Tren
Al futuro, por la Ruta de la Plata

En la víspera del Día de Extremadura, la reivindicación de un tren digno sobrevuela  en el ambiente de las conmemoraciones. Esta demanda contiene, sin embargo, dos modelos casi antagónicos: el del centralismo autonómico conectado por AVE a Madrid y el que apuesta por la articulación del territorio extremeño mediante la recuperación del Ruta de la Plata. 
Extremadura Tren digno
Movilización por el tren digno para Extremadura el 18 de noviembre de 2017 en la Plaza España, Madrid. El Salto TV
Coordinadora de la Asamblea Comarcal de IU Béjar y miembro del movimiento por el tren Ruta de la Plata.
7 sep 2018 11:30

El día antes de nacer yo, el 23 de enero de 1971, mi padre, el vaquero de la dehesa “Las Romanas”, estaba ayudando a un joven Juan Carlos, Príncipe de Asturias, a salir de un barrizal en el que su coche se había atorado mientras atravesaba la finca para llegar a “Las Corchuelas”, una finca colindante donde lo esperaba Franco para ir de montería. Cuando mi padre logró cubrir el fango con ramas de escobas cortadas a calabozo y sacar a empujón el coche, tan solo recibió un “adiós, pastor” que vociferó el viejo Rey, mientras sacaba la mano por la ventanilla. Años después, mi padre me contó esta historia, y me la repitió mil veces, indignado ante la mala educación del entonces pupilo de Franco.

En esa misma dehesa aprendí a andar, a mezclarme con las vacas cuando mi madre quería regañarme por algo, a mirar para arriba, pues siendo tan pequeños mis hermanos y yo, nos tenían que dejar solos para irse cada uno a sus labores dentro de la finca. Nos decían que los milanos se llevaban a los niños, de esa forma nunca nos alejamos de la casa; una casa que no tenía ni luz, ni agua ni gas; así era en el 71 y así siguió siendo cuando se jubiló mi padre en 1996. En esa dehesa aprendí a manejar ganado bravo, a montar a caballo y a discutir con el “amo” por los intereses laborales de mi padre. En esa dehesa aprendí a apretar el acelerador de un 127 de segunda mano, con seis personas a bordo, incluida una niña de dos años con fiebre, que no había podido ser llevada al médico porque sus padres no tenían nada más que una mobylette.

[...] teníamos un aliado infalible: el Tren Ruta de la Plata, hasta que el gobierno de Felipe González le dio el hachazo en 1984, intentando dejar a Extremadura y a otros territorios a merced del AVE que impulsaría después, causando en ellos emigración y abandono

Era 1990. En esa dehesa aprendí quienes son familia por el apoyo mutuo y quienes son los que con su poder, generalmente económico, avasallan tus derechos para mantener sus privilegios. Estos días, especialmente, recuerdo todo esto con más nitidez, por eso quiero conjurar fantasmas que, parece, quieren volver a representar a aquella Extremadura de Los Santos Inocentes, ese mundo de la dehesa que Franco reinstauró, ese mundo de la dehesa que Felipe González y su PSOE no quisieron tocar. Ese mundo de la Dehesa, que pese a pasarlo mal logró llevar a sus hijos al colegio, aunque fuera a pesar de vivir solo, como hizo mi padre, aunque fuera a pesar de estar sola en otro pueblo con cinco hijos, como hizo mi madre; aunque fuera a base de visitas constantes al sindicato más cercano.

En todo este trajín de familia para arriba y para abajo, teníamos un aliado infalible: el Tren Ruta de la Plata, hasta que el gobierno de Felipe González le dio el hachazo en 1984, intentando dejar a Extremadura y a otros territorios a merced del AVE que impulsaría después, causando en ellos emigración y abandono.

Pero nunca más podrán las régulas ni los pacos ni los azarías representar a Extremadura, NO a la Extremadura que sabe sacrificarse, no por resignación con los que pretenden ser sus amos, viejos o nuevos, sino por su propio avance y el progreso de sus hijos, por sacarlos de aquel analfabetismo para ser hoy la juventud extremeña, una juventud tan cualificada como la de cualquier otra región de España. Una juventud que lejos de querer irse de su tierra, quiere volver. Una juventud, que quiere trabajar y crear en Extremadura, pero no encerrada, sino libre para moverse, comunicarse, estudiar y relacionarse.

Era una arteria que transportaba vida a los pueblos, hoy aislados y obligados a salir a través de carreteras muchas veces tortuosas, que se han cobrado su tributo en vidas

La Extremadura de los Santos Inocentes, ignorante, sumisa, víctima resignada, ya no existe. Les va a costar, creo, conseguir revivir el provincianismo y la dependencia con respecto de Madrid a través del AVE, un modelo de tren ya caduco, pese a su innovación tecnológica, como el modelo de sociedad al que pretende representar: una élite que pretende vivir por encima de las posibilidades de las sociedades de las que se alimenta y vive; precisamente porque ya no hay azarías que se quiten la gorra ni pacos que se arrodillen. Sí hay, y crece, una Extremadura que se sabe parte de un territorio extenso, frontera de Portugal, puerta de Castilla, puerta de León y Andalucía; paso hacia y desde Europa por el oeste, gracias a esa arteria que aportaba oxígeno en la movilidad de los habitantes del oeste peninsular en sus quehaceres diarios: estudiantes, amas de casa, trabajadores y trabajadoras, empresas y turistas lo usaban para satisfacer su necesidad de movilidad.

Era una arteria que transportaba vida a los pueblos, hoy aislados y obligados a salir a través de carreteras muchas veces tortuosas, que se han cobrado su tributo en vidas. Mantengo la esperanza en el sentido común de la gente llana, trabajadora como yo, informada y moderna, acorde a los retos de nuestro tiempo. Y por esa esperanza sé que la Extremadura que hoy pide la reapertura de la Ruta de la Plata frente al AVE, es la heredera de aquella otra que el 25 de marzo de 1936 ocupó las tierras que labraban y de las que no podían vivir sino en la miseria, para darles a sus hijos todo lo necesario para vivir con dignidad. Esa es la Extremadura que me enseñaron a querer mis padres y la he vuelto a encontrar pidiendo un tren convencional, público, social y ecológico que les vuelva a abrir las puertas al mundo y a su tierra. Esa Extremadura está en EL Movimiento por el Tren Ruta de La Plata.

Relacionadas

Transporte
La privatización de la alta velocidad lleva el modelo Ryanair al tren

La liberalización del transporte de pasajeros por tren ya está aquí. A finales de año, varias compañías competirán con Renfe por las líneas de alta velocidad más rentables. Los fiascos del caso inglés y de la privatización del ferrocarril de mercancías en España sobrevuelan un proceso que supone todo un terremoto para el sector.

Tren
Renfe sube los precios, también en Extremadura
Renfe va a subir los precios de todos sus trenes. La región extremeña, aún con continuas incidencias y un servicio más que cuestionable, también se verá afectada por esta subida.
4 Comentarios
#22624 18:41 7/9/2018

Testimonios asi son la verdadera historia que todxs deberíamos conocer para no dejarnos nuevamente engañar...esta vez exigiendo un tren descentralizador como es el de ruta de la plata cerrado por un gobierno que traía el progreso.Gracias Isabel

Responder
0
0
Juan de Llerena 16:41 7/9/2018

Precioso, sentimental, veraz y futurible artículo para la Reapertura del Ruta de la Plata, que reivindicamos muchos.
Graciad Isabel

Responder
4
0
#22610 14:33 7/9/2018

Enhorabuena por el artículo!

Responder
4
0
#22606 13:10 7/9/2018

Es cada vez más necesario y urgente un plan integral de transporte en Extremadura que vertebre el territorio de manera racional y sostenible y abandonar obras faraónicas y derrochadoras que solo interesa a una minoría privilegiada

Responder
7
1

Destacadas

La semana política
Nenúfares

Los datos del paro elevan la campaña contra la gestión del Gobierno. Por medio de la intoxicación en Twitter y Whatsapp se extiende una caza del chivo expiatorio cuyo fin es la caída del Gobierno de Coalición. La semana termina con una situación límite en el sistema sanitario, que registra más de 800 muertes cada día.

Coronavirus
“Tuvo que llegar una pandemia para visibilizar a las personas sin hogar”
¿Qué pasa con quien no tiene hogar? El coronavirus puede servir para conocer y cambiar las condiciones en las que viven las personas más empobrecidas.
Coronavirus
El declive de la sanidad venía de lejos

Es necesario tener muy presente que las políticas económicas llevadas a cabo desde la creación de la zona euro y, muy especialmente, desde el estallido del crack financiero han maltratado de manera sistemática a los sistemas de salud pública.

Agricultura
Los jornaleros sin papeles de Huelva piden una regularización masiva para la recogida de la fresa
El cierre de la frontera con Marruecos ha puesto en peligro la campaña de recogida del fruto rojo. Miles de jornaleros sin permiso de trabajo, que sobreviven en los asentamientos de Huelva reclaman a tres ministerios que lleven a cabo una regularización masiva.
Coronavirus
Menos violencia de género según la Policía, más consultas al 016
Expertas alertan de que estos datos no revelan que la violencia de género haya disminuido y advierten de que habrá que esperar a que termine el estado de alarma.
Memoria histórica
Canción de una pandemia

“Resistiré”, la canción popularizada por el grupo Dúo Dinámico con letra de Carlos Toro Montoro y elementos tomados de la canción de Gloria Gaynor “I will survive, esconde una historia que conviene recuperar: la de Carlos Toro Gallego, padre del autor de la letra. Él resistió.

Últimas

Coronavirus
Uno de cada cuatro españoles dispone de menos de 30m² para vivir el confinamiento

La encuesta de hogares del INE arroja una panorámica de cómo se está viviendo el aislamiento en el país: el 28% de viviendas dispone de menos de 30m² por ocupante, y una de cada cuatro familias españolas pasa el confinamiento en espacios de menos de 75m². También preocupan los datos de quienes viven solas: cuatro de cada diez son mayores de 65 años, la mayoría mujeres.

Coronavirus
¿Prólogo al ecofascismo?

Si aceptamos este momento como un acto fundacional en lugar de crear un clima destituyente e impugnador, seguramente estaremos aceptando participar en un acontecimiento que con toda facilidad va a ser utilizado como analogía positiva para desarrollos autoritarios.