Opinión
El hedor de una colonia

Los marroquis en sus diversas formas de organización política, llevan más de ciento cincuenta años reclamando Ceuta y Melilla, ya va siendo hora de comenzar un proceso de descolonización acorde a la realidades sociopoliticas del siglo XXI y no trasformarlas en un «Checkpoint» de formato sionista en donde se vulneren sistemáticamente los derechos humanos.

Militante de Alternatiba

Militantes de Alternatiba
12 sep 2026 06:04

Algo podrido huele en Dinamarca. Con esta frase definía William Shakespeare en su obra Hamlet la situación política de Inglaterra al final del reinado de Isabel I. Cuatro siglos después, un tufo de patriotismo rancio recorre la «Dinamarca» de Felipe VI engalanando las plazas con cruces de Borgoña, saludos romanos, glorificaciones al caudillo genocida por la gracia de Dios y exhortaciones a los españolitos de bien para que inicien la caza al «moro». Los trágicos sucesos acontecidos en la frontera ceutí, donde han fallecido alrededor de ciento cincuenta personas, se han transformado en propaganda y exaltación del imperialismo colonial español sin el menor respeto para esos seres humano cuyo único delito fue intentar encontrar una vida mejor para ellos y sus familias. Algo podrido huele en la corte de los Borbones.

La Real Academia de la Lengua Española define «colonia» en dos de sus entradas como un territorio dominado y administrado por una potencia extranjera, o periodo histórico en el que un territorio esta colonizado, y aunque la ONU no considera a Ceuta y Melilla como colonias españolas, el hedor colonial tras lo sucesos de Ceuta recorrer la política hispana de izquierda a derecha.

Los nostálgicos de Hernán Cortés defienden la españolidad de estos dos enclaves en territorio marroquí bajo el paraguas de un gobierno «socialdemócrata» repartiendo culpas, mientras la UE financia al Gobierno de Mohamed V para que se convierta en gendarme represor

Los nostálgicos de Hernán Cortés donde no se ponía el sol y cantan de cara al astro rey, defienden la españolidad de estos dos enclaves en territorio marroquí bajo el paraguas de un gobierno  «socialdemócrata» repartiendo culpas a diestro y siniestro mientras la Union Europea financia generosamente al gobierno de Mohamed V para que se convierta en gendarme represor a las órdenes de Bruselas. Culpar de lo sucedido al Gobierno de Marruecos sin ni tan siquiera hacer un minúsculo ejercicio de asunción de responsabilidades, nos convierte en cómplices del genocidio que la Europa del bienestar está cometiendo en el mediterráneo con sus políticas migratorias. Pensar que el Gobierno de Marruecos ha trasladado a cerca de ochenta mil almas para que asalten la frontera española es insultar a la inteligencia humana, cuando alrededor de la valla ceutí viven en condiciones infrahumanas un numero incalculable de personas intentando encontrar un pasaje hacia lo que ellos creen que será el paraíso. Un pasaje que los llevará al infierno del abuso y la explotación.

Si el absolutismo que gobierna Marruecos utiliza los sueños desesperados de estos seres humanos para la obtención de beneficios políticos internacionales, es gracias a los millones de Euros que recibe de la UE para frenar el flujo de inmigrantes, saltándose los derechos humanos que deben asistir a cualquier persona en cualquier parte del mundo. Esa inmoral cantidad de dinero utilizada para satisfacer las políticas genocidas de la unión Europea alimentando sátrapas como Mohamed V, son las que le dan al monarca genocida el poder sobre la vida y muerte de miles de seres humanos atormentados mientras nuestras mentes social adormecidas se alimentan con la basura escondida debajo de la alfombra.

Volver a invocar el espíritu de los Pactos de la Moncloa que regaló los aparatos del Estado a los herederos de la dictadura y no plantar cara a toda esa caterva fascistoide que defiende la unidad patria en las colonias africanas, lo que trae consigo es que las vallas y concertinas desmontadas de la frontera con Gibraltar se utilicen para reforzar el muro de la vergüenza ceutí.

Cuando por las plazas de la «Dinamarca» con piel de toro resuena eso de «Ceuta no se vende, se defiende»; deberíamos preguntarnos de quien hay que defenderla.

Cuando por las plazas de la «Dinamarca» con piel de toro resuena eso de «Ceuta no se vende, se defiende»; deberíamos preguntarnos de quien hay que defenderla. Al igual que hicieron los gringos con el exterminio de las Naciones Originarias Americanas, transformando a los agresores en agredidos mediante cientos de películas y propaganda racista, la España de las vergüenzas imperiales con su poder mediático ha convertido a los «moros» a lo largo de la historia en el enemigo a exterminar.

Si echamos la vista atrás, encontraremos que las relaciones de España con su vecino del sur siempre han estado marcadas por la guerra y el conflicto. Las reivindicaciones de Marruecos para recuperar la integridad de su territorio no son el producto megalómano de la realeza alauí, si no las aspiraciones legitimas de un pueblo sobre su integridad nacional. Otra cosa bien distinta es como el sátrapa marroquí utiliza esta justas reivindicaciones para sostener su dictadura monárquica. Creo que España no está en condiciones de dar lecciones de democracia a nadie cuando su constitución se gestó en el vientre del Movimiento Nacional franquista apadrinada por la corona Borbónica.

Las agresiones coloniales españolas modernas en el norte de África se remontan al año 1859. Los pueblos rifeños luchaban ya entonces por la devolución de las dos ciudades, y el Gobierno Español de Isabel II decidió invadir el sultanato de Marruecos con la escusa del ultraje inferido al pabellón español por las «hordas salvajes» cercanas a Ceuta. Los auténticos motivos de la expedición colonial fueron de orden interno. El Gobierno vio en aquel conflicto la oportunidad de mejorar la imagen de España en el exterior y de beneficiarse por clima patriótico que los sucesos de Ceuta generaron en la sociedad española. Les suena de algo.

La ola de patriotismo que se extendió por todo el país fue fomentada por la Iglesia Católica, que alentó a los soldados a no volver sin dejar destruido el islamismo, arrasar las mezquitas y clavar la cruz en todos los alcázares. La sangre de los rifeños se utilizó para fundir los leones que hoy custodian el congreso de los diputados, sede de las «libertades» españolas.

Ceuta y Melilla son y han sido dos grandes acuartelamientos militares que España mantiene en  Marruecos para reclamar su derecho de pernada sobre el norte del continente africano.

Tras la derrotas en las guerras de Cuba, Filipinas y Puerto Rico en 1898, las ansias imperialistas hispanas se vuelcan contra Marruecos y, tras la Conferencia de Algeciras en 1906, se incautan de la zona norte del pais. Tres años después las cabilas rifeñas se levantaron en armas contra los españoles. Los políticos y militares, cuya principal misión fue la de expoliar los recursos mineros de la zona, se embarcaron en un conflicto bélico con la esperanza de que resurgiera de nuevo el sentimiento patriótico de 1859, pero ocurrió exactamente lo contrario, y el levantamiento obrero contra la guerra estalló en Catalunya dando paso a lo que se llamó «La Semana Trágica». La guerra duro dieciocho años y tan solo acabó cuando el ejército español bombardeo de manera sistemática a la población civil del Rif con armas químicas como el fosgeno, cloropicrina, el difosgeno y el gas mostaza. El ejército cometió innumerables violaciones de los derechos humanos contra la población civil, practicas genocidas que posteriormente los generales golpistas del 36 trasladarían a la guerra de España.

Nuestros abuelos y abuelas no se dejaron engañar y durante dos décadas se movilizaron contra la guerras coloniales en el norte de África, el abajo a la Guerra de Marruecos fue un clamor. El mes de septiembre de 1922, eran treinta y cuatro los mondragoneses que luchaban en Marruecos, ese año moría allí un mondragones del caserío Mojategi. Un año después, los concejales liberal, socialista y nacionalista vasco del ayuntamiento de Arrasate se adherían al acuerdo del ayuntamiento de Eibar que pidió al gobierno el abandono inmediato de Marruecos. El último enfrentamiento del ejercito español contra la población marroquí ocurrió en 1959, en lo que se llamó la guerra de Ifni.

No es cierto que estas dos localidades sean españolas por derecho divino, a no ser que entendamos la divinidad con la casaca militar del colonialismo.

Ceuta y Melilla son y han sido dos grandes acuartelamientos militares que España mantiene en  Marruecos para reclamar su derecho de pernada sobre el norte del continente africano. La presencia militar en Ceuta y Melilla tiene una importancia económica estructural, y ambas ciudades dependen en gran parte del gasto público, y el despliegue militar es uno de los pilares históricos de su actividad económica. Desde estas dos ciudades se planearon buena parte de las atrocidades que el ejército español junto al francés cometió contra las poblaciones rifeñas. Y no, no es cierto que estas dos localidades sean españolas por derecho divino, a no ser que entendamos la divinidad con la casaca militar del colonialismo.

En nuestras manos está frenar la ola de fascismo que manipula a la clase trabajadora para que encuentre en el más desfavorecido un enemigo a odiar.

Los marroquis en sus diversas formas de organización política, llevan más de ciento cincuenta años reclamando Ceuta y Melilla, ya va siendo hora de comenzar un proceso de descolonización acorde a la realidades sociopoliticas del siglo XXI y no trasformarlas en un «Checkpoint» de formato sionista en donde se vulneren sistemáticamente los derechos humanos.

Frontera sur
Ceuta: pequeños infiernos dentro del purgatorio
Los testimonios de muchos jóvenes varados en las calles, descampados y playas de la ciudad autónoma coinciden en el mal trato de las fuerzas del orden y en su lucha por salir adelante fuera de Marruecos.
Antifascismo
Concentraciones en las principales ciudades vascas contra la violencia racista en Ceuta
Colectivos y organizaciones han convocado concentraciones para denunciar la instrumentalización racista y fascista que la extrema derecha está haciendo de la crisis migratoria en Ceuta
Tribuna
Ceuta, muga irekiak
Konponbidea ez da Ceutarentzat bakarrik pentsatu behar; aitzitik, migratzaileen giza duintasunak funtsezkoa izan behar du konponbidean.
Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...