Un deseo inconfesable: volver a pensar

De esto va la filosofía: de atreverse a tocar, de levantar y de sostener la mirada de quienes nos hablan, nos interpelan y nos transforman con la palabra y con el cuerpo que la encarna.

Libros texto 2
Intercambio de libros de texto en Móstoles, Madrid. FotogrAcción
Marina Garcés
escritora y filósofa

publicado
2017-08-14 12:04:00

Llega el frío siberiano a Barcelona y un centenar de personas se reúnen en la caja negra de un teatro del Poblenou para escuchar una conversación de filosofía fuera de clase... La calle está en obras, el barrio en transformación, la semana bajo amenaza climática, y aún así el aforo del teatro se desborda. No hay función, hay conversación. No hay teatro, hay filosofía. No hay acción, tomamos la palabra. Cuerpo y palabra desafiando el guión.

Esta situación, vivida una tarde de enero en Barcelona en la Sala Beckett a propósito de mi último libro, Fuera de clase (Galaxia Gutenberg, 2016), se está repitiendo en muchos otros lugares: ateneos, librerías, centros cívicos, escuelas, clubs de lectura... Gente que se encuentra en torno a libros hasta ahora minoritarios y exclusivos; lectores sin currículum manoseando a Aritóteles o a Derrida; hombres, mujeres y niños jugando con conceptos hasta hace poco impronunciables; público anónimos interrogando a Judith Butler o a Rosi Braidotti... La red llorando la muerte de John Berger o de Zygmunt Bauman. Un deseo extraño, casi inconfesable, de empezar a pensar radicalmente lo que nos está pasando se contagia y expande.

Me encanta percibir la tensión emocional de este nuevo acercamiento a la filosofía: tiene algo de inconfesable, de aproximación a lo prohibido, de atrevimiento, de desacato a una autoridad que había impuesto el mensaje "esto no es para ti". Veo, en los cuerpos y en los rostros de mucha de la gente que se encuentra hoy en esta contrageografía filosófica, una expresión que transmite una satisfacción aún pudorosa: ¿así que yo también puedo? De la pregunta, casi siempre callada, se desprende una erotización, un despertar de ese deseo de saber lo que no se puede poseer pero sí experimentar y compartir. Como los cuerpos amados, como las miradas deseadas. Hay quien se atreve a acariciar, hay quien se atreve, ya, a levantar y sostener la mirada.

De esto va la filosofía: de atreverse a tocar, de levantar y de sostener la mirada de quienes nos hablan, nos interpelan y nos transforman con la palabra y con el cuerpo que la encarna. Y esto es precisamente lo que los monopolios del verbo siempre han neutralizado: los sacerdotes, los soberanos, el padre con su ley, la autoridad de referencia, los expertos, los evaluadores, los comentaristas, analistas y tertulianos, los índices de impacto... Cada tiempo y cada sociedad tiene sus censores, los garantes y los policías de lo que podemos ver, saber, pensar y vivir. Figuras que, a pesar de sus transformaciones a lo largo de la historia y de las sociedades, siempre transmiten la misma consigna: baja la mirada, acata la palabra, acalla las preguntas.

La filosofía es insolencia, desobediencia, desacato a la autoridad. Toda filosofía verdadera lo es, también la platónica, la aristotélica, la kantiana o la hegeliana. Porque aunque no sean filósofos que llamen a la insurrección, sus filosofías son radicales porque no aceptan premisas establecidas. Incluso el orden necesita fundarse siempre y de nuevo. Y eso implica que pueda ser contraargumentado. Quien expone sus premisas se expone a ser refutado. Quien comparte sus fundamentos abre la posibilidad de ser repensado, retomado, incluso demolido. Quien mira a la cara de quien le escucha o le lee, aunque sea siglos después, está dejando algo para volver a ser pensado por quien solo podrá recibirle mirándole a los ojos también, sosteniendo el reto de tener que volver a pensarlo todo, de nuevo, otra vez.

Ahí estamos, encendiendo cuerpos, miradas y palabras en una sociedad de discursos unidimensionales, de consignas rápidas, de mensajes planos. Contra los dogmas mediáticos, científicos, políticos y culturales. Contra los gurús que nos acomplejan y no nos dejan pensar, porque ya lo han pensado todo y lo han digerido por nosotros bajo la forma de recetas económicas, laborales, psicológicas, afectivas, culturales... Contra el hastío de saber siempre que todo está ya dicho. Porque no lo está. Nunca. Las palabras se gastan, pero tenemos el poder, esto sí que es un poder, de plantarlas de nuevo en nuestras tripas y cerebros, en nuestras lenguas y miradas, en nuestras manos y en nuestras pieles. Inconfesablemente nuestras.

0 Comentarios

Destacadas

Huelga
Conflicto de Amazon: “Aquí se está juzgando el derecho a la huelga”
La huelga de Amazon el pasado mes de julio, durante la campaña del Prime Day, acabó con dos detenidos acusados de atentado contra la autoridad.
Editorial
Tierras de frontera
El verdadero territorio fronterizo en disputa es la legislación española, sometida a tensiones sociales que, atrapada entre su herencia franquista y el régimen del 78, no sabe resolver.
Franquismo
Apología económica del fascismo en El Confidencial
1

Una columna del catedrático de economía Roberto Centeno en su blog en El Confidencial alaba el crecimiento económico de la dictadura franquista, mientras en otro acusa al “totalitario” Sánchez o a los “comunistas bolivarianos de Podemos" de “expoliar a las familias”.

Racismo
Dinamarca: cuando las ideas de Viktor Orban calan en un Estado de bienestar

Aunque Dinamarca copa los estándares de desarrollo y calidad democrática, la reciente prohibición del velo islámico en sitios públicos, la ley que castiga con la cárcel a los indigentes o el rechazo a acoger migrantes reflejan la deriva xenófoba que ha adquirido el país.

Últimas

Economía social y solidaria
La Economía Social y Solidaria muestra su músculo en Madrid

Este fin de semana se ha celebrado en Madrid la IV Feria de Economía Solidaria de Madrid Bajo el lema “Dale vida a otra economía: Consume consciente”.

Educación
Encerrados a 38 grados en un aula

La falta de acondicionamiento de las aulas a las altas temperaturas pone en pie de guerra a la comunidad educativa en Extremadura.

Creaciones morales
Ovnis en Alcorcón
El fenómeno de los extraterrestes del planeta UMMO en los años 50 fue un precedente a la española y con difusión internacional de las ahora llamadas ‘fake news’.
Energía nuclear
Lo que hay detrás de la energía nuclear
Abordamos brevemente el negocio de los residuos radiactivos para el oligopolio patrio: cómo definir "residuos", su gestión y quién paga los costes que se generan.