Juzgar la barbarie

Las noticias que llegan de Argentina gustan y duelen. Han condenado a los genocidas. Son ejemplo y reflejo de todo aquello que debió de ser y no es, de todo aquello que aun nos queda por hacer. Los juicios contra el Franquismo siguen enquistados, imposibilitada por la inacción de los organismos españoles

hijas de genocidas
El colectivo Hijas e Hijos de Genocidas durante una movilización frente al Congreso de la Nación.
Abogado de Arrels Advocades

publicado
2017-12-05 18:00:00

Esta semana se conoció el veredicto de uno de los juicios más importantes de la historia argentina, por tratarse de la tristemente célebre Escuela de la Armada y por ser la primera condena de los denominados “vuelos de la muerte”. La condena cierra una especie de ciclo iniciado en la Audiencia Nacional con Garzón interrogando a Scilingo acerca de la ESMA y dichos vuelos.

Cuentan las malas lenguas que Horacio Verbitsky, conocedor de la egolatría y borrachera de impunidad de Scilingo, lo convenció para hacer una supuesta entrevista en TVE compinchado con Garzón, quien ordenó su detención nada más llegar a Barajas. La victoria pivota a ambos lados del Atlántico, paradojas de la historia, con una Audiencia Nacional que esta semana celebraba los 54 años de su antecesor, el Tribunal de Orden Público. Su primera sentencia condenó a 10 años de prisión a un borracho por gritar en un bar "¡Me cago en Franco!".

La sentencia es histórica; y sin embargo los procesamientos por delitos de lesa humanidad no son novedad en la Argentina del S.XXI. De forma magistral el país ha sabido reciclar el episodio más triste de su historia en conciencia crítica, verdad, memoria y justicia basándose en un consenso masivo por el “Nunca más”: 29 nuevas cadenas perpetuas y 19 condenas de prisión que se suman a las ya 156 sentencias y 703 genocidas condenados por desapariciones forzosas, torturas y secuestros de bebés.

Los procesamientos son la guinda imprescindible del pastel de un proceso que viene fuertemente empujado por organizaciones sociales, ejemplos de resiliencia y también, dicho sea, de políticas públicas de derechos humanos que conectan dialécticamente la recuperación de la verdad, memoria y justicia con la lucha contra los abusos policiales y violencia institucional contemporáneos.

Fiscalías y tribunales especializados en crímenes de lesa humanidad, pero también organismos y políticas públicas especializadas en el combate contra la violencia institucional: La Procuvín, la Procuración Penitenciaria, la Defensoría del Pueblo y un inmenso desarrollo de mecanismos de control del poder y protección de los derechos humanos, directamente relacionadas en el relato colectivo con que aquello no resurja "Nunca más".

Muy distinta es la realidad a este lado del océano. Las noticias que llegan de Argentina gustan y duelen. Son ejemplo y reflejo de todo aquello que debió de ser y no es, de todo aquello que aun nos queda por hacer. Los juicios contra el Franquismo siguen enquistados, con una jueza argentina, Servini de Curia, imposibilitada por la inacción de los organismos españoles y próxima a la jubilación. Los procesos de lesa humanidad en España no terminan de materializarse, aunque posiblemente ese no sea el mayor de los errores del trayecto.

Los juicios en Argentina son un elemento más del proceso, fundamental, pero nada empieza ni termina en los tribunales de Comodoro Py. Eso se sabe bien. Tampoco las políticas públicas se entienden sin una base social movilizada que presiona sin tregua en este arduo camino. La memoria y la justicia no existirían sin las Abuelas de Plaza de Mayo, sin Buscarita Roa ni Rodolfo Walsh, sin Pablo Miguez, sin incluso los niños viendo “Zamba” en Pakapaka.

Nuestro mayor error es no remar hacia esa dirección: la consciencia colectiva de base. Es creer la falacia de que forma parte del pasado y no darle voz a los que sufrieron la barbarie, a sus hijos, a sus nietos. Es no entender que mientras llevemos esa rémora, seguiremos amparando la tortura y los abusos de poder del mañana. Los juicios de lesa humanidad llegaran a España tarde o temprano, pero es que el fascismo avanza si no se le combate por todos los medios.

El libro “Memorias de Orce” (Granada) reza en boca del cura que: “en Orce no se dieron los brutales atentados personales que se dieron en otros lugares, hasta que ocurrió lo irremediable”. Y así, tiro porque me toca; “Alberto San Juan Bonilla era un intelectual tan bueno y humanista que terminó perdonando incluso a sus enemigos. Fusilado en el 39 en la prisión de Huéscar por el mero hecho de pensar distinto, como tantos. Mi abuela, la mayor de 11 hermanos cargó con el peso de su familia tras huir de Orce, jamás perdonó a los enemigos de su padre Alberto, pero a ella nadie le dio voz". La historia de España la escribieron los vencedores.

Ese es el verdadero drama de nuestro país: ignorar a Cicerón. No comprender que la historia condiciona presente y futuro, y mientras no situemos en el centro político la recuperación de la memoria histórica, seguiremos sufriendo las consecuencias del autoritarismo. Y seguiremos viendo al portavoz del Partido Popular amenazando a un presidente con terminar como Companys, seguiremos viendo a los fascistas de Blanquerna saludar alegremente desde el jardín de la impunidad, seguiremos contemplando los abusos de un franquismo estructural enquistado y amparado por ciertos sectores políticos.

Y es que el límite que asfixia la memoria e impide el verdadero restablecimiento democrático no es la Ley de Amnistía del 77, contraria al Derecho Internacional de los Derechos Humanos; no, ésta no supera las más elementales pruebas del algodón. La justicia y la política van de la mano en todos lados. El verdadero límite es no entender la urgencia de romper el consenso institucional por olvidar el pasado, no entender que la recuperación de la memoria está directamente relacionada con unos verdaderos objetivos de protección de los Derechos humanos hoy. En lo judicial pero también en las escuelas, en los medios, en las calles, en las casas. Tolerancia cero. León Gieco dixit: “La memoria despierta para herir a los pueblos dormidos que no la dejan vivir”.

Sobre este blog
Este es un blog coordinado por la cooperativa jurídica madrileña Red Jurídica, con colaboraciones ocasionales de profesionales del mundo jurídico de distintas partes del Estado, en el que intentamos explicar, desde una perspectiva crítica, la actualidad jurídica
Ver todas las entradas
0 Comentarios
Sobre este blog
Este es un blog coordinado por la cooperativa jurídica madrileña Red Jurídica, con colaboraciones ocasionales de profesionales del mundo jurídico de distintas partes del Estado, en el que intentamos explicar, desde una perspectiva crítica, la actualidad jurídica
Ver todas las entradas

Destacadas

Refugiados
El duro invierno de las personas solicitantes de asilo
Los solicitantes de asilo dependen de las redes de solidaridad ante una administración que dificulta cada vez más su acceso a derechos
Cambio climático
Eléctricas e industrias extractivas lideran el aumento de emisiones en España

La economía española aumentó un 2,6% sus emisiones de gases de efecto invernadero en 2017 respecto al año anterior, con 344 millones de toneladas.

Violencia machista
Mapa: todas las concentraciones contra la violencia machista para este 25N
Cerca de 100 marchas recorrerán este domingo las calles con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Audiencia Nacional
La Audiencia Nacional declara nulos los estatutos de OTRAS al considerar que su actividad no puede ser objeto de un contrato
Las demandas de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y la Plataforma 8 de Marzo de Sevilla argumentaban que contar con un sindicato supondría reconocer como lícita la actividad del proxenetismo.
Opinión
Quemar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para abonar una nueva agenda común global
2

Una minoría creciente de los movimientos sociales creemos que estamos frente a una auténtica crisis sistémica y global o, para ser más exactos, ante una civilización fallida en fase de colapso. ¿Cómo debe ser la agenda para afrontar el futuro?

África
África: el ascenso del imperialismo de las fronteras

Más de un siglo después del originario Reparto de África, los líderes europeos están imponiendo hoy nuevas formas de colonialismo en el continente, en forma de controles fronterizos militarizados.

Últimas

Pobreza
La Renta Mínima como Campo de Batalla
Los cambios en los criterios en la tramitación de los procedimientos relacionados con la RMI se traducen en mayores barreras burocráticas
Libertad de expresión
España indemnizará con 8.000 euros a un activista del centro social Casas Viejas que denunció torturas
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por vulnerar la libertad de expresión del activista, que fue condenado al denunciar en rueda de prensa que sufrió torturas durante el desalojo del centro social de Sevilla.