Personas refugiadas
5M, la Abrazada de los Pueblos

El 5 de mayo se convocan acciones simultáneas en diferentes lugares de Europa. Un abrazo fraterno y solidario entre los pueblos, que supera muros y camina hacia un mundo sin fronteras, sin guerras y sin ejércitos

Abrazada en Artea Bizkaia
Abrazada en Artea, Bizkaia

KEM-MOC Bilbao

KEM-MOC Bilbao

publicado
2019-05-03 08:00

Las fuerzas de extrema derecha y neofascistas están ganando terreno entre importantes sectores de la población europea, arrojando olas de odio sobre las personas migrantes y refugiadas, a quienes culpan de los males de nuestras sociedades. Este fenómeno incrementa las políticas migratorias injustas como las devoluciones en caliente, las expulsiones masivas o el cierre de las fronteras que arrojan a la muerte a decenas de miles de migrantes en las aguas del Mediterráneo, en los desiertos de África y en otros lugares sin nombre, negándoles el derecho a migrar, derechos humanos básicos y la propia vida.

Ante esto, y en el marco de las próximas elecciones europeas, ha nacido la iniciativa 5M, la Abrazada de los pueblos (https://5m5.eu), precisamente, para reivindicar la acogida en Europa y defender a las personas migrantes y su derecho a desplazarse libremente, y denunciar el neofascimo. Por ello, el 5 de mayo a las 12 de la mañana en distintos lugares de Europa se organizaran acciones para difundir reivindicar estos principios.

Dentro de esta iniciativa, el antimilitarismo está teniendo un papel importante. Las guerras están estrechamente relacionadas con las migraciones forzadas, y el movimiento antimilitarista lleva años empujando la historia hacia un mundo desmilitarizado y en paz donde no tengan cabida las guerras, los gastos militares, los ejércitos ni las fronteras.

La guerra es un crimen contra la Humanidad. La construcción de un mundo justo conlleva, ineludiblemente, no apoyar ninguna guerra y luchar por la erradicación de todas sus causas. Sin embargo, los gobiernos occidentales malgastan miles de millones de euros al día en gastos militares generando directa o indirectamente guerras de diverso tipo para defender sus intereses. Así, detrás de toda guerra hay intereses económicos o geoestratégicos de gobiernos o transnacionales, y los ejércitos son, precisamente, el instrumento para garantizar esos intereses, independientemente del sufrimiento humano que generen.

El sufrimiento que ocasionan los ejércitos es indescriptible. Las guerras provocan muerte y destrucción allá donde llegan, suponen una violación flagrante de los derechos humanos y fuerzan desplazamientos humanos. De hecho, los conflictos bélicos y sus consecuencias a corto y medio plazo son la principal causa de las migraciones forzadas en el mundo. Cada año millones de personas abandonan sus hogares huyendo de la guerra y la violencia. Entre ellas, las mujeres viven procesos migratorios especialmente crueles, siendo víctimas silenciadas de violaciones y de trata.

Mientras, los gobiernos occidentales se dedican a levantar muros de iniquidad para evitar que esas personas puedan salvarse y rehacer sus vidas. La ingente inversión en impedir la migración de estas personas mediante la vigilancia, la construcción de muros, la instalación de concertinas… resulta obscena en comparación con el dinero destinado a ayudarlas –a veces simplemente para evitar que mueran–. De hecho, los gobiernos de los países enriquecidos y parte de la ciudadanía parecen olvidar que esas personas normalmente huyen de realidades donde la muerte y miseria han sido inducidas o creadas previamente por Occidente.

Sin embargo, aunque se planifican meticulosamente en lujosos despachos de élites poderosas, las guerras empiezan en nuestros barrios, en nuestros pueblos. En ellos hay empresas que se dedican al diseño y fabricación de armas, muchas veces financiadas con nuestros impuestos a través de subvenciones o exenciones de los mismos. Además, estas empresas utilizan nuestras infraestructuras (carreteras, puertos, aeropuertos…) para transportar y vender esas armas al mejor postor que las utilizará en guerras presentes o futuras. Y estas armas, diseñadas o fabricadas aquí, destruirán pueblos y ciudades, y matarán personas, amparadas o no en la legalidad.

Accion directa noviolenta en Getxo Bizkaia frente al portaaviones Juan Carlos I año 2019
Acción directa noviolenta en Getxo (Bizkaia) frente al portaaviones Juan Carlos I

En la misma línea, los gobiernos, respaldados por los votos, destinan anualmente ingentes recursos económicos a gastos militares para adquirir armamento y sostener un ejército bajo falaces argumentos como la defensa del terrorismo o las misiones de paz. Encargar a un ejército una misión de paz es similar a enviar a un pirómano a sofocar un incendio. Según el SIPRI, el gasto militar mundial ascendió a 1,74 billones de dólares en 2017. Debemos preguntarnos qué mundo estamos construyendo con tanto dinero dilapidado en preparar la guerra y, a la vez, qué mundo podríamos crear dedicando todos esos recursos a construir un mundo en paz, sin guerras y sin ejércitos, solucionando los conflictos de forma noviolenta.

Por todo ello, el movimiento antimilitarista apoya la iniciativa 5M, la abrazada de los pueblos, para denunciar las guerras y sus consecuencias. Las víctimas de los conflictos armados siguen siendo las de siempre: la sociedad civil, los pueblos, la gente, en todos los bandos; mientras, hay quienes se frotan las manos y se llenan los bolsillos gracias a la muerte y al sufrimiento que generan. Corren malos tiempos para la paz en el mundo, corren malos tiempos para la gente sencilla. Extendamos un abrazo fraterno y solidario entre los pueblos y entre sus gentes que supere fronteras y muros, y gritemos a pleno pulmón hasta reventar los tímpanos de la iniquidad: No a las fronteras, a ninguna frontera. No a las guerras, a ninguna guerra. No a los ejércitos, a ningún ejército. No al gasto militar, a ningún gasto militar. No a la fabricación y exportación de armas, de ningún arma. Abajo los muros. Para la guerra, nada.

Las guerras empiezan aquí, en nuestros barrios y pueblos, se hacen con nuestros impuestos. Podemos pararlas aquí, debemos pararlas aquí. Denunciemos toda iniciativa y medida que apoye la preparación de la guerra y la violación de los derechos humanos, y generemos alternativas de paz mediante la noviolencia y la desobediencia. La guerra empieza aquí, parémosla aquí.


Sobre este blog
Antimilitarimo y NOviolencia
Ver todas las entradas

Relacionadas

Antimilitarismo
Una mirada feminista a la lucha por la paz

Las luchas contra las guerras, tradicionalmente, solo se han pensado y analizado desde el punto de vista masculino. La Paz, en cambio, se ha asociado y exigido a las mujeres, de hecho, es frecuente la simbolización de la misma por medio de la imagen de una mujer, asociado a la idea de la abundancia y la fertilidad.

Crisis climática
El 27 de septiembre en el contexto de la respuesta militarista a la crisis climática

La crisis climática es, sin duda, el mayor reto que afrontaremos como humanidad en las próximas décadas. Ecosistema y sociedad conviven y se interrelacionan entre sí, de forma que es el resultado de las interacciones la que determina las condiciones de un futuro. Nunca en la historia habíamos llegado a modificar tanto nuestro entorno como para encontrarnos en un punto en el que el riesgo es global.

Movimiento antiglobalización
G7, la reunión de la oligarquía mundial en Biarritz

El Grupo de los Siete (G7) encarna el dominio histórico de algunas superpotencias sobre el resto del planeta. Así, detrás de las buenas intenciones de Emmanuel Macron, del 24 al 26 de agosto, cada Estado miembro defenderá sus intereses económicos neoliberales, militares y diplomáticos.

1 Comentario
Enrique 12:46 3/5/2019

Gracias por el artículo. El #5M tenemos que salir a las calles y las plazas para demostrar las políticas que queremos sin fronteras, sin guerras y sin ejércitos

Responder
5
0
Sobre este blog
Antimilitarimo y NOviolencia
Ver todas las entradas

Destacadas

Educación
Madrid, epicentro de la educación excluyente

Profesorado especializado saturado, sobrerratio de alumnado atendido: la administración madrileña mantiene la atención a la diversidad bajo mínimos. Familias y profesionales se organizan para garantizar el derecho a la educación de niñas y niños con necesidades especiales.

Memoria histórica
La memoria alicantina que escapa de los campos nazis

Al menos 188 alicantinos fueron deportados y más de un centenar murieron en los campos de concentración del nazismo entre 1941 y 1945. Ante la falta de iniciativa de las instituciones, algunos familiares, investigadores y colectivos trabajan para recordar lo que sucedió y para honrar la memoria de quienes fueron represaliados por sus ideales.

Laboral
El salario mínimo subirá a 950 euros en 2020

Satisfacción del Ministerio de Trabajo y los sindicatos CC OO y UGT tras llegar a un acuerdo con la patronal para la subida de un 5,5% del salario mínimo interprofesional.

Plurilingüismo
Una lengua para gobernarlos a todos

El mínimo de un 25% de estudios en valenciano previsto en la Ley de Plurilingüismo ha despertado las alarmas entre quienes lo ven como una amenaza al castellano, una tesis a la cual se han sumado los partidos de la derecha.

Tenemos que hablar
Calladita estás más guapa

No opines sobre feminismo, sobre política, no digas ni mú. Calla que bastante tienes con poder votar, chitón a las risas desmesuradas con tus amigas en una cena irreverente. Histéricas.

Últimas

Promociones
Aún estás a tiempo, ¡suscríbete!
Estás de suerte, nos quedan unas pocas revistas de Pikara. Así que, hasta agotar existencias, si te suscribes a El Salto puedes conseguir tu ejemplar.
Memoria histórica
Contra el pin parental, la vocación democrática de las maestras de la República

Las maestras y los maestros republicanos fueron los funcionarios más represaliados por el franquismo. Parece que debemos seguir insistiendo en que nuestros conciudadanos se pregunten por qué. Sobre todo en Murcia

Derecho a la ciudad
La política de las migajas: San Buda en Cáceres
El Ayuntamiento de Cáceres se suma a la política competitiva entre grandes municipios por atraer una inversión privada cuyos resultados no están claros.
Antiespecismo
Los animales a los que rescatamos, y aquellos a los que no
La crisis de incendios forestales en Australia arroja luz, una vez más, sobre las incoherencias que hay tras el trato que les damos a los animales.