Instituciones culturales
¿Se prohibirá la privatización de museos?

Dejar la gestión de las instituciones culturales públicas en manos privadas no es buen negocio. Así lo entiende la Mesa Sectorial del Arte Contemporáneo, que solicita que no externalizar sea considerado una buena práctica.

Museo de Arte Reina Sofía
Una mujer que camina por la Ronda de Atocha se refleja en el rótulo del Museo Reina Sofía, en Madrid. Álvaro Minguito

publicado
2019-02-10 06:00

La redacción del punto en el documento acordado por la Mesa Sectorial del Arte Contemporáneo no admite discusiones: “En ningún caso se podrá externalizar de manera total o parcial la gestión de cualquier museo, centro o sala de titularidad pública al sector privado”.

Es un importante toque de atención ante la tentación de que la gestión cultural pública deje de serlo y también la conclusión más contundente que incluye la propuesta del grupo de trabajo de la Mesa Sectorial orientada a modificar el Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte, un texto con recomendaciones para el sector —no ley, sino sugerencias— que se firmó con el Ministerio de Cultura en 2007, cuando César Antonio Molina ocupaba la cartera.

Transcurridos doce años desde entonces, la Mesa Sectorial —constituida en abril de 2015 e integrada por seis asociaciones profesionales de directores de arte, galeristas o artistas, alguna de las cuales participó en la redacción en 2007— presentó en Madrid el jueves 7 de febrero el documento que pretende sirva de base para una revisión de ese manual de buenas prácticas, que en su momento quiso corregir derivas de la administración pública en la gestión artística, como la primacía de la atracción del turismo cultural como objetivo principal.

Arte
Las raras historias de museos en Málaga

La apertura de museos como vía para convertir Málaga en objeto de deseo de turistas culturales e inversores ha dejado una larga ristra de episodios insólitos en la ciudad. El último es el cambio en la firma de una obra adquirida por el Carmen Thyssen en 2015.

“Todas las propuestas serán recomendaciones válidas para instituciones dedicadas al arte contemporáneo: museos, centros de arte y salas de exposición, tanto de titularidad pública como privada, incluidas universidades, fundaciones y cualquier otra entidad que desarrolle sus actividades en el campo del arte contemporáneo”, se lee en el texto que la Mesa Sectorial presentará en los próximos meses al Ministerio de Cultura para su discusión y aprobación.

Es imprescindible pagar a los artistas

En el tiempo pasado desde la rúbrica de la guía de buenas prácticas, esa década que se puede calificar de cualquier cosa excepto prodigiosa, las instituciones culturales públicas han recortado drásticamente su presupuesto —a la mitad en muchos casos—, han asistido a la externalización de algunas de sus funciones —servicios de mediación, atención al público o limpieza—, han enfrentado cierres, han visto cómo parte de sus plantillas convocaba huelgas y también han recibido denuncias por irregularidades laborales.

Derecho a la ciudad
Googleheim: un cóctel contra el derecho a la ciudad

Una alianza entre el museo y el brazo cultural de la compañía estadounidense anuncia el futuro de la ciudad: vivir en Bilbao no es un derecho de los ciudadanos, sino un servicio privado de pago para usuarios.

Un panorama que, entre líneas, se cuela en el borrador elaborado por la Mesa Sectorial —en cuya composición resulta llamativa la ausencia de sindicatos o representantes legales de los trabajadores de museos—, que ofrece pinceladas tanto de carácter laboral como de mínimos básicos para el funcionamiento de un museo, tan obvios que sorprende que no estén ya incluidos en un catálogo de buenas prácticas o que no guíen la actuación de los centros públicos. Valga como ejemplo: “Una buena práctica imprescindible es dotar al museo, institución artística o centro de arte contemporáneo del presupuesto suficiente para poder llevar a cabo su adecuada gestión y cumplir con sus fines y objetivos”.

Así, junto a la petición de que la gestión no pueda ser privatizada, en el documento destaca la preocupación por las condiciones laborales de los artistas, algo inencontrable en el texto de 2007: “Es imprescindible cumplir las buenas prácticas profesionales con los distintos agentes del sector y de manera fundamental con los artistas, respetando sus derechos de autoría, estableciendo con carácter general el contrato escrito y retribuyendo sin excepción su actividad, aplicando en toda su extensión la normativa prevista en el Estatuto del Artista”.

Culturas
Mamá, ahora sí querré ser artista

La Comisión de Cultura del Congreso aprueba por unanimidad la propuesta de Estatuto del Artista, que deberá ser ratificada en el Pleno. El texto plantea cambios legislativos de calado para adaptar la normativa a la realidad laboral de medio millón de personas.

Para la Sectorial, es preferible la contratación de personal laboral a través de procesos de selección transparentes y publicitados acordes a las características de cada plaza, “en los que se valore la trayectoria, experiencia profesional y aptitudes” de quienes se presenten.

Igualmente, la propuesta de buenas prácticas de la Mesa Sectorial apunta a la necesidad de que la dirección artística de las salas de exposiciones dependientes de administraciones públicas sea “responsabilidad de una persona del ámbito profesional elegida por concurso público”. Es decir, alejar de la programación las interferencias políticas y los cargos puestos a dedo.

Otra cuestión que aborda la propuesta de reforma del Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte es la participación y representación de los diferentes agentes sociales en una entidad de carácter público, especialmente en lo referente a la toma de decisiones de calado. Lo que aconseja la Mesa Sectorial es que “cualquier decisión que afecte a la modificación o cese de la actividad de un museo o centro de arte deberá tomarse por parte de todos los actores implicados en función de su legítima representación: tanto la administración titular como la dirección, el patronato, las asociaciones del sector y, en general, la sociedad civil”.

En ese sentido, otra de las líneas básicas que contempla el documento es la necesidad de transparencia en la gestión de las instituciones culturales públicas, tanto en los nombramientos como en el desarrollo de los proyectos aprobados. La Mesa Sectorial considera imprescindible facilitar un acceso “sencillo” a toda la información significativa de las distintas entidades, que debe hacerse extensible a todos los ámbitos relativos a la gestión como la composición de los patronatos o las adquisiciones de obras de arte. Por ello señala que “las páginas web deben recoger toda la información de interés para la ciudadanía”.

Instituciones culturales
El cierre del MAC de A Coruña, o cómo desmembrar la apuesta por la cultura

La Fundación Naturgy (antes Gas Natural Fenosa) anuncia el cierre del Museo de Arte Contemporáneo de A Coruña, tras más de veinte años de andadura y con una de las colecciones de arte más valiosas de España.

Hacia la paridad también en los museos

El mismo año que se firmó el Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte se aprobó también la Ley Orgánica 3/2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, una circunstancia que recibe atención especial para la Mesa Sectorial: “Ante la situación actual e histórica de discriminación de las mujeres, debe ser intrínseco a toda buena práctica el incorporar la igualdad de género en todos sus elementos”.

Sin embargo, varias representantes de las asociaciones profesionales que integran la Mesa Sectorial señalaron durante la presentación que en estos años se ha producido un cierto retroceso, como muestra el número de directoras de museos en relación al de directores.

Relacionadas

Arte
La Escocesa: un muro de contención frente a la Barcelona sin memoria colectiva

Esta antigua fábrica textil del siglo XIX del Poblenou barcelonés resiste desde hace dos décadas como un centro de creación artística autogestionado. Toda una rareza en este antiguo barrio obrero, hoy un objeto codiciado por las multinacionales tecnológicas y las garras del turismo.

Arte
Amaia Vicente: “Mi proceso de trabajo es mi proceso biológico”

En su obra, que aúna la artesanía con la tecnología, Amaia Vicente mezcla conceptos como casa, fronteras, Europa, paraísos y capitalismo, tecnología y artesanía. 

0 Comentarios

Destacadas

Brasil
La guerra contra los pobres: militarización y violencia estatal en Rio de Janeiro

En Rio de Janeiro, el Gobierno lanza una cruzada contra los excluidos bajo el pretexto de luchar contra la delincuencia y el narcotráfico.

Crisis climática
El negacionismo climático hace estragos en Alemania

El sector de la energía eólica atraviesa una grave crisis y, con él, los planes estatales para abandonar las energías no renovables.


Brasil
Mônica Francisco: “Bolsonaro es el resultado de la venganza de las élites”

Mônica Francisco es diputada del partido Socialismo y Libertad. Desde la militarización de las favelas a la guerra contra activistas defensores de los derechos humanos, esta antigua asesora de Marielle Franco radiografía el Brasil actual a casi un año de la victoria de Bolsonaro en las urnas. 

Memoria histórica
El último viaje de Ascensión

La historia de Ascensión Mendieta es el reflejo social de miles y miles de familias que llevan décadas reclamando justicia para unas víctimas ninguneadas por el Estado.

Crisis climática
Clamor global contra la crisis climática

De Australia a Alemania, manifestaciones multitudinarias abren la semana de protestas organizada por el movimiento global por el clima.

Últimas

Ecofeminismo
Feministas por el clima

Sabemos que el próximo 27 de septiembre, día de la Huelga Climática Mundial, queremos marchar juntas y con todas las que quieran en un bloque propio, teñido de verde y violeta, para denunciar que “el planeta no es vuestro y nuestros cuerpos tampoco”. Nace Feministas por el Clima.

Crisis climática
Mapa: comienza la Huelga Mundial por el Clima con más de 1.600 convocatorias

El movimiento global por el clima organiza una semana de lucha entre el 20 y el 27 de septiembre que en España se vivirá especialmente el día 27, día en que está convocada una huelga para exigir a gobiernos e instituciones que se pongan manos a la obra y declaren la emergencia climática.