“Si los jueces del Supremo fuesen los que tienen mejor experiencia no habría problema con el aforamiento”

Sin tocar la estructura del Tribunal Supremo no se podría garantizar su independencia a la hora de juzgar a los políticos.

Juzgados Plaza de Castilla
Juzgados de Plaza de Castilla en Madrid David Fernández

publicado
2018-09-24 09:13:00

El presidente del gobierno Pedro Sánchez ha anunciado una reforma de la constitución para acabar con el aforamiento de los cargos políticos en el caso de que los delitos no estén relacionados con su función como representantes democráticos. Para entenderlo: los aforados son personas que por su condición de cargo político o público, o bien por su profesión, son juzgados en tribunales diferentes al resto de la población, es decir en instancias superiores. En el Tribunal Supremo para los cargos a nivel de todo el país o en el Tribunal Superior de la autonomía correspondiente para quienes desarrollan su labor a nivel regional. La justificación para la existencia del aforamiento se basa en la idea de que un tribunal ordinario podría ser manipulado más fácilmente que un tribunal superior.

Estos días se ha hablado en la prensa del alto número de aforados en el estado, que varios medios han calculado en casi 250.000, refiriéndose a fuentes del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Cifra elevada en la que se incluyen no solo los cargos políticos nacionales o regionales, sino también las fuerzas de seguridad del Estado. Asimismo se ha comparado la situación con otros países europeos, como Alemania o el Reino Unido donde no hay aforados, es decir, que un policía por ejemplo puede ser juzgado por una sala ordinaria y no tiene que ser necesariamente un juzgado en una Audiencia Provincial como es el caso español.

Por otro lado, se ha insistido en la diferencia entre el aforamiento y la inmunidad parlamentaria. El que no haya aforamiento, es decir, que no se juzgue en instancias diferentes al resto de la población a determinadas personas por su oficio o su cargo no quiere decir que no se les pueda llevar a juicio, que sería la llamada inmunidad parlamentaria. En Alemania es cierto que no hay aforados pero sí hay inmunidad judicial.

Es decir, el canciller no puede ser juzgado por cuestiones relacionadas con el ejercicio de su tarea política. Eso sí, la Fiscalía puede solicitar que esta inmunidad se suspenda. El Bundestag tiene en ese caso la última palabra al respecto. Asimismo, los ministros tanto regionales como estatales disfrutan dicha inmunidad, que también puede ser levantada si la Fiscalía lo solicita.

El Quid: La independencia del Tribunal Supremo

“El aforamiento no debería ser un problema en ningún país, ya que no es comparable con la inmunidad en teoría, sino que significa que determinadas personas cuando hay que llevarlas a juicio se hace en determinados tribunales”, explica a El Salto el profesor titular de derecho constitucional de la Universidad de Sevilla Joaquín Urías. Por tanto, pueden ser juzgadas y condenadas si se trata de tribunales independientes. Por otro lado, reconoce que hay algunos aforamientos que no tienen sentido, “pero eso es otro tema, ya que la reforma que ha anunciado el gobierno es solo para políticos y no [se aplicaría] a todos tampoco”.

Para el académico, “el problema en España, que es además un problema grave, es el sistema de elección de los jueces del Tribunal Supremo”. Ello sucedería según Urías porque “en España para ser juez de dicho tribunal no se accede por méritos, por antigüedad, es decir, no hay un sistema objetivo por el que un juez después de muchos años reúne puntos suficientes y automáticamente se convierte en magistrado del supremo”.

Los jueces del Tribunal Supremo son nombrados arbitrariamente por los partidos políticos. “Si en España los jueces del Supremo fuesen los mas antiguos, los que tienen mejor experiencia y los que más saben, no habría ningún problema con el aforamiento”, asegura Urías.

Es por ello que el profesor considera un error la reforma de la Constitución en ese sentido: “La reforma necesaria es la del Tribunal Supremo, que es el máximo tribunal de español”. Para Urías no es razonable que los jueces sean seleccionados políticamente. Es por ello que el aforamiento en el caso de los políticos, de rebote, sí resulta un problema: “Si los políticos eligen al Tribunal Supremo y éste es quien juzga a los políticos es posible que en determinados casos ante irregularidades políticas puedan cerrar los ojos y se llegue a una situación de impunidad”. El sistema actual no garantizaría una total imparcialidad del supremo, ya que “para ser juez del Supremo hay que tener o el apoyo del PP o del PSOE”.

¿El camino hacia una justicia independiente que juzgue a los políticos? “Lo que habría que reformar sería el Consejo General del Poder Judicial que es el órgano que elige al Tribunal Supremo”. ¿Porqué se da esta situación en nuestro país?, Urías explica que “viene de la Transición, de cuando se hizo la Constitución, ya que cuando muere Franco en España no cambia el poder judicial, los jueces eran los mismos”.

Este profesor considera que en aquel momento era importante que el parlamento pudiera intervenir en el nombramiento de los jueces del Supremo para ir renovando la judicatura y conseguir que fuesen entrando jueces de orientación democrática. “Por eso en un principio fue positivo, lo que ocurre es que cuando pasa el tiempo pierde el sentido y ahora se ha convertido en otra cosa”, concluye.

Relacionadas

Crímenes del franquismo
El verdugo tiene mil casos pendientes
¿Quién fue Rodolfo Martín Villa durante la Transición y qué pretende la campaña para que responda ante crímenes ocurridos en la Transición?
Derechos Humanos
Litigio estratégico sobre acogida de solicitantes de asilo
La actuación de las autoridades españolas se ajustará a la legalidad. Las personas “dublinadas” que solicitaron asilo volverán al sistema de acogida
Justicia
Sí te creo: cómo llevar la perspectiva de las víctimas de la calle a los juzgados
Respetar a las víctimas no significa validar su testimonio automáticamente: todos los testimonios deben ser sometidos a una evaluación de veracidad cuando se presentan como prueba de un delito.
2 Comentarios
#23484 8:06 26/9/2018

Solo hace falta una juez de verdad que supiera leer la ley de partidos politicos objetivamente.

Responder
0
0
#23399 7:37 24/9/2018

Totalmente de acuerdo, el problema de fondo es la politización de la justicia

Responder
0
0

Destacadas

Medio ambiente
La lucha contra el cambio climático en España, en el aire

Con la convocatoria de elecciones generales, la propuesta del Gobierno en materia de cambio climático queda en punto muerto. Los expertos alertan de que las medidas urgentes en esta materia no pueden depender del calendario electoral.

Tecnología
¡El Estado-nación ha muerto, larga vida a la Nación Emprendedora!

Si buena parte de los Estados carecen de poder o dinero para diseñar presupuestos verdaderamente sociales, ello es porque los recursos económicos se centralizan en dos guetos de poder estadounidenses: Wall Street y Silicon Valley.

Fascismo
La píldora del día antes

El pensamiento que borra a los individuos —pensamiento autoritario o antipensamiento— comienza en el interior de cada uno y lo hace en el lenguaje; en la normalización de expresiones que uniformizan y aplanan la singularidad de cada uno, de cada una.

Educación
Luz Rello saca la dislexia del armario

Durante los últimos ocho años, la investigadora Luz Rello ha tratado de resolver la ecuación de la dislexia desde la primera persona.

Últimas

Contigo empezó todo
No es país para mujeres libres

En una época en la que  aún no se hablaba de “techos de cristal”, Amparo Poch rompió la cristalería entera.

Ocupación de tierras
Nueva acción en el Cerro Libertad a diez días de que acabe el acuerdo con el BBVA

Desalojado en abril de 2018 por 300 guardias civiles, el Cerro Libertad, en Jaén, se enfrenta a un posible nuevo periodo de abandono a escasos días de que el acuerdo con el BBVA, propietario de la finca, deje sin acceso al colectivo que reivindica la defensa de la tierra andaluza. 

Con f de facha
Rodolfo Martín Villa: el hombre del traje gris o la porra de la Transición

En ConFdeFacha nos gusta la gente polivalente, esos tipos versátiles que pueden cumplir en los sindicatos verticales franquistas y en la dirección de la guerra sucia en la Transición, dirigiendo las principales empresas españolas o como prófugos de la justicia internacional.