Estos ocho puntos no señalizados tienen contaminación radioactiva

La asociación Jarama Vivo y Ecologistas en Acción marcan los espacios junto al Canal del Jarama donde se enterraron residuos nucleares tras el escape radioactivo de 1970. El Consejo de Seguridad Nuclear admite la existencia de otras cinco zonas contaminadas más en todo el Estado que, paradójicamente, no pueden declararse como tales “debido a la ausencia de regulación específica”, señala el organismo. 

Ecologistas radioactividad
Ecologistas en Acción y Jarama Vivo, señalizando la banqueta de Gózquez de Abajo en la que en 1970 se depositaron lodos radiactivos. Álvaro Minguito

publicado
2018-10-04 12:07:00

En Gózquez de Abajo, un pequeño núcleo de población a dos kilómetros de San Martín de la Vega (Madrid), junto a la Real Acequia del Jarama, llevan 48 años con residuos radioactivos enterrados a apenas unos metros del núcleo urbano. No es el único espacio en el que se da esta situación: hay un total de ocho banquetas —enterramientos— con residuos radioactivos cesio-137 y estroncio-90 “cinco, seis y hasta diez veces por encima de las dosis permitidas”, indica Francisco Castejón, físico nuclear y portavoz de Ecologistas en Acción, quien a pesar de la gravedad del problema se apresura a dejar claro que en este momento “no hay riesgo ni para el agua ni para los cultivos, porque las medidas muestran que los residuos están donde debían estar”.

El problema es que esa circunstancia podría cambiar. Como señala Castejón, “puede haber intrusión humana, obras, lluvias torrenciales... y esa contaminación podría extenderse; por eso pedimos, sencillamente, que se se señalicen las zonas contaminadas, se caracterice lo que hay aquí y, en caso de que tenga dosis más altas de las permitidas, se proceda a limpiar”.

“En estos momentos no existe garantía alguna de que estos vertidos no hayan sido removidos y dispersados”, señalaba Raúl Urquiaga, portavoz de Jarama Vivo. “De hecho, algunas de las localizaciones están sobre infraestructuras como la variante de la A4, caminos o torres de electricidad”. Es por ello que Urquiaga señala a El Salto que hasta cuatro de esas banquetas podrían “estar tocadas”, con lo que la contaminación podría haberse extendido más allá de las zanjas iniciales.

Ecologistas radioactividad I
El gobierno franquista mantuvo en secreto el enterramiento de lodos radioactivos en las ocho banquetas junto al Canal del Jarama. Álvaro Minguito

Las dos organizaciones se desplazaron este miércoles a Gózquez de Abajo, lugar donde se produjo uno de esto enterramientos, para marcar la banqueta, como parte de su campaña para señalar los emplazamientos radioactivos.

Secretismo franquista

Esta historia se remonta a 1970, cuando se produjo una fuga del  Centro Nacional de Energía Nuclear, en la Ciudad Universitaria de Madrid, uno de los centros que participaron en los intentos del régimen franquista por conseguir la bomba nuclear. De las alcantarillas pasó a los ríos Manzanares, Jarama y Tajo. “Se detectó hasta en Lisboa”, añade Castejón, lo que provocó la protesta de Portugal a pesar del secretismo con el que se llevó el accidente. De hecho, hasta el pasado 15 de septiembre, cuando el diario El País se hizo eco de la historia, no salió a la luz pública la existencia de estas ocho banquetas.

Los responsables de la entonces Junta de Energía Nuclear, que monopolizaba todo lo relacionado con la energía atómica en la época, “recorrieron aguas abajo y limpiaron los lodos contaminados del cauce”, explica el físico nuclear, quien remarca la “clara dejadez que tuvieron al recoger los lodos y enterrarlos in situ, en vez de tratarlos como residuos nucleares”. De hecho, a pesar de que se conoce su ubicación aproximada, “solo se puede garantizar que han sido localizadas cuatro de las ocho banquetas”, añaden desde las dos organizaciones.

Ecologistas radioactividad
Los lodos, sacados del fondo del Canal del Jarama, llevan 48 años enterrados y sin señalizar. Álvaro Minguito

Una denuncia presentada en los años 90 —que fue finalmente archivada— trajo como consecuencia que los técnicos del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) realizasen una serie de análisis en las zonas afectadas. “Esas medias arrojaron que en el agua había radioisótopos cesio y estroncio, pero muy por debajo de las dosis permitidas en aquellas época, que por otro lado son cinco veces superiores a las permitidas hoy”, explica Castejón.

De nuevo, en 2012 se realizan análisis, esta vez por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), momento en el que, según afirman desde estas dos asociaciones, “los técnicos se reafirman que hay zonas severamente contaminadas”, realizando informes en los que “reconocen que en su día no se realizaron todas las mediciones adecuadas”. Por ello, las recomendaciones de los especialistas señalaron la necesidad de averiguar el estado de los enterramientos —en especial si existían conducciones de agua en el subsuelo—, caracterizarlos, vallarlos y, en su caso, descontaminarlos, “unas recomendaciones a las que no se ha prestado ninguna atención”, denuncian los dos colectivos.

Cartas en el asunto

En un comunicado hecho este miércoles, el CSN admite la existencia de las ocho banquetas “con presencia de productos de fisión, habiéndose realizado determinaciones para Cesio-137 y Estroncio-90”, además de otras cinco zonas contaminadas con radioactividad en todo el Estasdo. Sin embargo, el regulador, que remarca que “no existe riesgo radiológico significativo” en ninguna de estas áreas, sostiene que “en este momento no existe ningún terreno declarado como contaminado, por la ausencia de regulación específica sobre terrenos contaminados radiológicamente”. Terrenos contaminados no declarados como contaminados. Paradojas de la vida.

Las otras cinco área son Palomares (Almería), con 40 hectáreas con presencia de de Plutonio-239 y Americio-241 fruto de la caída de varia cuatro bombas nucleares en 1966 debido a un accidente aéreo entre un bombardero norteamericano B-52 y un avión nodriza KC-135; el terreno CRI-9 de las Marismas de Mendaña, en el Estaurio del río Tinto (Huelva); una balsa de fosfoyesos con presencia de Radio-226 también en el estuario del Tinto, en su confluencia con el Odiel; el paraje de El Hondón en Cartagena (Murcia) donde, se encuentran unos depósitos de lodos de fosfatos con presencia de Uranio-238; y el embalse del Ebro en Flix (Tarragona), lugar en el que se situaban lodos de fosfatos con presencia de Uranio-238.

Ecologists en Acción
Activistas de Ecologistas en Acción, en Gózquez de Abajo. Álvaro Minguito

Además, el CSN añade que “existen en España antiguas explotaciones de mineral uranio en las que se han llevado a cabo actuaciones de restauración con el objetivo de garantizar que no suponen un riesgo radiológico para la población”. También reconoce la existencia de “emplazamientos de explotación de mineral metálico abandonados, en los que habría que considerar la presencia de material radiactivo para su posible restauración y utilización posterior de los terrenos”. Esas seis zonas podrían ser muchas más.

Una de las reivindicaciones de los ecologistas es la creación de un inventario de terrenos radiológicamente contaminados. El CSN señala que aprobó en 2010 su elaboración, para lo cual —afirma— constituyó un grupo de trabajo. Este, el comunicado del organismo, elaboró un proyecto de real decreto en el que “se constató la necesidad de modificar la Ley de Energía Nuclear, como ley habilitadora de algunos aspectos regulados en este real decreto”. La propuesta para dicha modificación fue remitida al CSN en abril de 2014 y, en junio, “acordó emitir unos comentarios, que se remitieron a ese Ministerio”. Hoy, la modificación de la Ley de Energía Nuclear y el real decreto sobre suelos contaminados con radiactividad se encuentran en tramitación por el Ministerio para la Transición Ecológica.

El Ministerio se ha comprometido finalmente a realizar este inventario, algo que aplauden los ecologistas, que no olvidan sin embargo la cantidad de tiempo perdido. Tal como denuncia Castejón, “existen informes de 2012 donde se ponen de manifiesto todos estos elementos y este ha estado en el cajón olvidado desde 2012 hasta 2018”.

Relacionadas

Contaminación
Un carguero derrama una mancha de 10km de fuel en el Golfo de Vizcaya

El hundimiento de un carguero que transportaba más de 2.000 toneladas de combustibles ha provocado un derrame que podría alcanzar las costas de la región francesa de Nueva Aquitania, en el suroeste de Francia

Movilidad
Urbanismo táctico y ‘push and pull’: cómo acabar con el reinado del automóvil

Las cifras en torno al uso excesivo del vehículo privado evidencian un modelo insostenible de movilidad cuya solución es aún demasiado lenta.

Medio ambiente
España no protege sus humedales
El tercer país del mundo con más humedales protegidos puede avergonzarse de que el 100% de ellos esté sometido a altas presiones, ya sea por sobreexplotación, usos agrícolas, falta de caudal, exceso de nutrientes o impactos humanos. A pesar del panorama, se han hecho algunos avances y existen las leyes y herramientas técnicas para restaurar estos espacios.
3 Comentarios
Huelva Cateta 3:37 5/10/2018

Pobre Huelva. Mosquitos, violencia en las calles (tiros, narcos), incultura (ver indicadores), equipo de gobierno minicipal pendiente de la tontería del Decano, etc etc... y ahora RADIOACTIVIDAD.U

Responder
0
0
#24032 13:40 5/10/2018

Bueno, lo de la radioactividad en Huelva no es que sea de ahora, viene de largo, te animo a que veas estudios de incidencia del cáncer en Huelva. Muy superior a la media en España, hay bastantes reportajes y artículos al respecto.

Viene principalmente de las balsas de fosfatos que son desechos de la industria química que tiene la ciudad.

Saludos.

Responder
0
0
#23974 15:43 4/10/2018

En Salamanca tenemos varios sitios que fueron minas de uranio y estan sin restaurar, y por si fuera poco, nos quieren hacer la mayor mina a cielo abierto de uranio. En Villavieja de Yeltes y Retortillo

Responder
2
0

Destacadas

Municipalismo
Las compras de tu ayuntamiento pueden ser feministas

Las licitaciones y compras por parte de las administraciones públicas pueden ser una herramienta efectiva para luchar contra la desigualdad de género y el machismo. Los ayuntamientos están jugando un papel muy importante en esa lucha, pese a las reticencias no solo de las empresas, sino también internas.

Vivienda
El movimiento por la vivienda consigue la primera multa por acoso inmobiliario

Con esta medida sin precedentes, el Ayuntamiento de Barcelona aplica por primera vez la ley de vivienda de 2007 que permite multar a la propiedad por acoso inmobiliario. Una “gran noticia” para el movimiento por la vivienda que ha impulsado el caso.

Feminismos
Sara Ahmed: “La felicidad es una técnica para dirigir a las personas”

Sara Ahmed, escritora feminista y académica independiente, lleva años investigando los mecanismos institucionales que dificultan e impiden que las quejas por sexismo, racismo o acoso sean escuchadas y atendidas.

Opinión
No desistir

Hay tantas y tantos a punto de bajar la guardia... ¿Rendirse? Eso sería demasiado poético.

Eléctricas
Usagre, capital europea de la energía solar

La Transición Energética en Extremadura marca como primer hito la planta fotovoltaica de Iberdrola en Usagre, la que será la instalación de energía solar más grande de Europa. Algunos especialistas consultados, sin embargo, mantienen serias objeciones al modelo implementado de transformación hacia energías limpias. 

Últimas

Maltrato animal
Animalistas protestan contra la ‘McCrueldad’
La asociación animalista Igualdad Animal protesta frente a un restaurante McDonalds en el Día Mundial Sin Carne.
Extremadura
El 25 de Marzo de este año llegará hasta Madrid
La acciones centrales de este año se trasladan de Mérida a Badajoz, adelantando la jornada reivindicativa al sábado día 23 para facilitar la participación ciudadana en los actos.
Huelga feminista
Tras el ocho de marzo, ¿los hombres qué?
3

El papel asignado a los hombres el día de la huelga debiera ser el que asumiéramos todos los días del año. Que el grito de ese día nos retumbe durante todo el año en los tímpanos es lo deseable. Porque ante el machismo largamente interiorizado nuestra vacuna debe ser diaria.

Tribuna
Por una política de la vida cotidiana
Que la entrada en esto de la política institucional tiene un punto de no retorno creo que es algo que no se le escapa a nadie a estas alturas. Ahora bien, caer en que las personas que han ocupado determinados cargos públicos son insustituibles es un error que no deberíamos cometer.