Boko Haram
Boko Haram, las huellas del conflicto

La estrategia militar del Gobierno de Nigeria en la lucha contra Boko Haram parece estar dando resultados. Hoy el grupo ha perdido gran parte del territorio que controlaba a comienzos de 2015 y se encuentra arrinconado en algunos puntos del noreste. 

Boko Haram
Una mujer y su hija, desplazadas por Boko Haram. Judith Prat

publicado
2017-05-25 16:53:00

La estrategia militar del Gobierno de Nigeria en la lucha contra Boko Haram parece estar dando resultados. Mucho ha tenido que ver la implicación de la Unión Africana y la creación de una fuerza multilateral integrada por ejércitos de Chad, Níger, Camerún y Benín que han colaborado en la acción militar desarrollada. En diciembre del pasado año el presidente nigeriano anunciaba la toma por parte del Ejército de lo que el Gobierno consideraba el campamento base” de Boko Haram, situado en el interior del bosque de Sambisa. Hoy el grupo ha perdido gran parte del territorio que controlaba a comienzos de 2015 y se encuentra arrinconado en algunos puntos de este bosque situado en el noreste de Nigeria y del lago Chad.

No obstante, el fin de la violencia requiere de actuaciones complementarias relacionadas con una mejor distribución de la riqueza y de medidas de corte social que sirvan para atajar las causas que han propiciado que desde su nacimiento Boko Haram contara con apoyos dentro de la población más joven del norte.

Diecisiete personas desplazadas comparten una vieja casa ocupada en Over Sea, Maiduguri. Foto de Judith Prat.

A pesar de que Nigeria es en la actualidad la primera potencia económica de África gracias fundamentalmente a la producción de petróleo, no parece haberse superado la inequidad económica y escasa distribución de la riqueza que hace que la gran mayoría de la población se sienta ajena a los beneficios derivados de la venta de petróleo. Algo que padece especialmente la población del norte, que ha percibido tradicionalmente un trato desigual por parte del Gobierno con respecto a los Estados petroleros del sur.

El fin de la violencia requiere de actuaciones complementarias relacionadas con una mejor distribución de la riqueza y medidas de corte social

La batalla contra Boko Haram se ha circunscrito a la vía militar, obviando cualquier acción paralela para atajar los problemas estructurales de corte social y económico que facilitan la proliferación del fanatismo. Por ello no debería subestimarse la capacidad de reacción y regeneración de Boko Haram, ya que las condiciones materiales que propiciaron su exponencial y letal crecimiento siguen existiendo y los efectos de la acción militar aliada podrían incluso alimentarlas. Muchas están siendo las consecuencias sobre la población civil de la lucha militar contra Boko Haram a la luz de las múltiples denuncias elevadas por las organizaciones internacionales, que alertan de la reiterada violación de los derechos humanos también por parte de las fuerzas del Estado.

Existen además muchas incógnitas sobre cómo se está llevando a cabo la recuperación de zonas que han permanecido bajo el dominio de Boko Haram en los últimos años. Algunos militares se atreven a hablar de procedimientos de desradicalización de la población, prácticas que nadie concreta y sobre las que hay un hermetismo extremo, lo que está provocando serias alertas sobre prácticas de guerra sucia amparadas bajo el paraguas de la lucha contra el terrorismo.

No obstante, y a pesar de las heridas de la violencia y el peligro todavía real de ataques y atentados, en la actualidad las ciudades y pueblos del noreste de Nigeria empiezan a recuperar cierta normalidad. Donde hace apenas un año nos encontrábamos con un territorio de pueblos y ciudades fantasma, ahora la población recupera la calle, la vida comercial, la vida social, incluso el ocio, algo impensable hace solo algunos meses, en los que cualquier concentración de personas era ocasión más que propicia para que Boko Haram perpetrara atentados suicidas.

Niña en el interior de la casa en ruinas en la que vive con otras familias huídas de Gworza. Foto de Judith Prat.

Pero no hay que olvidar que este largo conflicto ha provocado el éxodo interior y en toda la región de 2,6 millones de personas. Muchos campos de desplazados gestionados por el Gobierno nigeriano han sido cerrados y en el resto la vida es cada vez más difícil. Desde finales de agosto en Maiduguri se han sucedido las protestas de la población desplazada y las denuncias de las organizaciones internacionales, que apuntan que en algunos campos de la ciudad apenas se proporciona una taza de arroz por familia al día y están muriendo niños por hambre y enfermedades.

Este largo conflicto ha provocado el éxodo interior y en toda la región de 2,6 millones de personas. Muchos campos de desplazados gestionados por el Gobierno nigeriano han sido cerrados y en el resto la vida es cada vez más difícil.
La difícil situación de los desplazados no la encontramos solamente tras los muros de los campos. Miles de personas, que se han visto obligadas a abandonar sus hogares, vagan por las calles y sobreviven, a duras penas, en los suburbios de las ciudades y pueblos del noreste de Nigeria sin ayuda de nadie. La indefensión es especialmente alarmante en el caso de los niños huérfanos, que a menudo se unen buscando en el grupo una protección que nadie más les proporciona.

La realidad pone encima de la mesa la falta de capacidad o acaso de voluntad del Estado para aportar soluciones eficaces, y las organizaciones internacionales, que este último año han comenzado a llegar a la zona, se encuentran desbordadas ante la magnitud de las consecuencias de este largo conflicto.

Paliar las huellas de la violencia y devolver a la población un futuro que sigue siéndole negado al norte de Nigeria es para muchos la única fórmula posible para erradicar una violencia que se nutre y aprovecha en beneficio propio el descontento, la desigualdad y la exclusión.

Relacionadas

Terrorismo
Obama, fantasía y la guerra de los drones

El antropólogo Joseba Zulaika explica, de Obama a Trump, algunas de las claves simbólicas de la política contraterrorista norteamericana, atravesada por la fantasía colosalista y machista del sueño americano.

Memoria histórica
Breve historia de la contrasubversión (1967-2018)
El nacimiento de los servicios secretos durante el franquismo se planteó como una forma de infiltrarse y provocar a organizaciones consideradas subversivas. Las consecuencias de ese modelo todavía se aprecian en cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
Pensamiento
Donatella di Cesare: “El terror es el rostro enigmático y violento de la globalización”
Profesora de filosofía y autora de dos libros sobre tortura y terrorismo, el compromiso de Donatella di Cesare con la humanidad le lleva a alertar de las políticas de “brutalización” de las sociedades y de la relación entre democracia y miedo que se ha impuesto en la agenda política de los Estados europeos.
0 Comentarios

Destacadas

Elecciones generales del 28 de abril
Catalunya como objeto arrojadizo de la derecha española

Los ecos del otoño de 2017 están marcando la campaña electoral de los partidos neoconservadores y neoliberales. PP, Vox y Ciudadanos apuestan por la eliminación del autogobierno de Catalunya mientras gobiernen los partidos independentistas y por la recentralización de competencias autonómicas.

Elecciones generales del 28 de abril
De los 40 (años de democracia) a la V de Vox, el glosario del primer debate electoral
2

El primer debate electoral televisado con los cuatro candidatos principales de las generales de 2019 dejó a un Pedro Sánchez desatado, a Pablo Casado y Pablo Iglesias comedidos; y a un Albert Rivera al borde de un ataque de histrionismo.

Elecciones generales del 28 de abril
De los sueños del 15M a “la política del zasca”

Entre elección y elección, se cumplirá el octavo cumpleaños del 15M. La posibilidad de que un gobierno de derecha y extrema derecha ocupe la Moncloa se junta con el recuerdo de las plazas vibrando.

Últimas

Bicicleta
Criticona 2019: ¿cuántas bicis caben en Madrid?

Esta pregunta, que fue el lema de la primera Criticona celebrada en 2009, se repetirá el próximo y muy electoral fin de semana en su undécima edición que, diez años después, vuelve a la capital del reino.

Cambio climático
Estas son las diez empresas que más contribuyen al cambio climático en España

Endesa, la empresa más contaminante del país, expulsa a la atmósfera el 23% de las emisiones industriales y el 9% de las totales, según el informe Big Polluters in Spain 2019, del Observatorio de Sostenibilidad. Las diez compañías más sucias lanzan el 62% de las emisiones fijas y el 25% de las de todo el país.