Madrid
La presión popular obliga al Real Madrid a jugar a puerta cerrada su encuentro con el Maccabi israelí
Una gran diversidad de organizaciones y colectivos sociales, vecinales, pacifistas, feministas, ecologistas, sindicatos y partidos políticos, hasta sumar más de 250, hicieron público este lunes un manifiesto unitario en el que reclaman la suspensión del partido de baloncesto entre el Real Madrid y el Maccabi Rapyd Tel Aviv, previsto para el próximo jueves 8 de enero, en el Movistar Arena de la capital. El fin, argumentan, es “impedir el blanqueamiento y normalización del genocidio contra la población palestina”. Este llamamiento obtuvo una victoria parcial ya que horas después, una vez que la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, hubiera declarado el partido de alto riesgo, el club Real Madrid anunció que el encuentro se jugará a puerta cerrada, es decir, sin aficiones presentes.
No es la primera vez que la sociedad civil madrileña intenta detener la celebración de un encuentro deportivo en el que participan equipos israelís, como sucedió también en enero de 2024 y enero 2025, con lemas como “el baloncesto no tapa el genocidio” y “fuera sionismo del deporte”. También lo han venido haciendo en otros territorios del Estado español en encuentros de fútbol o la Vuelta Ciclista para señalar que el Estado de Israel sigue perpetrando un genocidio en Palestina.
Consideran que los encuentros deportivos con equipos israelís suponen “un uso del deporte como instrumento de blanqueamiento de una política sostenida de ocupación, apartheid y exterminio”
Aún y con el anuncio del club madrileño, las entidades firmantes del manifiesto mantienen su denuncia de que la celebración de estos encuentros deportivos “contribuye a la normalización internacional del Estado de Israel, actualmente investigado por la Corte Internacional de Justicia por el crimen de genocidio contra el pueblo palestino”. Consideran que los equipos que representan a Israel en competiciones deportivas internacionales “supone un uso del deporte como instrumento de blanqueamiento de una política sostenida de ocupación, apartheid y exterminio”.
Recuerdan que ha sido también la presión popular la que recientemente ha logrado que el partido entre el FC Barcelona y el Maccabi Tel Aviv, previsto para el 6 de enero, se juegue a puerta cerrada. El club blaugrana tomó esta decisión desde hace dos semanas, con la intención de garantizar la seguridad de todas las personas asistentes al partido porque fue declarado de alto riesgo. Otros encuentros de baloncesto entre equipos españoles e israelís han seguido la misma senda, es decir, se han jugado a puerta cerrada, como el del Valencia Basket y el Hapoel Tel Aviv en el Roig Arena, en el mes de octubre, o del Joventut y el Hapoel Holon, en la quinta jornada de la Basketball Champions League. Estos precedentes, afirman, “demuestra que la movilización social puede frenar la normalización y obligar a las instituciones y a los organismos deportivos a reaccionar”.
Asimismo el comunicado destaca el creciente rechazo social de la sociedad española ante el sportwashing que hace Israel para desviar la atención sobre el genocidio palestino y que ha movilizado a miles de personas por todo el Estado demandando hacer boicot a la participación israelí en numerosos deportes, especialmente el baloncesto, y así evitar “el uso del deporte y de los grandes eventos como herramientas de legitimación política”.
El deporte “no puede situarse al margen de los crímenes internacionales ni ampararse en una supuesta neutralidad. Permitir la celebración de este partido, sostienen, supone una forma de complicidad política y simbólica”, denuncian
Las organizaciones firmantes sostienen que el deporte “no puede situarse al margen de los crímenes internacionales ni ampararse en una supuesta neutralidad. Permitir la celebración de este partido, sostienen, supone una forma de complicidad política y simbólica”. Así exigían a las instituciones competentes que adoptaran las medidas administrativas y políticas necesarias para impedir la celebración del partido. Como esto no se ha conseguido del todo, mantienen el llamado a participar de las movilizaciones ciudadanas convocadas para este 8 de enero, afuera el recinto deportivo, el Movistar Arena. En ninguno de los anteriores encuentros de baloncesto del Real Madrid con clubes israelís se habían tomado medidas especiales. En este sentido la sociedad madrileña ha obtenido una victoria parcial ya que la presencia de los clubes que representan a Israel en competiciones deportivas internacionales sigue intacta.
La afición ultra del Maccabi
No es de extrañar que los colectivos sociales expresen su preocupación por encuentros con el equipo telaviví. La afición futbolera del Maccabi fue protagonista de disturbios y enfrentamientos en la ciudad de Amsterdam, en noviembre de 2024. Ya en la víspera del partico del Ajax contra el equipo israelí, los seguidores del Maccabi mostraron su presencia en la ciudad, arrancando y quemando las banderas palestinas que encontraban a su paso y protagonizando enfrentamientos con la policía cuando se concentraron en la central Dam Square. Las autoridades policiales afirmaron entonces que se habrían producido una veintena de detenciones por desórdenes públicos y posesión ilegal de explosivos.
Tras el partido en el que perdieron 5-0, los ultras israelís —que lanzaron cánticos contra los árabes y justificando los ataques contra Gaza— protagonizaron choques con manifestantes pro palestinos que habían acudido a las inmediaciones del estadio a mostrar su indignación. Tras los incidentes, el ministerio de asuntos exteriores sionista respondía de manera desproporcionada al denunciar que 10 seguidores del Maccabi habrían resultado heridos, por lo que Israel destinaría una misión militar con aviones medicalizados para rescatar a sus ciudadanos y repatriarlos.
En este caso la respuesta del Ayuntamiento de Ámsterdam fue contundente y 10 meses después declaró al Maccabi de Tel Aviv equipo 'non grato' en la ciudad. La moción fue presentada por el presidente del grupo parlamentario Denk, Sheher Khan, y aprobada por una amplia mayoría.
Y es que el Estado de Israel sabe de la importancia del deporte como factor propagandístico y normalizador. Lo vimos en la Vuelta Ciclista a España el año pasado, el equipo Premier Tech se empeñó en seguir en la carrera a pesar de las numerosas acciones de protesta, en las diversas etapas por varias Comunidades Autónomas, en contra de su participación. En baloncesto les ha ido especialmente bien, cuenta Santi Escribano en un reciente artículo en El Salto. Al tradicional Maccabi Tel Aviv, seis veces campeón de Europa, le ha salido competencia en lo deportivo y compañía en lo político. Junto a los Hapoel de Tel Aviv, Jerusalén y Holon o el Bnei Herzliya ejercen de embajadores de Israel en las distintas competiciones internacionales. Y, como tales, sus visitas suelen ser motivo de protesta y denuncia por parte del movimiento solidario con Palestina, como últimamente en València, Manresa, San Cristobal de La Laguna y Badalona.
El manifiesto publicado este 5 de enero, e impulsado por la plataforma BDS Madrid, ha encontrado amplio respaldo ya que lo han firmado, entre otras organizaciones, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Ecologistas en Acción, los sindicatos CCOO, UGT, CGT, Solidaridad Obrera, partidos de la izquierda política como Más Madrid, Podemos, Izquierda Unida y Anticapitalistas, el Sindicato de Inquilinas y la Plataforma Sindical de la EMT, la Asociación Hispano-Palestina Jerusalén, CEAR, Paz Ahora, las plataformas en solidaridad con Palestina de la Universidad Politécnica, la Asamblea Feminista de Madrid, SOS Racismo la FAPA Giner de los Ríos y Marea Palestina, además de numerosas plataformas en defensa de la sanidad pública.
Desde hace décadas, el movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) ha puesto énfasis especial en la denuncia de la participación de los equipos y selecciones israelíes en competiciones deportivas, especialmente tras el inicio de la campaña de exterminio lanzada por el régimen sionista de Tel Aviv a partir del 7 de octubre de 2023 contra Gaza. La campaña “Tarjeta roja a Israel” se ha dirigido contra la FIFA —máxima autoridad del fútbol internacional— y el Comité Olímpico Internacional. Hasta octubre del año 2024, se calculaba que 403 atletas y funcionarios deportivos palestinos habían muerto en ataques israelíes.
Madrid
El movimiento propalestina protesta por el partido del Maccabi Tel Aviv contra el Real Madrid de baloncesto
Genocidio
Los seguidores del israelí Maccabi protagonizan una jornada de disturbios y enfrentamientos en Amsterdam
Deportes
Baloncesto, el gran embajador deportivo de Israel
Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.
Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!