Servicios públicos
La marea de residencias quiere desbordar Madrid por primera vez

La  convocatoria para la dignificación de las condiciones de estancia y trabajo en las residencias, que en un principio aglutinaba a entidades y organizaciones de Madrid, se ha extendido a familiares y residentes de comunidades como Galicia y País Vasco.

Protesta vecinal Residencias de mayores
Protesta en Valdezarza (Madrid) frente a una residencia gestionada por el grupo Los Nogales. David F. Sabadell

“Los y las mayores no están en venta”. Con esta contundente aseveración, usuarias, familiares y trabajadoras se agrupan en torno a la Marea de Residencias, una plataforma que saldrá a la calle por primera vez en Madrid el próximo 23 de noviembre. La cita, que comenzará a las 18:00 horas en Cibeles y llegará hasta Sol, pretende “reivindicar un trato digno para los y las residentes, mejores condiciones de trabajo para los y las trabajadoras y que las empresas no hagan negocio con las residencias de mayores”.

Esta convocatoria, que en un principio aglutinaba a entidades y organizaciones de Madrid, ya ha desbordado las previsiones de las organizadoras. “Nosotras no pensábamos que esto fuera a tener esta repercusión. Pensábamos empezar con la Comunidad de Madrid. Pero lo han visto otras Comunidades y se han animado. Se han adherido a nuestro comunicado plataformas de otras provincias y vienen a la manifestación tres asociaciones desde Galicia —de trabajadores y familiares— y las trabajadoras de Guipúzcoa, que siguen en huelga”, cuenta a El Salto Carmen López, integrante de la Marea de Residencias. No en vano, según la web ya hay más de 80 entidades que apoyan su causa.

Entre las demandas, López destaca tres pilares de la protesta: establecer una ley estatal en la que se fije unas ratios de trabajadoras acorde con el grado de dependencia de los y las residentes, conseguir un organismo institucionalizado para que las y los familiares puedan intervenir en el funcionamiento de los centros y que se denuncie de oficio ante sospechas de maltrato.

“Falta personal. No es normal que en todas las comunidades las ratios de trabajadores frente al número de usuarios sean bajas. Pero no solo eso, no queremos que se trampeen las ratios por lo que pedimos que en estos datos se incluya solo al personal que tiene contacto directo con los y las residentes, por categoría y por turno, y teniendo en cuenta el grado de dependencia de las y los usuarios”, explica López mientras añade que en la actualidad, para cumplir las ratios se añade a todo el personal que trabaja en la residencia, jardineras o personal administrativo incluido.

“Las residencias de mayores y de diversidad funcional deben ser todas públicas al 100%, incluida su gestión”, expresan desde la plataforma

La precarización laboral tiene su consecuencia directa en el trato a las mayores. “Las y los residentes en ocasiones acuden a los hospitales de la zona con escaras por falta de cambios posturales o infecciones de orina por falta de limpieza y cambios de pañal. Hay muchos que acuden con desnutrición y deshidratación. La falta de personal unida a las dietas, que son escasísimas en nutrientes y de baja calidad, producen esto. Mi madre la mayoría de los días no come”, asegura la integrante de la plataforma, familiar de una usuaria de la Residencia Parque de los Frailes (Leganés).

Exigen residencias 100% públicas

Denuncian que detrás de esta precariedad está la escasez de residencias públicas. Tal y como publicaba El Salto, de las 426 residencias que existen en la Comunidad de Madrid, menos del 5% son públicas. El resto tienen su gestión externalizada o bien son 100% privadas, la mayoría con camas en concierto con la administración.

“Las residencias de mayores y de diversidad funcional deben ser todas públicas al 100%, incluida su gestión”, expresan desde la plataforma entre los motivos para la movilización. “Las residencias concertadas con los organismos públicos deben cumplir las mismas características que las públicas y no dirigir sus esfuerzos en aumentar sus beneficios en detrimento de los y las residentes”, añaden.

En la actualidad, los y las familiares expresan su preocupación por el aumento de la presencia de fondos de inversión en la gestión de estos centros. “La indignidad en la atención debida a mayores, dependientes y familiares se ha convertido en la moneda de cambio que favorece las abultadas cuentas de resultados de las empresas que aterrizan en el sector sin previa experiencia”, aseguran en un comunicado.

Entre los inversores interesados, centran su mirada en Domus Vi, una empresa de capital riesgo de origen francés que se está haciendo con la mayoría del pastel en la comunidad de Madrid y que avanza a grandes zancadas en otras comunidades. “De las organizaciones gallegas que acuden a la manifestación, una de ellas es de familiares de residencias de Domus Vi, entidad que nos preocupa cada vez más”, asegura López, quien ya calienta motores para globalizar la lucha. “El 11 de diciembre hay otra manifestación en Donosti y ya estoy movilizando a las compañeras para que acudamos nosotras también, tal y como van a hacer las compañeras de allí en esta ocasión”, asegura.

Relacionadas

Medio rural
O alcoholismo nas mulleres maiores nas zonas rurais

Oculto tras a precariedade económica e a crise demográfica do medio rural galego, o consumo abusivo de alcohol silenciosamente acrecenta a vulnerabilidade das mulleres da terceira idade.


Coronavirus
Cuéntame un cuento para acompañarme en el confinamiento
30 narradoras y narradores orales escenifican relatos de manera virtual para más de 80 personas en situación vulnerable.
Coronavirus
Mapa | Una ola de iniciativas de apoyo mutuo desde los barrios desborda la inacción institucional

Redes vecinales y de cuidado mutuo crean más de 500 espacios de solidaridad en todo el Estado para hacer frente a una crisis social que ha sobrepasado a las autoridades. Encuentra en este mapa las iniciativas más cercanas.

1 Comentario
Mapi DomusVi Alcalá. 24:51 22/11/2019

Falta personal. No se cubren las bajas. No se cuida a los residentes. Muy mala calidad, cantidad, presentación de la comida de los residentes. No la comen, sin comer , a nadie le importa. Muchas caidas( hoy la 5° a mi esposo) en DomusVi de Alcalá. La ropa es algo aparte, tremendo no aparece, se rompe... Ahora tenemos calefacción pero nos costó que la pusieran. Los empujan para que no salgan como yo hago con mi bolso para cerrar la cremallera. Muy poca gente para acostarlos. Horas delante del ascensor y alguno se va( mi esposo, lo encuentran caido en biblioteca( pasamos el día allí porque hay calor.). Al desayuno igual , son las 11h y todavía los bajan a desayunar. Los cambios de pañal un poema. Las facturas hay que revisarlas , te cobran de mas y no lo devuelven. Te pierden dentadura( horario de sueño) y no te dicen responsabilidad civil. Te meten zapatos de piel en lavadora/ secadora y ya no sirven, responsab civil nada. Sobran tus batidos( que compro) y no te los devuelven, las medicinas también mal.
Eldedificio estupendo. La gestión y dirección nefasta. Quiero conseguir que venga la inspección pero no hay manera.
Un saludo.

Responder
1
1

Destacadas

Monarquía
EH Bildu y ERC piden la comparecencia de Carmen Calvo por las negociaciones con la Casa Real

Los partidos republicanos exigen que la vicepresidenta aclare cuál fue el papel del Gobierno ante la partida del rey emérito, investigado por corrupción, blanqueo de capitales y evasión fiscal.

Régimen del 78
El retrato de Juan Carlos Rey

Al verdadero rey lo empezamos a ver en abril de 2012. El azar del calendario nos regaló una pequeña justicia poética: 14 de abril. Ese día nos despertamos con la noticia de la operación de cadera del rey.

Infancia
La Ley Rhodes avala las retiradas de tutela sin orden judicial como la del caso de Irune Costumero

El 4 agosto se cumplen tres años de la “encerrona” en la que los Servicios Sociales de Bizkaia separaron de su hija a Irune Costumero. El anteproyecto de ley que aborda las violencias contra la infancia da el visto bueno a esta práctica que varias organizaciones piden revisar.

Industria armamentística
Disparando dólares: cuando la paz no sale a cuenta

En 2001, después de descubrir la corrupción en la compraventa de armas en Sudáfrica, Andrew Feinstein dimitió. Ahora vive en el Reino Unido. Autor de 'The Shadow World', donde entrevista a varias traficantes de armas, este ex político se ha dedicado a seguir el rastro de los señores de la guerra y los estados que les cobijan.

Racismo
La artista Daniela Ortiz huye de España tras denunciar el racismo de los monumentos coloniales

Ortiz, defensora de los derechos humanos, ha sido víctima de una campaña de ataques xenófobos, con amenazas de ataques físicos, a través de las redes sociales y también de forma privada.


Plano Maestro
De Jujuy a Chengdu. Otro ladrillo en el muro

Un resumen visual de la actualidad mundial. Todo imagen, sin comentarios.