Derecho a la vivienda
La reivindicación por la vivienda se extiende ya a Euskal Herria con una acampada en Bilbao
Nueve tiendas de campaña iniciaron la noche del lunes la acampada por la vivienda en la explanada del Teatro Arriaga de Bilbao. La convocatoria corrió por redes sociales y grupos de mensajería. Las primeras vecinas se reunieron a las 20:00 ante el Ayuntamiento y hacia las 21:15 cruzaron el puente hasta la plaza, donde siguen sin fecha de salida.
Entre 40 y 50 personas pasaron allí la primera noche. Quienes abrieron la acampada, como ha podido comprobar Hordago sobre el terreno, han sido un colectivo de gente muy joven autodenominada queer.
“Siempre las minorías somos las que más estamos en esto”, explicaba este martes al mediodía una de las personas acampadas, que ha llegado a la plaza a las nueve de la mañana. Su diagnóstico no necesita demasiados rodeos: “Estamos todas hartas de que el problema de la vivienda sea una mierda, de que no nos podamos permitir llegar a fin de mes dignamente, de que a nadie le parezca esto un problema real”.
La acampada no responde a ningún partido ni plataforma, y los vecinos han ido acercando comida, tiendas y mantas. La Policía Local se ha presentado para identificar a los participantes, según Radio Nervión, un trámite tras el cual la protesta ha continuado.
Un comunicado para la calle
La asamblea leerá esta tarde un comunicado a las 18:00 en una movilización que se iniciará desde el Arriaga. La convocatoria se moverá por redes y con octavillas por la calle, porque la intención, según han trasladado participantes de la asamblea a este medio, “es que no simplemente se nos vea aquí, sino que la gente de otros espacios de Bilbao también nos pueda ver y se una a la causa”.
Una participantes de la asamblea adelanta a Hordago-El Salto el tono del texto. “El desahucio de Maricarmen ha sido la gota que ha colmado el vaso”, dice. El malestar que describe desborda la vivienda: “En el día a día, cada vez se nos explota más en los centros de trabajo, se recortan los servicios públicos, se nos reprime cuando luchamos por nuestros derechos”.
Es una lista que en Bizkaia tiene nombres propios, desde la huelga del sector público a la que el Gobierno Vasco respondió ampliando los servicios mínimos hasta los dos detenidos por intentar frenar el desahucio de una mujer de 70 años y su nieto en Astrabudua.
El comunicado señala también a quién se dirige la protesta. “Lo que queremos es impulsar la lucha en las calles en defensa del derecho a la vivienda, contra los grandes tenedores, rentistas, contra los fondos buitre, los bancos, y en defensa de la vivienda pública digna y universal para todas”, resume la redactora.
Esta revista ha contado en los últimos años cómo operan esos actores en el área metropolitana, del fondo Cerberus que intentó desahuciar sin alternativa a dos vecinos de Basauri a la red vecinal de Galdakao que arrancó a Kutxabank un alquiler social para Patxi. La vivienda pública que reclama la plaza, por su parte, parte de muy abajo: solo 15 de cada cien pisos alquilados en la comunidad autónoma son de titularidad pública, según los datos que la organización Civio publicó en este medio.
“Cada vez se nos explota más en los centros de trabajo, se recortan los servicios públicos, se nos reprime cuando luchamos por nuestros derechos”
Otra de las redactoras del manifiesto se refiera al siguiente paso de las vecinas: “Queremos impulsar movilizaciones unitarias por la vivienda el fin de semana”. La asamblea ha hablado también de acercarse a otros colectivos para sumarlos a las reivindicaciones, un terreno en el que los sindicatos de vivienda vascos ya intentaron tejer un frente común frente al modelo urbano de la “Euskal Hiria”. Mientras tanto, la plaza se organiza para durar. Hay previstas actividades “para fomentar el pensamiento crítico” y otras para hacer más llevaderas las horas, y el plan es “aguantar todo lo que podamos mientras no nos levanten de aquí”.
De Sol al Arriaga
Bilbao se incorpora así a una ola que empezó en Madrid. El desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años expulsada de la casa en la que había vivido siete décadas, desembocó en una acampada en la Puerta del Sol y en una manifestación que reunió el sábado a más de 200.000 personas, según El Salto. Desde entonces se han levantado tiendas en Sevilla, Barcelona o Santiago.
La primera entrevistada desconfía de los tiempos de la política institucional. “Hasta que ha habido un caso mediático que ha servido de excusa a los políticos para decir 'vamos a hacer algo', realmente no ha sucedido nada en todos estos años, ni de legislatura ni de promesas”, sostiene.
Este martes el Consejo de Ministros aprobó finalmente dos decretos de ley, uno con la prórroga automática de los contratos de alquiler y la regulación del alquiler de temporada y por habitaciones – tras un pulso de última hora entre PSOE y Sumar- y otro con el resto de medidas exigidas por el movimiento, entre ellas el caracter indefinido de los alquileres.
El Congreso votará su convalidación este viernes, con el sí de Junts en el aire. Los carteles del Arriaga dejan clara la lectura de la plaza: “Hasta que no haya un Real Decreto que nos proteja, estaremos aquí”.
“Estamos todas hartas de que el problema de la vivienda sea una mierda, de que no nos podamos permitir llegar a fin de mes dignamente”
Próximas convocatorias en Euskal Herria
La plaza llega a un terreno que el sindicalismo de vivienda es hoy la única fuerza capaz de pasar a la ofensiva en el Estado, y que Euskal Herria parecía haber perdido el compás.
Los números que manejan explican la urgencia de la plaza. Bilbao ha superado por primera vez los 1.000 euros de media en los nuevos contratos de alquiler y Bizkaia sigue sin un índice de referencia de precios actualizado.
Mientras, el Gobierno Vasco aprobó en diciembre una Ley de Medidas Urgentes que rebaja del 75% al 60% la vivienda protegida exigible en las promociones privadas, y presentó un Fondo Social de Vivienda de 2.000 millones con dos tercios de capital privado, suelo público cedido durante 75 años y acceso para hogares que ingresen hasta 65.000 euros. Una inquilina que cobra 1.200 euros y paga 900 queda fuera de ese diseño.
Mientras las tiendas siguen en el Arriaga, el calendario de movilizaciones se llena para los próximos días. La propia acampada ha convocado hoy una concentración a las 18:00 en la plaza, con la idea de que quienes acudan se queden después a dormir.
Hoy también a las 19:00, la Red de Sindicatos de Vivienda de Euskal Herria (Euskal Herriko Etxebizitza Sindikatuen Sarea) protesta en las cuatro capitales: en Bilbao en el Arenal, en Donostia en el Boulevard, en Iruñea ante la Delegación del Gobierno y en Gasteiz en la plaza de la Virgen Blanca. Consideran que el decreto que prepara el Gobierno español está muy lejos de las demandas reales de la clase trabajadora.
El viernes 2 de octubre será el turno del Sindicato Socialista de Vivienda, vinculado al Movimiento Socialista, que ha convocado asambleas populares en plazas de las cuatro capitales de Hego Euskal Herria para debatir sus propuestas y organizar las movilizaciones de los próximos meses. Resume su programa en expropiar a los especuladores, prohibir la especulación y planificar según las necesidades sociales.
Por su parte, el sindicato LAB convoca el fin de semana bajo el lema “Borroka da giltza. Etxebizitzaren negozioa eten”. El sábado 3 de octubre se concentrará a las 12:00 en Iruñea (plaza de las Merindades), Gasteiz (Virgen Blanca) y Donostia (Boulevard).
El domingo 4, a la misma hora, en Bilbao, en la Plaza Elíptica. El sindicato también llama a sumarse el 17 de octubre a la manifestación de Iruñea junto a los vecinos amenazados por Testa, que saldrá a las 17:30 del Baluarte.
En su llamamiento, LAB ha elogiado el trabajo de los sindicatos de inquilinas del Estado y ha señalado a Mosaic, Testa Homes y Adalquiler como los fondos y promotoras que expulsan a miles de vecinos en Euskal Herria.
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