Movimiento vecinal
València no quiere ponerse en venta

Alrededor de 5.000 personas de más de 140 colectivos de toda la ciudad de València se manifestaron ayer en defensa de un nuevo modelo de ciudad, contra la destrucción de la huerta y la pasividad del consistorio frente a la gentrificación de varios barrios.

Sara Bermúdez vive en el Cabanyal con un contrato de alquiler desde hace más de una década. Hace un par de años el BBVA compró su casa y, sin esperar a que finalizara su contrato, intentó expulsarla. Ella tiene cuatro menores a su cargo y actualmente se encuentran en juicio contra la entidad bancaria, interesada en construir apartamentos turísticos en la casa y el barrio donde se están criando sus hijas.

En Russafa, Ana, otra vecina, trabaja en el mercado del barrio y vive en la calle Sueca, allí ha visto como sus vecinos de toda la vida iban desapareciendo a causa de la gentrificación y la turistificación. “En estos años se han vendido fincas enteras y echado a vecinos que vivían ahí generaciones. Es una cosa absolutamente impersonal, a nivel particular puedo contar la pérdida de muchas vecinas que han sido expulsadas del barrio. Luego las charangas, las despedidas de soltera… Sin darme cuenta me he despertado en Benidorm.”

Es posible contar los casos por cientos, pero los responsables tan solo son unos pocos. Por este motivo se manifestó el sábado la plataforma València no està en venda, que aglutina a alrededor de 140 colectivos de toda la ciudad en torno a la defensa del territorio y la vivienda. Alrededor de 5.000 personas que marcharon por las calles del centro de València señalaron al Ayuntamiento, en connivencia con las grandes entidades bancarias, como responsable de “dejar a la ciudad y a sus barrios al servicio de la turistificación y la gentrificación que expulsan a los vecinos de sus casas”, según Hernán, portavoz de la plataforma Veïnat en Perill d’Extinció.

La gran mayoría de las pancartas i proclamas de los manifestantes señalaban al actual alcalde Joan Ribó, de Compromís, y al concejal de urbanismo del PSPV, Vicent Sarrià, quien ha sido elegido para el Congreso de los Diputados en las últimas elecciones.

La manifestación dio comienzo en el Parterre, con un tractor a la cabeza y varios bloques con pancartas, en concreto las de los vecinos de los barrios de Malilla, Orriols, Saïdia, Benimaclet, Ciutat Vella, Russafa y Cabanyal, todos ellos amenazados en mayor o menor medida por procesos de gentrificación y turistificación. Un proceso con especial incidencia en el centro de la ciudad, donde entorno al 10% de las viviendas de Russafa y Ciutat Vella están anunciadas en Airbnb. Otros barrios, como Malilla o Benimaclet, luchan contra la aplicación de un PAI que supondría la construcción de miles de viviendas en estos distritos.

Por otro lado, en la protesta también se incluyeron algunas luchas por el territorio como Horta és Futur o la Coordinadora per la protección de Les Moles de Paterna, que está viendo amenazados millones de metros cuadrados de espacio natural por la construcción del centro comercial “Puerto Mediterráneo”, el más grande de toda Europa si el proyecto se lleva a cabo. Estos son algunos ejemplos, aunque todos denuncian que el modelo de ciudad actual deja los barrios al servicio del turismo y los inversores extranjeros. Además señalan que el Consistorio “apuesta por la edificación sin sentido” en una ciudad donde hay más de 70.000 viviendas vacías, según datos de la propia organización.

Ecología
Una coordinadora contra l'especulació
Els col·lectius socials de l'Horta Oest han creat la Coordinadora per la Protecció de Les Moles per protegir el territori de la febra del taulell

Las propuestas de València no está en venda son “otro modelo de ciudad, donde el territorio i la vivienda dejen de ser una mercancía y empiecen a ser un bien común”. Desde la campaña insistieron en la necesidad de “crear un parque público de vivienda y proteger los barrios de la ciudad de los fondos buitre”. Los manifestantes llegaron a la plaza del Ayuntamiento mientras lanzaban cánticos como “volem veure l’horta i no la terra morta” o “què pasa?, ens tiren de la casa”.

Allí la Jove Muixeranga realizó una figura mientras la columna de manifestantes pasaba por el carrer de la Pau, frente a las oficinas de Caixabank, Santander, o BBVA, donde pegaron varios carteles en protesta por el crecimiento desmedido de la burbuja del alquiler, para después continuar por el barrio del Carmen. A su llegada a la plaza del Tossal, la protesta se vio envuelta por decenas de móviles de turistas que grababan el acontecimiento, sin saber muy bien lo que pasaba. Alguno incluso se acercó a preguntar a los manifestantes sobre la causa de la marcha, otros parecían más molestos mientras se bebían su vaso de horchata en la terraza de un bar.

La manifestació de 'València no està en venda' culmina a la plaça de Manises, enfront de les Corts Valencianes
La manifestació de 'València no està en venda' culmina a la plaça de Manises, enfront de les Corts Valencianes Gabriel Rodríguez

Tras más de hora y media, la manifestación llegó al Palau de la Generalitat, donde concluiría después de la realización de otra figura de la Jove Muixeranga y gritos de “València no está en venda”. La portavoz de la campaña señaló la labor de más de 140 colectivos que se reunieron para reivindicar la vida política más allá de las instituciones, trabajo que pretenden seguir haciendo.

“Queremos reivindicar la autoorganización y las redes vecinales, os animamos a todas a organizaros en vuestros barrios y ser capaces de decidir entre todas qué queremos que pase con nuestro entorno, qué queremos que sea València, sus barrios y su huerta”. Entre aplausos de los manifestantes y miradas incrédulas de algunos turistas, la manifestación concluyó con un “continuem”.

Movimiento vecinal
Naix la campanya "València no està en venda"
La campanya parteix de la unió d'associacions veïnals i defensa un model de ciutat on les necessitats de les veïnes siguen més importants que l'interés turístic

Relacionadas

Filosofía
Urbanismo y participación ciudadana: haciéndole el juego al capital
Antes que el empoderamiento de la población más vulnerable, la concepción europea del urbanismo participativo promueve graves procesos de gentrificación.
Andalucía
Málaga, conflicto urbano y desigualdad

Por aclararnos, quizá el término que más se ajusta a lo que está pasando en Málaga, concretamente en su casco histórico, no sea el de gentrificación sino el de turistificación; no se trata de que una comunidad pobre o marginada sea sustituida por otra más rica e integrada –como ocurre con la gentrificación-, sino que es reemplazada por turistas que pasan sólo un par de días en la zona y se van. La gentrificación sustituye poblaciones, mientras que la turistificación directamente las elimina. Cualquiera que quiera comprobar esto que digo, solo tiene que darse un paseo un domingo por la mañana por el centro histórico malagueño, y contemplar ese ir y venir de trollies con su soniquete o el trasiego de gente entrando y saliendo de edificios en lo que antes vivía gente y que hoy son ocupados por turistas.

0 Comentarios

Destacadas

Juicio del 1 de Octubre
Medio millar de juristas denuncian que la sentencia del Procés vulnera el principio de legalidad

El informe publicado por la plataforma International Trial Watch sobre la sentencia del Tribunal Supremo señala que esta viola los derechos fundamentales por falta de previsión jurídica y por menospreciar los derechos de reunión y expresión.

Minería
Peña Zafra de Abajo, resistir entre polvo

Una comunidad rural de Murcia se organiza para defender el territorio del extractivismo que amenaza con enterrar sus casas, cultivos, valores ambientales y culturales.

Minería
Cómo la minería perturba el interior de Murcia
Ecologistas en Acción Murcia y ACUNA señalan los impactos ambientales y culturales de la minería en el territorio de Peña Zafra de Abajo, Balonga y Quibas.
Represión
De pertenencia a banda armada a recibimientos de presos: 102 años por solidarizarse

La Audiencia Nacional considera a Causa Galiza y Ceivar organizaciones criminales para la comisión de delitos de enaltecimiento, y solicita la ilegalización de ambas y 102 años de cárcel para 12 de sus miembros.

Bolivia
“No se acaba por ley con el racismo y en Bolivia ha habido un golpe racista y fascista”

Adriana Guzmán representa al feminismo comunitario antipatriarcal boliviano. Forma parte de los movimientos sociales que llevan días manifestándose continuamente para denunciar que lo que ha habido en Bolivia ha sido un golpe de Estado que ha derivado en la salida de Evo Morales del país.

La Ingobernable
La Ingobernable toma las calles tras su desalojo

Miles de personas marcharon por el centro de Madrid contra el desalojo del mayor centro social autogestionado de que disponía el centro de la ciudad.

Últimas

Flamenco
Pedro Lópeh: “Es esta una época de mucho sufrimiento, de odio y al final el flamenco habla de eso”
Este viernes Pedro Lópeh lleva a Mérida ‘Ramo de coplas y caminos’, una introducción sentimental al cante, un mapa con indicaciones llanas para todos los que quieren acercarse al flamenco.
Represión
Resistência Galega, un concepto

La operación contra Causa Galiza y Ceivar se articula en base a la vinculación de estas organizaciones con Resistência Galega. Pero incluso la existencia de este grupo resulta controvertida.

Tribuna
Cómo gobernar a La Ingobernable. Relatos de una negociación imposible

El exconcejal Pablo Carmona explica cómo desde la corporación municipal anterior se evitó reconocer a La Ingobernable como sujeto político y por qué la perspectiva de una cesión del espacio nunca estuvo encima de la mesa.

Música
Buscando el hechizo de la música negra
“Sin swing y sin baile, la música tiene poco aliciente”, asegura el periodista Jaime Bajo, quien ha recopilado en un libro 20 entrevistas a músicos que tratan de descifrar el hechizo del ‘groove’.
Bolivia
Bolivia: la venganza de la Media Luna

Estamos ante la respuesta viril y torpona de aquellos que temen perder sus privilegios. Estamos ante una ofensiva oligárquica, frustrada por la imposibilidad de derrotar al MAS en las urnas. Estamos, en definitiva, ante la venganza de la Media Luna.

Fútbol
Las futbolistas de primera división comenzarán su huelga este fin de semana

El pasado 22 de octubre las futbolistas decidieron por mayoría ir a la huelga en la novena jornada si no se llegaba a un acuerdo con la Asociación de Clubes de Fútbol Femeninos, ACFF en el que se recogieran sus demandas de mínimos. Las profesionales se rebelan contra los bajos salarios, la alta parcialidad en los contratos y la falta de derechos laborales.