1 Comentario
#4081 12:34 4/12/2017
Hay que buscar las cosas que nos unen aunque sea sacrificando aquellas que nos cuesten en pro de una o dos grandes plataformas an dalucistas para presentarse a las elecciones y recoger el voto hoy desperdigado.Si no tenemos presencia en el Parlamento Andaluz y si fuera posible en Madrid incluso el Senado no somos nadie,no pondremos donde corresponde nuestra voz y nuestros derechos.Viva Andalucía Libre
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