Culturas
Crónica de un viaje al templo de las niñas Devadasi

Se calcula que en India 300.000 menores entran cada año en las redes de prostitución. El 15% de ellas habrán sido Devadasi.


publicado
2018-03-10 08:33:00

Se llamaba Money. Recogía las monedas y los polvos de colores que arrojan los devotos en la entrada principal al Templo de Yellamma. O eso es lo que responde, ladeando la cabeza como solo saben hace en India, cuando le pregunto.

- ¿Name?
Money.

¿Cómo te llamas? Money… money… ¿Money? No tendrá más de siete años y estando en este lugar, en este día concreto, lo más fácil es pensar que es una de las niñas Devadasi, “sirvientas sexuales de Dios”. Pero solo estoy seguro de que si le pregunto su nombre, me dirá que se llama Money.

- ¿Name?
- ¿Money?

Es la primera luna llena del mes de Margashira, el noveno mes del calendario hinduista y es el día grande en el Templo de Yellamma Devi, en India. Hoy 150.000 peregrinos, llegados en romería de todos los estados cercanos a Karnataka, celebran una práctica ancestral. Y cientos de niñas serán entregadas por sus familias para “contraer matrimonio” con la diosa del templo. Posteriormente solo podrán dedicarse a la prostitución.

India Devadasi 2
Desde las paradisiacas playas de Goa, a un día de viaje cambiando varias veces de autobus, se puede llegar hasta Saundatti, la que fuera capital de la primera dinastía Ratta.

Pero este lugar está muy alejado de ser algo partecido a turístico. Sobre las colinas, aparece un extraño paisaje como el de un campamento de refugiados en romería. Frente a unos edificios en ruinas se levanta una colina de carromatos, coches y camiones que se entremezclan extrañamente ordenados, con improvisadas cabañas o tiendas de campaña, hechas con palos y telas.

Una enorme pantalla de televisión que muestra anuncios con grandes rótulos, es lo único que recuerda que estás en el siglo XXI. En medio de una marea de gente, bajo un mercadillo de puestos ambulantes, asoma el templo de Yellamma Devi.

India Devadasi 3
La leyenda de la diosa, madre de Parashúrama, sexto avatar de Vishnú, y de las niñas Devasadi se cuenta en el libro sagrado del Hinduismo Majábharata. La diosa de la fertilidad Yellamma Devi es considerada una encarnación de la diosa Sakti, antiguamente adorada como la diosa Renuka.

Originalmente las niñas Devasida eran consideradas como una suerte de geishas niponas educadas en las artes, la música, o la danza para honrar a la diosa del templo. También hay niños varones, a los que se les conoce como “Jogta”, o sirvientes de Dios. Y, por supuesto, las “Hijras”, considerados en India desde tiempo remotos como el tercer sexo, o transgenero. Pero siempre son de la casta maldita, las más pobres de los marginadas sociales, “Dalits”, parias de la vida sin acceso a la salud, la educación o a una vivienda.

India Devadasi 6
En este día grande de su festividad, los devotos lo celebran bailando y cantando al ritmo de una especie de charanga. Llevan en procesión estatuas de plata de la diosa Yellama, hasta entrar al templo y dar varias vueltas. Al ritmo de la música arrojan polvos de colores, como en la popular fiesta de Holi.

Se bendicen con las llamas de improvisadas hogueras o de las antorchas que arden en lo alto del muro que rodea el templo. Y beben el agua de coco que rompen para vertirlo sobre sus manos. Otros dedican plegarias y algunas mujeres se arrastran por el suelo embadurnandose del lodo que se forma del agua de coco y los polvos de colores.

India Devadasi 4
En la actualidad la mayoría de las Devadasi no se dejan ver por el templo. La ceremonia de iniciación se realiza en secreto. Normalmente, en la intimidad de sus hogares. Según el rito, se les cuelga un collar de bolas rojas y blancas al cuello.

La primera noche la pasarán con algun Brahaman o con el mejor postor. Volverán a vivir con sus familias, pero cuando alcancen la pubertad se convertirán, literalmente, en propiedad pública. Les estará prohibido negarse a nada, y nunca podrán casarse. Solo podrán vivir de satisfacer las necesidades sexuales de los hombres de su aldea, hasta acabar en las redes de prostitución de las grandes ciudades como Mombai, Bangalore o Chennai.

Una tradición ancestral que, aunque empezó a prohibirse en 1982, pervive debido a la superstición, la ignorancia y la pobreza. 35 años después de ser abolida esta práctica, aún faltan programas de reinserción para estas víctimas de la explotación sexual y de enfermedades como el sida.

India Devadasi 5
Se calcula que en India 300.000 menores entran cada año en las redes de prostitución. El 15% de ellas habrán sido Devadasi. Algunas familias lo harán para honrar a la diosa de la fertilidad, para tener hijos o una buena cosecha. La mayoría, de las familias “dalit”, se ahorrán la dote obligatoria, según la tradición de castas, de una boda imposible de pagar. Al cabo de los años, al alcanzar cierta edad y ser repudiadas, sólo podrán sobrevivir mendigando limosna, siempre con una imagen de la diosa sobre sus cabezas.

Como la mujer con la que tropiezo al atardercer a la salida del campamento que rodea el templo. Quizá no tenga más de 40 años, pero parece una anciana. Mira fijamente al extraño occidental que la apunta con la cámara.

Y cuando le pregunto su nombre, solo acierta a decir: Money.

– ¿Name?
Money... ¿money?

Puede que esta anciana algún día fuera una niña Devasida. Quizá igual que la pequeña que encontré a la entrada del templo recogiendo monedas y los restos de polvos de colores.

Solo sé que si les preguntas el nombre, te dirán que se llaman Money.

Sobre este blog
El blog de luchas sociales a lo largo del planeta, conflictos internacionales y propuestas desde abajo para cambiar el mundo. El Salto no comparte necesariamente las opiniones volcadas en este espacio.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Balea Cultural
‘Freestyle’: das regueifas ás batallas de galos
Un fenómeno está a invadir os patios dos institutos pola mañá e os parques das cidades polas tardes: as batallas de galos.
Culturas
Alba Flores: “Un feminismo que aspire a la paridad entre las clases altas es una mierda de feminismo”

Alba Flores acaba de estrenar con La Extraña Compañía una obra de Bertolt Brecht que llama a la acción ante la explotación laboral y el colonialismo, un trabajo que compagina con el rodaje de Vis a vis.

Andalucía
Pero...¿De Córdoba, Córdoba?

¿De dónde soy si estoy en la ciudad? ¿De dónde soy si estoy en otro pueblo? A menudo hacemos referencia al nombre de nuestra capital de provincia para situarnos, aún cuando no conozcamos de ella ni la tercer parte. Esto se debe a que sabemos que para la persona que nos está preguntando quedará menos duda y sinceramente (ironía) porque queda mejor a priori ser de Córdoba, Sevilla o Málaga que de Montalbán, El Rubio o de Sedella.

0 Comentarios
Sobre este blog
El blog de luchas sociales a lo largo del planeta, conflictos internacionales y propuestas desde abajo para cambiar el mundo. El Salto no comparte necesariamente las opiniones volcadas en este espacio.
Ver todas las entradas

Destacadas

Elecciones generales del 28 de abril
¿Qué programa político le conviene más a tu bolsillo?

Lee esta guía básica elaborada con contenido literal extraído de los programas electorales de los partidos políticos que concurren a las elecciones generales del próximo 28 de abril. Y después vota (aunque solo sea por tu cartera).

Muerte digna
Marcos Hourmann: “Los médicos también tenemos que mejorar la muerte”

El primer médico condenado por eutanasia aceptó declararse culpable para no ir a la cárcel y acabó condenado por la opinión pública cuando trataba de rehacer su vida. Hoy lo cuenta en el Teatro del Barrio y espera que el caso de Ángel Hernández y María José Carrasco sea el revulsivo definitivo para regular la muerte digna en España.

Elecciones generales del 28 de abril
En estas elecciones nos falta indignación y nos sobra miedo
1
Hasta aquí vuestro histrionismo, hasta aquí los malditos debates sobre los debates. Vamos a hablar de nuestras cosas. No de las vuestras.
Ciclismo
Classics Wars. La Guerra de las Clásicas
Hay itinerarios sagrados en el mundo del ciclismo. Son los monumentos del ciclismo, por su orden en el calendario ciclista actual: Milano-Sanremo, De Ronde Van Vlaanderen, Paris-Roubaix, Liège-Bastogne-Liège e Giro di Lombardia.

Últimas

Anarquismo
Abecedario de Élisée Reclus

Geógrafo, a la vez comunista y anarquista, feminista y vegetariano. Jacques Élisée Reclus, adversario de la “funesta institución” que fue la esclavitud en Estados Unidos, hizo suyas, a menudo en contra de su tiempo, la mayor parte de las luchas por la emancipación.