Culturas
¿Qué hace que un cómic sea político?

Kate Evans con ‘La Rosa Roja’ y Catherine Meurisse con ‘La Levedad’ han presentado sus propuestas recientemente.

Catherine Meurisse con La Levedad
Viñeta del cómic 'La Levedad', de Catherine Meurisse.

publicado
2017-08-19 14:10

La caricaturista y dibujante Kate Evans es poco conocida entre los lectores de tebeo de nuestro país. Su activismo, mediado por la viñeta, es un rasgo que ha llamado la atención de cierta audiencia, sobre todo debido a su obra biográfica en torno a la vida y pensamiento de Rosa Luxemburgo.

El interés por el tebeo La Rosa Roja ha sido tal que sus editoras y traductoras, Alejandra Crosta y Josefina L. Martínez, organizaron un crowdfunding para traducir y editar el tebeo, auspiciado por la asociación Izquierda Diario y la editorial argentina IPS, bajo el paraguas de la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas.

Kate Evans nos cuenta que la motivación por saber más sobre “Red Rosa” vino de un encargo. “El investigador Paul Buhle estaba buscando una artista que se hiciera cargo de la historia de Rosa Luxemburgo y le fui recomendada”.

Un trabajo a través del cual descubrió a la pensadora marxista: “Tenía una vaga idea de quién era. Sabía que era un personaje maravilloso antes de investigar sobre su historia, pero lo que no sabía, y me impresionó, era lo indomable que fue. Creo que la primera fotografía que vi databa de 1894, época en la que llevaba el pelo corto. Me pareció tan diferente de la típica heroína victoriana, tan poco convencional en tantos sentidos. Estaba intrigada por esa imagen, y necesitaba saber más”.

El cómic La Rosa Roja es “una representación ficcional de hechos reales”, tal y como precisa en sus páginas. En esa línea, destaca el estilo de dibujo de Evans, cercano al de las caricaturistas de la prensa sufragista de principios del siglo XX.

Pero, como bien recuerda Evans, ese estilo deudor de una época también nos advierte de que “Luxemburgo nunca se vio a sí misma como una sufragista, sobre todo porque consideraba que si hubiera luchado por el sufragio femenino, habría sido marginada por teórica marxista y economista. En cierta forma, se distanció del feminismo de la época de la misma manera que desconfió de la política parlamentaria en general, algo en lo que tendría razón, tal y como se descubrió más adelante. Ella quería reformar el capitalismo radicalmente, y eso nunca ocurriría por la vía del compromiso con el poder y el privilegio cimentado en la política parlamentaria”.

“Luxemburgo nunca se vio a sí misma como una sufragista, sobre todo porque consideraba que si hubiera luchado por el sufragio femenino, habría sido marginada por teórica marxista y economista”
En este cómic llama poderosamente la atención cómo la autora apunta que la protagonista aplicaba métodos anticonceptivos, pero no precisa cuáles. A la pregunta de si es un recurso literario o, en caso contrario, hay fuentes o textos de la revolucionaria donde aborde esta importante cuestión, Evans contesta: “No, es un secreto, nunca lo llegaremos a saber. Pero era importante para mí que la pregunta ¿cómo hacía para tener una vida sexual? se hiciera, pues es verdaderamente intrigante. Demasiadas representaciones sobre el sexo están hechas ahistóricamente, de una manera que subrayan los peligros que el sexo fuera del matrimonio le habría acarreado a una mujer de la generación de Luxemburgo. Aunque, si lees las notas al final del libro, dispongo de una fuente que acredita mi representación de Rosa disfrutando de sus orgasmos, otro aspecto que se suele pasar por alto en la representación de figuras históricas de mujeres”.

La vigencia hoy de Rosa Luxemburgo la cifra Evans en su carácter indómito. “Rosa no cedía a compromisos, era sensible y aguda; inspiradora y valiente. Hizo importantes contribuciones al marxismo económico que no se han tenido demasiado en cuenta”.
“Los tebeos representan una buena manera de educar a la gente sin que sienta que les estás adoctrinando. Son capaces de ofrecer ideas complejas a audiencias inesperadas”
No es de extrañar que, dado el compromiso activista de la autora y su producción artística vinculada a ese compromiso político, mantenga la esperanza de que un cómic pueda cambiar el mundo. “Desde luego, los tebeos representan una buena manera de educar a la gente sin que sienta que les estás adoctrinando. Son capaces de ofrecer ideas complejas a audiencias inesperadas. Y, si puedes hacer que alguien se ría, ya has transitado más de la mitad del camino para que cambie su manera de pensar”, precisa.

Y aprovechamos para preguntarle por el ámbito de la caricatura, sobre todo la política; más en particular, la prensa satírica en Reino Unido: “Es un club de señores mayores (old boys club). No ha habido nunca una caricaturista en la prensa británica de masas. Al patriarcado le asusta el humor creado por mujeres; habitualmente solo hay sitio para una en cada momento, como excepción. ¡No les gusta que las mujeres sean divertidas! Creen que se están riendo de ellos, y tienen razón”.

Del horror a la belleza

La Levedad es una obra política en la medida en que supone para su autora, la francesa Catherine Meurisse, un “principio de sanación” tras el atentado terrorista ocurrido el 7 de enero de 2015 en París, trágico suceso que truncó la vida de los dibujantes del semanario satírico Charlie Hebdo –donde ella trabajaba desde 2005– ‘Cabu’, ‘Charb’, ‘Tignous’, Georges Wolinski, Honoré, así como el economista Bernard ‘Oncle Bernard’ Maris, Mustapha Ourad, corrector de la publicación, y la columnista Elsa Cayat.

“Para poder superar esta impotencia necesito regresar a los orígenes. ¿Qué es para mí el ‘toque Charlie’? Es reírse de lo absurdo de la vida, divertirse en compañía para no tener miedo de nada, sobre todo no temer a la muerte”, algo que el humor tiene en común con Rosa de Luxemburgo, da igual que el orden reine en París o Berlín: “La revolución, mañana, se elevará de nuevo con estruendo hacia lo alto, y proclamará para terror vuestro entre sonido de trompetas: fui, soy y seré”.

La apuesta de Meurisse es por la belleza: “Lo interesante de ella”, comenta, “es que nos transforma de manera interna”. La Levedad es un trayecto para “salir del drama y poder reconstruirme”. Un viaje en el que la autora, si algo ha intentado recuperar, es la memoria. “Se trata de un libro realizado en un estado de fragilidad intensa; hecho desde el instinto. Una reunión de fragmentos de mí que se desencadenaron solos, desde el desorden”.

Esto fue posible en Roma, apoyándose durante su estancia allí, no tanto en el cómic, como en otras artes visuales y performativas. Trabajar con otros artistas —cine, escultura, baile— para encontrarse, de una manera metafórica, con sus compañeros: “Hoy pienso en ellos con menos sufrimiento, están presentes en mis dibujos”.

Y, aunque pueda parecer lógico, por medio de una “responsabilidad sentimental es más leve homenajearlos; serles fiel”.
“Los Charlie Hebdo me buscaron, crecí con ellos, eran únicos. Con ellos aprendí a ser libre, fui más curiosa… y ellos influyeron en Francia. Ahora que ellos no están, no tiene sentido dibujar”
¿Ha abandonado, entonces, Catherine Meurisse la política, la sátira, el humor? “Los Charlie Hebdo me buscaron, crecí con ellos, eran únicos. Con ellos aprendí a ser libre, fui más curiosa… y ellos influyeron en Francia. Ahora que ellos no están, no tiene sentido dibujar. El dibujo de prensa se acabó para mí”, responde. En estos momentos, dice, “ejerzo mi libertad de expresión sin hablar de política o actualidad”.

Como precisa en el cierre de este tebeo: “¿Para qué buscar el Síndrome de Stendhal? Al fin lo he experimentado, pero al revés. Primero el desvanecimiento interior, debido al shock del atentado, después, al despertar, la obsesión por la belleza… Alejado ya el caos, la razón se reanima y se recupera el equilibrio junto con la percepción. Veo con menor intensidad, pero recuerdo lo que he visto. Confío en permanecer despierta, atenta a cualquier signo de belleza. Esta belleza que me salva, devolviéndome la levedad”.

Relacionadas

Medio rural
A gabanza do traballo e a condena do pracer
O franquismo rematou, mais aínda hai comunidades rurais que se rexen baixo as ideas da ditadura, que exaltan o traballo e condenan o pracer.
Feminismos
Solo dos de cada diez ensayos españoles están firmados por mujeres

Un estudio realizado por la asociación Clásicas y Modernas que analiza la producción ensayística española entre los años 2017 y 2018 destaca el desequilibrio de género y la consiguiente falta de presencia femenina en el liderazgo de autoridad intelectual.

Colonialismo
Fragmentos de Frantz Fanon (I)

Lo que sigue a continuación es una selección de fragmentos de Frantz Fanon de su obra culmen Los condenados de la tierra. La obra fue editada en castellano por el Fondo de Cultura Económica de México por primera vez en el año 1962, una año después de su muerte. Frantz Fanon fue un pensador, psiquiatra y militante socialista caribeño, nacido en la isla de Martinica, bajo administración colonial francesa. Frantz Fanon viajó intensamente, fue un escritor prolífico y un pensador visionario. Trató de plasmar su visión sobre los procesos de descolonización, las luchas de liberación y los nacionalismos africanos en la obra que escribiría ya enfermo de cáncer a finales de los años cincuenta, Los condenados de la tierra, es una obra escrita con la angustia que trata de reflejar todos los debates, discusiones políticas y reflexiones en torno a la cuestión de la descolonización y los procesos políticos emancipadores en África pero en una mirada anti-colonial global en perspectiva con America Latina y Asia.

0 Comentarios

Destacadas

Crisis climática
España rompe el termómetro: la década más cálida

La temperatura media de la última década ha sido de 15,7ºC, la mayor desde que existen mediciones y 1,7ºC más que la de la década de los años 70. Desde el Observatorio de Sostenibilidad instan al nuevo Gobierno a situar la adaptabilidad a la emergencia climática entre una de las prioridades.

Marruecos
‘Hirak’ rifeño: una revuelta descabezada pero no derrotada

A pesar de la represión, el movimiento de protesta que sacudió al Rif en el otoño de 2016 sigue vivo y aguardando otra oportunidad.

Memoria histórica
Comienzan los trabajos de exhumación en la fosa común de Pico Reja en Sevilla

Familiares de las víctimas, activistas por la memoria y representantes institucionales se dan cita en el acto simbólico que da inicio a los trabajos de exhumación en el cementerio sevillano de San Fernando.

Industria armamentística
El negocio de las armas que van contra la ética y las personas

Los sistemas de armas autónomas nos sitúan en un claro escenario de deshumanización, fuera de los planteamientos éticos más básicos.

Humor
¿Boicot a dónde?

Trigésimo segunda entrega de las viñetas de Mauro Entrialgo para El Salto.

Últimas

Promociones
Aún estás a tiempo, ¡suscríbete!
Estás de suerte, nos quedan unas pocas revistas de Pikara. Así que, hasta agotar existencias, si te suscribes a El Salto puedes conseguir tu ejemplar.
Francia
Youtubers recaudan 140.000 euros para la caja de resistencia de la huelga contra Macron

El colectivo Le Stream Reconductible recoge desde principios de diciembre, a través de una plataforma de retransmisión de vídeo, fondos para los trabajadores franceses en huelga contra la reforma de las pensiones.

Memoria histórica
Piden la dimisión del alcalde de Madrid por destruir el Memorial del Cementerio del Este

Las organizaciones memorialistas acusan Martínez-Almeida de mostrar “un desprecio absoluto a las víctimas del genocidio y dictadura franquistas, así como la ignorancia de leyes y principios universales sobre los derechos a la verdad, justicia y reparación”.

Senegal
Buscar agua bajo la tierra

Beber, alimentar al ganado, llenar los coloridos barreños chinos del agua suficiente para que pueda continuar la vida. Todo depende de un pozo.

Especulación urbanística
Exigen que la Junta acate ya la sentencia del TSJex sobre Valdecañas
Explican que hay que evitar que se siente un precedente, ya que existen planes para otros proyectos urbanísticos especulativos en espacios protegidos.