Petro o la posibilidad de la izquierda en Colombia

Que en un país de derechas un exguerrillero de izquierda como Petro llegue a la segunda vuelta de unas elecciones presidenciales era algo absolutamente improbable. Sin embargo, como dijo el otrora candidato presidencial Antanas Mockus: “democracia significa reglas ciertas y resultados inciertos”.

Gustavo Petro Colombia
Gustavo Petro en un acto de campaña, en una imagen compartida por el candidato en su perfil de Twitter.

publicado
2018-06-17 06:00:00

En la Colombia de los 70 hubo un guerrillero tan guapo que lo apodaban “Comandante Papito”. El “Comandante Papito” era uno de los miembros del M-19, una guerrilla urbana formada por estudiantes universitarios, miembros de las FARC y miembros de la ANAPO (Alianza Nacional Popular) nacida el 19 de abril de 1970 a raíz del fraude en las elecciones presidenciales, de ahí el nombre: Movimiento 19 de abril. Su objetivo: defender la democracia. Otros miembros del M-19 eran el “Comandante Pablo”, alias de Jaime Bateman, fundador y líder del movimiento, y “Aureliano” (por Aureliano Buendía de Cien años de soledad), apodo de Gustavo Petro.

Domingo 27 de mayo de 2018: elecciones presidenciales. Gustavo Petro resulta el segundo candidato más votado en las elecciones presidenciales. Debido a que el primero, Iván Duque, candidato del expresidente Uribe, no ha alcanzado al menos la mitad más uno de los votos, habrá una segunda vuelta en la que todos los demás candidatos quedarán fuera y solo se podrá votar por Petro o por Duque. Y el que gane, sin necesidad de mayoría absoluta, será proclamado Presidente de la República de Colombia.

Que en un país de derechas, religioso, clasista y clientelista como Colombia un exguerrillero de izquierda como Petro llegue a la segunda vuelta de unas elecciones presidenciales era algo absolutamente improbable. Sin embargo, como dijo el otrora candidato presidencial Antanas Mockus: “democracia significa reglas ciertas y resultados inciertos”.

no eches de menos un destino más fácil, 
tus pies sobre la tierra antes no hollada, 
tus ojos frente a lo antes nunca visto
Luis Cernuda, Peregrino

Los resultados de la primera vuelta:

1º) Iván Duque: 40.%. (El uribismo ya no gana en la primera vuelta).
2º) Gustavo Petro: 25% (La izquierda superó ampliamente todos los techos de cristal previstos).
3º) Sergio Fajardo: 24% (Por solo un 1%, el centro no pasó a la segunda vuelta, lo que habría aunado a todos los los antiuribistas y no habría dado pie a la campaña del miedo al castro-chavismo).
4º) Germán Vargas Lleras: 7%. (Su maquinaria clientelista funcionó, pero no fue suficiente).
5º) Humberto De la Calle: 2% (A pesar de ser uno de los máximos responsables de los diálogos de paz en La Habana, en las elecciones le fue “como a perro en misa”).

Además, hubo una leve, pero no significativa, disminución de la abstención, un aumento del voto joven. Y, lo más significativo, la emergencia del Centro (con Fajardo y De la Calle) como un OPNI (Objeto Político No identificado).

Segunda vuelta y coaliciones

En la segunda vuelta, este 17 de junio de 2018, quienes votaron a Duque, volverán a votar a Duque, y quienes votaron a Petro, volverán a votar a Petro. Entonces la cuestión es hacia dónde irán los votos de quienes no votaron a Petro ni a Duque, sino que se abstuvieron, votaron en blanco o votaron a uno de los dos candidatos de centro: Sergio Fajardo (Medellín, 1956. Matemático, académico, alcalde de Medellín 2004-2007 y gobernador de Antioquia 2012-2015) y Humberto De La Calle (Caldas, 1946). Abogado, académico, diplomático, escritor y jefe de las negociaciones de paz entre la presidencia de Santos y las FARC).

Adónde irán los votos de quienes no van a votar a un uribista como Duque, pero tampoco aprueban el pasado guerrillero de Petro —aunque ya pagó pena de cárcel por ello— y temen que convierta Colombia en Venezuela. Esos votantes de centro pueden abstenerse, votar en blanco (como han anunciado que harán Fajardo y De la Calle) o decidirse por una de las dos coaliciones que se han ido fraguando en torno a cada candidato a medida que se acerca la segunda vuelta:

  • Iván Duque: candidato de la Gran Alianza Colombiana = Partido Centro Democrático (el partido de Uribe) + La Patria de pie (partido del procurador Ordóñez, el representante actual de la Inquisición) + Partido Conservador + Partido Liberal + Ante todo Colombia + Somos Región Colombia + Honesta y fuerte Marta Lucía + Colombia Justa Libres.
  • Gustavo Petro: candidato de la Gran Coalición por la Paz = Movimiento Colombia Humana + Movimiento Alternativo Indígena y Social + Movimiento Fuerza Ciudadana + Unión Patriótica + Decentes.

lo que está en juego

En esta coyuntura histórica, la Gran Coalición por la Paz que encabeza Petro representa la posibilidad de dejar atrás el uribismo, la política como violencia y corrupción. La posibilidad de que termine de consolidarse el aún frágil proceso de paz. La posibilidad de que Colombia deje de ser el cortijo de las oligarquías. La posibilidad de la restitución de las tierras a los campesinos. La posibilidad de la meritocracia frente al clientelismo. La posibilidad de que Colombia comience a cuidar su mayor riqueza, la naturaleza, y dé un giro hacia fuentes de energía limpias y renovables. La posibilidad de que comience a construirse un sistema de salud pública y nadie muera esperando atención médica. La posibilidad de salvar la educación pública colombiana. La posibilidad de que “los no heterosexuales”, como los llama Uribe, dejen de ser discriminados y acosados. La posibilidad de que Colombia deje de alinearse con los Estados Unidos de Donald Trump en política exterior.

¿Qué más está en juego? Algo tan indispensable para la democracia como la separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. La propuesta de Duque pone en peligro esta independencia cuando hay alrededor de 200 procesos judiciales abiertos contra Uribe. Y recordemos fue solamente gracias a la Corte Constitucional que Uribe no pudo cumplir su deseo de ser presidente por tercera vez consecutiva: en 2010 la Corte falló contra la segunda reelección de Uribe por considerarla contraria a los principios de la Constitución de 1991.

Si los tres poderes se funden en uno solo, volvemos al absolutismo del siglo XVII. Precisamente para recabar para la Gran Coalición por la Paz todos esos votos aún indeterminados y evitar que Uribe regrese al poder gracias a Duque -Santos, si bien fue su ministro, se independizó de él hasta el punto de conseguir la firma de la paz con las FARC-, se están manifestando públicamente a favor de la candidatura de Petro políticos como Antanas Mockus (alcalde de Bogotá durante las legislaturas 1995-1998 y 2001-2003, candidato presidencial en 2010 y senador de la República por la Alianza Verde en 2018, matemático, filósofo y rector de la Universidad Nacional), las vicepresidentas de los dos candidatos de centro en la primera vuelta: Claudia López (vice de Fajardo), y Clara López (vice de De la Calle, alcaldesa encargada de Bogotá en 2011, ministra de Trabajo de Santos en 2016, negociadora de paz con el ELN, economista y abogada).

Y no por más obvio menos importante, Ángela Robledo, la vice de Petro y Colombia Humana, quien merece especial mención por su trabajo como psicóloga y política por las víctimas de violencia sexual en el conflicto armado. Y también Íngrid Betancourt (la política colombo-francesa secuestrada por las FARC), Antonio Navarro Wolff (exmiembro del M-19), Iván Cepeda (senador de la República y filósofo) y un largo listado de intelectuales (como el ferlosiano Antonio Caballero), académicos y artistas colombianos, además de algunos policías y militares, a los que hay que añadir apoyos internacionales como los del matemático y economista Thomas Piketty (Francia, 1971) o los filósofos Antonio Negri (Italia, 1933) y Slavoj Zizek (Eslovenia, 1949).

Pero la victoria de Petro es solo eso: la posibilidad. Lo más probable es que gane Duque y que Petro quede segundo, lo que automáticamente lo convierte en senador de la República, posición desde la cual deberá ejercer la oposición frente al uribismo. Y ahí sí hay unanimidad: Petro será un buen senador y un fuerte opositor, que no será poco ni baladí.

Qué fue del M-19

La del M-19 es una historia digna de ser narrada por la mejor literatura y el mejor cine. Desde cómo se anunciaron en la prensa hasta el robo de la espada de Bolívar en 1974, el robo de las armas del cantón Norte en 1978, su enfrentamiento al cartel de Medellín de Pablo Escobar en 1980 o la toma del Palacio de Justicia en 1985. Y el destino de sus miembros fue tan diverso como ambiciosas sus acciones revolucionarias:

Jaime Bateman Cayón, “El flaco” o “Comandante Pablo”, fundador del M-19, (Santa Marta, 23 de abril de 1940 - Panamá, 28 de abril de 1983) murió en un accidente aéreo y sus restos estuvieron desaparecidos durante nueve meses. En el cementerio de San Miguel de Santa Marta hay una tumba con su nombre.

Carlos Pizarro Leongómez, “Comandante Papito”, (Cartagena, 06/06/1951 - Bogotá 26 de abril de 1990). Torturado, juzgado y encarcelado de 1979 a 1982. En 1989 fue uno de los negociadores de la paz con el gobierno de Virgilio Barco. En marzo de 1990 se presentó a la alcaldía de Bogotá y en abril a la presidencia de la República. Ese mismo mes fue asesinado por un sicario en un avión cuando pretendía viajar a Barranquilla. Su vida se cuenta en el documental Pizarro, producido por su hija, María José Pizarro, quien acompaña a Petro en la Cámara de Representantes (que, junto con el Senado, constituye la rama legislativa).

Antonio Navarro Wolff (Pasto, 09/07/1948) ingeniero, profesor de UniValle, coordinador de las negociaciones de paz del gobierno de Belisario Betancur (1984-85), negociador de paz con el gobierno de Virgilio Barco (1989), Ministro de Salud (1990), uno de los tres presidentes de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución de 1991, alcalde de Pasto (1995-97).

Gustavo Petro Urrego (Córdoba, 19 de abril de 1960). Economista que denunció los nexos con el paramilitarismo de muchos políticos, entre ellos Uribe, lo que dio lugar al concepto de “parapolítica”. Influyó en la redacción de la Constitución de 1991, fue primer secretario de Colombia ante la Unión Europea (1994-1996), senador por el Polo Democrático Alternativo (2006-2010), alcalde de Bogotá (2012-2015) y candidato presidencial 2018 de Colombia Humana en la primera vuelta y de la Gran Coalición por la Paz en la segunda.

Candidatos presidenciales de la izquierda en colombia
Para que seamos conscientes de la escala en la que están teniendo lugar estas elecciones, es necesario recordar que ser de izquierda en Colombia no es como ser de izquierda en Francia. Acá una serie de hechos que respaldan esta afirmación:
1914: Rafael Uribe Uribe, candidato que apoyaba el movimiento cooperativista y sindical. Asesinado a hachazos.
9 de abril de 1948: Jorge Eliécer Gaitán, líder popular, candidato liberal, jurista, rector de la Universidad Libre y escritor. Asesinado de un disparo. Su muerte marcó el “Bogotazo”, el inicio de más de medio siglo de violencia en Colombia.
1987: Jaime Pardo Leal, candidato de izquierda, dirigente de la Unión Patriótica y denunciante de la narcopolítica. Asesinado por sicarios de varios disparos.
1989: Luis Carlos Galán, candidato del Partido Liberal y denunciante de la narcopolítica. Asesinado por órdenes del militar jefe del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad).
1990: Bernardo Jaramillo Ossa, candidato de la Unión Patriótica. Asesinado por un paramilitar.
Abril de 1990: Carlos Pizarro Leongómez, “Comandante Papito”, candidato por la Alianza Democrática. Asesinado por orden de funcionarios del DAS.
1994: Manuel Cepeda Vargas, secretario general del Partido Comunista y líder de la Unión Patriótica. Asesinado por suboficiales retirados del ejército de Colombia.

Con estos antecedentes históricos, la victoria de Petro sería un acontecimiento sin precedentes, la irrupción de la discontinuidad, la apertura de una cesura en el tiempo político. 

Ofrecemos algo elemental, simple y sencillo: que la vida no sea asesinada en primavera
Comandante Papito, asesinado en abril
April is the cruellest month
T. S. Eliot, The wasted land

[Gracias a M.Á.Hernández, Sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia,  por las correcciones, puntualizaciones y comentarios]


0 Comentarios

Destacadas

Racismo
El antirracismo político y las alianzas contra el fascismo

Los colectivos racializados interpelan a la sociedad y el Estado, a la izquierda y al feminismo, sobre racismo y colonialidad. 

Historia
Juan Gutiérrez, el mediador por la paz que se hizo amigo de un espía del Cesid

Roberto Flórez, un agente del Centro Superior de Información de la Defensa, entró en contacto con el mediador por la paz Juan Gutiérrez para conocer las entretelas del conflicto vasco. Forjaron una amistad. Mudar la piel, el documental de Cristóbal Fernández y Ana Schulz, indaga en esa relación.

Atenas
45 años después, la llama de la Politécnica sigue viva

Como cada 17 de Noviembre, Grecia vivió este sábado una jornada de movilizaciones en recuerdo y reivindicación de la revuelta de la Universidad Politécnica de Atenas en 1973, hecho que aceleró la caída de la dictadura militar un año después.

Fronteras
Con el Baobab de Roma se abre una nueva temporada de desalojos

Policía étnica. Furgones blindados y excavadoras en el campamento donde dormían 130 migrantes, ahora abandonados a su suerte en las calles de Roma. Salvini: “Hay que acabar con las zonas francas”.

Música
Música de librería: melodías anónimas en busca de sustento y esparcimiento

La música de librería, una biblioteca sonora al servicio de la industria audiovisual mayoritariamente, en la que se pueden rastrear el genio, la aventura o el simple goce de unos autores y ejecutantes sepultados por el tiempo.