Municipalismo
La gestión municipal en Orozko

En Orozko (Bizkaia) decidimos dejar de quejarnos y transformar nuestro malestar en acciones. Y qué mejor manera que implicarnos en primera persona en la gestión municipal, presentándonos a las elecciones municipales en 2011, tras las cuales llevamos ocho años gobernando el pueblo

Adie Orozko
Militantes de la plataforma vecinal Adie Orozko. Foto: Adie
Josu San Pedro
Acalde de Orozko de la plataforma vecinal Adie

publicado
2019-05-14 12:59

Entiendo que la mejor manera de empezar a escribir este artículo es haciéndonos una pregunta. ¿Por qué para poder tomar parte en la gestión municipal tienes que estar etiquetado por unas determinadas siglas? Cualquier grupo de personas interesadas en mejorar su municipio puede tomar parte de manera activa en la gestión municipal sin necesidad de regirse por los dictámenes de unas siglas políticas. Lo que ocurre habitualmente es que nuestros problemas diarios, nuestros trabajos, nuestras familias o, por qué no decirlo, nuestro rechazo a salir de nuestra zona de confort nos impide asumir esta responsabilidad.

En Orozko las personas de Adie estábamos a disgusto con la forma de gestionar: grandes obras, megaproyectos urbanísticos, una sociedad pública opaca y sensación de abandono en los barrios.

¿Qué tiene que ocurrir para dar ese salto? Las variables serán muchas en función de la idiosincrasia de cada municipio, aunque la mayoría de los grupos independientes municipales hemos surgido porque no nos gustaba lo que estaba sucediendo en nuestros pueblos. En Orozko (Bizkaia), las personas que después fundaríamos la plataforma vecinal Adie estábamos a disgusto con la forma de gestionar: grandes obras, megaproyectos urbanísticos, una sociedad pública opaca, sensación de abandono en los barrios... Y no contábamos con la información de lo que estaba pasando en Orozko. Nadie nos había preguntado, como vecinos, si queríamos para Orozko todos los cambios que estaban sucediendo.

Decidimos dejar de quejarnos y transformar nuestro malestar en acciones. Y qué mejor manera que actuar que implicarnos en primera persona en la gestión municipal, presentándonos a las elecciones municipales en 2011. Realizamos un gran trabajo de cocina dándonos a conocer, recorriendo los barrios y haciendo reuniones en los mismos, realizamos un diagnóstico con las aportaciones de la gente, convencimos a muchas personas de que las plataformas vecinales podían gestionar sus pueblos. Y es que había que tener en cuenta que en ningún municipio de nuestro alrededor existían experiencias de este tipo, a pesar de que había otros pueblos de Bizkaia que sí que gestionaban a partir de sus propios vecinos y vecinas: Etxebarri, Abadiño, Gorliz, Plentzia... Teníamos que ayudar a las personas que iban a votar a quitar el miedo a lo desconocido.

Y resultó que ganamos las elecciones, lo que supuso un vuelco para una institución gobernada siempre por el PNV con mayoría absoluta. También fue un varapalo para una recién legalizada izquierda abertzale ver que una agrupación vecinal rompía todos los esquemas.


Municipalismo
Zalla Bai: gente "aficionada" que puede gestionar su municipio

Zalla Bai es un ejemplo relevante de buen hacer en política municipal desde que irrumpieran en 2011 en el Ayuntamiento de Zalla, con mucho potencial de reproducirse en otros pueblos de Enkarterri y de toda Bizkaia.

Las históricas rencillas existentes entre ambas formaciones y la imposibilidad de que sus votantes lo entendiesen hicieron imposible un pacto entre ellos que evitase que Adie gobernase en Orozko. Y así es como comenzamos a gestionar Orozko.

Enseguida nos dimos cuentas de lo que estaba pasando, con empresas contratadas a dedo, con una sociedad pública que estaba en la ruina, con falta de liquidez porque no se cobraban las deudas, etc. No nos interesó mirar atrás para buscar responsables, nuestra misión a partir de ahí fue buscar soluciones a los problemas que teníamos encima de la mesa y comenzar a trabajar tal y como habíamos prometido hacerlo. Realizamos una consulta sobre el parque eólico que la anterior corporación había proyectado en Orozko, iniciamos nuestras asambleas en los barrios, dábamos cuenta de nuestras líneas estratégicas presupuestarias, los plenos empezaron a ser por la tarde y permitimos a la gente participar... Pero nos chocamos de bruces con la realidad política, y es que, cuando los partidos políticos se sintieron heridos porque les quitamos algo que creían suyo, la gestión política municipal, comenzaron a destruir lo que no podían controlar. Les daba igual Orozko, su idea no era gestionar sino atacar a quien lo hacía. Y realmente el desgaste fue tremendo, de hecho, iniciamos la legislatura enfrentándonos a una cuestión de confianza.

Cuando los partidos políticos se sintieron heridos porque les quitamos algo que creían suyo, la gestión política municipal, comenzaron a destruir lo que no podían controlar

Fueron cuatro años de una tortura psicológica tremenda, con ataques personales directos o utilizando a los medios de comunicación que tenían a su alcance. Sin hacer ni una sola aportación positiva. Pero, poco a poco, íbamos poniendo cada cosa en su sitio. Estuvimos trabajando con aquello que nos permitían unos presupuestos prorrogados, desgastándonos en explicar lo que estaba ocurriendo en Orozko.

Y después de aquellos terribles cuatro años, decidimos volver a presentarnos a las elecciones, a pesar de haber pasado los peores años de nuestra vida. Nos presentamos a la reelección porque necesitábamos demostrar que nosotros no veníamos a pelearnos, sino que queríamos hacer de Orozko un pueblo mejor. Explicamos por qué tomamos las medidas que tomamos y por qué no pudimos llegar tomar otras (la crisis económica fue muy dura en aquella época, otras medidas no nos dejaron tomar). Y resulta que el apoyo a nuestra candidatura en aquellas segundas elecciones nos dio la mayoría absoluta. Seguramente, los factores para ello fueron varios: ya no era algo desconocido eso de gestionar a través de una plataforma vecinal, la gente estaba contenta con nuestro trabajo en los primeros cuatro años, el papel de los grupos políticos en aquel periodo fue destructivo o, simplemente, convenció nuestro programa de trabajo para la siguiente legislatura.

A partir de aquel momento, empezamos a gestionar el Ayuntamiento como si fuese una empresa, o nuestra propia casa, sin olvidarnos de que es una administración pública, con sus tediosos procedimientos y tiempos. Sacamos adelante nuestros proyectos principales en las diferentes áreas, destacando el de la construcción del centro cívico y la puesta en marcha del nuevo ambulatorio médico. Evidentemente, en muchas decisiones nos hemos podido equivocar porque la mayoría absoluta tiene ese riesgo, no obstante, siempre hemos expuesto nuestros criterios a la hora de tomar decisiones y, al principio de la legislatura, para evitar el efecto rodillo de las mayorías, realizamos un documento refundiendo los programas de los tres grupos con representación municipal para buscar los puntos comunes y los prioritarios de cada grupo.

Al principio de la legislatura realizamos un documento refundiendo los programas de los tres grupos con representación municipal para buscar los puntos comunes

El resultado es satisfactorio, aunque ahora mismo no es más que una percepción que nos la tendrán que refrendar nuestros vecinos y vecinas en las próximas elecciones. Desde luego, tenemos claro que dentro de la gestión municipal las personas tenemos que renovarnos para no adquirir vicios que te pueden dar una fijación del pensamiento. Y eso es lo que hemos buscado, personas que reciclen la mentalidad del grupo, renovar a las personas que pueden formar parte del Pleno municipal y de las diferentes comisiones para darle continuidad al proyecto pero con un aporte extra de frescura.

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