Los límites de la conciencia de clase blanca

La opresión de raza y clase son inseparables. El racismo del estado español lo ha demostrado, históricamente, con su población gitana y lo demuestra hoy con la población racializada e inmigrante. A nuestras comunidades se las quiere como mano de obra barata.

Manifestación contra el racismo institucional 3
Manifestación contra el racismo institucional Manu Navarro

publicado
2018-12-04 11:00:00
La situación que ha conllevado diversas y, en parte violentas, reacciones de los diferentes sectores de la izquierda frente a la consigna reivindicativa, escuchada durante la manifestación antirracista del 11N, “nativa o extranjera no es la misma clase obrera” nos puede ayudar a visibilizar algunas dimensiones que aún permanecen opacadas por una conciencia de clase blanca.

El racismo que señalamos hoy tiene su base en la emergencia de la acumulación del capital y los procesos de formación racial. La construcción de la jerarquización racial produjo una categoría social de raza como principio ordenador del capitalismo, que en consecuencia condujo al despojo total de la autodeterminación de poblaciones racializadas como inferiores dentro del sistema que hoy habitamos. Señalar y exponer la cuestión racial blanca es fundamental, ya que es una construcción que sirvió a consolidar el capitalismo. El ADN del capitalismo es racista porque a través del racismo se desarrollaron los patrones del capitalismo. Desde sus inicios hasta hoy, el capitalismo se beneficia de la jerarquización y violencia racial.

Racismo
Colectivos racializados encabezan la marcha del 11N contra el racismo institucional
Por segundo año, colectivos racializados encabezan una manifestación en denuncia del racismo institucional

La opresión de raza y clase son inseparables. El racismo del estado español lo ha demostrado, históricamente, con su población gitana y lo demuestra hoy con la población racializada e inmigrante. A nuestras comunidades se las quiere como mano de obra barata, ya sea a través del sistema de cupo racista instaurado por el estado, o de verse obligadas a subsistir bajo la irregularización institucional. Sucede con el trabajo doméstico y de cuidados, el trabajo ambulante, en el sector agrícola, en la construcción, en la hostelería, entre otros. Estas situaciones también tienen otras consecuencias vinculadas al capital a través de todo el aparato y las disposiciones de control, criminalización, detención y expulsión de personas inmigradas.

Evidentemente existe también una clase popular blanca española/europea que se encuentra en una relación desigual en las relaciones de producción frente a la clase dominante. Sin embargo, el racismo estructural se basa también en la protección que el estado hace de su proletariado blanco dándole acceso a ciertos beneficios, lo que conduce a que una parte de ese proletariado defienda sus privilegios sociales y el estatus de ciudadanía blanca frente a los del proletariado no blanco o aquel surgido de la inmigración.

La consigna ha tocado el nervio, crónicamente enfermo, de una izquierda ciega o desinteresada frente a la opresión de raza. Esto ha sido visible por el número de reacciones neuróticas, reproches y sobre todo, ataques racistas. Hemos presenciado una vez más la incapacidad de grandes sectores de una izquierda, atrapada en su blancura, de reconocer las realidades de la población migrante y lo que es más grave, reconocer que el racismo atraviesa sus espacios. La persistencia del prejuicio racial en los grupos proletarios sigue vigente, aún cuando este se manifiesta en distintas formas.

Estas reacciones no nos sorprenden. Cada vez que intentamos desvelar las diferencias entre las formas de opresión en torno al carácter racial y colonial, las lógicas y los limites de una izquierda anticapitalista eurocéntrica invisibilizan la opresión de raza y menosprecian nuestro antirracismo, colocándolo en el borde de lo superficial como lucha subsidaria a la lucha de clase. El privilegio blanco se materializa a través de su carácter normativo, por eso no se le nombra, ni se nos permite hacerlo.

El grito de “nativa o extranjera, no es la misma clase obrera” es un grito legítimo emergente de la agencia política del colectivo inmigrante

El grito de “nativa o extranjera, no es la misma clase obrera” es justamente una expresión de hastío frente a esa invisibilización, es un grito legítimo emergente de la agencia política del colectivo inmigrante que se quiere hacer cargo de sus propias cuestiones. Esta consigna no es nueva sino que surge de forma lógica como conclusión propia de la explotación capitalista y dominación racial dentro de algunos espacios de la lucha de la migración. No es la primera vez que las comunidades que viven la jerarquización racial han reaccionado frente a la pretensión universalista del lema ‘proletarios del mundo, unánse’.

No negamos la opresión de la clase obrera blanca, pero no podemos ignorar el hecho que la gran mayoría de hombres y mujeres blancas, a través de todas las clases sociales, perpetúan la superioridad blanca, la islamofobia, el antigitanismo, el antisemitismo, la expansión del régimen fronterizo y sus dispositivos, la violencia y la criminalización racial de la policía, etc. El antirracismo político no quiere esconder la precariedad, ni la subalternidad de clase. Nuestras comunidades y nuestras familias conocen bien lo que significa vivir en esa condición, subsistiendo con dignidad, limpiando sus casas, sus espacios laborales, explotadas en sus campos, recogiendo sus olivas y fresas; conocen la realidad aún más cruda de nuestros lugares de origen, expoliados hasta el día de hoy por países como el suyo.

Racismo
El antirracismo político y las alianzas contra el fascismo

Los colectivos racializados interpelan a la sociedad y el Estado, a la izquierda y al feminismo, sobre racismo y colonialidad. 

Lo que si nos sorprende son las reacciones de un sector de la izquierda que creíamos más sensible y consideramos como futura aliada, esa que ha interpretado lo que se quería decir, la que no ha dudado en señalar que la consigna es contraproducente, y nos ha dicho cómo hemos de hacerlo mejor. Sentimos su poca falta de honestidad política. Preferiríamos que intenten tener más dignidad aceptando que no les preocupa realmente un antirracismo político, antes de reducirlo a una actitud que se ha de superar para unir a los sujetos de la clase obrera, o de limitarlo a su uso frente al surgimiento de un neofascismo europeo, intentando salvar un pan que en la puerta del horno se les quema.

Hemos de advertirles que no haremos concesiones. No deseamos exhibiciones paternalistas en nuestra defensa, ni aceptamos premisas de alianzas que pretendan sumar mientras esconden lógicas integracionistas. La condescendencia no los ayuda. No, señoras y señores, no permitiremos que hablen por nosotros, ni que nos digan cómo hemos de llevar nuestras luchas. Si la voluntad es comprender verdaderamente la dimensión de la consigna, podrían preguntarse ¿para quién es contraproducente?, ¿y para quién es favorable? Si acaso son conscientes que sus organizaciones obreras están atravesadas por el racismo ¿por qué se señala a colectivos de inmigrantes y antirracistas y se busca en ellos a los culpables de su propia incapacidad frente al racismo? Y ¿por qué señalan la consigna como contraproducente y no se atreven a decir que es la clase obrera blanca, la que le ha hecho el juego a la extrema derecha todos estos años al perpetuar las lógicas racistas en prejuicio de sus ‘compañerxs’ racializadxs y migrantes obrerxs?

El internacionalismo de la lucha de la clase obrera puede ser una potencialidad, pero no es real

El internacionalismo de la lucha de la clase obrera puede ser una potencialidad, pero no es real. La población surgida de la inmigración poscolonial en Europa no ha llegado a ser parte de una “misma clase obrera” hasta el día de hoy. Es evidente que en los procesos de politización, la conciencia de clase sin la inclusión de la opresión racial no es suficiente para las comunidades racializadas. Así como nunca lo fue para las comunidades racializadas que lucharon por una liberación revolucionaria.

Y sí, creemos en la necesidad de establecer alianzas pero lo que no aceptamos es esa manera simplista y utilitarista de entender e identificar el racismo. No hacerse cargo de la blanquitud, y de la opresión racial no suma, resta. Las tensiones históricas entre las clases obreras blancas y racializadas son testigo de ello. Señalar que la explotación histórica colonial y racial fue una de las causas por la cual la opresión de clase llegó a las metrópolis, es una condición para entender las opresiones reales, no solo de los colectivos racializados y migrantes, sino también de las organizaciones obreras blancas. Hasta que el racismo y el colonialismo en todas sus formas no sean abolidas por completo, no verán éxito alguno en la lucha de clases, menos aún en la lucha antifascista.

Nuestros colectivos no entorpecen el camino de los movimientos emancipadores de clase, nuestros colectivos no tienen otra opción más, que la de construir caminos más anchos - aunque sean más largos y empedrados, para poder andarlos junto a nuestras comunidades, aquellas que aún son relegadas en su existencia política.

Por todo esto, la consigna es valiente y se atreve a pensar más allá de los límites de una conciencia de clase blanca que imposibilita a una izquierda aprisionada aún en la blancura, poder pensar los problemas modernos de otro modo. Pues, la consigna no solo señala lo más evidente. No reivindica una lucha limitada a alcanzar los mismos derechos de la clase obrera autóctona. Más bien, pone en evidencia que la construcción de esos derechos se fundamentan en las relaciones de poder de una estructura racista y colonial. Porque junto a la estructura capitalista racial que desarrolla nuevas formas de esclavismo y servidumbre, que normaliza las muertes en sus fronteras y se beneficia de ellas, existe aún el despojo de nuestra auto-determinación, el mito de una ciudadanía blanca, la dominación política que nos subordina, la construcción eurocéntrica racista y colonial de nuestros cuerpos, nuestra forma de ser, estar y comprender el mundo.

No podemos construir un proyecto en común sin un cambio de paradigma que no se limite a rehacer las estructuras económicas, ni que devenga en otra forma de dominación. No será posible eliminar ni la continuidad colonial, ni la dominación racial, ni el patriarcado, ni la desigualdad de clases sin atacar el sistema en toda su totalidad.
25 Comentarios
Hombre blanco/nativo 16:23 4/12/2018

Muy buen artículo y necesario. A pesar de mis reticencias con la consigna, que me parece lógica al dicirsela a la izquierda (como crítica) pero peligrosa si se dice desde la izquierda hacia la derecha por su similitud con los eslóganes más nacionalpatriotas.

Para mí el lema "Nativa o extranjera es la misma clase obrera" ha sido una reclamación y mensaje en positivo para conseguir ese hecho, pero esta claro que no ha habido una reflexión interna por parte de la izquierda blanca/nativa para ser consecuentes con ella. O si la ha habido a sido sin vosotrxs.

Por otra parte, los cometarios que dejan lxs lectorxs me hace reafirmarme más aun en la necesidad de un discurso de clase diverso.

”Que no quiero encontrar el dorado
Mientras otros son esclavizados
Que no quiero ser dueño del látigo
Ni ser la espalda del azotado"

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#27676 14:36 12/12/2018

"Sin embargo, el racismo estructural se basa también en - la protección que el estado hace de su proletariado blanco dándole acceso a ciertos beneficios-, lo que conduce a que una parte de ese proletariado defienda sus privilegios sociales y el estatus de ciudadanía blanca frente a los del proletariado no blanco o aquel surgido de la inmigración."

Tendría a bien la autora en señalar que "protección" da el Estado a su proletariado blanco en detrimento de los racializados? Lo único que se me ocurre es la novísima reforma del PP de retirar la sanidad universal a los inmigrantes ilegales. Reforma contra la que la mayoría del proletariado blanco protestó, y que está por derogarse.

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#27144 15:25 4/12/2018

Di que sí. El enemigo al que había que descubrir es a la "clase obrera blanca". De las creadoras de la consigna ¿Cuántas han ido a escrachar a la CEOE, al Tribunal Supremo, a la Bolsa, a los generales? ¡Es que los obreros blancos defienden sus PRIVILEGIOS! Suena a "Quítate tú que me pongo yo", lo cual solo puede exacerbar el odio entre pobres. Por lo demás, da risa que llamen "blancos privilegiados" a unas gentes racializadas en cuanto cruzan los Pirineos. Son más blancas muchas activistas y dirigentes de ONG que abanderan este empeño en hacer los malos del sistema a los y las trabajadoras, las que viven con sus hijas en casa de y de la flaca pensión las abuelas, las discapacitadas, las hacinadas en residencias, las sin prestaciones para una vida digna, sin becas, que juegan y comparten patio con las niñas de todas las "razas" porque así es su colegio, y solo más tarde tendrán miedo del resentimiento social de quienes van a hostigar con el presunto racismo de sus vecinas, no el de las clases que solo les hablarán para darles órdenes, y hacerse una foto si llegan a estrella del deporte, o, claro, al dictador o príncipe corrupto y criminal y colaborador necesario en la miseria y violencia que os hace escapar de vuestras tierras de origen. Conocemos la historia, no le vais a dar la vuelta contra las trabajadoras. Así da gusto, privilegiada.

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#27361 21:59 7/12/2018

tusEscenas && racismo = tusEscenas > jodida

/*me ha dado pereza escribirte así con conectores y todo. Creo que aunque no sepas de lógica lo entenderás igual. Sino, es que me da pereza, chico.*/

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#27395 9:33 9/12/2018

Muchas Nati! Es una artículo valiente, fuerte y reivindicativo. Romper el muro del proletariado blanco que solo se entiende a si mismo como líder y víctima de la
historia no es tarea fácil. Chevereeee!

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#27343 12:39 7/12/2018

Gracias Natali por esta reflexión tan necesaria. Lxs que se sienten tan insultadxs por que las migrantes y racializadas, hagamos una crítica a su lucha obrera blanca deberían pensar en como les ha dado igual y les sigue dando lo mismo nuestras reivindicaciones. Yo personalmente como mujer negra que soy, no me acerco ya mas a grupos de feministas blancas, grupos obreros blancos, etc porque estoy harta de su racismo, ese racismo que piensan que no existe en ellxs como gente de izquierda , pero q sale a relucir en cuanto tocas temas como la inmigración o el colonialismo. Así que gente obrera blanca trabajaros el racismo que como personas blancas que vive en un sistema global racista y colonialista os es intrínseco y luego podremos trabajar juntxs desde la horizontalidad

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#27216 9:45 5/12/2018

En Cantabria el 98 o 97 por ciento de la clase obrera es blanca, y de privilegiados nada. Mi jefe por ejemplo es negro, gay e inmigrante. Y todos los superiores de mi jefe son mujeres, salvo 2 que son gays. Sin embargo según este artículo la clase obrera blanca masculina estamos más privilegiados que mis jefes. Muy bien, un análisis de lujo. Seguir con estos análisis y políticas identitarias postmodernos lo único que hace es desmovilizar a gran parte de la clase obrera, y a otra parte echarla en manos de la extremaderecha. A parte de mostrar una colonización ideológica capitalista y anglosajona (las políticas identitarias tienen un desarrollo bestial en yankilandia) Aparte de obviar otras cuestiones como el racismo etnocultural castellano andaluz unitarista que hay en el estado español, con lo cual encima reforzamos una identidad unitarista españolista con esos discursivos de la "clase obrera blanca privilegiada", y los que vivimos en la periferia de España, y en zonas donde la cultura popular choca con la construcción de una cultura nacional unitarista española castellanoandaluza lo notamos mucho (sabes lo que es que estén días insultándote por expresarte en la lengua o habla de tus familiares del mundo rural? O ir a una entrevista de trabajo y que te consideren un paleto o un radicalseparatista por lo mismo? Pues eso...) Seguid con vuestras miras estrechas, hiperdividid a la clase obrera, y decides a la aplastante mayoría de la población, aunque lleven años en el paro, o tengan que ir al banco de alimentos, que son privilegiados que tendremos Vox, PP y Cs para rato. Y luego nos preguntaremos por qué la gente no sigue a la izquierda. Normal. Como para hacerlo. Por cierto, la burguesía comercial inmigrante china o hindú también son más explotados que su clase obrera blanca? Y los jeques árabes que hacen inversiones, como en la planta de Nestlé de Cantabria, los brasileños de Gerdau en Reinosa? Los Gerentes japoneses de Bridgestone tb en Cantabria? Etc, etc

P. D. Que nadie entienda esto como un alegato a olvidar la lucha contra el racismo o discriminación de los inmigrantes, pero ya está bien esas políticas progres postmodernas que no llevan más que a conflictos étnicos e identitaristas

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#27241 17:04 5/12/2018

Veo en tí una lucha contra el xenofobo y fascista que todo blanco lleva dentro.

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#27263 20:06 5/12/2018

Comentario profundamente racista donde los haya. Como sino hubiera racismo en otras poblaciones humanas. No se supone que no se iban a permitir este tipo de comentarios?

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Pastora Filigrana 20:42 5/12/2018

Comparto todo el análisis político de este articulo y comprendo y comparto a la perfección lo que se quiere manifestar con la polémica consigna. Pero aún así sigo poniendo en cuestión que la consigna "nativa o extranjera No Es la misma clase obrera" puede ser contraproducente porque se asemeja demasiado en la enunciación al eslogan de la ultraderecha. Contraproducente para el antiracismo politico. Estoy por tanto discutiendo una cuestión meramente formal y de táctica política. Basar en esta cuestión formal afirmaciones del tipo "falta de dignidad política" o mostrarse defraudada porque alguien que piensa como yo no es aliada me parece excesivo y con falta de fundamentacion. Las alianzas se basan en las luchas concretas y no únicamente en quien utilice el adjetivo adecuado para un consigna.
Espero que la autora lea este comentario y reflexione sobre lo desmedido de sus afirmaciones para quien hemos mantenido que la consigna es contraproducente a pesar de compartir 100% lo que pretende visibilizar.

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#27304 10:26 6/12/2018

El dogmatismo sectario del artículo asusta.

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Juan González 18:45 6/12/2018

Más asustan los anónimos sectarios sin argumentos

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#27147 15:30 4/12/2018

Si de verdad estás discriminada por tu raza, y vienen por ti nazis de pelo oscuro (negros hay en Vox) o blancos rubios, ya pedirás ayuda a tu vecina de fototipo II o III de piel,

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#27362 22:03 7/12/2018

Hazte así, que tienes un bug en el cerebro.

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bereber 9:23 5/12/2018

no es racismo es clasicismo..........vox inventado para detraer,generar miedo.el gran enemigo esta el sombra :aznar,feleipe,aguire.alfonso guerra ext.............

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#27188 22:38 4/12/2018

El movimiento identitario es un cáncer.

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#27363 22:04 7/12/2018

Y tú un glitch en la vida.

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#27153 16:09 4/12/2018

Corrijo: la señora o la limitación de la doctoranda para comunicar más allá de clichés deshilados que no soportarían un minuto las que tienen que trabajar en los supermercados, cafeterías, hoteles, casas, ni las que estudian antes de abrir la boca. En Hispanoamérica la gente corriente habla con mucha más fluidez y expresividad que en España. Salvo cuando todo es academicismo falso e impostura intelectual.
Natali Jesús, https://youtu.be/U1GdHh3MGrc

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#27169 19:39 4/12/2018

"Señalar que la explotación histórica colonial y racial fue una de las causas por la cual la opresión de clase llegó a las metrópolis, es una condición para entender las opresiones reales, no solo de los colectivos racializados y migrantes, sino también de las organizaciones obreras blancas." Antes de la colonización no había opresión de clases?? en todo caso cómo ayuda a entender eso la opresión de las org. obreras blancas??

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#27157 17:57 4/12/2018

Audio con breve reflexión sobre como se quitan y consiguen derechos: https://www.youtube.com/watch?v=BrVkhpPBNyQ

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#27149 15:39 4/12/2018

La misma jerga de las mismas que asaltan reuniones feministas, o municipalistas, nunca una de Vox o de alquiler de úteros o clubes de proxenetas para liberar a sus hermanas. Se dedican a esto "cuestionamos la alianza “naturalizada” con las mujeres blancas " (ver otras piezas de esta autira en EL SALTO), tienen tiempo y quizá les pagáis por escribir este tipo de agitación contra los movimientos que puedan generar más músculo de lucha, el de las mujeres y el las trabajadoras.

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Cántabru 11:22 4/12/2018

Seguid así, racializado y dividiendo la clase obrera, que Vox en las próximas elecciones pasarán del 11 al 20 por ciento. Hala, que os aproveche identitaristas, racistas y divisionistas.

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#27121 11:52 4/12/2018

Gracias por este artículo!! Necesario e importante!!

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#27117 11:43 4/12/2018

No os enteráis de nada, este es el discurso que alimenta al monstruo, a seguir así

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#27098 9:42 4/12/2018

Sois unos nazis hacéis la pinza con el fascismo patrio, proponiendo lucha de últimos contra penúltimos

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