Literatura
El ultraje, el olvido y la memoria

Los medios y las ciudades se han llenado de banderas, ¿se imaginan que por cada estandarte los españoles que los cuelgan se leyesen un libro?

María Teresa León - Memoria de la melancolía

publicado
2017-11-01 20:30:00

Un par de días antes de la fiesta nacional de España, mi hija salió de la guardería con la cara pintada con los colores de la bandera y una pulsera con la misma enseña. La pequeña tiene año y medio. La verdad es que no se me ocurrió pensar en el concepto adoctrinamiento, y eso que ya estaba en boca de todos en los cafés del barrio, auténticas ágoras y avisperos.

Al lavarla y vestirla para salir más tarde a la calle guardé aquel trozo de cinta encima de un montón de papeles, facturas, billetes de diversos medios de transporte y recuerdos varios que siempre acabo utilizando como marcapáginas, para desperdigarlos después en nuestra desordenada biblioteca. Son un puzzle, ¿no? ¿Qué no es juego? Sí creo que forman un retrato indirecto de nuestra vida y cotidianidad, una especie de cápsula del tiempo a la espera de encuentros futuros. A decir verdad no le di más importancia y lo olvidé porque la bandera me genera indiferencia, seré mal español porque no es ni siquiera una cuestión personal, el hecho es que no he desarrollado un gran aprecio a ninguna bandera a lo largo de mi vida. Ninguna. Reconocer esto y publicarlo espero que no atente contra el artículo quingentésimo cuadragésimo tercero de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, qué sé yo lo que se puede hacer frente al desencanto y la apatía.

Hace unos meses y con motivo de la edición de la biografía Palabras contra el olvido. Vida y obra de María Teresa León (1903-1988) de José Luis Ferris, rescaté de una estantería mi ejemplar de Memoria de la melancolía con la intención de releerlo en cuanto tuviese ocasión. Se trata de un ejemplar de Clásicos Castalia, feo y pardo, en edición de Gregorio Torres Nebrera, catedrático fallecido en 2014 que siempre tendrá para mí la cara en blanco y negro, como todos en las contraportadas de esa colección, donde el mundo de aquellos sabios universitarios quedó marcado por el mal gusto estético del responsable de diseño editorial de la casa.

«Toda poesía es una nevada, una lluvia fertilizante», escribía María Teresa León entre aquellas páginas. Ojalá.

La cuestión, no sé cómo ha sido, es que aquella humilde y barata cinta de la bandera ha terminado dentro del ejemplar de memorias de la escritora nacida en Logroño en 1903, menudo crossover. Y sorprendentemente es algo que me violenta y me turba un poco. ¿No era indiferencia? Me pregunto frente al espejo, será vejez, puede que sí, estoy perdiendo el norte.

Ocurre que si trato de ponerme en la piel de María Teresa León, que luchó y creyó siempre en la bandera republicana —de la segunda, recuerden los amantes de esta clase de tejidos que la franja morada era un homenaje al color del emblema de los Comuneros de Castilla, aunque equivocado, parece que ellos usaban el carmesí—, creo que sin duda le violentaría mucho verse asociada a la bandera que recuperaron los golpistas después de la guerra que ellos mismos habían provocado.

Sin embargo, me resisto todavía a retirarla, de alguna manera siento que la mejor manera de poner en crisis el peso específico de toda la simbología nacionalista (sí, lo español también es un, de hecho es el “nacionalismo”) es provocar estas situaciones paradójicas. Sin crisis no hay evolución, al menos si atendemos al origen etimológico de la palabra.

Esta bandera tan cargada, en el corazón de este libro fundamental para entender España, es un dispositivo para poner el cerebro en marcha. Una especie de artefacto explosivo. Me pregunto qué pasaría si los arrojase a los dos a la papelera, porque, “joder, las ideas son un rollo y es mejor dejarse llevar…”, y me respondo que primero rescataría la obra de María Teresa León. Sin duda alguna. Al fin y al cabo la bandera la puedo dibujar con dos pinturas con la cría, sin demasiada destreza técnica, aunque dudo que nos pongamos a ello. Pero el conocimiento, la inteligencia, la crudeza y la ternura de Memoria de la melancolía me dice mucho más, me enriquece, me hace crecer como persona, leer nunca ha hecho a nadie más tonto, dicen. Ya lo dije. Mal español. Mal español e incorregible.

Relacionadas

Obituario
Nanni Balestrini ha fallecido, se ha ido: se n'è andato
1

Ha fallecido el poeta Nanni Balestrini, una figura clave para entender la lucha obrera de la Italia de los años 60 y 70. Autor de algunos libros imprescindibles como Lo queremos todo, Los invisibles y La horda de oro.

Periodismo
Reeditada la obra completa del periodista extremeño republicano Antonio Núñez de Herrera
Perteneciente a la Generación del 27, su nombre y su obra fueron condenadas al ostracismo durante décadas. El esfuerzo de un grupo de investigadores pretende recuperar su destacada figura en el primer tercio del siglo XX. 
Cine
¿El cine de terror moderno nació del papel?

La antología TerrorVisión es una colección de relatos de autores como Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft o Daphne du Maurier. Su nexo común es haber originado o influido en clásicos del escalofrío fílmico. El autor de la selección, el especialista Jesús Palacios, acompaña los textos con una generosa introducción y eruditas notas sobre cada uno de los cuentos.

0 Comentarios

Destacadas

Impuesto de sucesiones
¿Quién paga el Impuesto de Sucesiones en cada comunidad autónoma?

Eliminar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones se ha convertido en una de las principales banderas de los partidos de derecha, pero ¿cuánto dejarían de ingresar las comunidades autónomas si se suprime?, ¿quién dejaría de pagarlo?

Huelga feminista
El Gobierno vulneró el derecho a la huelga con los servicios mínimos de transporte el 8M de 2018

La Audiencia Nacional anula los servicios mínimos del transporte ferroviario y por carretera de la huelga del 8 de marzo de 2018 tras el recurso de CC OO. El sindicato ha interpuesto recursos también por los servicios mínimos impuestos este año.

Honduras
Laura Zúñiga Cáceres: “España tiene una responsabilidad en la realidad hondureña”
Laura Zúñiga continua la lucha de su madre, Berta Cáceres, mientras combate la impunidad a tres años de su asesinato, y denuncia cómo el régimen hondureño sigue acosando a quienes defienden el territorio con la complicidad de estados como España. 
Violencia machista
Las víctimas de violencia de género en pareja denuncian pese al miedo y la precariedad

Un estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género refleja que la mitad de las mujeres están en situación de desempleo o realizan trabajo no remunerado cuando dan el paso de verbalizar su situación de violencia. El 50% declara entre los motivos de no haber denunciado antes el miedo al agresor y un 54% aseguró que dio el paso porque “psicológicamente se encontraba tan mal que tenía que salir”.

Bestiario
Joan Ribó, el hombre del mando invisible
Joan Ribó, el hombre que sacó de la alcaldía de València a Rita Barberá después de 24 años de gobierno ininterrumpido busca revalidar el cargo.