EZTENA denuncia que la Ertzaintza entró ilegalmente a un bloque okupado en Gernika

Los abogados del colectivo juvenil afirman que se trata de una violación de domicilio realizada por los propietarios con la cobertura de aparente legalidad de la Ertzaintza, pero sin amparo legal alguno. Además, dos personas fueron detenidas de forma violenta en el intento de desalojo del Bloke Naranja, comunalizado desde hace más de tres semanas.

Eztena Gernika
Rueda de prensa ofrecida por Eztena bajo el edificio Bloke Naranja comunalizado Eztena

Argia


publicado
2018-04-20 11:10:00

El colectivo EZTENA ha denunciado que en la mañana del martes la Ertzaintza y los propietarios del edificio entraron ilegalmente en el Bloke Naranja, un edificio okupado y comunalizado desde hace más de tres semanas, y detuvieron de forma violenta a dos personas.

“Los ertzainas llegaron por la mañana con el familiar de un propietario del edificio y cambiaron las cerraduras”, informaron los jóvenes al periódico comarcal Busturialdeko Hitza. Un allanamiento que fue ilegal, tal y como denuncia EZTENA, el colectivo que desde hace más de tres semanas ha comunalizado el edificio. Los propietarios, que argumentaron que no necesitaban una orden porque "no era un desalojo”, se aprovecharon de la protección policial para cambiar las cerraduras de algunos pisos, aunque tuvieron que restablecer la del portal por no tener orden de precintado ni de intervención cautelar alguna. Los jóvenes de Gernika han denunciado también que los propietarios contrataron los servicios de la empresa Securitas Direct, que instaló en los pisos cámaras, alarmas y sensores.

Por la tarde, una habitante del Bloke Naranja fue detenida tras un rifirrafe provocado por los ertzainas. “La agarraron en el balcón del tercer piso, sin respetar su seguridad, ya que había riesgo de caída. La sacaron violentamente del bloque y la metieron al coche con brutalidad y chulería”, explicaron los jóvenes en la rueda de prensa que ofrecieron para aclarar los hechos, en la que explicaron que también fue detenida otra persona. “La sacaron del edificio con mucha violencia, con las esposas puestas y con una fuerza rozando la posibilidad de fractura”, afirmaron. Tras la repentina huida de propietarios y agentes, los jóvenes procedieron a la recuperación total del edificio, sin olvidar que muchos de los pisos quedaron ilegalmente cerrados. Las dos personas detenidas fueron puestas en libertad, la segunda con cargos.

El equipo de abogados del colectivo juvenil alertó de la gravedad de los hechos, y explicó que se trata de una violación de domicilio realizada por los propietarios con la cobertura de aparente legalidad de la Ertzaintza, pero sin amparo legal alguno. Como explicaron a los jóvenes, “más allá de Gernika, todo el movimiento de okupación debe enfrentarse a este atropello, tipificado como delito penal que puede alcanzar la pena de 4 años de cárcel o 6 años de inhabilitación para la función pública en el caso de los ertzainas o el ejercicio de la abogacía”. Los abogados explicaron que además de haber sido realizado con total impunidad gracias a la cobertura de los agentes, existe "el riesgo de sentar un precedente de impunidad de hechos tan graves y contrarios a derecho como estos". El colectivo EZTENA ha procedido, de la mano de sus abogados, a la pertinente denuncia ante el Juzgado. A este saldo represivo, se suma la convocatoria ante el juez a la que se enfrenta el segundo detenido, que será en Bilbao el miércoles 2 de mayo. 

Tal y como explican en su vídeo de presentación, EZTENA es una iniciativa plural y autogestionada puesta en marcha por el pueblo y para el pueblo. En el interior del Bloke Naranja proyectan “proveer y organizar las necesidades de la clase trabajadora”. Para ello, el edifico comunalizado en Gernika ha abierto y puesto a disposición espacios para almacén, comedor social, viviendas y demás necesidades. 

0 Comentarios

Destacadas

Alimentación
Del sándwich de atún a la porrusalda: cómo cambiar la alimentación de escuelas y hospitales

Las compras públicas de alimentos y la contratación de empresas para comedoras determinan la economía de ciudades y comunidades autónomas. Una iniciativa madrileña recoge firmas para que esas compras introduzcan criterios sociales y ecológicos, como ya se están haciendo en experiencias pioneras en Valencia y las Islas Canarias.

Unión Europea
Sabine Lösing: “Hay que transformar la producción armamentística en producción de bienes que beneficien a las sociedades”

Hablamos con la europarlamentaria alemana que ha borrado a España de la lista de países con buenas prácticas en cuanto a la venta de armas a terceros países, después de la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez de continuar los negocios con la dictadura Saudí a pesar de la catástrofe humanitaria que está provocando en Yemen con armas españolas.

Cine
“Quiero que me enterréis enderezada”

A las mujeres que se les ha enseñado a relacionarse consigo mismas a través de las miradas de los demás, la retirada de esta mirada equivale a una muerte, a entrar en un limbo, y es en ese limbo a donde se aparca a las mujeres de mayor edad.

Atenas
45 años después, la llama de la Politécnica sigue viva

Como cada 17 de noviembre, Grecia ha vivido este sábado una jornada de movilizaciones en recuerdo y reivindicación de la revuelta de la Universidad Politécnica de Atenas en 1973, hecho que aceleró la caída de la dictadura militar un año después.

Últimas

Racismo
El antirracismo político y las alianzas contra el fascismo

Los colectivos racializados interpelan a la sociedad y el Estado, a la izquierda y al feminismo, sobre racismo y colonialidad. 

Historia
Juan Gutiérrez, el mediador por la paz que se hizo amigo de un espía del Cesid

Roberto Flórez, un agente del Centro Superior de Información de la Defensa, entró en contacto con el mediador por la paz Juan Gutiérrez para conocer las entretelas del conflicto vasco. Forjaron una amistad. Mudar la piel, el documental de Cristóbal Fernández y Ana Schulz, indaga en esa relación.