Pista de aterrizaje
Silvia Hernández: “Estar en la lucha feminista es sentirte libre, es el 8M”

Silvia Hernández recibió el 14 de febrero de este año la notificación de que se la reconoce legalmente como quien es: persona del sexo mujer y con su nombre escogido. El movimiento feminista y las asambleas de la huelga del 8 de marzo son hoy su espacio militante.

Silvia Hernández Contra Madrid
Silvia Hernández, activista feminista. David F. Sabadell

publicado
2019-03-06 06:21

Es madrileña de toda la vida y tiene un hijo. Recibió el 14 de febrero de este año la notificación de que se la reconoce legalmente como quien es: persona del sexo mujer y con su nombre escogido, Silvia. Ahora solo falta el papeleo. El movimiento feminista y las asambleas de la huelga del 8 de marzo son hoy su espacio militante, y el que le da la vida.

¿Cuál es tu huelga?
Mi huelga es mi derecho a ser persona. Eso es lo primero, mi derecho a ser como las demás. No pido algo superior o algo extra por ser quien soy. Que se reconozca quien soy, esa es mi huelga. Y, sobre todo, por ser mujer, tener todos los derechos igual que cualquier persona, por eso reivindicamos el 8M la igualdad y la equidad.

¿Cómo y desde cuándo militas en el 8M?
He empezado este curso, el año pasado solo participé como cualquiera en la manifestación, así como en 2017. Allí vi ese sentimiento de lucha y dije “es que tenemos que estar aquí”. Porque tenemos que reivindicar esa diversidad existente entre las mujeres, porque, aunque seamos diversas, somos mujeres.

¿Es un espacio que te ha hecho sentir cómoda o has encontrado obstáculos?
Me siento muy cómoda y, sobre todo, arropada por las compañeras. Cuando hablo de la diversidad no solo hablo de la diversidad trans, hablo de las psiquiatrizadas, diversidad funcional, migrantes racializadas… Hay un sentir de hermandad y siento que mi lucha ahí es importante. No hay yoismos, es para todas. Estar en la lucha feminista es sentirte libre porque sientes que puedes gritar y allí escuchar, eso es el 8M.

“El feminismo es el mejor espacio de lucha para las personas de identidad trans”
¿Cómo estás participando en la huelga feminista de este año?
¡Estoy en muchos sitios! [Risas]. Estoy en la comisión de contenidos, es muy importante reflejar las palabras y las reivindicaciones de las mujeres en su diversidad, y hay muchas, y eso a mí me enriquece. Estoy en la comisión de extensión, con ello me uno a la tarea de llevar el 8M a los barrios y a los pueblos. Esa es una tarea difícil para mí, porque es la primera vez, pero el año que viene a lo mejor lo hago mucho mejor. También estoy en la comisión de enlace sindical para intentar que lleven en sus manifiestos y manifestaciones la reivindicación de una huelga feminista y que el protagonismo sea de las mujeres. Y también estoy en la comisión de manifestación y en el Eventazo.

La patologización de la personas trans ha traído tela, ¿no?
Si, mira en lo que se ha convertido el mercado farmacéutico y quirúrgico para nosotras, porque el hecho es que te ponen en una lista larguísima de espera y luego te mandan a clínicas privadas. Una operación de esas te puede salir por entre 10.000 y 40.000 euros. Ninguna persona en la precariedad puede acceder a eso. Yo estoy en contra de las cirugías porque el hecho es que mi cuerpo es mi cuerpo, no tengo ningún tipo de disforia y yo defiendo quien soy con mi cuerpo, no que la sociedad me indique qué cuerpo tengo que tener. No quiero que se me empuje a tener un cuerpo normativo binario. De allí viene la discriminación, porque la sociedad está educada al binarismo hombre/mujer, que si no encajas en ese cuerpo no eres aceptada. De ahí la discriminación laboral, en los centros educativos… es decir la discriminación social.

¿Entiendo que te dedicas a la decoración?
Intento dedicarme a ello, pero es complicado, y más por lo que soy. De hecho, hace años que ya no me dedico a esto porque es imposible. A lo mejor algún día…. Intentarlo no lo he dejado de intentar porque es mi profesión y soy una profesional en ello.

¿En qué momento está el movimiento trans?
Está dividido, no es una lucha que se pueda decir de unión. Cada quien lucha individualmente, no hay una unidad, como en el 8M. Por eso, para mí, el feminismo es el mejor espacio de lucha que hay para las personas de identidad trans. Cada una de nosotras luchamos por nosotras y por las demás personas diversas, eso es el feminismo. Una persona que lucha por sí misma o para su beneficio propio no es feminista, es machista patriarcal. Ir más allá del yo y luchar por el nosotras. Eso es el 8M. Es algo difícil de encontrar, ¡pero el 8M está llenito de esto!

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