Economía feminista
Economías feministas: La urgencia por transformar la economía desde la perspectiva de la sostenibilidad de la vida.

Las economías feministas ponen en jaque el capitalismo y muestran que hay otros modelos y paradigmas posibles en los cuales se interponga la vida y los cuidados a la producción o la extracción

Confluencia feminista artículo
Redes internacionales participan en un encuentro preparatorio del FSMET en abril del 2019 Confluencia feminista
5 mar 2020 16:22

Desde los feminismos se ha venido mapeando y denunciando los efectos de la crisis ecológica, de los cuidados y de la reproducción social sobre mujeres, lesbianas, trans y personas no binarias. Las economías feministas han puesto en escena las contradicciones en el conflicto capital-vida1.

Mientras la atención de la economía es que los mercados funcionen, la preocupación de la economía feminista es la sostenibilidad de la vida. Este cambio de enfoque lleva consigo una ruptura con el modelo actual en el que se vuelve necesario un proceso de confluencia entre aquellas economías transformadoras que proponen un cambio de paradigma. Este camino de transición tiene que hacerse desde lo colectivo, incluyendo la ecología de saberes2. Con estas premisas, diversos colectivos, redes, entidades, y organizaciones desde las economías feministas, nos hemos organizado con el objetivo de crear un espacio de encuentro, construcción y movilización en el marco del próximo Foro Social Mundial de las Economías Transformadoras

En este sentido nos preguntamos ¿Cuáles son nuestros retos y desafíos? ¿Por qué pensamos que una economía desde la sostenibilidad de la vida es el camino a seguir?

Desde la red de feministas DAWN, se ha analizado la centralidad del poder corporativo y cómo el endeudamiento y los programas de austeridad han implicado recortes en el gasto público, en servicios sociales, en las políticas de cuidados y políticas de salud sexual y derechos reproductivos. Flora Partenio y Corina Rodríguez Enríquez recuperan la experiencia de los países del Sur-Global frente a las recurrentes crisis económicas del capitalismo. Esto significa reconstruir qué tipo de preguntas no son consideradas opciones cuando se sostiene el mercado financiero en vez de las vidas de las personas:

¿Se aplican aumento de servicios o se salvaguarda a la economía social y solidaria?, ¿se recortan jubilaciones y pensiones o se garantiza la sostenibilidad del sistema de prestaciones?, ¿se avanza en la reprimarización de la economía o insistimos en diversificar y apostar por la transición agroecológica y energética?

Si se piensa solamente en el crecimiento económico expresado en la evolución del producto bruto interno, no hacemos más que mirar el mundo desde las relaciones capital-trabajo. “La Economía Feminista propone que el objetivo central de la economía sea garantizar la provisión necesaria para la sostenibilidad de la vida humana y no humana, a través de procesos económicos que preserven la sobrevivencia del planeta. Si descentramos los mercados, estamos haciendo un cambio de perspectiva, porque estamos diciendo que el objetivo de la economía debiera ser garantizar las condiciones de posibilidad para todas las vidas que las personas queremos vivir”.

En esta clave de análisis de la crisis, Magdalena León de la REMTE, reconstruye la importancia de las tareas de cuidado que comprenden “todas las actividades y relaciones económicas que permiten sostener la vida de los seres humanos y cuidar de la naturaleza. Se trata de actividades que han sido tradicionalmente protagonizadas por las mujeres, aunque en situaciones de injusticia y desventaja”3

Desde la perspectiva de la Scuola per l'Economia Trasformativa en Italia, Adriana Maestro insiste en precisar que “no decimos simplemente que el trabajo de cuidado es también una actividad económica y que por eso tiene un valor económico sino que decimos, en términos más radicales, que la economía es cuidado4 y hay que considerar el cuidado de la vida como el centro, el objeto principal de la economía y no como un sector de la misma que pide reconocimiento sin poner en discusión el mismo concepto de lo económico que está comúnmente aceptado. Eso debería ser el verdadero cambio de paradigma con respecto al sistema actual”.

Esta perspectiva cobra fuerza en el trabajo territorial que diferentes colectivos y organizaciones están impulsando. Desde la Red Mujeres del Mundo, se pretende recuperar la importancia de la perspectiva feminista como enfoque conceptual y de intervención en el trabajo territorial para transformar las relaciones desiguales entre los géneros, creadas por los sistemas patriarcales y neoliberales a nivel mundial.

Esta dinámica se traduce en procesos de acompañamiento a las experiencias de Economía Social y Solidaria, y es a través de las gafas feministas las que permiten ver las relaciones simbólicas y materiales de poder y permiten problematizar cómo se construyen las diferencias y las desigualdades sociales y las relaciones sociales jerárquicas entre los sexos se relacionan con otras relaciones de poder y, concretamente, de clase, de «raza» y de edad.

Uno de puntos constitutivos de la agenda urgente es la cuestión climática. Analía Woloszczuk, de la Red Ecofeminista señala, tal como lo sostiene la filósofa Alicia Puleo, que “los movimientos feministas han aceptado desde hace décadas, que deben incorporar a sus bases, el reto del cuestionamiento de la crisis civilizatoria a la que nos ha llevado la degradación del ambiente. El análisis crítico que hacen del modelo productivo lleva implícitas las claves que son propias del pensamiento feminista porque incorpora las categorías de género, androcentrismo, patriarcado, sexismo, crisis de los cuidados, explotación del cuerpo de las mujeres, entre otros”.

En esta línea, Adriana Maestro sostiene que “es fundamental entender que tanto el extractivismo y la depredación hacia las mujeres, la naturaleza y los pueblos considerados inferiores, como el mito de crecimiento infinito y la pérdida de la conciencia del límite, son aspectos diferentes del mismo orden patriarcal”.

Desde REAS, la Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria, defienden que ante la emergencia climática actual, es necesario iniciar un camino hacia una transición ecosocial y que ésta sea una oportunidad para construir sociedades más justas, equitativas y democráticas.

Blanca Crespo afirma que “La Economía Social y Solidaria y el conjunto de las economías transformadoras son las más idóneas para proporcionar alternativas que reduzcan los impactos socioambientales”. REAS en su principio de sostenibilidad ambiental afirma que existe una alianza con la naturaleza en la que sus derechos se ven reconocidos. Además, en este camino de transición es necesario integrar los discursos de los ecofeminismos que proponen muchas de las iniciativas de la Economía Solidaria para revalorizar el cuidado, reconocer la ecodependencia de todos los seres e ir tejiendo puentes hacia la sostenibilidad de la vida.

Frente a estos desafíos, para la organización No Tan Distintas, se trata de pensar a los movimientos feministas, ecologistas y de las economías transformadoras como el sentido común imperante y lograr subvertir este esquema, no como “el revés del sistema”.

¿Cómo podemos enlazar las experiencias de Economías Transformadoras desde los feminismos?

El proceso de confluencias que se está creando desde lo local y lo internacional en el marco del FSMET es una llamada a los movimientos y organizaciones cuyo objetivo común es la construcción de una alternativa real de transformación del sistema económico y financiero capitalista actual”5.

En este camino de convergencia lo importante es su proceso de construcción. La creación de confluencias es un requisito ineludible para poder enredarse e ir tejiendo redes y alianzas que nos permitan hacer frente a la crisis civilizatoria. Por eso la invitación de la Confluencia Feminista Rumbo al FSMET6 propone articular la potencia de los feminismos con el resto de movimientos de justicia climática y ambiental, economía social y solidaria, comunes, agroecología y soberanía alimentaria, entre otros.


*******


1 Para continuar las lecturas se puede recuperar los diálogos reflejados Carrasco, C. et al., Economía feminista.Desafíos, propuestas, alianzas, Madreselva, Buenos Aires, 2018.

2 Sousa Santos, Boaventura de, “Beyond abyssal thinking. From global lines to ecology of knowledges”, Eurozine, 2007.

3 Ver: https://www.elsaltodiario.com/transformando-las-economias/economias-feministas-caminos-transformacion

4 Ina Praetorius, L’economia è cura, Altreconomía, 2019.

5 Ver Memoria de abril: https://transformadora.org/sites/default/files/2019-07/Memoria.pdf

6 La confluencia está integrada por redes, movimientos y colectivas feministas de diferentes países del mundo en el marco del FSMET: https://transformadora.org/es/participa


Sobre este blog
¿Has oído hablar de las economías transformadoras? Entre ellas, se engloban las economías feministas, la agroecología y la soberanía alimentaria, los comunes (espacio urbano, rural y digital) y la economía social y solidaria con el comercio justo y las finanzas éticas. Hay otros modelos económicos alternativos al capitalismo y, en este blog, te los contamos.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Feminismos
Feminismo para todas frente al feminismo de la Escuela Rosario de Acuña

AMA Asturies celebra del 3 al 5 de julio unas jornadas online que seguirán a la programación de la Escuela Feminista Rosario de Acuña, donde hace un año se elevó el tono del discurso tránsfobo.

En el margen
“A los machirulos les diría que tengan claro que las mujeres no les debemos una mierda”

Cuando Maite Alogo empezó a usar las app de ligue se encontró con pautas muy machistas y actitudes hacia su cuerpo racializado que la violentaban. Abrió una cuenta de Instragram para señalar aquellas conductas que denotan misoginia y racismo entre otras opresiones.

Movilidad
“A bici pode servir para cuestionar o machismo"

Ter acceso a unha boa mobilidade é un dereito, mais para algunhas persoas parecera ser unha cuestión de privilexios. O colectivo Mulleres Bicivisíbeis loita contra as desigualdades de xénero no uso da bicicleta.

2 Comentarios
#48709 17:32 7/3/2020

Hace 60 millones de años un asteroide exterminó a los dinosaurios: las mujeres, las más perjudicadas
(A ver si esta vez no funciona la censura de este medio)

Responder
2
1
#48643 14:32 6/3/2020

La única alternativa al capitalismo se llama socialismo, y por supuesto ese socialismo solo puede ser feminista y ecologista.

Responder
2
4
Sobre este blog
¿Has oído hablar de las economías transformadoras? Entre ellas, se engloban las economías feministas, la agroecología y la soberanía alimentaria, los comunes (espacio urbano, rural y digital) y la economía social y solidaria con el comercio justo y las finanzas éticas. Hay otros modelos económicos alternativos al capitalismo y, en este blog, te los contamos.
Ver todas las entradas

Destacadas

Elecciones 12 de julio (País Vasco y Galicia)
EH Bildu avanza frente a un PNV que sigue imponiéndose

Han sido las elecciones con la participación más baja de la historia del País Vasco: ha votado el 52,84% de los electores censados. Las coaliciones Elkarrekin Podemos-IU y PP-Ciudadanos se han desplomado, mientras que Vox ha conseguido un representante. EH Bildu ha conseguido ganar votantes (más de 23.000), el resto los ha perdido.

Elecciones 12 de julio (País Vasco y Galicia)
La izquierda se recompone radicalmente en Galicia: el BNG sube 13 escaños y En Común desaparece
El Partido Popular (42 escaños) gana con mayoría absoluta las elecciones de julio de 2020. La nueva política desaparece de un plumazo del Parlamento. El BNG obtiene un resultado histórico: 19 diputados. El PSdG completa el cuadro con 14 escaños.
Elecciones 12 de julio (País Vasco y Galicia)
Los principales datos de las elecciones en Galicia y País Vasco

Mayoría absoluta de Alberto Núñez Feijóo en Galicia. El PP ha ganado en todas las provincias. En el País Vasco, el PNV revalida su mayoría con 31 escaños y cuenta con volver a gobernar con el apoyo socialista.

Elecciones 12 de julio (País Vasco y Galicia)
Feijóo revalida la mayoría en Galicia. El PNV gana claramente en País Vasco

En pleno verano, y tras el pico de la pandemia del covid-19, las comunidades gallegas y vasca eligen sus próximos parlamentos autonómicos. Iñigo Urkullu y Alberto Núñez Feijóo aspiran a repetir mandato. En ambos parlamentos la mayoría absoluta está en 38 diputados.

Migración
Colectivos migrantes piden que el debate sobre regularización llegue al Congreso

El movimiento #RegularizaciónYa saluda que Unidas Podemos se posicione a favor de una regularización extraordinaria, y les invita a dialogar para avanzar en la Proposición No de Ley presentada hace unas semanas y rubricada por la formación, una propuesta que consideran más amplia que la que el partido hizo pública la semana pasada.

Coronavirus
Virus, cerdos y humanos: nuestra adicción a comer animales y sus consecuencias

Entre el 60% y el 75% de todas las enfermedades infecciosas que padecemos los humanos son de origen zoonótico. La comunidad científica alerta de que las epidemias de origen animal, en un 90% de casos relacionadas con nuestros hábitos alimenticios, serán cada vez más comunes.

Racismo
NBA y política, entre la implicación y la ambigüedad

La NBA nunca ha sido ajena a la política nacional e internacional, aunque sí ha sido ambivalente. En algunos casos, el empuje de las estrellas de la liga conduce a la liga a posicionarse; en otros, no hay más que una equidistancia culpable.

Crisis económica
La seguridad jurídica y la “reconstrucción” de la CEOE
Cuando los empresarios hablan de “innovación para salir de la crisis”, lo que vuelven a exigir es que se reduzcan aún más los impuestos a las grandes compañías, que el Estado siga subvencionando sus costes laborales y que se las rescate con fondos públicos.

Últimas

Urbanismo
El hotel de cala San Pedro recibe un dictamen ambiental negativo
El proyecto, que supondría la construcción de un complejo de casi 600 metros cuadrados con 11 habitaciones y 22 plazas, se considera “inviable”.
Contigo empezó todo
Los españoles antifascistas presos de la Inglaterra antifascista

En 1945, 226 presos españoles que habían pasado por campos de concentración en Francia acabaron siendo acusados por las autoridades británicas de colaborar con los nazis.