Elogio de la diversidad

Haremos lo necesario para no perder lo poco que tenemos.

Orgullo crítico
Pancarta en la manifestación del Orgullo Crítico en Madrid Álvaro Minguito

publicado
2018-08-08 11:37:00

Algunos años antes de los disturbios de Stonewall —hecho fundacional del activismo LGTB contemporáneo—, en el barrio de Tenderloin, en San Francisco, un grupo de mujeres trans, hartas de la violencia policial sistemática, estallaron una noche de agosto de 1966 en el interior de la cafetería Compton’s, agredieron y pusieron en fuga a dos patrullas de policía que entraron en el establecimiento. Destrozaron el local, montaron un piquete y mantuvieron las hostilidades contra el despliegue de fuerzas de seguridad hasta el amanecer. Fue necesaria la intervención de un mediador para frenar la protesta.

A partir de aquel hecho, algo cambió en la percepción que aquellas mujeres, aquella comunidad, tenía de sí misma. Poco tiempo después, algunas de las protagonistas de aquel tumulto fundaron la National Sexual-Gender Identification, de cuyas cenizas surgiría el National Transsexual Counseling Unit, la primera organización legal de apoyo y consejo a personas trans manejada por ellas mismas y que recibía fondos públicos. La lucha LGTB había prendido la mecha, después vendrían Stonewall y el estallido cuya resonancia sigue empujando todo activismo arcoíris presente.

Desde lo pequeño a lo universal, desde un escaparate destrozado hasta la intervención en la legalidad, desde el apoyo mutuo y la colaboración hasta el reconocimiento como sujetos políticos con presencia contundente sobre la que ya no es sencillo pasar por encima o invisibilizar.

La historia LGTB y la feminista se cimentan sobre las ruinas del colonialismo, son unas luchas que no pueden entenderse sin tener en cuenta el fortísimo componente interracial. Si tomamos como ejemplo el barrio de Tenderloin, nos encontramos con una población expulsada de toda noción de clase, a la que no se le permitió siquiera participar del auge industrial que fue de la mano de la política belicista americana y cuyas necesidades jamás fueron incluidas en movimiento obrero alguno.

Fue la llegada de población negra a la zona la que trajo aires de revolución y colaboración. Los ecos leves de las revueltas chicanas. El pacifismo como oposición a Vietnam. Una mezcolanza de expulsados que fraguó y canalizó la ira de las desheredadas.

La aceptación mutua de los ejes de opresión específicos de cada comunidad fue clave para lograr avanzar, probablemente nadie que asistiese a las pequeñas asambleas en la iglesia metodista de Glide imaginaría jamás la magnitud que el movimiento LGTB ha alcanzado. Tampoco les preocupaba. Buscaban soluciones materiales que sirviesen a todos y todas. Intervención inmediata a problemas comunes y específicos.

La diversidad no puede entenderse como una suma, ni ser usada como mera nomenclatura para que las filas ensanchen. La diversidad actúa como interacción, como revisión constante, como elementos de justicia que deben adherirse al común sin perder su especificidad, transformando lo que se entiende como bloque de oposición al sistema en un poliedro.

Analizarlas como atomizaciones es un error que solo puede cometerse desde el privilegio. Como mujer, trans y obrera sé cuáles son las posiciones que ocupo en el capitalismo y en el anticapitalismo, desgraciadamente se parecen bastante una a la otra. Mi agencia para dividir a la clase obrera es nula, apenas la rozo. Mis aportaciones, las de las personas racializadas, las especificidades de nuestras necesidades materiales, solo pueden enriquecer y afilar la maquinaria antisistema. Expulsarnos, relegarnos al papel de hermanas menores o al de demandas secundarias solo contribuye a sustituir una desigualdad por otra, quizá más amable, quizá algo más benévola, pero en la que tampoco tendremos las mismas oportunidades que un varón cis heterosexual y blanco.

Venimos de la ira, nos ganamos nuestra categoría política rompiendo cristales, mobiliario y haciendo frente a las fuerzas del orden. Nuestra cuenta de muertas es apabullante y sigue creciendo en todos los estratos de clase. Entended que haremos lo necesario para no perder lo poco que tenemos y que reaccionaremos con toda la furia que tengamos dentro ante quien, de forma consciente o inconsciente, nos quiera volver a dejar fuera.

2 Comentarios
Gacela 13:31 8/8/2018

No puedo aplaudir más este articulazo. Y agradecer a las compas trans su lucha. Este estallido no solo sigue resonando en el activismo arco iris, a su vez ese activismo y su interseccionalidad siguen abriendo puertas y siendo ejemplo en otros activismos y en más diversidades.

Como mujer cis y blanca pero diversa e invalidada y negada mi voz, en mi caso por loca, doy gracias a la autora. Hay tanto que seguir aprendiendo de ti, de vosotras...

No queremos seguir sumando cadáveres de nadie cuya existencia se invisibilice y a veces se borre literalmente, físicamente, por ser racializada, tener diversidad funcional, ser loca, neurodivergente, de la comunidad LGTB+(IQA...) Basta de agresiones, violencias y encierros figurados o literales.

Gracias por recordarme que las diversas tenemos voz y vamos a seguir usándola.

Responder
6
3
#21543 11:35 8/8/2018

Elogio de "La Trampa de Diversidad".
https://www.lamarea.com/2017/03/29/la-trampa-la-diversidad-una-critica-del-activismo/

Responder
10
7

Destacadas

Unión Europea
Katja Kipping: “La pobreza y el desempleo no son una excusa para convertirse en un racista”

La diputada alemana Katja Kipping asume que la izquierda alemana tiene la responsabilidad de derrotar al Gobierno de la austeridad representado por Angela Merkel y resta protagonismo y valor a la propuesta Aufstehen (Levántate!)

Consumo
El sector lácteo afronta en horas bajas la nueva normativa de etiquetado

La leche y muchos de los productos lácteos deberán indicar su origen. El sector confía en un incremento del consumo de los productos españoles.

Periodismo
La islamofobia permea los medios de comunicación
Un informe refleja que el 60% de los contenidos de los medios monitoreados reproducen la islamofobia.
Herbicidas
España, a la cabeza de Europa en venta de pesticidas

El Estado español ha vendido cerca de 80.000 kilogramos de pesticidas en 2016, siendo líder de ventas en Europa en categorías como fungicidas y bactericidas, según cifras del Eurostat. 

Recomendadas

Tribuna
Crónica de un montaje policial para encubrir una agresión machista y racista
1

Tohil Delgado, ex secretario general del Sindicato de Estudiantes, explica los hechos que le han llevado a ser juzgado, el pasado 8 de octubre a los juzgados por la supuesta agresión a un agente de policía.

Bebés robados
Hechos probados, fallo incompleto

El fallo del caso de Inés Madrigal se apoya en una larga exposición de referencias jurídicas, el edificio que se ha ido construyendo para justificar la extensa historia legalista que amparan la decisión de la prescripción aplicada a pesar de los hechos probados expuestos.

Nicaragua
Nicaragua y la izquierda muerta

Seguir apoyando al régimen orteguista, es hacer una política profundamente conservadora, anquilosada por el miedo a deshacerse del dogma conocido que nos lo explica todo: el bien, aquí; el mal, en el imperialismo gringo que todolopuede. Una izquierda viva y valiente, una izquierda no testosterónica, es la que se hace responsable de apoyar a la resistencia para que de ella pueda construirse verdadero poder popular. La que mira a Nicaragua para aprender cómo recoger aquí el malestar social sin pretender hacerlo desde un sujeto revolucionario unívoco, homogéneamente oprimido por la mano del capital o del imperio.