Migración
Pongamos que esta es la historia de Mouncif, Mehdi, Aamad y Ashraf

Especial Migraciones

EspeMigra
Abogada especialista en Derecho de extranjería y protección internacional.

publicado
2018-03-12 09:01

Pongamos que hablo de Melilla, y que esta es la historia de Mouncif, Mehdi, Aamad y Ashraf: cuatro chicos marroquíes, que viven en la Ciudad Autónoma y que acaban de cumplir dieciocho años.

Para llegar a la mayoría de edad ninguno de ellos lo ha tenido fácil: la pobreza, la exclusión, la explotación, la violencia y el abandono están omnipresentes en los relatos de su infancia y de su adolescencia. Cada uno a su manera ha buscado una salida a esta situación, que finalmente los ha llevado a encontrarse en el Centro Educativo Residencial de Menores “Fuerte Purísima” de MelillaAllí han convivido con cientos de niños que cuentan las mismas historias que ellos, y junto a los cuales han sufrido las consecuencias de un sistema de protección que está constantemente desbordado y que desatiende, e incluso vulnera, sus derechos más fundamentales.

El primero de los cuatro en cumplir los dieciocho es Mouncif, y también el primero en ser expulsado del centro en el que ha vivido durante cinco años. Unos días después se une a él Mehdi, y unos meses más tarde lo hacen Aamad y Ashraf. Todos cruzan las puertas de La Purísima sabiendo que no les espera nada al otro lado y que buscarse la vida por su cuenta será difícil sin una tarjeta de residencia que les permita trabajar, viajar a la península o librarse de una expulsión que los envíe de vuelta a Marruecos.

Los cuatro chicos tienen derecho a ser titulares de una tarjeta de residencia, que debió haber solicitado quien ejercía su tutoría legal mientras eran menores, es decir, la Consejería de Bienestar Social de Melilla, o haberse otorgado de oficio por la Delegación del Gobierno en dicha Ciudad Autónoma. Según el artículo 196 del Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, hay que proceder a otorgarle la autorización de residencia de los chicxs extranjerxs tuteladxs por la Administración “en todo caso transcurridos nueve meses desde que el menor haya sido puesto a disposición de los servicios competentes de protección de menores”. Sin embargo, ni Mouncif, ni Mehdi, ni Aamad, ni Ashraf salen del centro con la tarjeta de residencia en la cartera, aún teniendo en cuenta que los cuatro llevan varios años siendo tutelados por la Administración melillense y residiendo en el mismo centro desde el primer día. No sólo no tienen la tarjeta en su poder, sino que, además, los chicos tienen que hacer frente a interminables trabas burocráticas para poder, en el mejor de los casos, conseguirla. Este hecho es algo que la sociedad civil ha denunciado en reiteradas ocasiones y que ha sido constatado por el Defensor del Pueblo Español, quien ha realizado varias recomendaciones y recordatorios de deberes legales al respecto a las instituciones melillenses competentes.

En este punto, si algo destaca en la actitud tanto de Mouncif, como de Mehdi, Aamad y Ashraf es el convencimiento de que, si esperan los plazos, más o menos, establecidos reglamentariamente y siguen las instrucciones de la Administración, conseguirán la ansiada tarjeta. Durante esta etapa, que puede durar varios meses, estos chicos tienen derecho a residir en territorio español, pero no tienen la documentación que lo acredita, y eso los sitúa en un limbo jurídico que les hace muy difícil llevar una vida con dignidad. A pesar de ello, los cuatro hacen gala de una extraordinaria fortaleza, tanto física como psicológica, necesaria para sobrevivir a los distintos tipos de violencia que sufren mientras malviven en una refugio precario que ellos mismos han construido en el entorno del centro de menores, donde han vivido todos estos años, pudiendo estar así cerca de otros compañeros que continúan dentro y, a su vez, cerca del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) donde en ocasiones pueden conseguir alimentos gracias a la solidaridad de las personas que lo habitan.

Esta no es sólo la historia de Mouncif, Mehdi, Aamad y Ashraf, sino la de miles de niños y niñas que pasan por nuestro sistema de protección de menores

Pasados varios meses desde que salieran del centro, la historia continúa de maneras muy diferentes para cada uno de nuestros protagonistas. Ashraf es el único que consigue la tarjeta de residencia, aunque con poco tiempo de validez debido a la espera tan prolongada. Es el único que consigue viajar a la península con un billete de barco en el bolsillo y así hacer realidad su sueño viviendo en Barcelona, donde es acogido por una oenegé local que le acompaña mientras él se busca la vida poco a poco. En cambio, Mouncif, Mehdi y Aamad no logran obtener sus tarjetas, que finalmente caducan en poder de la Administración por una actuación negligente de la misma. Esto provoca que los tres queden despojados de su derecho a residir de manera regular en nuestro territorio y atrapados en la clandestinidad de una ciudad en la que no son bienvenidos. La prolongación de esta situación ha llevado al colapso a los tres chicos: Mouncif malvive en las calles de Melilla, cada día más deteriorado física y psicológicamente; Mehdi ha hecho risky –viaje arriesgado como polizón-, después de soportar episodios de violencia que le han desfigurado el rostro, y ha llegado a la Península, donde ha ingresando en prisión como autor de unos delitos que revelan el estado de su desesperación; y Aamad sufre desnutrición severa y ha ingresado en el hospital con diagnóstico de pulmonía hasta en dos ocasiones, sufriendo un riesgo real para su vida. Pongamos que no sólo hablo de Melilla, y que esta no es sólo la historia de Mouncif, Mehdi, Aamad y Ashraf, sino la de miles de niños y niñas que pasan por nuestro sistema de protección de menores. 

Texto: Ana Castaño Vilas

Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Senegal
Encontrar ‘El Dorado’ sin salir de Senegal

La asociación Hahatay, sonrisas de Gandiol, es una entidad 100% senegalesa creada por Mamadou Dia, un senegalés que hizo el camino hasta España en cayuco y decidió retornar a su tierra para informar a sus compatriotas de lo que hay tras la dura travesía. El objetivo es fomentar migraciones conscientes y seguras, así como alternativas de futuro en su entorno.

Fascismo
Hacia un nuevo espacio neofascista global

El neofascismo actual se diferencia del fascismo clásico en que puede convivir, al menos por el momento, con las instituciones representativas del modelo liberal y con las instituciones jurídicas del Estado de Derecho. Eso sí, vaciadas de contenido y reenviadas a la esfera estrictamente formal.

Refugiados
Solicitantes de asilo denuncian la ineficaz acogida del Ministerio y el Ayuntamiento

Más de 30 solicitantes de protección internacional, acompañadas por integrantes de la Red Solidaria de Acogida y la Parroquia San Carlos Borromeo, han presentado ante el registro del Ayuntamiento reclamaciones ante la mala gestión del Samur Social y la ineficiencia de un sistema de acogida que les deja en situación de calle. 

1 Comentario
Rosa 11:18 16/3/2018

Ufff!!! Que fuerte lo que narra...fuerte, triste e indignanteeee que el sistema jurídico español MALTRATE así a un ser humano.....gracias por compartir. ¿como podemos colaborar con ellos y ellas?

Responder
0
0
Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas

Destacadas

Salud
Las víctimas de la talidomida en España se sienten estafadas por el Estado

Es un caso histórico inédito globalmente que se ha arrastrado desde el franquismo a los sucesivos gobiernos democráticos. Los afectados que aún viven, siguen reclamando justicia mientras muchos fallecen sin resarcimiento, con graves malformaciones, tras una existencia condenada a la dependencia y a la invisibilidad.

Kurdistán
“Así como acabamos con el Daesh vamos a acabar con Erdogan”

Integrantes del Movimiento de Mujeres Libres del Kurdistán, Gülcihan Simsek y Besime Konca, consideran que la ofensiva del Gobierno turco contra el pueblo kurdo no va de fronteras ni de nacionalismo, sino de atacar un modelo radicalmente alternativo al sistema capitalista.

Corrupción
El juez pide juzgar a Ignacio González por desviar 1,6 millones de euros

El ex presidente de la Comunidad de Madrid podría sentarse próximamente en el banquillo por el caso Lezo, debido a una posible malversación y fraude a las arcas públicas en la compra de la empresa brasileña Emissao por el Canal de Isabel II en la que supuestamente hizo desaparecer 1,6 millones de euros.

Bolivia
“Hay negociaciones entre el MAS y los golpistas”
Ha sido ministro durante los últimos once años. Vive en la clandestinidad desde el golpe de Estado y habla desde su escondite con ARGIA y Hala Bedi sobre las “complejas” negociaciones entre el MAS y los golpistas que acaban de comenzar.
Bolivia
Del golpe a la dictadura: las balas del ejército provocan decenas de muertos en Bolivia

La presidenta de facto, Jeanine Áñez, decreta la impunidad de los militares que usen armas de fuego contra la población civil mientras la respuesta al golpe de Estado se generaliza en todo el país.

Pensamiento
William Davies: “La mentalidad de la guerra se ha convertido en una forma habitual de organizar la sociedad”

El autor de Estados nerviosos, William Davies, estuvo en Madrid presentando un libro que explica cómo las redes sociales se están convirtiendo en un campo de batalla de emociones y sentimientos antes que de ideas o hechos.

Últimas

Humor
Banalizando

Vigésimo tercera entrega de las colaboraciones especiales de Mauro Entrialgo para El Salto.

Chalecos amarillos
El legado imborrable de los chalecos amarillos

Un año después de la irrupción explosiva del malestar, el número de manifestantes ha decaído de forma significativa en Francia. Pero la solidaridad y la construcción de lo común persisten como herencia de las protestas.

Senegal
Encontrar ‘El Dorado’ sin salir de Senegal

La asociación Hahatay, sonrisas de Gandiol, es una entidad 100% senegalesa creada por Mamadou Dia, un senegalés que hizo el camino hasta España en cayuco y decidió retornar a su tierra para informar a sus compatriotas de lo que hay tras la dura travesía. El objetivo es fomentar migraciones conscientes y seguras, así como alternativas de futuro en su entorno.

Laboral
Los veterinarios toman las calles de Madrid para exigir ser considerados profesionales sanitarios

En torno a 2.200 personas procedentes de todos los puntos del Estado se han unido para llevar al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad una larga lista de demandas para dignificar su profesión.

Refugiados
El Estado español incumple sus compromisos en materia de protección internacional

Una plataforma integrada por 16 organizaciones que participan en el sistema de acogida señala en un informe falencias en todas las fases de los procedimientos de protección internacional.

Sanidad
Multirresistencia en la compra y en el medio ambiente
Más vale prevenir que curar, por lo que evitar las infecciones supondría una contención de la proliferación de cepas resistentes a los antibióticos.
Sanidad
Antibióticos, armas de doble filo
Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.