El arte es un mecanismo de cambio

Enfrentarnos a una situación injusta desde la cultura puede (y debe) ser necesario para construir poder popular en el hoy.

jornada altsasu valencia 4
Pintar puede ser un acto revolucionario. Violeta Cortijo
Atirohecho

publicado
2019-01-18 07:00:00

Pintar un muro se está convirtiendo en una acción peligrosamente subversiva para la unidad y el orden. Para nosotros, antes no era así. Reconozco que lo que más llama mi atención es la capacidad del espacio público para interpelar a tus contemporáneos. Incluso es hermoso, estético. Así lo entendía. Un espacio en el que se podía luchar con ideales comunes y alentar a esa poética de la lucha política. Con ideas, eslóganes, frases hechas y poemas revolucionarios que aunaban muchas luchas.

Pero hoy ya he dicho basta. Hoy hemos decidido arrojar nuestro cuerpos a la lucha. Le hemos querido sumar a esa capacidad de diálogo del muro un sentido mucho más directo, más próximo a las personas y a las luchas del ahora. A la opresión que vivimos hoy en este país y en este mundo. Y es que cuando el ansia producido por un sistema de valores tan violento te agrede de una forma tan brutal, no queda más que mancharse las manos.

Nuestro modo de hacer es a través del muralismo. Pero hay otras tantas maneras de afrontarlo. Creo que lo importante es desgarrar la fina capa “cotidiana” que mantiene el espacio público como una propiedad privada de los intereses mercantiles y alienantes del sistema. Esto es: crear contrahegemonía.

Cuando el arte cuestiona las relaciones de poder es cuando se producen los monstruos de los que nos hablaba Gramsci. Queremos creer que en este claroscuro en el que nos encontramos somos capaces de quebrar al complejo aparato del poder. Pero creo que solo con mensajes “bellos”, esperanzadores, nostálgicos no podemos más que decorar los espacios, y así el arte político no puede ser sin pecado un adorno. Enfrentarnos a una situación injusta desde la cultura puede (y debe) ser necesario para construir poder popular en el hoy.

Si desde el discurso artístico seguimos incidiendo en lo social, como un espécimen aislado de las acciones que lo generan, estaremos desaprovechando una oportunidad. No es que crea que el arte sea el motor del cambio, mas sí un mecanismo. Una pequeña palanca, un dispositivo con capacidad agregadora. Es por ello que, cuanto más se preocupa una práctica “social” de representar el drama y la tragedia del capitalismo, menos efectiva es como herramienta para la lucha. Es jugar en los mismos parámetros en los que el imaginario neoliberal se mueve: en lo emocional. El drama de los refugiados, de la pobreza y los desahucios, por ejemplo, apela a lo sentimental. Por ello creo en generar una praxis que plantee preguntas y represente el conflicto de clase desde el aquí y ahora. Y a partir de ahí, producir una emoción, sí, pero una emoción política. Porque desarticular lo político del arte no sirve para desenmascarar un sistema de opresión, sino para maquillarlo o vestirlo de falsa moralidad.

Obviamente esto no es un dogma de fe, como nada puede serlo en el arte. Es solo una posición política y vital. Que ya es bastante. Y suficientes problemas tenemos ya todos los días con ello. Y justo porque los tenemos es que tomamos la determinación de continuar esta senda. Acompañados mejor que solos.

Si también has tomado conciencia, y aún así desarrollas tu arte desde otros lugares, o tu discurso artístico no se “mancha” de lucha, también estás en tu derecho a hacerlo. Pero, como dice Jessa Crispin: “Espero que cambies e opinión. Porque te necesitamos”.

Relacionadas

Periodismo
“Podemos estar orgullosos de nuestros medios de comunicación”

El documentalista burkinés Abdoulaye Diallo repasa el rumbo de los medios de comunicación en su país desde el asesinato del periodista Norbert Zongo hace dos décadas. 

Periodismo
Un montaje de Garzón y Aznar amenaza al diario ‘Gara’

El periódico vasco deberá pagar tres millones de euros a la Seguridad Social. Se trata de una deuda heredada de Egin que le endosó la Audiencia Nacional, alegando una “sucesión ideológica de empresas”.

Marruecos
El cierre de una asociación cultural profundiza la crisis de la libertad de expresión en Marruecos

El reino de Marruecos ha disuelto la organización Racines por su vinculación con el programa “Un diner, 2 cons”, que era un soplo de aire fresco y una excepción en el panorama mediático marroquí, cada vez más cerrado a la libertad de expresión. La sentencia de disolución ha dado lugar a una campaña de solidaridad internacional con reacciones de Anmistia Internacional o Human rights watch entre otros.

2 Comentarios
#29371 13:42 20/1/2019

Si el arte está totalmente exento de lucha, no puede reclamar un espacio en la mente del espectador.

Responder
0
0
es.pinedo
es.pinedo 11:26 18/1/2019

Pintar muros (reales o virtuales), es quizá una de las manifestaciones artísticas más antiguas. Es genial que desde la prehistoria la humanidad decorara las cavernas. Es una pena que ahora sea una práctica controlada y mediatizada por las instituciones (u oculta en el underground y las prácticas delictivas, cuando no se alinea con esos intereses. Seguramente ahí esté la clave de su escasa efectividad a la hora de conseguir transformaciones en el plano material.
https://locuramoral.blogspot.com/2018/11/redes-sociales-de-realidades.html

Responder
0
0

Destacadas

Vivienda
Barcelona se organiza contra los desahucios en abierto

La plataforma Basta Desahucios Abiertos reúne a 200 entidades de la capital catalana que protestan en contra de estas ejecuciones cada vez más comunes y que consideran ilegales. Frente a ello, los vecinos y vecinas se organizan y reclaman soluciones reales a las administraciones.

Literatura
La espía que me amó... y lo contó en un libro
La novela de espías es aún un género vigente en un tablero global marcado por el auge de la extrema derecha, los atentados del Daesh y la sobreexposición mediática.
Feminismo poscolonial
Silvia Rivera Cusicanqui: “Tenemos que producir pensamiento a partir de lo cotidiano”

Cusicanqui es una de las referentes en el pensamiento subalterno en Bolivia. En su último libro, Un mundo ch'ixi es posible. Ensayos desde un presente en crisis, nos habla de lo ch'ixi como práctica descolonizadora.

Biodiversidad
‘Rewilding’, el planeta reclama lo suyo

La defensa del medio ambiente se ha centrado en conservar lo que tenemos, pero cada vez hay más voces que plantean la necesidad de renaturalizar grandes áreas que han perdido su biodiversidad vegetal y animal. En España aún no se ha hecho, aunque tenemos amplias zonas potenciales.

Últimas

Feminismos
El debate entre abolicionismo y regulacionismo que nos debilita
5

Ese enfrentamiento entre abolicionismo y regulacionismo no solo es un falso dilema, bastante reduccionista además, sino que debilita al movimiento feminista de cara al 8M.

Migración
Japón necesita miles de trabajadores extranjeros

El gobierno de Abe defiende una ley con la que pretende facilitar la entrada de 340.000 trabajadores extranjeros. La medida es confrontada por la extrema derecha que critica que se fomente la inmigración, y por la izquierda, que teme por los derechos laborales de quienes lleguen al país. 

Racismo
Del eslogan a la pura realidad: el antigitanismo es siempre institucional

La realidad sangrante de la brutalidad policial en base al perfil racial/étnico está todavía velada en nuestro territorio a causa de siglos de tabú en torno al carácter represor de las fuerzas de seguridad del Estado.

Memoria histórica
Guadiana Despierta frente a Guadiana del Caudillo

La Plataforma “Guadiana Despierta” convoca una nueva concentración en Guadiana para exigir la eliminación de simbología franquista en su localidad. Tendrá lugar en la Plaza Mayor del pueblo el próximo sábado, día 16 de febrero, a partir de las 17:00 horas.

Precariedad laboral
La plantilla de Navarpluma lleva 15 días de huelga frente a las coacciones de la empresa y la precarización
El comité de huelga denuncia bajadas de salario de hasta 400 euros mensuales, condiciones de control abusivas con cámaras de seguridad y la falta de mascarillas homologadas para las personas que trabajan desparasitando pluma en el taller, la mayoría inmigrantes.