Gracias a la sanidad pública

Por existir y por resistir, a pesar de todo

Sanidad
Periodista partisano. En mi hambre mando yo.

publicado
2018-01-22 11:17:00

En enero de 2015 mi padre se desvaneció en el trabajo. Acudió a tratarse a un centro privado en la provincia de Cádiz donde tenía las comodidades de las que carece la sanidad pública: habitación privada, atención permanente y una cama auxiliar para los familiares. Todo se volvió negro en un segundo cuando tras hacerle una analítica el médico nos dijo: "Váyanse ahora mismo a Cádiz". Los más de 30 años en los que estuvo pagando un seguro privado no sirvieron para nada cuando le detectaron una Leucemia Mieloide Aguda, la más común entre los adultos. El médico se sinceró con nosotros y nos confesó que para enfermedades tan complejas los mejores medios para combatirlas están en la sanidad pública.

Tengo mucho que agradecer. A mi madre, porque su regazo continua siendo el mejor cobijo cuando afuera arrecia el temporal. A mi hermana, porque siempre intentó mantenerme firme y porque me sujetó cuando no lo conseguí. A Melania, mi pareja por aquél entonces, por sus abrazos y sus susurros al oído, que fueron una luz al final del túnel. A mis amigos, porque siempre son capaces de sacarme una sonrisa incluso con los ojos morados de tanto llorar. Y sobre todo, a mi padre; porque luchó cada día contra el veneno que le estaba devorando las entrañas y porque siempre nos dijo que todo iría bien incluso cuando ya sabía que todo iba a terminar mal. Su manera de afrontar la enfermedad fue un ejemplo para nosotros.

Ellos ya lo saben. Tienen el agradecimiento más importante, el privado, el del cariño constante y la fidelidad. Para otros, sin embargo, nunca tuve palabras de afecto, o al menos no las suficientes, a pesar de que estuvieron junto a mi padre tanto como yo.

Gracias a las doctoras Inmaculada y Virginia, del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, que batallaron incansables durante seis meses contra la enfermedad, hasta el último día. Gracias por su atención y su trato, por suavizar el discurso cuando lo necesitábamos y por ser sinceras cuando estuvimos preparados para saber la verdad.

Gracias a las enfermeras y enfermeros, a los auxiliares y a los celadores de la planta de hematología . Ellos son el contacto directo con el paciente y la mano tendida para las familias. Gracias por las conversaciones de pasillo, por los cafés a medianoche y por enseñarme a hacer los vendajes para frenar las hemorragias. "Eduardo, que buen culito tienes", y Eduardo se reía mientras intentaba taparse las vergüenzas con esas batas de hospital que las deja todas al aire. Una carcajada es una patada a la muerte.

Gracias a las enfermeras y enfermeros de la sala de transfusiones de oncología y hematología. Pasamos allí hasta 15 horas a la semana mientras a mi padre le ponían la sangre y las plaquetas, o como ellos lo llamaban "el vino tinto y el caldo de puchero". Gracias por el sentido del humor que llenaba de calidez aquella estancia tan gélida.

Gracias a las dos personas que de forma desinteresada donaron médula espinal para salvarle la vida a un hombre que no conocían. Nunca sabré quienes fueron pero paradójicamente les siento más cerca que a mucha gente a la que veo cada mañana. Su gesto debería ser el de todos. Hacerse donante es un proceso sencillo e indoloro.

Gracias a la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia. Fueron nuestros guías en un terreno que desconocíamos y una voz al otro lado del teléfono para el consuelo y la esperanza. Su trabajo es la muleta donde cientos de personas se apoyan para dar sus primeros pasos en un camino escarpado.

Gracias a las voluntarias de la Asociación Española Contra el Cáncer que visitan a los pacientes cada día. Gracias por los caramelos y sobre todo por las trivialidades que ponían en pausa la monotonía. Hablar de cualquier cosa es una bocanada de aire fresco cuando toda tu vida gira alrededor de una sola.

En definitiva, gracias a la sanidad pública, por existir y por resistir, a pesar de todo. A pesar de un Gobierno de mercaderes que están desmantelando un bien de todos para llenar los bolsillos de unos pocos. Les deseo que vivan eternamente, con sus conciencias huecas y sus tarjetas negras.

Los cientos de trabajadores sanitarios e investigadores contra el cáncer que han sido despedidos son un espaldarazo para una enfermedad que mata cada año a 100.000 personas en España. No habrá banderas en los balcones para ellos porque su única patria es tu vida y la mía.

Te echamos de menos, viejo.

Texto: PabloMM

Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Sanidad pública
Colapso en la sanidad pública gallega
El colapso de la sanidad pública gallega coincide con una privatización que favorecen el lucro de empresas como Medtronic.
Sanidad
El nuevo Gobierno andaluz se estrena con movilizaciones en defensa de la sanidad pública

El colectivo farmacéutico aplaude la suspensión de la subasta de fármacos y los sindicatos de médicos y enfermería celebran la propuesta de equiparación salarial del nuevo Ejecutivo andaluz. Críticos como el doctor Jesús Candel o la confluencia Adelante Andalucía recelan de las propuestas que pueda poner en marcha la nueva Junta de Andalucía.

Sanidad
Atención Primaria en Madrid: “Hemos estado viendo hasta 70 pacientes al día”

La comunidad de Madrid estrena un plan piloto que reduce el horario de consultas hasta las 18:30 horas, mientras los profesionales piden medidas estructurales y un incremento en la inversión en medicina familiar que acabe con las consultas abarrotadas.

2 Comentarios
#8620 12:32 17/2/2018

Me parece un artículo pobre y decadente, aunque conociendo de que quien viene no me extraña.

Responder
0
0
#7663 22:23 29/1/2018

Hermoso , emotivo ysincero. Gracias Pablo

Responder
0
0
Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas

Destacadas

Municipalismo
Cómo y en qué nos afectará la Directiva Bolkestein

De aprobarse la Directiva Bolkstein, el organismo dirigido por Juncker tendría la última palabra en las regulaciones o normativas locales o regionales en materias como vivienda, casas de apuestas o servicios de prostitución.

Feminismos
Sara Ahmed: “La felicidad es una técnica para dirigir a las personas”

Sara Ahmed, escritora feminista y académica independiente, lleva años investigando los mecanismos institucionales que dificultan e impiden que las quejas por sexismo, racismo o acoso sean escuchadas y atendidas.

Opinión
No desistir

Hay tantas y tantos a punto de bajar la guardia... ¿Rendirse? Eso sería demasiado poético.

Vivienda
El movimiento por la vivienda consigue la primera multa por acoso inmobiliario

Con esta medida sin precedentes, el Ayuntamiento de Barcelona aplica por primera vez la ley de vivienda de 2007 que permite multar a la propiedad por acoso inmobiliario. Una “gran noticia” para el movimiento por la vivienda que ha impulsado el caso.

Derechos Humanos
Colombia y México suman el 54% de los asesinatos de defensores de derechos humanos en todo el mundo

Front Line Defenders denuncia un aumento de la violencia contra el activismo en todo el mundo y la doble cara de la Unión Europea, que mira hacia otro lado mientras sus aliados cometen todo tipo de violaciones de los derechos humanos.

Feminismos
Silvia Federici: “La caza de brujas contribuyó a destruir el poder social de la mujer”

La activista y teórica feminista Silvia Federici está de gira por el Estado español. La autora de Calibán y la Bruja abordará uno de sus temas de estudio fundamentales, la memoria histórica de la caza de brujas, en un encuentro que tendrá lugar el próximo fin de semana en Pamplona. 

Últimas

Sistémico Madrid
Hermanos Entrecanales Franco, seres complejos

Habituales de los patronatos de fundaciones y ONG, los cuatro hijos de Juan Entrecanales dominan el capital de Acciona gracias a una sociedad holandesa que cobra los dividendos y los deriva a sus empresas madrileñas.

Fridays for Future
Politizar la crianza en defensa del planeta: nace Madres por el Clima

Un grupo de madres impulsa un colectivo para apoyar las movilizaciones estudiantiles de los Fridays for Future y ayudar a denunciar la falta de acción real contra el cambio climático.