Pista de aterrizaje
Mar Cambrollé: “Las personas trans somos el verbo encarnado de la disidencia”

Mar Cambrollé, presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía-Sylvia Rivera, vivió toda esa realidad de represión a las personas trans que aún parece que fue ayer.

Mar Cambrollé mani
Mar Cambrollé, en el centro de la imagen | Foto: ATA, Asociación de Transexuales de Andaluciía
29 jun 2019 06:44

La memoria se hace con la historia, y con la historia se crean las referentes. El franquismo trató de borrar de nuestras páginas de historia a las personas trans. Sin embargo, durante esta época no muy lejana, “en cada una de las esquinas donde había una mujer trans, había una bandera de visibilidad y de libertad”. Así lo defiende Mar Cambrollé. Y es que Mar, la presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía-Sylvia Rivera, vivió toda esta realidad que aún parece que fue ayer. Mar Cambrollé es “una mujer de verdad”, como ella se define, y transfeminista. Ella fue la primera en convocar una manifestación por los derechos de las personas trans en Andalucía y, desde entonces, su vida está dedicada a defenderlos

¿Cuándo se convocó la primera manifestación trans en Andalucía?, ¿qué estaba ocurriendo para tener que salir a las calles?
En el 78. Yo convoqué la primera manifestación trans que hubo en Andalucía y que fue abanderada por las mujeres trans. ¿Por qué las mujeres? Precisamente porque esas leyes fascistas del franquismo sí tenían como objeto las conductas homosexuales que, en el fondo, éramos nosotras porque el franquismo era tan miope que era incapaz de distinguir orientación de identidad. Para el franquismo, todo el mundo era maricón. Incluso nosotras éramos maricones. Pero, precisamente al ser más visibles, las personas trans somos el verbo encarnado de la disidencia. Aún recuerdo la primera manifestación del 77, que fue brutalmente dispersada por los cuerpos represivos de Franco y todo el mundo salió corriendo. No se me olvida cómo las mujeres trans sujetaban la pancarta aún, a pesar de que les pegaran, aún a pesar de que sus cabezas chorreaban sangre, y era porque decían: “Aquí nos la jugamos todas. Aquí es el grito de decir basta”.

¿Cómo era esa represión franquista?
Existían muchas leyes en contra nuestra. Estaba la Ley de peligrosidad social, que no empezó a ser abolida hasta 1979 y metió en las cárceles españolas a cerca de 5.000 personas. Más del 80% podrían ser personas trans o con una “expresión de género no normativa”, como se les conocía durante el franquismo. En Andalucía encerraron en la cárcel de Huelva a entre 500 y 600 personas trans por esta ley. A las mujeres transexuales las rapaban, las despojaban de sus ropas femeninas y sufrían todo tipo de vejaciones. Incluso en algunas cárceles, los propios funcionarios negociaban dinero con otros presos para entrar en sus celdas para violarlas. Después, en el 79, la dictadura tenía reservada la Ley de Escándalo Público, que también permitía detener a las personas trans y no fue abolida hasta 1983. Y luego estaba el Código de honor, una ley del Ejército por la que, por practicar un acto de homosexualidad, podías estar encerrada hasta seis años.

¿Se conocen nombres y apellidos de personas transexuales en fosas?
No. Pero no porque no existan, sino porque nadie lo ha recogido nunca. A García Lorca no lo asesinaron por poeta, sino por maricón. A nosotras se nos ha robado la identidad y hay muchas personas que asumen el discurso del opresor. Era difícil ponerle en esa época nombre a lo que nos hacía diferentes. Yo no he sido reprimida por lo que me gusta, sino por lo que soy.

Entonces, ¿dónde están las personas trans en la historia?
Los historiadores que se han encargado del relato son homosexuales y hombres que cuentan las historia desde una perspectiva androcéntrica, ponen al hombre como sujeto y borran a las mujeres. Hay misoginia en el relato. Hay que recuperar la historia y decir que las personas trans, que fuimos tan violentadas por el sistema franquista por el anhelo de libertad, estuvimos en las cabeceras de las manifestaciones.

En Andalucía, ¿el fascismo se ha ido?
El fascismo nunca se fue de España. Está desde que la Iglesia practica con total impunidad discursos de odio hacia las mujeres y las personas gais, lesbianas y trans. Cuando tenemos una fundación llamada Francisco Franco que recibe dinero público. O una asociación como Hazte Oír. El fascismo no se encuentra bajo tres letras. Ha estado siempre y hay que expulsarlo.

Relacionadas

Pista de aterrizaje
Fátima Djarra Sani: “No debemos juzgar a nuestras madres y abuelas”

Nació en 1968 en la Guinea Portuguesa que Amílcar Cabral y su partido liberaron en 1974 para convertir en Guinea-Bisáu. Ha vivido 31 años en África, seis en América y 15 en Europa. Habla mandinga, fula, papel, criollo, portugués, francés y español. Dedica su vida a la prevención de las violencias contra las mujeres.

Pista de aterrizaje
“Todas as linguas son tesouros a conservar”

Ana Pillado Vega, creadora da colección de contos non sexistas Lila Lilaina, ven de publicar a súa primeira novela, En efecto Bolboreta. 

Pista de aterrizaje
Didi: “Lo que hago es para debatir y hacer pensar”

La grafitera Didi se vio envuelta recientemente en una absurda polémica cuando uno de sus grafitis, que viste la persiana metálica de un local en el barrio de Salamanca, no gustó a algunos vecinos.

0 Comentarios

Destacadas

Salud mental
Los síntomas de depresión y ansiedad se disparan entre jóvenes por la crisis del coronavirus
Diferentes estudios atestiguan que el estallido de la pandemia está afectando notablemente a la salud mental de jóvenes de entre 18 a 34 años, entre los que se han incrementado los síntomas de depresión, ansiedad o inquietud por la incertidumbre derivada de la crisis del covid-19.
Violencia machista
La Manada, condenada de nuevo por un delito contra la libertad sexual
Cuatro de los cinco miembros de La Manada han sido condenados por abuso sexual por unos hecho ocurridos en mayo de 2016, dos meses antes de la violación a una chica en los sanfermines por la que ya cumplen condena.
Casas de apuestas
PP, Cs y Vox rebajan impuestos a las casas de apuestas de Madrid

El acuerdo aprobado por las derechas, con la abstención de Más Madrid y PSOE, elimina también la medida que, con la intención de mantener el empleo, condicionaba la bajada del IBI y el IAE a que no realizaran despidos.

Migración
Atrapadas en Marruecos

El Gobierno español desatiende las urgentes peticiones de retorno de mujeres embarazadas residentes en España y de origen marroquí que quedaron atrapadas tras el cierre de fronteras entre ambos países. Yousra y Jalila son dos de ellas.

Google
La Generalitat de Catalunya asume poner freno a Google en escuelas e institutos

La asociación Xnet logra un acuerdo para que el Departamento de Educación salvaguarde la privacidad de los menores a través de software auditable y servidores propios que garanticen la intimidad de sus datos.

Turismo
Ivan Murray: “El turismo global es el Lehman Brothers de la crisis del covid-19”

El turismo ha frenado en seco con la pandemia y el hundimiento del sector tendrá un impacto brutal en la economía española. Iván Murray, profesor de la UIB e investigador en economía ecológica del turismo, analiza un fenómeno que tendrá en Baleares y Canarias su “zona cero del desastre”.

Medio ambiente
Andalucía, Madrid y Murcia reciben el premio Atila por su contribución a destruir el medio ambiente

Los premios que concede todos los años Ecologistas en Acción destacan la derogación de leyes de protección ambiental con la excusa del covid-19 y señalan la responsabilidad del Gobierno vasco en la catástrofe del vertedero de Zaldibar.

Coronavirus
Morbus coronaviri anno 2019: covid-19, tardocapitalismo y la muerte

Quizá una de las cicatrices más profundas que deje la pandemia de SARS-CoV-2 sea precisamente la psicológica o, si así se prefiere, la cultural. El envejecimiento y la muerte se avienen mal con la ideología de este período histórico que, a falta de mejor nombre, llamamos capitalismo tardío.

Migración
Más de 800 personas internas en el CETI de Melilla se manifiestan para exigir el traslado a la Península

El miércoles 3 de junio más de 800 personas internas en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla se manifestaron para exigir el traslado a la Península y que se garantice el asilo político.

Últimas

Racismo
Cuando la memoria se hace rabia

La rabia expresada en las calles no surge del aire. La memoria que pretendió ser borrada ha sido recuperada desde lo político. Sin esa historia, sin todo ese recorrido, no se entiende lo que está pasando estos días en Estados Unidos.

Coronavirus
Enfermeras de Urgencias denuncian que les han negado mascarillas FFP2
Enfermeras y auxiliares del madrileño Hospital del Henares denuncian que el pasado domingo la supervisora de guardia les negó material de protección.
Sanidad pública
Crece el descontento entre el personal sanitario en Catalunya por la falta de recursos y los recortes
Trabajadores sanitarios vuelven a manifestarse en las puertas de hospitales de toda Catalunya para revertir los recortes realizados durante la anterior crisis y defender la financiación de la sanidad pública.