Ecofeminismo
Yayo Herrero: “No hay economía ni tecnología ni política ni sociedad sin naturaleza y sin cuidados”

Antropóloga, ingeniera, profesora y activista, Yayo Herrero se ha configurado como una de las principales defensoras en España del ecofeminismo, una teoría y una práctica que permite vincular opresiones y entender el mundo combinando las herramientas de la ecología social y el feminismo.

Yayo Herrero retrato
La activista y pensadora ecofeminista Yayo Herrero. Álvaro Minguito

Declararle la guerra a quienes han declarado la guerra a la vida. El ecofeminismo es una teoría o conjunto de teorías que permite vincular diversas opresiones, pero también es un movimiento social, aunque según dice la activista Yayo Herrero, las “etiquetas” no son lo importante, sino “lo que hay de fondo”, es decir, “la defensa de la tierra y, por otro lado, un proceso emancipador de mujeres que se presentan y se configuran como agentes clave para defender y proteger la vida”.

Yayo Herrero, una de las principales activistas y pensadoras ecofeministas en el Estado esapañol, desgrana en esta entrevista la historia, el presente y el futuro de esta teoría que intenta vincular la ideas del feminismo y la ecología con una única misión: poner en el “centro lo que es necesario para sostener la vida”.

¿Qué tiene que ver la ecología con el feminismo?
El vínculo entre la ecología y el feminismo y su potencial diálogo tiene que ver con la pregunta de “qué es lo que sostiene la vida”. Y si nos preguntamos qué es lo que sostiene la vida tenemos que reconocer que somos seres radicalmente dependientes de un planeta tierra que tiene límites físicos y somos dependientes, además, de esos bienes fondo de la tierra que no son fabricados ni controlados a voluntad por los seres humanos. Esto quiere decir que no hay economía ni tecnología ni política ni sociedad sin naturaleza.

A lo largo de toda la historia quienes se han ocupado de los cuerpos vulnerables son mujeres, y no porque estemos mejor dotadas genéticamente para hacerlo, sino porque vivimos en sociedades que distribuyen de forma no libre la tarea del cuidado 

Pero, por otro lado, los seres humanos también vivimos encarnados en cuerpos, en cuerpos que son vulnerables, en cuerpos que son finitos, en cuerpos que tienen que ser cuidados a lo largo de toda la vida y sobre todo en algunos momentos del ciclo vital, como puede ser la infancia, la vejez, los momentos de enfermedad o toda la vida en algunos casos de diversidad funcional. Lo que sucede es que a lo largo de toda la historia quienes se han ocupado mayoritariamente de los cuerpos vulnerables han sido y son mujeres, y no porque estemos mejor dotadas genéticamente para hacerlo, sino porque vivimos en sociedades que distribuyen de forma no libre, en el momento del nacimiento, en el que se te asigna determinado sexo, la tarea del cuidado. 

Cuando nos planteamos qué es lo que sostiene la vida, topamos de forma directa con las reivindicaciones y con las luchas que han mantenido históricamente, desde hace mucho más tiempo el movimiento feminista en su afán de repartir, de desfeminizar los cuidados, de corresponsabilizar al conjunto social de la reproducción cotidiana y generacional de la vida de los seres humanos y las reivindicaciones del ecologismo.

Desde mediados de los 90 hasta ahora se han producido, especialmente en América Latina, pero también en África o India, una serie de luchas ambientales protagonizadas por mujeres. ¿Se puede ser ecofeminista sin saberlo?
La verdad es que asignar la etiqueta de ecofeministas a las luchas sinceramente me da igual. Lo que me interesa es ver lo que hay de fondo y lo que reclaman todas estas luchas. Igual que hay ecologismos que no se reclaman como ecologismos, lo que según Martínez Alier son los ecologismos del sur o los ecologismos de los pobres. Hay muchísimas luchas lideradas por mujeres que no se han reivindicado como ecofeministas, pero en esas luchas sí se presenta, por un lado, la defensa de la tierra y, por otro lado, un proceso emancipador de mujeres que se presentan y se configuran como agentes clave para defender y proteger la vida. En ese sentido, se llamen como se llamen sí que encontramos un nexo y un vínculo y una complicidad con todas esas luchas.

En el caso de las Madres de Plaza de Mayo vemos cómo a partir de la tarea del cuidado, a partir de un rol tradicionalmente despreciado y subordinado como es el de ser madre, de repente son capaces de combatir una dictadura más feroces que hay en el mundo
Las madres o incluso las abuelas de estas mujeres habían liderado un movimiento también de defensa de la vida, pero la vida de sus familiares, de sus hijos, de sus nietos desaparecidos por las dictaduras. ¿Qué vínculo hay entre esa generación de defensoras de la vida y las actuales?
Nosotras nos consideramos aprendices y conectadas por una genealogía con todas esas mujeres. Cuando miramos a las Madres de la Plaza Mayo y nos encontramos con mujeres que empiezan a entrar de despacho en despacho en una de las dictaduras más sangrientas que hemos conocido, reclamando la aparición de sus hijos desaparecidos, lo que estamos viendo muchas veces son mujeres que, a partir de la tarea del cuidado, a partir de un rol tradicionalmente despreciado y subordinado como es el de ser madre, de repente son capaces de combatir una dictadura más feroces que hay en el mundo. Muchas de las mujeres que están luchando contra el extractivismo o muchas de las mujeres que están luchando por respirar un aire que se pueda respirar son también mujeres que están confrontando con intereses muy importantes poniendo en el centro lo que es necesario para sostener la vida. Hay un hilo de continuidad en todas esas formas de defensa de lo que es importante para continuar vivos y vivas.

Yayo herrero y bicicleta
Yayo Herrero, en el barrio de Malasaña, Madrid. Álvaro Minguito

Para una comunidad afectada por una mina o por un accidente como el de Bhopal parece bastante claro para qué puede servir el ecofeminismo, pero una sociedad urbana ¿en nos puede ayudar esta mirada del mundo? 
La sociedades occidentales y urbanas también tienen una parte importante de luchas que son ecofeministas o que tienen rasgos de ecofeminismo. Por ejemplo, es impresionante, cómo hemos encontrado conexiones importantes y una sintonía importante con todos los movimientos en defensa de la vivienda. Defender tu vivienda es lo más parecido a defender el territorio próximo en el marco de la sociedad urbana, porque defender tu vivienda no es defender solamente las paredes donde cocinas, duermes o mantienes relaciones sexuales, sino también es defender un espacio que te conecta con el territorio próximo, es mantener los vínculos vecinales, mantener la pertenencia al barrio en el que estás. Pero, además, tenemos luchas que tienen que ver con la calidad del aire, que tienen que ver con detener las olas de calor, por ejemplo, que se producen en el entorno urbano con el cambio climático.

También dentro del espacio semiurbano estamos conociendo algunas luchas contra el extractivismo, por ejemplo, la plataforma contra la mina de cobre que está pegada a Santiago de Compostela, las minas de litio en Cáceres... todas esas luchas son luchas que se conectan con las otras y que están mayoritariamente protagonizadas por mujeres. En esas plataformas hay montones de mujeres. Si a esto le añadimos todo lo que tiene que ver con la contaminación química, los productos que son disruptores endocrinos o alteradores hormonales que afectan en mayor medida al cuerpo de las mujeres y, cuando no, afectan a las personas más pequeñas o a las más mayores, que son cuidadas mayoritariamente por mujeres, vemos que en realidad hay muchas luchas.

Poder solidarizarnos con las mujeres que luchan contra los extractivismos en el sur global, contra un sistema brutal capitalista y depredador, racista y colonial, depende mucho del cambio de los hábitos de consumo y las miradas

Además, y por encima de eso, poder solidarizarnos con las mujeres que luchan contra los extractivismos en el sur global, que luchan contra la incidencia de un sistema y un modelo extractivista brutal capitalista y depredador, racista y colonial, depende mucho del cambio de los hábitos de consumo y las miradas. Aquí depende de frenar el TTIP, depende de frenar el CETA, el TiSA y depende de poner freno a esas políticas también muchas veces protagonizadas por empresas del Ibex35 que están masacrando la vida de otras mujeres. No hay solidaridad feminista sin esos movimientos aquí que tratan también de frenar y proteger lo que hay allí.

Con esta defensa que se hace de la figura de la “madre coraje”, de la mujer defensora de la vida y de sus hijos, del medioambiente y de la salud, ¿no se enquistan estos roles que el patriarcado reserva a las mujeres?
Claramente. Si el planteamiento es darle palmaditas a las mujeres en las espaldas —“¡Qué bien cuidáis la vida!”— sin que se produzca ningún tipo de proceso emancipador, sobre todo sin que se produzca una corresponsabilidad en el cuidado de los cuerpos que sean asumidas por personas, por hombres, por mujeres, que se definan como se definen, que no las asumen las instituciones, si no las asumen las comunidades, pues estamos haciendo una política de defensa de la vida, pero que sigue con cargo fundamentalmente al cuerpo de las mujeres. Es decir, esa redistribución de las obligaciones que comporta tener cuerpo y ser especie, esa desfeminización del trabajo de cuidados sobre cuerpos sobre todo femininos es absolutamente clave.

Relacionadas

Coronavirus
¿Es la caza una actividad esencial?

Hemos vivido un estado de alarma que ha durado meses y nos ha confinado en nuestros hogares. Entre las actividades consideradas esenciales, en un principio, estuvo la caza. ¿Qué sentido tiene privilegiar una actividad tan dañina?

Movilidad
Bicicletas contra el covid

¿Por qué está bien visto ir en coche, y, en cambio, es sospechoso desplazarse en bici? ¿Por qué la bicicleta, que no contamina, fomenta una vida no sedentaria y evita contagios, es relegada al ocio y no se favorece su uso como medio de transporte? Ojalá se pudiera aprovechar este acercamiento a la bici que se ha producido en las localidades vacías de coches para que las autoridades entiendan que, si se apacigua el tráfico y se ofrecen vías seguras, mucha más gente usaría la bici en el día a día.

Cuidados
Quitar los servicios de cuidados de las manos corporativas

Las tragedias en las residencias de mayores, gestionadas por empresas como Clece, visibilizan una crisis de cuidados existente antes de la pandemia COVID-19. De las luchas feministas en las ciudades surgen alternativas para una transformación del sistema que ponga la vida en el centro.

4 Comentarios
#45466 15:26 4/1/2020

Gracias, Yayo, por recordarnos lo verdaderamente importante.

Responder
5
2
#45460 11:59 4/1/2020

¿y sin niños? por que tu no los tienes eso seguro

Responder
3
12
#45467 15:27 4/1/2020

Cuando ella habla de cuidados incluye a todas las personas que lo necesitan.

Responder
5
1
#46355 14:54 27/1/2020

Evidentemente que los tengo o no sería irrelevante, pero ....

Responder
0
1

Destacadas

Infancia
El IMV deja fuera a dos millones de hogares en riesgo de pobreza con hijos

El IMV deja fueran al 70% de familias con hijos e hijas en riesgo de pobreza y a un 37% de las que están en riesgo de pobreza severa. Save the Children pide cambios en los criterios de acceso y complementarlo con ayudas autonómicas. La organización estima que uno de cada tres niños estará en situación de pobreza en 2020 si no se toman medidas.

Coronavirus
Sanitarios de A Mariña recogen firmas contra la celebración de las elecciones gallegas
Los profesionales advierten del peligro que se corre si un positivo en coronavirus o cualquier otra persona que esté guardando cuarentena vaya a votar el domingo. Recogen firmas en la zona de A Mariña, totalmente confinada, para mostrar su descontento ante la medida.
Opinión
Una breve radiografía crítica de las elecciones gallegas

Si todo sigue el guión previsto, Feijóo volverá a ser presidente de la Xunta de Galicia. Si hay carambola y gobierna la izquierda, tampoco se esperan grandes innovaciones.

Vivienda
Demanda de inquilinas de Torrejón contra Blackstone, el gigante de los 250.000 millones de euros

El Sindicato de Inquilinas presenta una demanda contra las cláusulas abusivas que la mayor compañía inmobiliaria del planeta, Blackstone, incluye en los contratos de decenas de familias en Torrejón de Ardoz (Madrid).

Educación
Volver al futuro: la inclusión en las coronaescuelas
El Conseller de Educació ya ha adelantado cómo será la vuelta al cole en el País Valencià, igual que ha asegurado que se contratará a más personal y que se “ha aprendido mucho” de la pandemia. En Elche, docentes y familias de escolares pertenecientes a grupos vulnerables reflexionan sobre las dificultades del pasado para configurar sus demandas del futuro.
Black Lives Matter
Coches contra manifestantes: se extienden los atropellos contra activistas de Black Lives Matter

En las últimas semanas han sido decenas los conductores que han acelerado sus coches contra grupos de activistas de Black Lives Matter. Mientras, circulan por las redes memes y bromas sobre atropellar manifestantes. 

Elecciones 12 de julio (País Vasco y Galicia)
Joserra Becerra: “Al Parlamento voy en autobús”

Ingeniero de profesión y político desde hace diez años, Joserra Becerra es el candidato a lehendakari por Equo Berdeak en las elecciones al Parlamento Vasco que se celebran el domingo 12 de julio.

Últimas

Opinión
Fuera fascistas de nuestras fábricas

El anuncio de Vox de que se plantea la creación de un sindicato no debería pasar desapercibido si no queremos que ocurra lo mismo que en Alemania.

Iglesia católica
La doble privatización del Patio de los Naranjos
“Yo, desde muy pequeño, jugaba en el Patio de los Naranjos, que me ha cabreado mucho que los curas lo hayan cerrado, porque los niños jugábamos allí, y había pocas plazas.”
Crisis económica
El capitalismo del coronavirus y cómo derrotarlo
Este vídeo trata las formas en las que la actual crisis de la COVID-19 ya está transformando nuestra concepción de lo posible.
Opinión
Queerfobia

En el debate desencadenado por el documento trans- y queerfobo del PSOE se está invisibilizando a las personas queer, y una parte del movimiento trans y de la PSOE se unen en la queerfobia.

Ayuntamiento de Madrid
Redes vecinales exigen a Almeida que se haga cargo de la emergencia social

Al mismo tiempo que todos los grupos políticos aprobaban en pleno los Pactos de la Villa, representantes del movimiento vecinal de Carabanchel entregaban en su Junta Municipal un comunicado crítico con esas medidas sociales que aún no llegan a los barrios.