Nace la Confluencia de Luchas para construir “horizontes deseables” ante las policrisis del capitalismo

Esta iniciativa “para generar contrapoder popular”, que dará su pistoletazo de salida este sábado 30 de mayo en eI I Encuentro: Primavera de Luchas, está integrada por CGT MCLMEX, CNT-Comarcal Sur, Ecologistas en Acción de Madrid, el Sindicato de Manteros y el Sindicato de Inquilinas de Madrid.
1 Mayo Interseccional 2026 - 13
Manifestación del pasado 1 de mayo Interseccional en el que confluyeron diversas organizaciones y colectivos que participan en la Confluencia de Luchas, de este 30 de mayo. Alberto Astudillo
29 may 2026 11:15 | Actualizado: 29 may 2026 16:49

La primavera de 2026 ha traído consigo la movilización masiva en muy amplios sectores. Si hacemos una rápida cronología, el pasado 24 de mayo el movimiento de vivienda desbordaba Atocha para exigir el fin de la especulación inmobiliaria de los grandes fondos de inversión. reclamando topes a los precios de los alquileres, así como contratos indefinidos. Un día antes ocupaban las calles de la capital las educadoras infantiles de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI), en huelga indefinida desde el pasado 7 de abril para demandar mejoras en las ratios y en los salarios. Mientras, de cara al curso 2026/2027 está previsto un parón conjunto en todas las etapas formativas capitaneado por la Plataforma Menos Lectivas y este domingo más de 40 organizaciones se congregarán en el centro de la capital para defender la sanidad pública contra la política sanitaria austericida de Isabel Díaz Ayuso (Partido Popular).

La avalancha de protestas, movilizaciones y jornadas de huelga en un marco relativamente reducido de tiempo no es simple casualidad. Los embates de las distintas crisis sistémicas golpean a las familias trabajadoras a la par que éstas ven cada día más mermados los recursos públicos que sostienen un frágil Estado de bienestar. Una coyuntura que se cronifica año a año y se ceba especialmente con las personas migrantes y racializadas de las periferias.

En este contexto de policrisis e intersección de crecientes malestares generalizados nace la Confluencia de Luchas, “una iniciativa conjunta y abierta que busca reforzar la articulación entre distintos movimientos sociales y sindicales” que dará su pistoletazo de salida este sábado 30 de mayo en eI I Encuentro Primavera de Luchas, un evento festivo y formativo donde se dará a conocer públicamente. Compuesta por las organizaciones CGT MCLMEX, CNT-Comarcal Sur, Ecologistas en Acción de Madrid, el Sindicato de Manteros y el Sindicato de Inquilinas de Madrid, esta unión de masas se consolida como un espacio de encuentro, coordinación y acción compartida, “pero también como un proceso político orientado a construir estructuras militantes con capacidad de fortalecer las distintas luchas desde un horizonte político compartido”.

“Sabemos que la unión hace la fuerza y entendemos que todas las luchas están conectadas entre sí”, defiende Luis Rico, portavoz de Ecologistas en Acción

Una idea base vertebra el proyecto desde una mirada de sujeto múltiple: la crisis ecosocial, la precarización laboral in crescendo, la emergencia habitacional y el endurecimiento de las políticas migratorias no pueden abordarse de forma aislada o individualizada sino que exigen una respuesta coordinada desde lo colectivo. Algunas de las organizaciones presentes en la confluencia ya llevaban tiempo trabajando en esa apuesta interseccional en sus agendas internas, como el Sindicato de Inquilinas a través de su grupo de trabajo ecosindical, transfeminista o antirracista. También, indican, en el caso de Ecologistas en Acción. “Sabemos que la unión hace la fuerza y entendemos que todas las luchas están conectadas entre sí”, defiende a El Salto Luis Rico, portavoz de esta organización sobre la razón de ser de esta iniciativa interseccional.

En los últimos años se ha puesto de manifiesto la extraordinaria vinculación entre el cambio climático y barreras de acceso a la vivienda, lo que ha fortalecido las conversaciones entre este grupo climático y el Sindicato de Inquilinas con el fin de aunar esfuerzos contra un mismo enemigo común. “Este acaparamiento de recursos naturales propia del modelo capitalista también genera una fractura social, está ligado al desplazamiento de personas en todo el mundo y actualmente la desprotección de muchísimos espacios ambientales ha servido para favorecer la especulación de fondos inmobiliarios”, declara Rico. En el sustrato de la confluencia existe precisamente esa noción de que el mismo sistema que degrada los ecosistemas es el que priva a las vecinas trabajadoras de hogares dignos y segrega a las migrantes.

Una agenda común para generar contrapoder de forma sostenida

El proceso hasta llegar a modelar definitivamente la confluencia no ha sido sencillo. Tras casi tres años de conversaciones, acuerdos y reuniones, las activistas han logrado por fin crear un organismo diseñado para “actuar en bloque y de forma coordinada”. Pero sobre todo hacerlo de forma estable y sostenida en el tiempo, más allá de poder ofrecer respuestas puntuales a circunstancias concretas. Así, la confluencia nace con una vocación de trabajo colectivo en el largo plazo, con proyección de futuro y una hoja de ruta que permita ir desarrollando acciones diversas en los años venideros. Máxime en un escenario global en el que se están viralizando con gran celeridad ideas que suponen un retroceso en derechos, donde las agresiones y discursos racistas gozan de una impunidad inusitada y los negacionismos campan a sus anchas.

“Necesitamos una agenda común, no para los meses que vienen, sino para los próximos diez años, precisamos compartir recursos...”, dice Gonzalo Maestro, portavoz de CNT-Comarcal Sur

“Necesitamos una agenda común, no para los meses que vienen, sino para los próximos diez años, precisamos compartir recursos, imaginemos tener la capacidad dentro de unos años de convocar una huelga en el sector de la ayuda a domicilio, que a la vez se convocara en los servicios sociales y que a la vez fuera respaldada por el movimiento antirracista o el movimiento de vivienda”, infiere sobre esta cuestión Gonzalo Maestro, portavoz de CNT-Comarcal Sur. El camino ya lo fueron sembrando en los meses de febrero y marzo con la I Escuela de Luchas, definida como “un espacio formativo orientado a la organización política de base y la transformación social dirigido principalmente a personas sin experiencia militante” que fue nutriendo el proyecto de la confluencia.

Esta formación de siete sesiones sobre sindicalismo de base “pensada a gente que tuviera cierta sensibilidad social pero un escaso grado de politización”, sirvió de palanca a la hora de crear una escuela de militantes que pudieran posteriormente integrarse en las distintas organizaciones que hoy conforman la confluencia.

También contaban con la experiencia previa del 1 de mayo Interseccional, donde confluyeron todas estas organizaciones además de otras como el sector de las kellys, trabajadoras del hogar y de los cuidados, las trabajadoras sexuales y educadoras de escuelas infantiles, así como pensionistas. Una demostración de fuerza y unidad que evidenció la potencia motora de tejer lazos contra la ultraderecha y sus avatares. Tiempo atrás habían contado también con el precedente por parte de algunas de estas organizaciones sindicales del llamado Bloque Unitario Combativo y de Clase con sindicatos y organizaciones críticas, que ayudó a inspirar esfuerzos posteriores como la confluencia.

Distintas luchas, un mismo horizonte de justicia social contra el capitalismo

“La experiencia que tiene la gente es que no sólo te pasa que el 70% de tu salario se te va pagando el alquiler, sino que además llega a mayo y no puedes dormir en tu casa porque el cambio climático ya está aquí, no te puedes separar de tu pareja o no puedes tener una autonomía económica porque existe un sistema heteropatriarcal, mientras ves que a tus vecinas les piden los papeles todo el día por ser migrantes”, apunta en conversación con El Salto Julia Tabernero, militante del Sindicato de Inquilinas de Madrid, sobre la importancia de contar con herramientas como la confluencia. “Nos pasan muchas cosas a la vez, hay un montón de cuestiones que se entrecruzan en la misma vida, por eso tenemos que trabajar para que esas experiencias compartidas se organicen hacia un proyecto de justicia social”, añade.

“Hay un montón de cuestiones que se entrecruzan en la misma vida, por eso tenemos que trabajar para que esas experiencias compartidas se organicen hacia un proyecto de justicia social”, añade Julia Tabernero del Sindicato de Inquilinas 

Lejos de funcionar exclusivamente a modo de coordinadora o espacio aglutinador de distintos frentes sociales combativos, la confluencia pretende dar luz a toda clase de encuentros formaciones, campañas y hasta acciones a gran escala llamados a efectuarse en el medio-largo plazo. Algunas ya se sucedieron durante el proceso de conformación del proyecto, como el día de la huelga por Palestina, en el que el sindicato CGT convocó desde la confluencia de luchas una serie de acciones y piquetes en Madrid contra el genocidio israelí en la Franja de Gaza.

Días antes de celebrarse la última manifestación por la vivienda la confluencia emitió un comunicado en el que ponían sobre la mesa la conexión íntima entre precarización del empleo, discriminación residencial racista y otros malestares derivados de las contradicciones del modelo capitalista. Así lo consideran los militantes del Sindicato de Manteros, quienes este último año han librado una ardua batalla contra los obstáculos institucionales para la regularización extraordinaria, las redadas por perfilamiento racial especialmente acusadas en barrios como Lavapiés o las trabas para el empadronamiento de las vecinas migrantes.

Construir futuros “desde la alegría y el optimismo”

A todas ellas se suma el racismo inmobiliario, una expresión de la discriminación estructural que les ha llevado a trabajar conjuntamente con el grupo antirracista del Sindicato de Inquilinas en los últimos dos años. “Para nosotras es muy importante unir la lucha antirracista con otros movimientos, porque ésta es también una rama de las luchas por los derechos sociales. Las personas racializadas siempre hemos denunciado el racismo que persiste en España a la hora de alquilar, pero también es importante recordar que el mismo sistema que nos esquilmó los recursos en nuestros países destrozando el medio ambiente es el que hace que mucha gente haya tenido que migrar en patera y trabajar en absoluta precariedad en Europa”, subrayan desde esta organización antirracista de Madrid sobre los efectos de la crisis climática en los desplazamientos globales de personas del cono Sur.

En esta línea, Rico incide en que “siempre ha habido una visión errónea de que a veces hay que relajar los problemas ambientales para centrarse en los sociales”. Reconoce que no han sido pocos los desencuentros que se han producido históricamente en este ámbito entre el movimiento ecologista y el de la vivienda o sindical, asperezas que han conseguido limar en los últimos años. “A partir de navegar esas tensiones hemos creado un espacio de amplia confianza donde también ya se pueden trabajar los desacuerdos de una manera con poca crispación, ya que nuestros puntos de acuerdo son infinitamente mayores”, estima.

“En la Confluencia queremos futuros que animen a la gente a formar parte de la militancia y disputar esa idea optimista de vida que merezca la pena de ser vivida”, explica Mario Rísquez, portavoz de CGT

Se trata, indican, de observar el futuro con una pulsión de transformar la realidad y trazar horizontes deseables: “En la confluencia no partimos de la idea de asumir un horizonte de carencia o de declive, sino que queremos futuros que animen a la gente a formar parte de la militancia y disputar esa idea optimista de vida que merezca la pena de ser vivida”, explica Mario Rísquez, portavoz de CGT, quien también ha estado activo en las movilizaciones estudiantiles por la universidad pública de calidad en contra los recortes de Isabel Díaz Ayuso. “Entendemos que en este sentido la confluencia nos puede dar mayor capacidad de intervención, de negociación, de conseguir reivindicaciones”, añade.

Este sábado de estreno, explica Tabernero, la presentación contará con actividades como talleres, mesas de debate, charlas y conciertos al final de la jornada. “Se ha montado entre personas de las distintas organizaciones y eso ya es un plus porque ya la propia programación se ha realizado de forma coordinada con todo el mundo a pesar de que no siempre tenemos los mismos criterios”, concluye con satisfacción.

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