Islas de calor, la ciudad recalentada

Los barrios de Madrid sufren diferencias de temperatura de hasta ocho grados debido a las islas de calor urbanas causadas por los materiales de la ciudad y la actividad humana.

Islas de calor
La isla de calor de Madrid, en el verano de 2015. Foto: Modifica

publicado
2017-12-04 17:52:00

El punto en el que se encuentre una persona dentro de una ciudad es determinante para la temperatura a la que está expuesta. Y no es una cuestión menor: en el caso de Madrid, la diferencia puede ser de hasta ocho grados según la zona. Es la conclusión a la que ha llegado el proyecto Modifica realizado por el Grupo de Investigación Arquitectura Bioclimática en un entorno Sostenible (ABIO) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), que ha registrado durante un año las temperaturas que se producen en 20 puntos repartidos por el municipio.

Este fenómeno, llamado islas de calor urbanas, implica un aumento de las temperaturas en el centro de las ciudades respecto a la periferia y se produce “por la acumulación de calor proveniente de la radiación solar en los materiales presentes en las distintas superficies de la ciudad, además de por el calor antropogénico: las calefacciones, el tráfico, etcétera”, explica Carmen Sánchez-Guevara, investigadora en el proyecto Modifica e integrante del grupo ABIO.

Este calor no se disipa debido a la barrera que forman las partículas que se encuentran en suspensión en el aire, así como por la ausencia de ventilación en el interior de la trama urbana. El resultado es un aumento de la temperatura en los centros urbanos que además cuenta con un aliado: la contaminación. “Si tenemos una película de micropartículas en el ambiente –sean del tipo que sean–, el calor de la radiación solar no puede salir a la atmósfera; son dos fenómenos que se retroalimentan”, señala la investigadora.

La intensidad de la isla varía en función de la época del año y la hora del día. Respecto a la estación, es el verano el momento en que es más acusada, ya que es entonces cuando se producen más situaciones anticiclónicas y la radiación solar es mayor.

En lo que se refiere al momento del día, la noche es cuando se pueden encontrar las diferencias más importantes: el grupo de investigación ha registrado hasta ocho grados de desajuste entre distintos barrios de Madrid. Los más castigados por el calor: San Diego, Embajadores y Chopera. Los más frescos: Aravaca, Los Cármenes y Horcajo. 

Una mancha que crece

Los datos recabados por estos investigadores apuntan a que las islas de calor que sufre Madrid han aumentado en los últimos años. Sánchez-Guevara indica que el grupo ha comparado los datos recogidos en 2016 con los primeros estudios al respecto realizados en Madrid en los 80. “Como Madrid ha crecido como una balsa de aceite, la urbanización ha llegado a los límites de la ciudad, con lo que la isla ha aumentado”.

Tráfico Madrid A3
Las autopistas y avenidas grandes acumulan más radiación solar. Imagen de la A3. David Fernández

Sin embargo, ese crecimiento no ha sido en intensidad –“el salto térmico entre periferia y centro es parecido” dentro de la isla, remarca la arquitecta–, sino en extensión, al integrarse en la ciudad zonas urbanas que antes eran núcleos separados: “Hemos detectado que ciertos núcleos que antes no estaban conectados a la ciudad y generaban su propia microisla ahora han sido absorbidos por la gran isla de Madrid”.

Se da la paradoja de que zonas construidas en los últimos años, como los diferentes PAU, podrían aumentar el efecto isla, ya que están construidos con grandes avenidas que recogen más radiación solar. Sin embargo, tal como plantea la investigadora, no se puede afirmar con los datos actuales que el tipo de urbanización de estos barrios sea la causante única de las islas de calor, ya que intervienen diferentes parámetros.

Aislamiento, verde y sombra

Las formas de lucha contra el recalentamiento de la ciudad que implican las islas de calor están claras. “Lo primero es actuar sobre el espacio urbano”, señala la arquitecta. Además de la planificación urbana en forma de calles más estrechas, la revegetación es clave, ya que, como apunta, “la vegetación es el mejor regulador térmico que podemos tener en la ciudad”. El parque del Buen Retiro es un ejemplo, ya que actúa como regulador térmico en su área, aunque en cuanto uno se aleja unos metros entraría de nuevo en el área de mayor intensidad de la isla de calor. Además, se puede actuar sobre el entorno mediante el sombreado y trabajando con superficies más claras que absorban la radiación solar, señalan desde ABIO.

Por otra parte, la forma en la que construimos y reformamos los edificios es vital. Tal como apunta la experta, “los nuevos o rehabilitados en los que se coloca una capa exterior de aislamiento acumulan menos calor”. Esto es de especial importancia en las plantas más altas, ya que sufren mayor recalentamiento en verano.

Islas de calor 2

Por todo ello, “las administraciones locales tienen muchísima responsabilidad en esto”, señala la investigadora. De hecho, el proyecto pone en cuestión el procedimiento actual de evaluación energética de los edificios. “Estamos minusvalorando las necesidades de refrigeración –remarca–. Si tú haces los cálculos y proyectas un edificio o su rehabilitación cuando ya de partida estás minusvalorando la necesidad de refrigeración, ese edificio no va a funcionar bien frente a las altas temperaturas”.

El muro de Madrid, aquí también

La habitual línea que separa la ciudad de Madrid en multitud de estudios y parámetros, con un noroeste rico y beneficiado y un suroeste pobre y perjudicado, también se da en esta ocasión, aunque con matices. “Una de las cosas que hemos analizado en el proyecto ha sido ver si había una relación en la distribución de la ciudad entre las temperaturas y la vulnerabilidad de la población, y la hay”, apunta Sánchez-Guevara. “En general, la gente con menores recursos y en situaciones más vulnerables vive en zonas que sufren las peores temperaturas, como la zona sur. La gente con mejores recursos vive en zonas climáticas mejores, como Aravaca, el noroeste o en torno al Retiro”.

Aunque hay matices. Tal como dice la investigadora, “en el barrio de Salamanca –con mayor renta– también sufren temperaturas altas; sin embargo, pueden pagar aires acondicionados”.

El proyecto Modifica trabaja además con los investigadores del Instituto de Salud Carlos III que evalúan los impactos sobre la salud de la exposición a temperaturas extremas. “Ellos trabajan sobre olas de frío y de calor, y estamos intentando ver desde diferentes áreas de conocimiento cómo trabajar con este tema, porque ellos evalúan cuál es el impacto que tienen sobre la mortalidad las altas temperaturas y nosotros qué temperaturas sufre la gente en sus viviendas”.

Islas de calor barrios vulnerables
Barrios vulnerables debido a la isla de calor. Imagen: Modifica.

El proyecto de la UPM, que hasta ahora funcionaba con fondos estatales del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, se ha quedado sin fondos y sus responsables buscan ahora cómo seguir ampliando el conocimiento sobre las islas de calor. Sánchez-Guevara remarca que el Ayuntamiento de Madrid está planteando crear una red de estaciones meteorológicas para conseguir estos datos, algo que considera la piedra de toda futura investigación.

Además del estudio que acaban de publicar, ABIO ha creado lo que la investigadora señala como “una red de investigadores para pensar de manera colectiva y transversal sobre el microclima, la habitabilidad y la salud urbana”.

A la espera de fondos para investigación, y si la ciudad se sigue expandiendo, la gran isla de calor de Madrid seguirá aumentando. Los efectos en todo su esplendor, el próximo verano.

1 Comentario
Anónima 19:16 5/12/2017
Muchísimas gracias por este artículo. ¡Más nos vale ponernos las pilas!
Responder
4
2

Destacadas

Catalunya
Apagar la red: cuando el control de internet llegó a Catalunya

Los sucesos de los últimos meses en Catalunya han despertado la preocupación de organizaciones de defensa de los derechos fundamentales, también en el campo de las libertades en internet. Distintas entidades advierten que en torno al 1 de octubre se produjeron restricciones en el ámbito digital que no tienen precedente en la UE, y que recuerdan a episodios que se han podido atestiguar en democracias inestables y regímenes autoritarios de todo el mundo.

Libertad de expresión
La Copa del amarillo prohibido… y del confeti dorado

En un nuevo ejercicio de máximas libertades en el Estado español, las fuerzas de seguridad requisaron camisetas, bufandas y mochilas de color amarillo en la final de la Copa del Rey.

Nicaragua
Aumenta la represión en Nicaragua contra las protestas por la reforma del INSS

Una veintena de jóvenes asesinados, más de cuarenta desaparecidos y cientos de personas heridas son las víctimas reportadas por las protestas de estudiantes y pensionistas que desde hace cuatro días son reprimidas en Nicaragua por la Policía Nacional y las Juventudes Sandinistas. El presidente del país, Daniel Ortega, no ha expresado sus condolencias a la población, inhibe al Gobierno de responsabilidad y culpa a las redes sociales de incitar a la violencia.

Enfoques
De regreso a La Barceloneta

A bordo del 'Encarna y Miguel', una de las 29 embarcaciones pesqueras que quedan en Barcelona, sus 14 marineros nos muestran la dureza de la pesca, un oficio que parece condenado a desaparecer.

Ocupación de tierras
El desalojo del Cerro Libertad trunca su recuperación tras un año ocupado

El cumplimiento de la orden de desalojo de esta finca vecina a Jaén pone fin a un año de trabajo para su recuperación, que ha convertido las 75 hectáreas abandonas en tierra de cultivo después de más de cinco años sin uso.

Últimas

Música
McCarthy, cuando el pop fue marxista

El lenguaje universal, el pop en su esencia más smithiana, fue el canal utilizado por Malcolm Eden, vocalista de McCarthy, un grupo nacido del desasosiego que le produjo la subida al poder de la Dama de Hierro.

Municipalismo
Municipalismo radical: el futuro que merecemos

Sólo una confederación global de ciudades rebeldes nos puede llevar hacia una nueva sociedad racional que cumpla la promesa de una sociedad más humanitaria.

Pacto de Estado contra la violencia de género
Los municipios presionan para que el Gobierno pague para abordar las violencias machistas

Las administraciones locales asumen la atención a víctimas de violencia pese a no tener presupuesto ni competencias. El foro de Municipios por el Pacto de Estado contra la Violencia de Género pide que se enmienden los presupuestos y voluntad política para garantizar la atención a las víctimas vivan donde vivan.

Montajes policiales
El juez absuelve a los acusados del 2F y les anima a denunciar a la policía por falso testimonio

Los manifestantes estaban acusados de diversos delitos supuestamente perpetrados durante las protestas contra la Convención Nacional del PP en Valladolid el 2 de febrero de 2014. El juez señala que la versión policial “responde muy poco a lo ocurrido” según la pruebas gráficas, donde “se ve a agentes de la policía dando patadas y no al revés”.

Vivienda
¡A tipo fijo! Cómo los medios inflan la burbuja del alquiler
6

La historia preestallido de la burbuja inmobiliaria se vuelve a repetir. Ahora van más lejos. El mensaje es “compre para especular con el alquiler”.