Feminismos
Coños insumisos

En Málaga y Sevilla, cuatro activistas siguen imputadas por sacar de procesión un coño gigante.

Coño Insumiso
Paso del Santo Coño Insumiso por las calles de Málaga. Larissa Saud
19 mar 2018 00:00

Hace ya cinco años, las manifestaciones de colectivos feministas en varias ciudades de Andalucía marcharían encabezadas por una vagina de casi dos metros. En Málaga y Sevilla hay activistas que siguen imputadas por ello y responden a procesos que suman más de 10.000 euros.

“Hágase tu voluntad, así en mi cuerpo como en mi vida, igual que vosotros no respetáis nuestras libertades, y líbranos de Gallardón. Himen”. Ese era uno de los versos que recitaban decenas de mujeres mientras procesionaban una vagina por las calles de Málaga el 8 de marzo de 2013. El contexto era la reforma en la Ley del Aborto que quería llevar a cabo Alberto Ruiz-Gallardón, entonces ministro de Justicia. La aprobación de la nueva ley representaría un retroceso de 30 años en relación a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Los cambios establecían más restricciones que la ley de 1985, ya que se exigía dos informes médicos (en vez de uno) para demostrar el daño a “la salud psíquica y mental de la mujer” y eliminaban las malformaciones como supuesto específico para abortar. La propuesta también dejaba ambiguo el derecho al aborto en caso de violación, ya que extendía plazos de espera y pruebas.

En Sevilla, en mayo de 2014, otro coño insumiso salió en manifestación contra la precarización del trabajo de las mujeres y en defensa de sus derechos. La efervescencia política de las mujeres, articuladas tanto en las redes como en las calles, tumbaría la ley y se llevaría al ministro por delante. Junto con las manifestaciones y logros, llegaban también las respuestas por parte de los sectores más conservadores. La Asociación Española de Abogados Cristianos (AEAC) denunciaba a una activista en Málaga y a otras tres feministas en Sevilla por “provocación a la discriminación, al odio y a la violencia contra la libertad de conciencia y los sentimientos religiosos”.

En Sevilla, se pidieron tres años de cárcel para tres manifestantes que llevaban el Coño Insumiso. En Málaga, por hechos parecidos, pidieron de 12 meses de prisión, 24 meses de multa y las costas del juicio, incluyendo las de la acusación particular, para Elisa Mandillo, que fue a la manifestación del 8 de marzo de 2013 en Málaga, y contra la que continúa el proceso judicial. “Me acusan de organizadora, pero ese día yo iba sola. He estudiado teatro y me gusta moverme por ámbitos artísticos. Estaba un grupo de mujeres con el coño y me acerqué porque me llamaba mucho la atención. Lo tomé como una parodia, una forma de reivindicación de símbolos”.

La defensa dice que el contenido de las intervenciones hace referencia a los derechos sexuales de la mujer y que la acusación mezcla dos contextos diferentes: “Los abogados cristianos vinculan la manifestación de Sevilla con Málaga. Son contextos diferentes. Hay que entender también que dentro de ese contexto hay reformas y reivindicaciones. También tenía una centralidad importante la institución de la Iglesia católica porque se había posicionado no solo a favor de la contrarreforma, sino que además pedían un endurecimiento de la ley de aborto. Las reivindicaciones iban alrededor de que los cuerpos son nuestros, nosotras parimos, nosotras decidimos. Nuestros derechos no deben depender de los dogmas de la Iglesia católica”, afirma Amanda Romero, abogada de Elisa Mandillo.

En Sevilla, la causa contra las otras tres feministas sería archivada el 21 septiembre 2016 por la jueza de instrucción: “No consta que la intención de las personas que organizan y participan en la procesión sea la de ofender los sentimientos religiosos de las personas que profesan la religión católica, no hicieron escarnio de sus dogmas, creencias o ritos, tampoco vejaron públicamente a quienes profesan esta religión, ni la procesión tuvo como fin inequívoco el de ofender los sentimientos religiosos”. Pero el caso fue reabierto. Tanto en Málaga como en Sevilla, los procesos siguen. También la lucha. Rocío Ballesta, feminista encausada, lo dijo claro cuando se enteró de la nueva fecha de este incesante calvario judicial, el 3 de octubre de 2019: “Para entonces llevaremos cinco años de pena de banquillo, pero si sumisas y calladas nos quieren, en hordas contra el patriarcado y sus violencias nos tendrán. ¡Si nos tocan a una, nos tocan a todas!”. 

Relacionadas

Opinión
El 8 de marzo como chivo expiatorio

El movimiento feminista tiene muy incorporadas las prácticas de cuidado, no es un movimiento alocado ni suicida.

Opinión
El trabajo sexual en tiempos de pandemia

Nos cuesta más atender a aquellas que se han quedado colgadas en los márgenes del sistema, por eso poco o nada se ha dicho sobre las trabajadoras sexuales, que a la fuerza han desarrollado estrategias de resistencia y lucha de las que podríamos extraer muchas lecciones.

Filosofía
“Barbarie”, violencia civilizatoria y condición humana
¿Qué tienen en común la violencia colonial y la violencia machista ejercida contra los cuerpos de las mujeres indígenas?
0 Comentarios

Destacadas

Coronavirus
Un abismo bajo los pies

Las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno de Coalición parten de dos supuestos dudosos: que la crisis no se alargará más allá de seis meses y que no hacían falta medidas estructurales para frenar los problemas que iba a enfrentar la sociedad española.

Coronavirus
El coronavirus lo ha cambiado todo

A tres semanas del inicio del confinamiento, acertamos a conjeturar que no acabará en anécdota. Lo que venga estará marcado por esta compleja experiencia. Este vídeo desea cosas buenas para ese después. Animación de Silvana Youlton, guion de Pablo Elorduy, música de Lionel Scardino y locución de Rebeca Hernando

Música
Bad Bunny, la legitimidad no se perrea sola

Conviene pensar en la legitimidad de que Bad Bunny se haya atribuido el lugar de hacer este gesto en las formas a las que ha recurrido. ¿Quién eres, cariño de quienes te aman, para permitirte esta representación?

Coronavirus
Heike Freire: “El gobierno está negando a los niños y niñas lo que recomienda la OMS: una hora diaria al aire libre”

Socióloga y pedagoga, Heike Freire señala la necesidad de que el Gobierno permita a las niñas y niños salir de casa una hora al día para su bienestar físico y emocional, una medida que ya han implementado en otros países, entre ellos Italia, y que recomienda la OMS.

Coronavirus
Entre el confinamiento y la inseguridad económica: malos tiempos para la salud mental

El impacto de esta crisis económica empieza a ser considerable y las cifras de paro en este mes de marzo se han disparado. Hay economistas que pronostican que llegaremos a los seis millones de desempleados en pocos meses. Sus efectos seguramente serán devastadores en salud mental.

Coronavirus
Fuerza mayor, fuerza de ley, fuerza de trabajo

¿Vamos a ser capaces de encarnar el común de las fuerzas de trabajo confinadas? ¿Vamos a ser capaces de señalar la dualidad irreconciliable entre las exigencias de su cuidado y su reproducción y las exigencias de la ganancia y la renta parasitarias?

Coronavirus
El cierre temporal de la producción en época de pandemia

El debate sobre la paralización de la producción sigue abierto. Los intereses empresariales y el mantenimiento de la actividad deben quedar supeditados a evitar el colapso hospitalario y garantizar la salud en el trabajo, a pesar de las patronales y el Gobierno vasco

Últimas

Música
Canciones infantiles: hay vida más allá de los CantaJuego

Buenas noticias: bandas e intérpretes, históricos y presentes, llevan décadas haciendo canciones y música infantil con una lógica diametralmente opuesta a la industria de canciones para niños.

Coronavirus
Guayaquil, 'colonial' virus
Analizamos el trasfondo colonial que esconde la catástrofe humanitaria que se está viviendo en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil.