Opinión
No tengo conocimiento de costura pero sí muchas amigas feministas

La semana pasada me violaron. Gracias al feminismo me convencí a mí misma de que no era mi culpa. 


publicado
2019-11-19 13:00

La rabia de leer las críticas contra el feminismo nace de mi mente y de mi coño por igual. La semana pasada me violaron. Aunque las violaciones siempre son violentas, creo que la mía no fue de las que menos, ni tampoco de las que más, seguro, si es que es posible establecer una jerarquía cuando hablamos de violencia. Cuando hablamos de marcas de estrangulamiento en el cuello y de contusiones en el torso. Cuando hablamos del dolor que provoca una penetración no consentida, no deseada. Cuando explicamos todo esto —tal cual sucedió porque, disculpad, sin ánimo de hacer espectáculo de nada pero no pienso ahorrarle a nadie los detalles de mi violación—, hablamos de violencia. Violencia contra nuestros cuerpos, contra nuestras mentes, nuestra independencia y nuestra libertad. Violencia, literalmente, contra nuestra existencia.

Porque sí: nos violan, nos matan, nos golpean, nos encierran, nos marginan. Y todo esto no es compatible con la existencia. Y, además, todo esto no pasaría si antes, de manera mucho más dolorosamente común, no nos miraran como quien mira el género en un mercado, no nos tocaran sin pedir ni esperar permiso, no nos hicieran callar, no nos pagaran menos por el mismo trabajo, no nos faltaran el respeto. Porque la violencia no es una enfermedad excepcional, no es un brote que de pronto explota y salpica a unas cuantas. La violencia simbólica y estructural es la norma y todo lo otro, lo que sí vemos, la violencia explícita no es más que su consecuencia directa o indirecta.

Me violaron hace una semana y resulta que ahora tengo que escuchar a una diputada de la comunidad de Madrid por Vox definir el feminismo como un “cáncer”

Me violaron hace una semana y resulta que ahora tengo que escuchar a una diputada de la comunidad de Madrid por Vox definir el feminismo como un “cáncer”. Pues no. Me niego como mujer, como ciudadana y como periodista a dejar flotando en el aire una mentira tan dañina, tan mortal. Me niego a que una falsedad tan enorme sea respirada por cualquier niña (o niño). El feminismo, literalmente, nos salva la vida, señora diputada. Y, ¿sabe por qué?

Pues porque una vida que no merece ser vivida, que no puede ser existida, no es más que muerte. Y es el feminismo, no la Iglesia, ni los líderes políticOs, ni los científicOs, ni los filósofOs, la voz que, en primer lugar y contra todo y todos, se atrevió a decir que nuestras vidas son tan dignas, tan valiosas y tan importantes como las de los que han crecido como hombres.

Es gracias al feminismo que, cuando un taxista me violó de noche, en una carretera oscura y vacía, me convencí a mí misma sin demasiado esfuerzo de que no era mi culpa. En vez de cargarme la responsabilidad por haber pedido un taxi demasiado tarde y sola, lo culpé a él por decidir asfixiarme, arrastrarme entre los árboles que bordeaban la calle y violarme. Culpé a la sociedad en la que él y yo crecimos, donde mi cuerpo es algo que se puede penetrar, golpear y tocar en cuanto las cámaras se apagan y nadie controla.

Fue gracias al feminismo que, esa noche, supe cosas tan prácticas como que no debía cambiarme la ropa ni ducharme hasta que la doctora me examinara

Fue gracias al feminismo que, esa noche, supe cosas tan prácticas como que no debía cambiarme la ropa ni ducharme hasta que la doctora me examinara. Porque han sido las feministas históricas, las que gritan desde hace décadas, a pesar de la censura y la represión, las llamadas “malas feministas” o “radicales”, quienes presionaron hasta que se crearon protocolos policiales, hasta que las instituciones empezaron a entrenar a sus profesionales para atendernos e informarnos cuando nos agreden.

Y ha sido gracias a mis amigas feministas que no he dormido ni desayunado sola ni una sola de las siete noches que han pasado desde que me violaron. Es gracias a mis amigas feministas que he aprendido que, si necesito para días, semanas o meses, todo irá bien. Porque se han echado a mi lado y me lo han repetido mientras yo lloraba hasta que yo también me lo he creído. Es gracias a mis amigas feministas, a mi psicóloga feminista, a mi hermano feminista y a todas las mujeres que llevan años construyendo el feminismo en los libros y en las calles que ahora me sostengo y no dudo de mí aunque el policía ante el que quise poner la denuncia comentó que “a veces, claro, bebemos un par de copas…”.

Feminismos
Días en que no me han violado

He vivido aproximadamente 18.885 días. Al principio, en algunos de esos días tuve que esquivar manos de profesores, manos y palabras de desconocidos y de conocidos. Afortunadamente nunca de familiares o amigos, y es triste tener que decir afortunadamente, por lo que implica de excepción.

No, señora diputada de Vox, el feminismo no es un cáncer porque no mata, ni destruye ni debilita. Lo que sí es un cáncer es el patriarcado y la violencia sistemática que llevó a un hombre desconocido a decidir violarme hace justo una semana. Y también son el patriarcado y el miedo con el que crecemos desde niñas, retorcido y agarrado a nuestros huesos y fibras musculares, los que han hecho que no se lo cuente a mi madre. Porque ninguna mujer puede gestionar la violación de una hija sin hundirse.

No se preocupe, cuando yo esté curada se lo contaré. Pero, mientras tanto, debo confesarle que no tengo conocimientos de costura y probablemente sería incapaz de reparar un botón caído. Pero, mire, sí que tengo amigas feministas. Y conciencia feminista. Y estoy dispuesta a usarla para salvarme a mí y salvar las vidas de todas mis hermanas y de cualquier mujer, incluso usted señora diputada. Pueden intentarlo, pero jamás extirparán el feminismo. 


Relacionadas

Feminismos
Ana Bernal Triviño: “Los bulos y la desinformación ponen en riesgo el apoyo social a las víctimas”

A principios de otoño Ana Bernal Triviño, reconocida periodista feminista, presentaba el libro No manipuléis al feminismo: una defensa contra los bulos machistas. En ese marco conversamos con ella sobre el rol de los medios en el auge y blanqueamiento de discursos misóginos. Pero también abordamos un debate nada fácil, el que enfrenta a los feminismos en torno a la prostitución.

Activismo
‘Retrincos’: Luz Fandiño
Retrincos é un formato audiovisual de O Salto Galiza en colaboración con Nós Televisión.
Marruecos
El amor no es un crimen, la lucha por reformar el Código Penal marroquí

Nace una iniciativa popular para “forzar” al Parlamento a debatir sobre la legislación que castiga las relaciones sexuales fuera del matrimonio o entre personas del mismo sexo, el adulterio y el aborto.

4 Comentarios
Anónimo :v 23:04 26/11/2019

Que viva el patriarcadoooo xdxdxdxd

Responder
0
1
#43400 10:35 20/11/2019

Millón de gracias

Responder
18
24
Una Mujer 2:51 20/11/2019

A tu lado!

Responder
19
23
Diego 16:30 19/11/2019

Gracias! A no aflojar en la lucha

Responder
20
26

Destacadas

Medio ambiente
España lidera el uso de pesticidas debido a la agricultura intensiva

En dos décadas, la superficie dedicada a la agricultura intensiva ha aumentado un 21%. Un incremento que lleva aparejado el liderazgo del Estado español en la Unión Europea en cuanto al uso de pesticidas y también que el 85% del agua consumida se destine a regar campos e invernaderos.

Crisis climática
Acción de protesta contra la presencia de empresas contaminantes en la COP25
Una veintena de activistas ha protestado esta mañana a las puertas del Ifema en Madrid en una performance sobre la presencia de empresas contaminantes en la cumbre del clima. La policía se ha llevado a ocho de ellos a comisaría. 
Pensiones
La huelga contra la reforma de las pensiones afronta una semana clave en Francia

Tras la exitosa movilización del jueves, los transportes siguen casi paralizados y los sindicatos, especialmente sus bases, organizan nuevas protestas a partir del martes.

Urbanismo
Mireia Vidal: "La Punta sufre las mismas políticas de hace 20 años a pesar de la emergencia climática"

La secretaria general de la Coordinadora Camperola del País Valencià contextualiza las problemáticas actuales de l'Horta Sud en materia de urbanismo y cuestiona la propuesta del actual gobierno valenciano con respecto a la ZAL.

Argelia
El Hirak pide el boicot de las elecciones en Argelia

Argelia supera los diez meses ininterrumpidos de movilizaciones en las calles con una fuerte oposición a las elecciones presidenciales del 12 de diciembre

Últimas

Literatura
[Podcast] Entrevista a Santi Fernández Patón y su novela "Todo queda en casa"
[Podcast] Santi Fernández Patón: “Lo que más interesa de los grandes temas que me planteo en una novela son sus consecuencias en las personas”
Racismo
Medio millar de personas rechazan en Hortaleza el ataque de la granada y piden convivencia

Cerca de 500 personas han apoyado la convocatoria de las asociaciones vecinales de Hortaleza por la convivencia y contra el racismo, a cinco días del ataque con una ganada contra el centro de primera acogida de menores. 

Kurdistán
La Corte Suprema y la guerra en el Kurdistán
Los tribunales belgas han determinado que no se puede tratar al PKK como una organización terrorista, sino como un bando de un conflicto armado
COP25
Carteles para el fin de este mundo

Hay espacios donde los principios no se trafican y no es fácil que los mercaderes se hagan hueco. Este parece ser uno de ellos.