Salario mínimo
Las vergüenzas que esconde el nuevo salario mínimo

Actuar contra la pobreza no es posible sin cuestionar la riqueza y la acumulación. Por ello, deberíamos fijar umbrales, por arriba y por abajo, que delimiten dónde empieza lo insuficiente y dónde lo superfluo.


Dinero oxidado

publicado
2018-01-02 11:22

Cuando el salario medio está bajando, cuando afrontamos una vergonzante brecha salarial entre hombres y mujeres, cuando en las empresas aumentan escandalosamente las diferencias salariales entre altos cargos y las plantillas (según Intermón-Oxfam, los altos directivos del Ibex 35 cobran de media 207 veces el sueldo mínimo de su empresa), cuando el trabajo a tiempo parcial (involuntario y feminizado) ya está provocando que se normalicen los salarios por debajo, incluso, del exiguo actual Salario Mínimo Interprofesional, cuando tener trabajo no garantiza necesariamente salir de la pobreza, cuando caen las cotizaciones a la Seguridad Social … llegadas estas fechas, podríamos catalogar a la medida como de auténtica “inocentada”. 

Es conocido el buen humor y la socarronería de Rajoy, pero lo cierto es que sus políticas no tienen ninguna gracia, pues demasiada gente las padece y muy poca las disfruta. Valga como ejemplo el dinero invertido en el rescate de la banca (56.865 millones de euros, de los que el Banco de España da por perdido el 80%, 42.590 millones de euros), frente a los recortes en gasto social que lo contextualizaron. Así, en estos años de crisis, de la cual se empeñan en convencernos de que ya estamos saliendo, nuestra sociedad se ha empobrecido y se ha hecho más desigual.

Estamos lejos, cada vez más, de un mínimo reparto de los recursos, para el cual, además de una mejora sustancial del salario mínimo, sería necesario empezar a valorar y defender la implantación de un salario máximo. No estamos hablando de mejorar nuestro poder adquisitivo, hablamos de cubrir necesidades y de vivir con dignidad. Por ello, deberíamos fijar umbrales, por arriba y por abajo, que delimiten dónde empieza lo insuficiente y dónde lo superfluo. Actuar contra la pobreza no es posible sin cuestionar la riqueza y la acumulación.

Esto implica asumir también nuestras propias responsabilidades. Debemos ir dejando de participar en el mantenimiento y empeoramiento del actual estado de las cosas con inversiones bancarias, consumos, planes privados de salud y de pensiones… y apostar por el reparto del trabajo, la defensa de lo público, la reivindicación de una mejor y más justa fiscalidad, la pelea sindical y social, el decrecimiento… 

La reivindicación colectiva hacia afuera y hacia arriba implica transformación personal hacia adentro. Es decir, poner en duda nuestra inocencia y combatir las inocentadas como ésta de Rajoy, con su subida del SMI del 4%, para mayor gloria del Ibex 35. No se trata de postergar una cosa a la otra sino de empezar a dar pasos en ambas dimensiones, la única manera de alcanzar mayores cotas de igualdad y de justicia social.

Sobre este blog
Este espacio pretende dar cabida a la reflexión y al análisis en torno a los derechos sociales y laborales, desde la perspectiva de la precariedad que va invadiendo todas las esferas de nuestras vidas. La espiral, con sus dos sentidos. Por un lado el que nos hunde, desde la precariedad y el paro hacia la exclusión. Por otro lado, el inverso, el cual, desde el rescate, la creación de redes y los logros parciales nos puede llevar a una dinámica ascendente. Nuestro espacio geográfico natural es Nafarroa, lugar desde el que queremos mirar al resto del planeta de forma global.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Agricultura
Un mes en huelga para conseguir el salario mínimo en invernaderos de Almería

Medio centenar de trabajadores consiguen, tras un mes de huelga, que en los invernaderos del Grupo Godoy se aplique el salario mínimo interprofesional.

Salario mínimo
Un salario mínimo europeo y cinco historias de vida

La recién elegida presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, ha propuesto la creación de un salario mínimo europeo durante su mandato.

0 Comentarios
Sobre este blog
Este espacio pretende dar cabida a la reflexión y al análisis en torno a los derechos sociales y laborales, desde la perspectiva de la precariedad que va invadiendo todas las esferas de nuestras vidas. La espiral, con sus dos sentidos. Por un lado el que nos hunde, desde la precariedad y el paro hacia la exclusión. Por otro lado, el inverso, el cual, desde el rescate, la creación de redes y los logros parciales nos puede llevar a una dinámica ascendente. Nuestro espacio geográfico natural es Nafarroa, lugar desde el que queremos mirar al resto del planeta de forma global.
Ver todas las entradas

Destacadas

Sanidad
Antibióticos, armas de doble filo
Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.
Elecciones 10N
Bel Pozueta: “Altsasu es un ejemplo claro de la utilización política de un código postal”

En las elecciones de noviembre, casi diez mil personas más han votado a EH Bildu, otorgando a su cabeza de lista, Bel Pozueta, un acta de diputada en el Congreso.

Fascismo
Hacia un nuevo espacio neofascista global

El neofascismo actual se diferencia del fascismo clásico en que puede convivir, al menos por el momento, con las instituciones representativas del modelo liberal y con las instituciones jurídicas del Estado de Derecho. Eso sí, vaciadas de contenido y reenviadas a la esfera estrictamente formal.

Bolivia
El golpe anunciado que Evo Morales no supo prever (I)

Semanas antes del 20 de octubre ya parecía claro que la estrategia tanto de la oposición parlamentaria como de las fuerzas ultras y violentas agrupadas en los Comités Cívicos de Santa Cruz, Potosí y otras ciudades, era no reconocer los resultados electorales si estos daban un triunfo a Evo Morales.

Memoria histórica
Mientras les quede voz
Luisa Vicente preside la Asociación Salamanca Memoria y Justicia, desde donde trabaja para recuperar la memoria de las 1.300 víctimas de la provincia.
Reino Unido
Por qué necesitamos sindicatos de inquilinos

Los sindicatos de inquilinos son la historia de la gente que desarrolla y se otorga poder a sí misma, y esa es la clave de cualquier cambio radical que merezca la pena y perdure.

Últimas

Refugiados
Solicitantes de asilo denuncian la ineficaz acogida del Ministerio y el Ayuntamiento

Más de 30 solicitantes de protección internacional, acompañadas por integrantes de la Red Solidaria de Acogida y la Parroquia San Carlos Borromeo, han presentado ante el registro del Ayuntamiento reclamaciones ante la mala gestión del Samur Social y la ineficiencia de un sistema de acogida que les deja en situación de calle. 

Bolivia
La OEA con Evo, como Pinochet con Allende

La sucesión de aquellos episodios de la tragedia chilena parecen reflejarse hoy, con extraña similitud, en el golpe que sufre Bolivia. Y es que, como Pinochet hiciera con Allende, el presidente Evo Morales, exiliado en México, ha señalado la traición de la OEA para marcar los tiempos del golpe.

Flamenco
Pedro Lópeh: “Es esta una época de mucho sufrimiento, de odio y al final el flamenco habla de eso”
Este viernes Pedro Lópeh lleva a Mérida ‘Ramo de coplas y caminos’, una introducción sentimental al cante, un mapa con indicaciones llanas para todos los que quieren acercarse al flamenco.