Los descartes

Hay enormes zonas de intersección entre la lucha de las mujeres y de las personas no binarias, y la lucha de la clase trabajadora.

Paro internacional de mujeres (II)
Paro Internacional de Mujeres, en Elche Irene Maciá
Belén Gopegui

escritora


publicado
2018-01-13 07:00:00

Cada semana, la última página del suplemento de Negocios de un diario nacional anuncia: “¿Y si pudieras recuperar la energía y la vitalidad de hace diez años?”. A continuación, promesas: optimizar los biomarcadores relacionados con la edad, prevenir enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares, oncológicas. Y la oferta de un equipo médico multidisciplinar que, con la aplicación de la Age Management Medicine, “te ayuda a conseguir los objetivos”.

Contaba Christopher Lasch cómo el capitalismo se fue apropiando de todas las esferas: sacó la producción de la casa y la puso bajo su supervisión, hizo lo mismo con las habilidades de las personas trabajadoras mediante el “management científico” y extendió su control sobre las vidas privadas con especialistas varios ocupados de supervisar la intimidad y la crianza. Lasch no llegó a ver los biomarcadores del cuerpo dirigidos por un equipo de management. Sería cómico si no fuera también lucha de clases. El anuncio pertenece a un centro de medicina privada: los clientes pagarán con dinero, es decir, con tiempo extraído sobre todo de personas cansadas cuyo desvalimiento en una sociedad desigual les hará padecer dolor y enfermedad en circunstancias inhóspitas.

La socióloga Isabel Benítez menciona en una entrevista que decir “somos clase trabajadora” es también enunciar la posibilidad de luchar por un destino común. Y habla de su preocupación ante la capacidad del concepto “precariado” para dividir mediante la distinción, separando a quienes por tener estudios superiores se considerarían mejores que quienes trabajan desde los 16 años. Así la acción colectiva, dice, quedaría fracturada: de un lado los personas trabajadoras y del otro las personas precarias “con vocación y estudios”.

En alusión al reaccionario artículo donde Javier Marías defendía el carácter exclusivamente individual de la violencia machista, Carmen G. Magdaleno tuitea: “La violencia machista son crímenes personales y la explotación laboral son cositas del contrato de cada asalariado con su empresa. Ajá”. Y añade: “Ni los ‘maltratadores’ son locos ni las muertes en el puesto de trabajo son ‘accidentes’”.

Es probable que la cita sobre el precariado haya generado recelo entre quienes imaginen que quiero emplear categorías marxistas. Y que la cita de Magdaleno lo haya hecho entre quienes piensan que el feminismo es una batalla de tal envergadura que no debe mezclarse con otras. Los seres humanos tenemos una extraña manera de pensar. Vamos detectando bandos dentro de los bandos. Al menos, así me pasa a veces: busco desacuerdos menores debido, acaso, a la necesidad de nuestro cerebro de etiquetar y simplificar. No podemos leerlo todo, no podemos analizarlo todo; de manera que vamos descartando y agrupándonos en parcelas más pequeñas y asumibles, pero también más reducidas y pobres.

Sin embargo, el daño arrecia: no tenemos tiempo para tantos descartes. Hay enormes zonas de intersección entre la lucha de las mujeres y de las personas no binarias, y la lucha de la clase trabajadora. Las hay entre las personas precarias y las paradas, y las explotadas anualmente.

Mientras los suplementos de Negocios siguen anunciando desigualdades, no dejemos que nos separen de nuestra fuente de fuerza construida con la solidaridad. Sin ella, el ímpetu se extingue. Claro que los matices cuentan. Pero no dejemos que nos desmenucen quienes nos prefieren aisladas en nuestras intemperies distinguidas, en vez juntas arrostrando el peligro y la languidez.

Relacionadas

Laboral
Konecta despidió a 92 personas discapacitadas con la aprobación de la Agenda Tributaria
La Justicia madrileña da la razón al sindicato CGT y considera nulo el despido de 92 trabajadores con discapacidad de la multinacional del call center Kontacta. El sindicato señala la responsabilidad de la Agencia Tributaria, cliente de la empresa, a la que acusa de “cómplice” de los despidos. 
Precariedad laboral
La precariedad en los tiempos de Glovo

Las personas que acceden ahora al mercado laboral no han visto la degradación progresiva de las condiciones laborales de las últimas décadas y probablemente no vea diferencias sustanciales entre las opciones que se le presentan

Barrios
Tiempo y agallas para no seguir perdiendo
4

Para echar a las casas de apuestas de nuestros barrios o para confrontar a quienes quieren hacer pasar el racismo y la misoginia por opciones políticas respetables nos sobran las prisas y nuestro plácido civismo.

2 Comentarios
#6397 6:44 13/1/2018

Un discurso feminista subliminal,no tan radical.Cada cual es libre de defender lo que crea.Lo que no es lícito es inventar guerras en nombre de la igualdad,solo excludivamente porque se parte de una base absolutamente desigual,penalmente en las leyes y en los pactos de genero.Esto es un crimen,y no igualdad. De no ser por ello tendrías derecho a quejaros por todo y más. Pues sí por un mismo trabajo una mujer va a cobrar menos salario también es un crimen de Estado. Y si por un mismo trabajo un hombre va a cobrar menos salario es lo mismo, una injusticia terrible. esto en empresas públicas es imposible que ocurra. Y es el Estado quien deberá perseguir las empresas privadas que un trabajo igualmente desarrollado por una mujer y un hombre haga distinciones salariales

Responder
2
11
#6407 11:24 13/1/2018

Pongamos una ciudad invisible. Por ejemplo, Gilipornia. En Gilipornia, dictadura capitalista, los ciudadanos (formalmente conocidos como esclavos) fucsia no tienen derechos, son asesinados, segregados, condenados a vivir en condiciones infrahumanas, etc... Un día se aprueba una ley que obliga a integrar, prohíbe linchar a los Fucsias, etc... Pero los privilegiados ciutadans naranjos ponen el grito en el cielo pues dicha reforma no dice nada de integrar a los naranjos privilegiados, no prohíbe específicamente lincharlos, no dice nada de multar a quien les niegue la entrada en su establecimiento, etc...
Y entonces Llegan unos seres morados surgidos de la dinamización del núcleo irradiador y piden que no despertemos al Naranjismo.
Fin.

Responder
9
1

Destacadas

Fiscalidad
Las tasas Tobin y Google, insuficientes e infladas

El Consejo de Ministros aprueba hoy el anteproyecto de ley del impuesto a las transacciones financieras y el impuesto a las grandes empresas de servicios digitales, pero las cifras y su alcance no convencen a organizaciones sociales ni a los técnicos de Hacienda.

Unión Europea
El ascenso de la ultraderecha y la nueva Europa

Los partidos de extrema derecha han cambiado paulatinamente de discurso. Ya no abogan abiertamente por la salida de la Unión Europea sino que han recuperado la vieja idea fascista de “reconquistar” el continente.

Sanidad
Atención Primaria en Madrid: “Hemos estado viendo hasta 70 pacientes al día”

La comunidad de Madrid estrena un plan piloto que reduce el horario de consultas hasta las 18:30 horas, mientras los profesionales piden medidas estructurales y un incremento en la inversión en medicina familiar que acabe con las consultas abarrotadas.

Vivienda
Victoria contra los gigantes inmobiliarios en Berlín

Tras semanas de movilización por parte de los vecinos del barrio, el Senado de la Región de Berlín decidió iniciar un procedimiento para comprar estas viviendas y no permitir que un fondo buitre las acapare.

Últimas

Comunidad de Madrid
Iglesias anuncia que Podemos disputará las autonómicas a la marca de Errejón

El secretario general de Podemos envía una carta en la que muestra su tristeza por el anuncio de Errejón y Carmena y anuncia que saldrán “a ganar” las elecciones autonómicas.

Tren
Milana Bonita propone una ITV social para los trenes extremeños

La plataforma presenta una propuesta de Ley en la Asamblea de Extremadura para que los extremeños puedan decidir sobre su propio tren.

Medio ambiente
Luz verde al embalse de Barrón en contra del criterio ecologista

El Ministerio de Transición Ecológica emite una declaración de impacto ambiental favorable al proyecto, un plan cuya utilidad vecinos y ecologistas ponen en entredicho y que afectaría a una zona de gran valor ecológico.

Arte
El arte es un mecanismo de cambio
1
Enfrentarnos a una situación injusta desde la cultura puede (y debe) ser necesario para construir poder popular en el hoy.