Italia
Racismo en la UE: los ministros del Interior se hacen con la política exterior

Nacionalismos. Racismo y xenofobia en Europa, contra migrantes y gitanos, alimentados por fuerzas marginales que los utilizan para aumentar el consenso y mantener el poder.

La grada de la zona de prensa del puerto de València abarrotada de medios de comunicación el día del desembarco del Aquarius
600 periodistas de más de 150 medios internacionales cubrieron el desembarco de la flota de salvamento en el Puerto de València Rafel Atez
Traducción: Pedro Castrillo

publicado
2018-06-25 09:26:00

En medio de una sucesión de fenómenos de barbarización, Europa se pone en marcha para la cumbre del 28 de junio [fecha del próximo Consejo Europeo, que se ocupará “de la migración, de la seguridad y la defensa, y de los asuntos económicos y financieros”, N. del T.]. Basta hablar con alguien al azar para hacerse una idea de lo ponzoñoso que se ha vuelto el aire en el Viejo Continente. El ministro de Justicia británico propone enfrentar el éxodo post-Brexit de los trabajadores comunitarios sustituyéndolos con presos nacionales. Dinamarca, que desde hace tiempo está en la vanguardia en cuanto a vejaciones a migrantes se refiere, se dispone a prohibir la práctica de la circuncisión.

Austria transforma la angustiosa atmósfera del Desierto de los Tártaros en una carnavalada: pomposos ejercicios militares en la frontera para rechazar una imaginaria invasión de migrantes. El ministro del Interior alemán, Horst Seehofer (CSU), durante la campaña electoral en su Baviera natal, impone de facto a Angela Merkel el blindaje de las fronteras alemanas, y de ese “techo” para los solicitantes de asilo que la Cancillería ha considerado siempre incompatible con la naturaleza y los valores de la Bundesrepublik.

Uno de los efectos perversos del nacionalismo creciente en buena parte de Europa es, precisamente, que los ministros del Interior pasen a encargarse de la política exterior

Salvini cierra los puertos y abre la boca para proferir repetidamente amenazas y obscenidades. Todos se esfuerzan en volver lo más nauseabundo posible el ambiente de los migrantes. Uno de los efectos perversos del nacionalismo creciente en buena parte de Europa es, precisamente, que los ministros del Interior pasen a encargarse de la política exterior. Éstos monopolizan el debate sobre los Tratados, negocian con países extraeuropeos (Libia y Turquía en primer lugar), condicionan las relaciones entre países europeos, fragmentándolos en presuntos ejes o alianzas, e imponen sus propias fantasías geopolíticas.

Se trata de una consecuencia directa del “primado” conferido al interés nacional, entendido sobre todo como pantalla o protección ante la comunidad política supranacional, y de los “otros” en general. Tratándose además de ministros que controlan las fuerzas del orden, el tufillo a policía es bastante intenso. La idea nacional es quizás el más clásico de los universalismos a los que se les da la vuelta para transformarlos en su contrario, en este caso, el conflicto latente o declarado entre particularidades poco dispuestas a la mediación.

Además, la coalición ideológica entre nacionalismos encierra siempre la larva de la guerra.

La Unión Europea sucumbe hoy al fuego cruzado entre el nacionalismo estadounidense de Donald Trump y los “primados nacionales” que se alojan en su seno, los cuales, empezando por el Este, no se limitan al rechazo de los migrantes, sino que viajan hacia ideas de sociedad muy distintas a las que hemos conocido en la Europa occidental desde la última posguerra.

Resulta necesario concentrarse en la naturaleza de esa barbarie de efectos imprevisibles, al menos para entender en qué contexto nos encontramos. El discurso xenófobo, y aún más aquel abiertamente racista, tiene algo de indomable e incontrolable. Estos discursos los han puesto en movimiento fuerzas políticas, marginales en la mayor parte de los casos, que han visto, en la desorientación difusa generada por las transformaciones productivas y en el ataque a los salarios y a las condiciones de vida que las acompañaba, la posibilidad de canalizar el descontento en una dirección nacionalista y autoritaria que les permita conquistar una posición central.

Los migrantes han sido clásicamente el blanco más a mano. Así, en una escalada de violencia no solo verbal, se han ido generando y alimentando diversas pulsiones xenófobas
En este tipo de contexto, los migrantes han sido clásicamente el blanco más a mano. Así, en una escalada de violencia no solo verbal, se han ido generando y alimentando diversas pulsiones xenófobas. No porque existiese detrás algún tipo de filosofía racial o alguna concepción cultural identitaria, sino porque se trataba de la vía más sencilla para adquirir consenso y poder. Este principio es aplicable a un político de larga trayectoria, ahora en decadencia, como Horst Seehofer, así como a aventureros del estilo de Salvini o su homólogo austriaco, Herbert Kickl. Tres ministros del Interior que ambicionan el control de los respectivos países, el cual ya ejercen en parte.

Pero una vez despertado el perro rabioso del racismo, hará falta seguir nutriendo su hambre inextinguible, arriesgándose a verse arrastrados con él en una cuesta abajo que incluso la derecha xenófoba preferiría no recorrer. En esa situación, la discriminación-persecución-expulsión de los migrantes se convierte en una condición ineludible del consenso. Cualquier cesión a ese respecto generaría acusaciones de traición. Así, los nuevos “caudillos” se verán obligados a incrementar su cinismo, su brutalidad, a dar soluciones expeditivas y a crear puestas en escena cada vez más grotescas. Y aún en mayor medida cuando las poblaciones nacionales verán como sus propias condiciones materiales no cambian a mejor.

Una vez despertado el perro rabioso del racismo, hará falta seguir nutriéndolo, arriesgándose a verse arrastrados con él en una cuesta abajo que incluso la derecha xenófoba preferiría no recorrer
Por otro lado, también la izquierda ha considerado que era necesario recuperar consensos a través de la intolerancia hacia los migrantes, si bien con tonos más hipócritas y argumentos más farragosos. Con la idea, desmentida por cualquier experiencia histórica, de que bloqueando los flujos migratorios el racismo y la xenofobia desaparecerían de forma natural y de que así, los “italianos”, viéndose de nuevo en el centro de la atención y de los cuidados de su propio gobierno, mostrarían su reconocimiento. Teniendo además que autoconvencerse de que un importante momento histórico no era más que una “emergencia”, que podía resolverse sentándose en una mesa con los “alcaldes del sur de Libia”, como el ex ministro del Interior del Partido democrático, Marco Minniti, definió con involuntario sentido del humor a las bandas de depredadores y contrabandistas que controlan aquellas arenas.

De todo esto solo se puede realizar una amenazadora previsión. Explicándola con una fórmula lógica, se podría decir que Europa es cada vez más rehén de los estados nacionales, de sus vetos, de la demagogia que en ellos impera. Y los estados nacionales son, a su vez, cada vez más rehenes y presos de sus derechas radicalizadas, dedicadas a imponer un “nosotros” en el cual hundir las contradicciones sociales y consolidar ese orden jerárquico que se halla en la naturaleza de cualquier nacionalismo.

Artículo original: Il Manifesto

Relacionadas

Antiespecismo
Así es la vida de los cerdos explotados por su carne
Jaulas tan estrechas que impiden a las cerdas darse la vuelta; lechones a los que se mutila la cola y se castra de forma rutinaria sin anestesia.
Italia
Verona tiembla, la marea feminista está subiendo

Hoy comienza el XIII Congreso Mundial de las Familias, reunión que contará con la presencia de ministros y otras figuras relevantes de la política italiana. Mientras algunos debatirán sobre cómo impedir la libertad de elección de las mujeres, en las calles de Verona explotará la alegría feminista.

Feminismos
Guerra a las mujeres: el frente italiano
De la contrarreforma del derecho de familia al ataque al aborto, la agresión a los derechos de las mujeres en Italia tiene motivaciones económicas, ideológicas y políticas.
2 Comentarios
#19631 17:09 30/6/2018

"
i.aiestaran
‏ @iaiestaran
No necesitamos más "historias humanas", ni más lamentos, sino un ataque frontal al capital que explota y regula la inmigración pobre según las necesidades del capital."

Responder
1
0
José Martínez Carmona 11:58 25/6/2018

La foto que encabeza este interesante artículo es impresionante, ESPECTACULAR. La acción solidaria ha sido magnificada y la realidad, la permanencia de los CIE´s, silenciada o justificada por los grandes medios, impone sus cartas de naturaleza, marcando la diferencia cínica entre el turista bienhechor y el migrante INDESEABLE, vocablo éste, definido en el Manual enciclopédico Sopena (Édición de 1956): "Aplícase a la persona, especialmente extranjera, cuya permanencia en un país es considerada por las autoridades como peligrosa para la tranquilidad pública". Nada ha cambiado: nos persigue la visión franquista del EXTRANJERO (POBRE, CLARO).

Responder
6
1

Destacadas

Elecciones generales del 28 de abril
Elecciones y violencia machista: qué dicen y qué hacen los principales partidos
Prisión permanente, cambios en la tipificación de los delitos contra la libertad sexual, una ley que garantice autonomía a las víctimas y feminismo liberal son algunas de las propuestas.
Elecciones generales del 28 de abril
Pablo Iglesias: “Si gobernamos, la derecha política y mediática va a continuar en modo guerra”

El cabeza de lista de Unidas Podemos en las elecciones del domingo 28 de abril apuesta por un Gobierno de coalición del PSOE que reestablezca derechos sociales y civiles como respuesta a una crisis que se ha extendido en todo el continente europeo y ha abierto la puerta al fascismo.

Cambio climático
No quiero más razones para emigrar

Una vez más, los movimientos sociales son los que presionan para poder decidir acerca de su propio futuro.

Municipalismo
Tumban la Directiva Bolkestein

El Parlamento Europeo guarda en el cajón la directiva que pretendía que la Comisión Europea pudiera vetar las decisiones de las administraciones locales en temas como el suministro de agua, la electricidad o la gestión de residuos.

Últimas

Migración
“Servicios Sociales no debería quitar los hijos a migrantes pobres”
El activista panafricanista denuncia la práctica de Servicios Sociales de retirar a niños y niñas de familias vulnerables en lugar de ofrecer alternativas.
Ecofeminismo
Limpieza, de lo personal a lo político
¿Se puede ser ecofeminista y tener la casa como los chorros del oro? La autora de este artículo se cuestiona la necesidad de limpiar a fondo la casa y sobre todo recuerda que la mayoría de los productos de limpieza son tóxicos y altamente contaminantes.
Represión
Anulada la aplicación de la Ley Mordaza contra el periodista de Hala Bedi

Tras casi dos años de proceso, el juzgado invalida la sanción contra Mikel Saénz de Buruaga y condena al Gobierno vasco a pagar los costes judiciales. La sentencia es firme y no admite recursos ordinarios.