Turismo
La cínica "recuperación económica inclusiva" de Fátima Báñez

Que a estas alturas se siga mencionando como indicador de referencia la creación de puestos de trabajo, sin atender a su duración, salario, condiciones contractuales, cargas de trabajo y efectos en la salud, o sin mencionar la lacra de las externalizaciones que han azotado al sector turístico, es inmoral.

Fátima Báñez Seguridad Social
Fátima Báñez, exponiendo los datos de la Seguridad Social, en julio. Foto: Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
Rafael Borrás
analista sociolaboral y colaborador de Alba Sud, y coordinador de Alba Sud, respectivamente

publicado
2017-10-07 14:15

El pasado miércoles, 4 de octubre, la ministra de Empleo y Seguridad Social del Gobierno de España, Fátima Báñez, asistió al Tercer Summit Shopping Tourism & Economy. Suponemos que, dado el entorno elitista del evento –recordemos que el tema del encuentro público-privado era "El Turismo de Compras y de Calidad en la Agenda de Futuro de las Ciudades Globales", es decir, cualquier cosa menos en la idea de democratizar el derecho a hacer turismo de la gente no estrictamente rica–, la señora Fátima Báñez afirmó, según nota de prensa de su propio ministerio, que "el turismo es un motor de recuperación, que crea empleo, y ocupa en España a más de 2,5 millones de personas" y que "el turismo crea riqueza en nuestro país, y ya supone el 11,2% del PIB", sin hacer mención alguna a la calidad del empleo y el reparto de esa riqueza.

No discutimos las afirmaciones de la ministra en lo que se refiere a las tendencias cuantitativas. Efectivamente, los problemas geoestratégicos de la mayoría de los mercados turísticos mediterráneos han contribuido de forma significativa a que el sector turístico español se beneficie de una gran cuota de mercado prestado. Es decir, que parte del motor de la recuperación económica –el turismo– es consecuencia de las desgracias de los demás. Unas desgracias que, dicho sea de paso, provocan la muerte en masa de las personas refugiadas en el mismo mar Mediterráneo cuyas costas españolas están tan turistizadas, y gozan de una rentabilidad verdaderamente envidiable para cualquier otra zona mundial de economía capitalista neoliberal.

En cualquier caso, nos parece oportuno precisar que recuperación económica, haberla, hayla, pero la crisis social y laboral sigue, y, por eso, las tasas de riesgo de pobreza y/o exclusión social no bajan, y, como consecuencia del persistente empobrecimiento de la llamada clase media, los ascensores sociales siguen en off.

Lógicamente, una avalancha de clientes prestados que, por cierto, han disparado los márgenes empresariales como nunca se había visto, genera empleo –la robotización y digitalización del sector turístico español no llega a tanto como para que no sea así–, pero lo sustancial es de qué tipo de empleo habla la señora ministra.

La propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) viene advirtiendo que, si el empleo no es inclusivo, es mejor hablar de trabajadores y trabajadoras pobres. Esta es la dinámica que hace que las afirmaciones de la señora ministra sobre la generación de riqueza sean especialmente hirientes. El entorno era el que era –una reunión de personas ricas–, pero hablar de recuperación económica sin reparto de riqueza es darwinismo puro y duro.

Refuerzo de la explotación laboral

En algún otro foro la señora ministra ha hablado de “recuperación inclusiva”. El cinismo no tiene límites. En general, y en el sector turístico en particular, una recuperación inclusiva sería aquella en la que suben los salarios, se reducen la temporalidad injustificada y la parcialidad no deseada, se refuerzan los medios para perseguir los casos de auténtica explotación laboral, y, por qué no, se de satisfacción a las reivindicaciones de los sindicatos y organizaciones trabajadores y trabajadoras del sector.

Muy justamente, la Asociación Kellys Confederadas, plantea: jubilación anticipada a los 60 años, eliminación de las externalizaciones en los hoteles, reconocimiento de enfermedades profesionales inherentes al trabajo de las camareras de pisos, regulación de la carga de trabajo,…

Sin embargo, salvo excepciones, en las zonas turísticas españolas los convenios colectivos de la industria turística están en serias dificultades para alcanzar acuerdos. Una dificultad que tiene mucho que ver con la reforma laboral impulsada, precisamente, por Fátima Báñez, que recorta –y mucho– la capacidad y fuerza negociadora de los sindicatos.

En los últimos años las camareras de piso se han visibilizado y han denunciado el deterioro de sus condiciones laborales, fruto del desempleo masivo y una reforma laboral que han desequilibrado aún más las fuerzas entre el empresariado y los trabajadores y trabajadoras. Pero no son las únicas que lo están pasando mal en un sector que se precariza y degrada a marchas forzadas, tanto en los hoteles (cocinas, recepción, restaurantes o mantenimiento) como en las nuevas formas de alojamiento vinculadas a la economía colaborativa, donde el trabajo desaparece entre la auto-explotación y la economía sumergida, o en los chiringuitos, bares y restaurantes, en los equipamientos culturales y en los servicios de guías, entre muchos otros. Precariedad, miedo y pérdida de la salud son las características de este empleo turístico que usted, señora ministra, jalea.

Trabajo digno

El paréntesis en el que hemos mencionado las reivindicaciones de las Kellys Confederadas lo hemos acabado con unos puntos suspensivos. ¿Por qué lo hemos hecho? Pues porque las compañeras tienen una quinta reivindicación: un trabajo digno.

Nos parece especialmente importante enfatizar esta última reivindicación hoy, día en que los sindicatos, a propuesta de la Confederación Sindical Internacional, convocan la X Jornada Mundial por el Trabajo Decente. En el caso del turismo español, un trabajo digno y/o decente es aquel en el que no se enferma por el hecho de trabajar, no se es acosada o acosado, que da derecho a una jubilación para vivir la vida con calidad en los últimos años y no a una jubilación para malvivir en la enfermedad, con un salario que aleje a la gente del riesgo de pobreza/o exclusión social, y que, por tanto, permita llegar a fin de mes, y ahorrar algo para prevenir las incertezas de tener que hacer frente a eventuales deudas.

Que a estas alturas se siga mencionando como indicador de referencia la creación de puestos de trabajo, sin atender a su duración, su salario, sus condiciones contractuales, sus cargas de trabajo, sus efectos en la salud, o sin mencionar la lacra de las externalizaciones que han azotado al sector, no es solo pecar de falta de rigor y comprensión de la realidad turística española, es también, señora ministra, inmoral.

Sostener la salida de la crisis en un empleo precario no solamente está vulnerando derechos humanos fundamentales, sino que hipoteca a un sector clave de la economía española a una progresiva pérdida de calidad y desprofesionalización, algo que no nos sobrará cuando otros destinos emerjan con fuerza u otros se recuperen. La apuesta por la tan cacareada sostenibilidad o por un turismo de calidad no puede ser pensada sin un empleo decente, y esto no se mide únicamente con los puestos de trabajo creados.

Parafraseando aquella célebre frase "¡es la economía, estúpidos!" que el asesor de Bill Clinton utilizó para centrar el debate en la economía, permítanos, señora ministra que le digamos que, para una equitativo reparto de la riqueza, lo importante ¡es la calidad del empleo, estúpidos!

Relacionadas

Vivienda
Colectivos vecinales denuncian que el 95% de los pisos turísticos en Madrid son ilegales

Las organizaciones acusan de inacción a las administraciones madrileñas frente a los pisos turísticos ilegales a pesar del “enorme impacto” que supone este uso de las viviendas en la convivencia, en la subida de los precios, en el vaciamiento de los barrios.

Turismo
Emergencia climática y turismo

El impacto causado por el número de visitantes en entornos naturales de especial fragilidad es uno de los daños más evidentes y más directos entre los que causa el turismo en el medio ambiente. En el País Vasco, San Juan de Gaztelugatxe, el Flysch de Zumaia o la Isla de Santa Clara pueden correr serio peligro a no ser que se establezcan las medidas de protección necesarias para su conservación.

1 Comentario
Jua Luis anula 4:05 8/10/2017

Toda charla de una ministra que dice a los parados que se encomienden a la Virgen del Rocío, sólo puede ser, BASURA PARA ESTUPIDOS

Responder
0
0

Destacadas

Juicio del 1 de Octubre
Medio millar de juristas denuncian que la sentencia del Procés vulnera el principio de legalidad

El informe publicado por la plataforma International Trial Watch sobre la sentencia del Tribunal Supremo señala que esta viola los derechos fundamentales por falta de previsión jurídica y por menospreciar los derechos de reunión y expresión.

Minería
Peña Zafra de Abajo, resistir entre polvo

Una comunidad rural de Murcia se organiza para defender el territorio del extractivismo que amenaza con enterrar sus casas, cultivos, valores ambientales y culturales.

Minería
Cómo la minería perturba el interior de Murcia
Ecologistas en Acción Murcia y ACUNA señalan los impactos ambientales y culturales de la minería en el territorio de Peña Zafra de Abajo, Balonga y Quibas.
Represión
De pertenencia a banda armada a recibimientos de presos: 102 años por solidarizarse

La Audiencia Nacional considera a Causa Galiza y Ceivar organizaciones criminales para la comisión de delitos de enaltecimiento, y solicita la ilegalización de ambas y 102 años de cárcel para 12 de sus miembros.

Bolivia
“No se acaba por ley con el racismo y en Bolivia ha habido un golpe racista y fascista”

Adriana Guzmán representa al feminismo comunitario antipatriarcal boliviano. Forma parte de los movimientos sociales que llevan días manifestándose continuamente para denunciar que lo que ha habido en Bolivia ha sido un golpe de Estado que ha derivado en la salida de Evo Morales del país.

La Ingobernable
La Ingobernable toma las calles tras su desalojo

Miles de personas marcharon por el centro de Madrid contra el desalojo del mayor centro social autogestionado de que disponía el centro de la ciudad.

Últimas

Elecciones 10N
Carabanchel y de nuevo el miedo

Cada papeleta de Vox que cogía una mano humana era un trallazo en el alma de quien fue una niña que vio a sus mayores tener verdadero miedo a hacer o decir lo inconveniente. Una niña a la que le contaban los “paseados” de los pueblos de sus padres en León durante la guerra, y los fusilados de después.

Flamenco
Pedro Lópeh: “Es esta una época de mucho sufrimiento, de odio y al final el flamenco habla de eso”
Este viernes Pedro Lópeh lleva a Mérida ‘Ramo de coplas y caminos’, una introducción sentimental al cante, un mapa con indicaciones llanas para todos los que quieren acercarse al flamenco.
Represión
Resistência Galega, un concepto

La operación contra Causa Galiza y Ceivar se articula en base a la vinculación de estas organizaciones con Resistência Galega. Pero incluso la existencia de este grupo resulta controvertida.

Tribuna
Cómo gobernar a La Ingobernable. Relatos de una negociación imposible

El exconcejal Pablo Carmona explica cómo desde la corporación municipal anterior se evitó reconocer a La Ingobernable como sujeto político y por qué la perspectiva de una cesión del espacio nunca estuvo encima de la mesa.

Música
Buscando el hechizo de la música negra
“Sin swing y sin baile, la música tiene poco aliciente”, asegura el periodista Jaime Bajo, quien ha recopilado en un libro 20 entrevistas a músicos que tratan de descifrar el hechizo del ‘groove’.
Bolivia
Bolivia: la venganza de la Media Luna

Estamos ante la respuesta viril y torpona de aquellos que temen perder sus privilegios. Estamos ante una ofensiva oligárquica, frustrada por la imposibilidad de derrotar al MAS en las urnas. Estamos, en definitiva, ante la venganza de la Media Luna.

Fútbol
Las futbolistas de primera división comenzarán su huelga este fin de semana

El pasado 22 de octubre las futbolistas decidieron por mayoría ir a la huelga en la novena jornada si no se llegaba a un acuerdo con la Asociación de Clubes de Fútbol Femeninos, ACFF en el que se recogieran sus demandas de mínimos. Las profesionales se rebelan contra los bajos salarios, la alta parcialidad en los contratos y la falta de derechos laborales.