Turismo
Gobernar el turismo

El turismo, la principal industria de nuestro país no tiene quien la gobierne. Es preciso asumir la dirección de este sector estratégico de la economía.

turismo

publicado
2017-12-05 21:22

¿Os imagináis que en Arabia Saudí, Venezuela, o Qatar se criticase al extractivismo de petróleo sin plantear ninguna alternativa? Pues eso pasa en España con el turismo.


La industria que pasa por ser la primera de nuestro país. El turismo, por si solo representa el 11% de nuestro P.I.B., cifra que rozaría el 20% si tenemos en cuenta su poder de arrastre sobre el resto de la economía. Supone el 15% por ciento de los empleos directos, casi el 25% si tenemos en cuenta los empleos indirectos. En algunas comunidades como Canarias estas cifras ascienden al 35% del P.I.B. y el 40% del empleo. En términos comparativos Canarias depende tanto del turismo como Kuwait del petróleo.


El turismo es nuestra principal industria. No se trata de que sea un sector estratégico, es, digámoslo con claridad, nuestro monocultivo.

Por ello, no hay respuestas sencillas al Turismo, no caben medidas rápidas e improvisadas. Tampoco críticas localistas que escapen de la visión de conjunto. Del turismo dependen millones de familias, la financiación del Estado, nuestra viabilidad económica.
Es evidente que tenemos un problema. Urge plantear el turismo de otra manera. El modelo turístico creado entre los 60s y 70s ha quedado obsoleto. Basaba la clave del éxito en el sol y playa, el crecimiento exponencial de la llegada de turistas. Precios bajos, turismo de masas, construcciones mastodónticas en la costa, y la conversión de nuestra sociedad desde una estructura agraria e industrial a otra de servicios. A día de hoy muchos siguen celebrando las imparables cifras que narran el aumento del turismo, pero las consecuencias del modelo se hacen ya palpables: Devastación ambiental, masificación, encarecimiento del precio de las viviendas, turistización de los centros históricos, precarización laboral y estacionalidad permanente del trabajo. Por no mencionar la saturación de las infraestructuras básicas como las de agua, electricidad y atención hospitalaria. Es el momento de decir con claridad que este modelo turístico que tan pingues beneficios a traído lo financiamos entre todos: Las autopistas, las vías férreas de alta velocidad, médicos, desalinizadoras, por no mencionar las prestaciones por desempleo a la que de manera crónica los trabajadores se ven obligados a recurrir por culpa del modelo laboral, todo ello corre de cuenta de los contribuyentes. Las exitosas cifras que nos ofrecen gobierno y medios de comunicación rara vez prestan atención a estas cuentas sin saldar.

La clave del desarrollo del modelo turístico español no reside en exitosos empresarios, si no en la planificación estatal, que desgraciadamente ha redistribuido los costos, pero no los beneficios.


Parece sorprendente que tratándose de la primera industria española, tanto por volumen de negocios, como por el de empleos, la izquierda carezca de un discurso articulado. Existen desde luego discursos críticos, más aún podríamos decir que existe una hiperinflación de trabajos contra el turismo. Los análisis sociológicos hipercríticos señalan acertadamente muchas de las problemáticas pero no plantean solución alguna. Carecemos de un análisis crítico, estructurado, enfocado a la propuesta productiva. No contamos con un discurso alternativo que contemple al turismo como lo que es, nuestro petróleo. Esto  está llevando a actores políticos de izquierda a tomar soluciones parciales, que en nada resuelven el problema de conjunto. Y que peor aún, impiden ver con claridad las gigantescas dimensiones de la cuestión.

No estamos en la posición de combatir al turismo. De prohibirlo, ni, dadas las circunstancias, por el momento de reducirlo. Pero si podemos y debemos gobernarlo.

Tal y como he mencionado el turismo es un sector económico creado desde el Estado a costa de los contribuyentes. Es un sector económico planificado y dirigido por el sector público, aunque gestionado por actores privados. Hasta el momento ha seguido un modelo productivo extractivista, semejante al de las industrias petrolíferas: una empresa, con participación del estado y del sector privado realiza prospecciones, levanta una industria, y extrae recursos que generan una enorme plusvalía. Esta es apropiada por agentes privados que no revierten de nuevo en el beneficio público. Una industria que por su propio diseño y naturaleza es insostenible, conduciendo irremisiblemente a la pobreza en largo plazo. Es preciso abandonar este modelo extractivista y pasar a un modelo productivo y redistributivo. La pregunta que queda en el aire es la más sencilla de plantear y la más compleja de responder: ¿Cómo hacer?


En primer lugar debemos plantear cuales son los objetivos de la industria turística. Como sector económico dirigido por el sector público debe responder al interés general, al beneficio común. Por ello deben tomarse las medidas que ajusten el modelo actual de beneficios privativos a beneficios comunes. La industria debe pasar a tener en cuenta las externalidades negativas que genera. Los costes medioambientales, el desgaste y saturación de las infraestructuras. El desgaste y turistificación de nuestras ciudades. Todo ello tiene un coste que debe ser saldado y cubierto por los actores privados.

En segundo lugar es preciso llegar a un convenio colectivo que de manera general e integral abarque el sector turístico. El coste social económico derivado del modelo laboral, avalado por los sucesivos gobiernos es altísimo. Insoportable en comunidades como la andaluza. No podemos seguir con un modelo económico que privatiza los beneficios de una industria pero redistribuye sus gastos.

En tercer lugar hay que replantear el modelo de turismo que ofrecemos. No solo es perjudicial para nuestro bienestar como pueblo, es también antieconómico desde el punto de vista de negocio. El modelo turístico de Sol y Playa ha quedado trasnochado. Aporta poco valor añadido, y acarrea demasiados gastos sociales. Hay que transitar a una transformación de la industria, desde un modelo de turismo de masas hacia un modelo de turismo cualificado. Un modelo turístico que permita su propia reproducción económica y social, sin devastar los territorios social y ambientalmente. Los mercados turísticos emergentes no demandan destinos anónimos e infinitos rascacielos. Buscan diferenciación, distinción, tradiciones, autenticidad. El nuevo turista está dispuesto a pagar más a fin de disfrutar de un medio natural respetuoso. Productos de calidad con denominación de origen.

No se trata con ello de convertir España en un parque temático de jamón serrano, vino y folklore trasnochado. Al contrario, el objetivo sería cualificar el turismo desde una base ética comunitaria.

¿Qué implicaría esto? Por ejemplo, tomando como base una región, Salamanca, consistiría en transformar el modelo turístico basado hoy en las despedidas de soltero, y las borracheras, en otro basado en la cultura, la naturaleza y el turismo gastronómico. Un modelo de base comunitario pensado desde la nueva demanda, integraría a los productores locales; desde el agroalimentario, hasta los basados en la construcción o los elementos de mobiliario. Ejemplos de este tipo de turismo existen, y funcionan con notable éxito. Espacios turísticos que cuentan con viñedos y ganadería propia. Ofreciendo productos basados en especies endémicas. Funcionando con una fuerza de trabajo de base local, y específicamente rural. Respetuosos con el medio y con la cultura, siendo a la vez altamente productivos e industrialmente rentables. Desgraciadamente estos casos son aislados. Representan una pequeña isla en un mar de turismo de masas.

Por eso es preciso gobernar el turismo. Dirigirlo a objetivos ético comunitario que nos permita redistribuir los beneficios de la principal industria sin renunciar a márgenes de competitividad. Para ello el primer paso, es que nuestros líderes se tomen el serio el problema, y que aquellos que están en la crítica lo aborden con severidad, siempre tomando en cuenta las dimensiones del sector, y también sus potencialidades.

Sobre este blog
Blog donde pensar lo político desde la filosofía. Nuestra intención es la de difundir y compilar pensamiento politico construido desde, entre y para los pueblos de las periferias del Estado Español. Enfocaremos el blog desde sus problemáticas mas específicas. Sin ser extensivos y a modo de ejemplo: Luchas por los territorios, procesos de comunalización, colonialismo interno, despoblamiento de los territorios rurales, reapropiación del patrimonio histórico, artístico y natural, maternidades, desarrollos productivos.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Chernóbil
Turismo de desastres: visita guiada al infierno

Desde que HBO estrenó la serie sobre el desastre en la central nuclear ucraniana, las visitas de turistas a esta zona se han multiplicado. 

Mediterráneo
Posidonia, el amenazado bosque marino milenario del Mediterráneo
La crisis climática se suma a los factores que afectan a la Posidonia oceánica, uno de los ecosistemas más ricos del Mediterráneo, responsable de ese azul en el que a su verdugo le gusta tanto bañarse.
Turismo
Volar en tiempos de crisis climática: avión en verano, preocupación en invierno

La democratización del coste de los billetes de avión ha supuesto que cada vez nos vayamos más lejos y desde todas partes se fomentan los viajes internacionales como método de felicidad más inmediata. Los expertos advierten de que este ritmo de viajes en avión es insostenible.

1 Comentario
#4280 21:41 8/12/2017

pues si

Responder
0
0
Sobre este blog
Blog donde pensar lo político desde la filosofía. Nuestra intención es la de difundir y compilar pensamiento politico construido desde, entre y para los pueblos de las periferias del Estado Español. Enfocaremos el blog desde sus problemáticas mas específicas. Sin ser extensivos y a modo de ejemplo: Luchas por los territorios, procesos de comunalización, colonialismo interno, despoblamiento de los territorios rurales, reapropiación del patrimonio histórico, artístico y natural, maternidades, desarrollos productivos.
Ver todas las entradas

Destacadas

Vivienda
La zona cero de la gentrificación en València

La gentrificación que sufren barrios del centro de la ciudad como Russafa y Ciutat Vella supone una violencia económica que amenaza y expulsa al vecindario de toda la vida y lo sustituye por nuevas clases sociales.

Elecciones generales del 28 de abril
El rechazo de Sánchez acerca elecciones, mientras Iglesias le exige negociar

Unidas Podemos le ha enviado al PSOE un documento programático y con propuestas claras de gobierno, que Pedro Sánchez ya ha rechazado aduciendo que no confía en la formación morada.

Movimiento antiglobalización
G7, la reunión de la oligarquía mundial en Biarritz

El Grupo de los Siete (G7) encarna el dominio histórico de algunas superpotencias sobre el resto del planeta. Así, detrás de las buenas intenciones de Emmanuel Macron, del 24 al 26 de agosto, cada Estado miembro defenderá sus intereses económicos neoliberales, militares y diplomáticos.

Uber
Uber, tras la pista del dinero
La empresa Uber, a la que algunos inversores han llegado a llamar "estafa piramidal", se financia gracias a fondos de inversión y otras empresas tecnológicas, tras las que también se encuentra Arabia Saudí.
África
Argelia en el vendaval

Hay dos posibilidades: o la revolución contra el régimen argelino se transforma en revolución democrática, a la manera de Túnez, o se impone un Bouteflikismo sin Bouteflika, a la manera de Egipto.

Bangladesh
De las cenizas de Rana Plaza a las huelgas salvajes

El Acuerdo de Bangladesh sobre Seguridad ha favorecido las condiciones de salud de las miles de personas que trabajan en el sector textil. Sin embargo, el movimiento obrero de esta potencia exportadora quiere ir más allá en la conquista de sus derechos y ha planteado este año varias huelgas con las que pretenden una equiparación salarial a las condiciones de vida del país.

Últimas

Francia
Steve Caniço y la violencia policial en Francia
La muerte de Steve Caniço durante una intervención policial contra una fiesta en Nantes desata una oleada de indignación contra la policía en Francia
Educación
Casi 100.000 firmas para que niños de Melilla que han nacido y viven allí puedan ir al colegio

La falta de empadronamiento, un requisito que no se exige en ningún otro lugar salvo Ceuta, impide a unos 200 niños que viven en Melilla ir al colegio. La Asociación Pro Derechos de la Infancia ha recogido casi 100.000 firmas que piden poner fin a esta discriminación.