El Frente Amplio y Podemos carecen de autonomía en Euskal Herria para construir la unidad

Sumar, Ezker Anitza-IU, Equo y Batzarre concurrirán sin Podemos a las elecciones generales, a pesar de que unidas se quedaron en 2023 a menos de 3.000 votos de sumar un escaño en Gipuzkoa y otro en Navarra, principal aspiración para mejorar resultados.
Acto Sumar en Euskadi
Pilar Garrido, Lander Martinez, Yolanda Díaz, Lorena Vicioso y Guillermo Presa en un mitin de Sumar en Gasteiz.

Cerrado el plazo para la presentación de coaliciones, los dirigentes de los partidos de la izquierda confederal se echan en cara mutuamente el fracaso en la negociación. Si en algo coinciden, es en la importancia de pasar página y centrarse en la campaña del 29 de noviembre, la más difícil para el espacio desde la irrupción de Podemos en 2015.

El 17 de octubre, mientras Podemos cerraba filas en su Consejo Ciudadano Estatal, el Frente Amplio presentaba su coalición de 15 organizaciones en un acto multitudinario en el Parque Lineal del Manzanares, en Madrid. Son dos formas muy distintas de comunicar las prioridades de dos organizaciones que afirman haber estado negociando hasta el último minuto, aunque la candidatura unitaria que pedían amplios sectores sociales no ha salido adelante.

En Euskal Herria, Hordago ha preguntado a los responsables de cada partido por la negociación y por su valoración de que finalmente concurran por separado. Alba García, secretaria general de Sumar Mugimendua, asegura que “hasta el último minuto se dio todo para que Podemos se uniera al Frente Amplio, pero cuando uno no se quiere sentar no se le puede obligar”.

Richar Vaquero, coordinador general de Podemos Euskadi, rechaza ese reproche y responde que “no puedo aceptar que se diga que en Euskadi no hubo voluntad de negociar. Llamé en dos ocasiones, planteé sentarnos en una mesa y trasladé nuestra disposición a buscar un acuerdo. Esa mesa nunca llegó a constituirse”.

Arantza González, coordinadora general de Ezker Anitza-IU, asegura que no ha habido negociación propia en Euskadi, “más allá de dos breves conversaciones puntuales”. González explica que su propuesta es la que el coordinador federal Antonio Maíllo ha manifestado en los últimos días: una coalición entre el Frente Amplio y Podemos en todas partes. La dirección de Ione Belarra e Irene Montero no ha querido sumarse a esa fórmula, que en Euskadi y Navarra habría permitido concurrir con una sola papeleta.

Richar Vaquero coordinador de Podemos Euskadi reivindica “la necesidad de construir una alternativa amplia desde la izquierda” y lamenta que “cuando llega el momento de hacerlo, volvemos a encontrarnos con dificultades que deberíamos haber sido capaces de superar”

Vaquero lamenta el resultado: “Creo que hemos perdido una oportunidad importante. Llevamos demasiado tiempo defendiendo la necesidad de construir una alternativa amplia desde la izquierda y, cuando llega el momento de hacerlo, volvemos a encontrarnos con dificultades que deberíamos haber sido capaces de superar”.

Pese a la ruptura, García asegura que “desde Euskadi seguiremos tendiendo la mano, llevamos meses trabajando desde el respeto para reconstruir el espacio y afrontar los retos que tenemos, y si fuera posible nos pondremos creativas para que el 29N haya una única papeleta”.

Vaquero expresa sus dudas al respecto: “una cosa es negociar una candidatura conjunta y otra bastante distinta es ofrecer a alguien que se incorpore cuando las decisiones importantes ya están tomadas. En cualquier caso, a mí no me ha llegado ninguna propuesta concreta. No conozco sus condiciones y, por tanto, tampoco voy a valorar algo que no se nos ha trasladado formalmente”.

El coordinador de Podemos Euskadi sale también al paso de las informaciones sobre una posible división interna en la formación morada. “Es evidente que había preferencias diferentes, pero precisamente para resolver esas diferencias celebramos unas primarias”. Vaquero asegura que asume el resultado de esas votaciones y no comparte “que se diga que Madrid ha impuesto un candidato contra Euskadi. Podrá haber habido apoyos diferentes, pero la decisión la han tomado las personas que han participado en el proceso”, concluye.

Arantza Gónzalez coordinadora de Ezker Anitza-IU concluye que “a partir de ahora el Frente Amplio se va a centrar en la defensa del derecho a la vivienda, en la huelga del 11 de noviembre y en cerrar la puerta a la derecha y la extrema derecha que pretende negarnos todo lo anterior”

Por su parte, González pide que pasemos al siguiente estadio del debate, en el que la izquierda política y la social suelen conectar mejor. “A partir de ahora, Ezker Anitza-IU dentro del Frente Amplio se va a centrar en la defensa del derecho a la vivienda, en tener empleos y salarios que nos permitan tener una vida digna, en la huelga del 11 de noviembre y en cerrar la puerta a la derecha y la extrema derecha que “pretende negarnos todo lo anterior”, concluye.

La división llega también a Navarra

El mismo resultado de división se ha dado también en Navarra, donde la coalición Contigo-Zurekin ya agrupaba a todas las fuerzas que aspiraban a volver a concurrir unidas a las elecciones generales. Esas fuerzas partían de una coalición asentada en la política navarra, con presencia en el Gobierno foral, a través de la consejera de vivienda Begoña Alfaro, y en el Ayuntamiento de Iruñea, con el concejal de acción social Txema Mauleón.

Además de Podemos e Izquierda Unida, Contigo-Zurekin integra a Batzarre, una fuerza con larga tradición en Navarra, surgida en 1987 de la unión de Liga Komunista Iraultzailea (LKI) y Euskadiko Mugimendu Komunista (EMK). Batzarre se ha incorporado al Frente Amplio después de intentar que Podemos participara en la coalición.

Mauleón asegura a Hordago que “nuestra apuesta era y es siempre la máxima unidad y todo lo que se aleje de ella no es positivo”. Así mismo, destaca el acuerdo de varias fuerzas progresistas y de izquierdas para el Senado, Batzarre entre ellas, que a su juicio “van a evitar una mayoría absoluta de la derecha y los ultras que tanto daño ha hecho esta legislatura”.

Txema Mauleón de Batzarre afirma que su vocación “va a seguir siendo la misma, siempre la máxima unidad posible para lograr evitar un gobierno de UPN con el PP y los ultras, lo que supone una amenaza para la propia democracia y nuestro autogobierno”

El dirigente de Batzarre evita ahondar en la división que supone que Podemos Navarra no participe en el Frente Amplio. Los morados ya se habían desmarcado anteriormente de la unidad lograda en la anterior convocatoria y han anunciado su propia candidata a las elecciones forales de mayo de 2027. Preguntado por esta cuestión, Mauleón afirma que su vocación “va a seguir siendo la misma, siempre la máxima unidad posible para lograr evitar un gobierno de UPN con el PP y los ultras, lo que supone una amenaza para la propia democracia y nuestro autogobierno”. En ese sentido, defiende también “el papel de Contigo-Zurekin en el gobierno, que está siendo decisivo, liderando las políticas de vivienda que son referente en todo el Estado”.

Tres escaños a pocos miles de votos

Los resultados de las últimas elecciones generales permiten medir el espacio que han ocupado en Euskal Herria primero Elkarrekin Podemos y después Sumar, que ahora concurre como Frente Amplio, también en Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra.

En escaños, el espacio ha pasado de los siete que obtuvo en 2016, cuando Unidos Podemos fue primera fuerza en la Comunidad Autónoma Vasca y segunda en la Comunidad Foral Navarra, al único que Sumar logró por Euskal Herria en las generales de 2023. Pese a ese descenso, los datos no dan la razón a quienes dan por liquidado el espacio de la izquierda confederal vasconavarra, porque los resultados de 2023 lo dejaron cerca de sumar dos actas más o incluso tres.

En 2023, el último escaño de Araba fue para el PNV, y a Sumar le faltaron 6.530 votos para obtenerlo. Más ajustado fue el resultado en Gipuzkoa, donde el PNV también se llevó el último diputado y a Sumar le faltaron 2.735 votos para lograrlo. En Navarra el último escaño fue para el PSOE, con Sumar a 2.836 votos. Con esos márgenes, el espacio podría haber sumado hasta tres actas más que la que obtuvo en Bizkaia.

A partir de los resultados de 2023, EH Bildu y PSOE no tienen a su alcance sumar más escaños en Euskal Herria y el Frente Amplio sí puede arañar a las derechas una nueva acta en cada territorio 

EH Bildu y el PSOE piden el voto útil para sus candidaturas, pero según esos datos, en Gipuzkoa y Navarra es el espacio de la izquierda confederal el que puede disputar dos escaños con unos pocos miles de votos más en cada territorio, además de tratar de conservar el de Bizkaia y disputar el último escaño de Araba a un PNV en crisis interna o a un PP al que Vox podría arrebatar algunos miles de votos.

Que el Frente Amplio pueda mejorar su resultado no contradice la tendencia al alza de EH Bildu. La coalición soberanista está en máximos históricos, con sus 343.000 votos en las elecciones autonómicas de 2024 y los 56.000 en las forales navarras de 2023, cifras difíciles de superar en unas generales, en las que el voto suele decidirse en clave estatal.

En el mejor de los casos, EH Bildu lograría sumar algunos votos, pero ninguna acta más que en 2023, lo que no es posible ni siquiera en el caso de que lograra ser primera fuerza en Bizkaia y Araba y lograra aumentar su ventaja en Gipuzkoa. Lo mismo le sucede al PSOE, cuya principal aspiración es ganar en Navarra y mantener sus dos actas en la comunidad foral.

A pesar de la evidente dificultad que la falta de unidad supone para lograr buenos resultados, dar por liquidado el espacio de la izquierda confederal es contraproducente al objetivo fijado por el bloque progresista

A partir de los resultados de 2023, EH Bildu y PSOE no tienen a su alcance nuevos escaños en Euskal Herria, donde, con esos datos, el Frente Amplio sí podría arañar una nueva acta en dos o incluso tres territorios. Por todo ello, el objetivo de maximizar la suma global de la izquierda necesita que el Frente Amplio mantenga su escaño por Bizkaia y logre disputar el de Araba y Gipuzkoa a las derechas, así como pelear por el de Navarra a la espera de que sea la suma de UPN y PP, que ahora se presentan en coalición, quien pierda un diputado.

A pesar de la evidente dificultad que la falta de unidad entre el Frente Amplio y Podemos supone para lograr esos resultados, dar por liquidado el espacio de la izquierda confederal vasconavarra es contraproducente al objetivo fijado por el bloque progresista en su conjunto.

Además, EH Bildu ha descartado colaborar con otras fuerzas de izquierdas, más allá de una asociación simbólica con ERC para el Senado que no tiene efecto en términos de optimización de voto. En sentido contrario, el coordinador general, Arnaldo Otegi, ha reiterado su ofrecimiento al PNV para constituir un frente nacional y “acudir a Madrid con la selección vasca”. El diputado en el Congreso Oskar Matute ha afirmado que “EH Bildu es el frente amplio de Euskal Herria”. A diferencia de ERC, cuyo portavoz Gabriel Rufián ha abierto una vía común con Podemos, EH Bildu no ha negociado ninguna estrategia conjunta con otras izquierdas para optimizar el voto.

El retroceso de la izquierda confederal vasconavarra

Más allá de esta convocatoria, el espacio de la izquierda confederal lleva años perdiendo apoyo en Euskal Herria, también en el ámbito autonómico, en el foral y en el municipal. En las elecciones autonómicas de 2024, con Podemos y Sumar por separado, obtuvo un escaño de 75. Ese retroceso reduce la posibilidad de que los partidos de izquierdas sumen mayorías alternativas en las instituciones vascas.

Desde distintos ámbitos se señalan dos razones para esa caída. La primera es el “cerrojazo consensual abertzale” contra la consolidación de una fuerza confederal que no piense en clave nacionalista y, en el caso de EH Bildu, su esfuerzo por atraer a ese electorado con un discurso cercano al de Podemos y con su apoyo al Gobierno de coalición. Apoyo que se ha relacionado con cuestiones como la alcaldía de Iruñea o el acceso a terceros grados de presos de ETA, lo que supone un cambio histórico en la posición de la izquierda abertzale respecto a la política estatal.

El reto pendiente afecta a todas las partes, ya que consolidar el espacio de la izquierda confederal vasconavarra pasa por una marca propia con capacidad de acción y negociación en los ámbitos autonómico, foral y municipal

La segunda razón es la falta de liderazgos estables en un espacio que ha cambiado varias veces de núcleo dirigente y no ha logrado una unidad duradera entre sus fuerzas. Según esas mismas voces, la dependencia de las direcciones estatales ha impedido construir en Euskal Herria un espacio propio entre Podemos, Ezker Anitza, Batzarre, Equo y Sumar Mugimendua.

A eso se suman las divisiones alentadas desde las direcciones de cada una de esas fuerzas en Madrid, que tuvieron su expresión más visible en la ruptura ante las elecciones autonómicas vascas de 2024, sobre la que Hordago informó en detalle de lo que tocaba a cada una de las partes.

Navarra era hasta ahora el contraejemplo, con una coalición, Contigo-Zurekin, capaz de agrupar a distintas fuerzas y a personas independientes en la comunidad foral. Que la división haya llegado también allí deja una lección para quienes quieren consolidar una política autónoma de izquierda en Euskal Herria.

Como declara a Hordago un dirigente navarro del espacio, “el fallo ha sido no convertir Contigo-Zurekin en un partido de partidos con capacidad de decisión propia por encima de las directrices de cada partido a nivel central”. El reto pendiente afecta a todas las partes, ya que consolidar el espacio de la izquierda confederal vasconavarra pasa por una marca propia con capacidad de acción y negociación en los ámbitos autonómico, foral y municipal.

Tres legislaturas de Pedro Sánchez

Cuando van a cumplirse siete años de Gobierno de coalición, más de ocho desde que la moción de censura sacó al PP de la Moncloa y más de 12 desde que Podemos irrumpiera en la política española y vasconavarra, las elecciones del 29 de noviembre llegan con una incógnita añadida: qué efecto electoral tendrá la movilización por la vivienda, que ha convocado la huelga general del miércoles 11 de noviembre.

En estas tres legislaturas, los gobiernos que ha presidido Pedro Sánchez han tenido composiciones distintas y han sacado adelante sus leyes con mayorías parlamentarias variables.

El primero, salido de la moción de censura de 2018, fue un Gobierno del PSOE en solitario que aplicó medidas pactadas con Unidos Podemos, como la subida del SMI, la revalorización de las pensiones o la ampliación de los permisos de paternidad.

El segundo, tras la repetición electoral de noviembre de 2019 en la que Vox se convirtió en tercera fuerza, fue la primera coalición de la democracia, con Pablo Iglesias y los diputados y ministras de Unidas Podemos. No contó con el apoyo estable de ERC, EH Bildu y el PNV, que votaron en bloque en contra de la reforma laboral.

El tercero y actual, con Yolanda Díaz y las fuerzas agrupadas en Sumar, hoy en el Frente Amplio, no ha contado con una mayoría de izquierdas y ha dependido de los votos de Junts y el PNV, que han frenado o recortado parte de sus medidas.

Euskal Herria sólo dio cuatro de sus 23 diputados a UPN y al PP en 2023, y ninguno a Vox, por lo que previsiblemente la mayoría de quienes salgan elegidos el 29 de noviembre no apoyarán un gobierno de derechas

El 29 de noviembre se decidirá si hay una cuarta legislatura con Gobierno progresista o si PP y Vox vuelven a la Moncloa. Las derechas conservan, en cualquier caso, una fuerte presencia en los aparatos del Estado, lo que Pablo Elorduy ha llamado el “Estado feroz”.

Euskal Herria elige 23 de los 350 diputados del Congreso. En 2023, PP y UPN obtuvieron cuatro de esos escaños y Vox ninguno, de modo que la mayoría de los diputados vascos y navarros que salgan elegidos el 29 de noviembre previsiblemente no apoyará un Gobierno de PP y Vox.

Euskal Herria
La división estatal arrastra a Euskal Herria a una doble papeleta de la izquierda confederal
Pese a la presión de la dirección vasca de la formación morada por salvar un pacto territorial como en Canarias o el País Valencià, el plazo para presentar coaliciones se cierra sin acuerdo y el espacio de la izquierda confederal acudirá fragmentado el 29 de noviembre a las elecciones generales.
Política
“La izquierda navarra concurrirá unida a las elecciones”
Begoña Alfaro será la candidata de la recién presentada coalición Contigo Navarra/Zurekin Nafarroa, tras haber logrado unir a la izquierda en la comunidad foral.
Elecciones
De contar escaños a construir alternativas
La unidad electoral para el Congreso ha fracasado y las organizaciones políticas tendrán que responder por sus decisiones, pero la izquierda social es mucho más amplia y su futuro no puede quedar hipotecado por los errores de sus dirigentes.
Elecciones autonómicas
Así fracasó la negociación entre Sumar y Podemos Euskadi
Las provocaciones de Pilar Garrido para tratar de controlar Elkarrekin cuando el acuerdo podía prosperar, así como el silencio de Belarra, reforzaron la decisión de Sumar de romper la coalición.
Moción de censura a Rajoy
Se han ido

Pues se han ido, pero no muy lejos, como los villanos de las malas películas.

Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...