Carta desde Europa
¿Soluciones europeas?

El Reino Unido saldrá de la UE el 29 de marzo de 2019, con independencia de cuáles sean los resultados de las negociaciones.

Brexit, manifestación en Londres pro EU
Manifestación en Londres pro EU
Wolfgang Streeck

Director emérito del Max Planck Institute for the Study of Societies.

Todos sus artículos en El Salto.


publicado
2018-08-31 09:15:00

Para el público europeo este es el verano de los refugiados o de los migrantes. Nosotros —“Europa”— no podemos dejar que se ahoguen, pero si los salvamos, los traficantes meterán más personas en más botes todavía en peores condiciones y se elevarán aun más las víctimas mortales. Nadie, ciertamente ningún gobierno, se alegra de tener que adoptar una posición sobre una pregunta como esta, así que todos, tanto en el sur como en el norte de Europa, desean una “solución europea”. El problema es, por supuesto, que todos esperan —Alemania no menos que Italia o España— que esa solución disminuya el número de migrantes que tendrá que acoger. “Distribución equitativa” significa que nosotros recibamos menos y los demás, sean quienes sean, reciban más. No es un buen augurio para el reinicio del curso político en otoño.

Menos visible, pero ciertamente más fatídica para Europa, es la crisis inminente del Brexit. El Reino Unido saldrá de la UE el 29 de marzo de 2019, con independencia de cuáles sean los resultados de las negociaciones. Ocurra lo que ocurra, ello será profundamente perturbador y no solo para la Unión Europea.

En Gran Bretaña, tanto los conservadores como los laboristas están divididos aproximadamente por la mitad. Entre los líderes y los miembros de ambas formaciones, la mitad no quiere, por innumerables razones, dejar la UE. Si no pueden permanecer dentro de la misma, como mínimo quieren permanecer en el mercado interno. Mientras que los laboristas que se oponen a la salida de la UE parecen de una u otra forma aferrarse a la vision de una Europa social, sus homólogos conservadores anhelan su antiguo sueño de Europa como una zona de libre comercio. Juntos pueden confiar en derribar al gobierno de May y, quizá, convocar otro referéndum, que se celebraría bajo amenazas de desastre económico.

Las diferencias entre las fuerzas partidarias del Brexit presentes en ambos partidos son más pronunciadas. Entre los conservadores, la visión de un Reino Unido deseuropeizado contempla una estrecha asociación con Estados Unidos, a pesar de Trump, y, de alguna manera, una reactivación del liderazgo británico en la Commonwealth. Entre los laboristas, se espera que un “Brexit completo” (véase al respecto The full brexit) propicie la recuperación de la soberanía popular y con ella la posibilidad de una senda de desarrollo independiente, quizá socialista, para el Reino Unido.

Para la UE se trata de mantener la disciplina en sus filas y de desanimar a los países miembros a exigir más soberanía, incluyendo el derecho a la salida del euro o de la UE

Obviamente, las dos posiciones son incompatibles. Ambas facciones se oponen a sus respectivos líderes, encontrándose May sometida a una mayor presión que Corbyn, quien hasta ahora ha conseguido evitar la toma de posición respecto a los temas más divisivos del Brexit.

Para mantener a su partido unido, May ha eliminado el lenguaje de “una nación” (más igualdad, mejor capacitación para los trabajadores, etcétera) con el que se convirtió en primera ministra, lo cual excluye a partir de ahora una alianza, aunque sea tácita, con Corbyn.

El líder laborista, por su parte, se ha abstenido de movilizar una agenda de izquierda soberana, liberada de las restricciones impuestas por el régimen del mercado interno de la UE, entre sus partidarios laboristas tradicionales y no tradicionales; ha evitado abogar por la utilización de la libertad ofrecida por la salida de la UE para poner la soberanía nacional recuperada al servicio de las clases trabajadoras y no ha prescindido de “la excusa de Bruselas” para justificar el incumplimiento por parte de los gobiernos de sus promesas electorales (Sobre un programa politico de izquierda posterior al Brexit, véase William Mitchell y Thomas Fazi, Reclaiming the State: A Progressive Vision of Sovereignty for a Post-Neoliberal World, Londres, 2017.)

Hasta ahora, los debates públicos, en la medida en que los hay, versan sobre las supuestas pérdidas para las economías del Reino Unido y de “Europa”, especialmente en el caso de producirse un “Brexit duro”.

Los británicos partidarios de la permanencia en la UE, laboristas y conservadores, predicen las mayores calamidades para todos con la esperanza de cambiar el estado de ánimo reinante en Gran Bretaña a su favor y de infundir temor en los gobiernos europeos. La UE, a su vez, predice lo peor para Gran Bretaña, mientras minimiza las pérdidas para las restantes economías europeas. Hasta ahora, por supuesto, la economía británica está bien, gracias, en la medida en que esto es posible en una crisis capitalista global.

En cualquier caso, el problema no es solamente económico. Para la UE se trata de mantener la disciplina en sus filas y de desanimar a los países miembros a exigir más soberanía, incluyendo el derecho a la salida del euro o de la UE. Por consiguiente, su desenlace preferido es la celebración de otro referéndum cuyo resultado sea la capitulación de los británicos.

Sobre la mesa se encuentra también un plan B, que contempla una salida “blanda”, es decir, una salida negociada que permita a Gran Bretaña permanecer en el mercado interno, pero tan solo después de una sonora humillación pública. Para implementar ambas opciones, el actual gobierno británico probablemente debería ser derribado, pero ¿por quién en concreto?

Francia, en particular, parece creer que para mantener a la UE unida, Gran Bretaña debe ser severamente castigada, cueste lo que cueste, por su deseo de abandonar la UE, lo cual descarta aparentemente un divorcio negociado. Al mismo tiempo, muchos gobiernos nacionales, particularmente Alemania, temen más turbulencias económicas en la era de Trump, especialmente en el ámbito comercial. Quieren ser amables con los británicos, pero también desean seguir siendo amigos de los franceses y, ciertamente, no quieren animar a otros a romper filas.

¿Puede existir un compromiso entre los intereses diferentes de los diversos países? Ahora mismo, todo parece apuntar a un Brexit duro, sin acuerdo, que pocos quieren y en el que nadie parece estar dispuesto a embarcarse y para el que tampoco nadie comienza a prepararse.

Relacionadas

Carta desde Europa
¿Qué pasa con la izquierda radical en Europa?

La revitalización de una política socialista, que el autor considera esencial para nuestro futuro como sociedades modernas, tendría que defender la democracia realmente existente, que resulta que es la que encontramos en el seno de los Estados-nación, y oponerse a su sustitución “cosmopolita” por la ilusoria e irreal democracia supranacional.

Carta desde Europa
Regateando en el país de los sueños

“Europa es la respuesta”, para todo; nunca digas para qué no podría serlo; nunca preguntes qué debería ser ese país de las maravillas para que hiciera todo el bien que se supone que comenzará a hacer el día después de las elecciones.

Carta desde Europa
Los bárbaros, a las puertas

El resultado de las elecciones de mayo al Parlamento europeo no está en duda y nunca lo estuvo. Las fuerzas del mal ocuparán más escaños, pero no llegarán ni remotamente a conseguir la mayoría, y si lo hicieran no importaría.

2 Comentarios
#22337 18:43 31/8/2018

Que se vayan, y que la UE se rompa. Esa es la solución europea. Con la UE no hay solución que valga.

Responder
2
0
#22396 15:57 3/9/2018

La UE históricamente busca una "solución final" que nunca acaba de encontrar. Pero lo intentan sin cesar.

Responder
0
0

Destacadas

Pobreza
Casi la mitad de los pobres del mundo son niños y niñas

Una de cada tres criaturas están en situación de pobreza en todo el mundo, mientras que entre los adultos la proporción es de uno de cada seis. Los índices de la ONU mejoran respecto a la década anterior, pero el organismo alerta de la vulnerabilidad de la infancia y de la distribución irregular de la pobreza.

Contigo empezó todo
El héroe de la habitación 36

En una residencia de ancianos coinciden Laura y Antonio. Ella, de 23 años, comienza en el sindicalismo. Él es sindicalista desde antes de la guerra.

Universidad
Papers y más papers: las sombras en la industria de las publicaciones científicas

Hacerse un lugar en el mundo de la investigación pasa por la publicación de artículos en revistas científicas. Cuantos más papers publique un investigador, más posibilidades tendrá en el competitivo ámbito académico. Lo mismo pasa con las universidades, a las que las publicaciones reportan prestigio. Pero, ¿qué hay detrás de la industria de los papers? 

Independentismo
La Audiencia Nacional desiste de juzgar por pertenencia a Resistência Galega a miembros de Causa Galiza

Tras cuatro años de investigación, el alto tribunal retira la acusación de pertenencia a organización terrorista que pesaba sobre nueve miembros de la formación política independentista Causa Galiza que siguen acusados de enaltecimiento del terrorismo.

Libertad de expresión
La educación como práctica de la libertad

Las charlas educativas sobre educación sexual, lucha contra la homofobia, respeto a la diversidad y tolerancia las hacen personas con conocimientos, estudios y formación. Se hacen siguiendo la ley y la Constitución. El autor reflexiona sobre la importancia de la educación para formar a sujetos críticos.

Consumo
En tienda o en línea, ¿cuál de las formas de compra es más respetuosa con el medio ambiente?

Drones, robots, crowd-shipping y otros ofrecen nuevas opciones para resolver, en la tarea de llevar nuestras compras a casa, el complicado problema de la “última milla”.

Últimas

Barrios
Necesitamos una batalla naval en cada barrio

Ayer en Vallecas había una batalla que es una fiesta, que es un derroche y un sindiós acuático. Una fiesta que tiene historia y es presente, pues cada año renueva sus reivindicaciones, pero también innova en el arte de la guerra naval de secano.

Ciencia
Corrupción en la investigación científica
La obtención y gestión de los recursos públicos para la investigación no es todo lo transparente que debería.