Laboral
Euskal Herria se prepara para la huelga general por el SMI propio
A dos semanas de la convocatoria de huelga general para este 17 de marzo los preparativos empiezan a acelerarse. Con el lema ‘Gutxieneko soldata hemen erabaki. SMI 1.500 €. Mejorar salarios para repartir la riqueza’ se pide que Euskal Herria tenga un Salario Mínimo Interprofesional atendiendo al coste de la vida. Este es el objetivo de la jornada de paro total convocado inicialmente por ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde, como un paso más en el camino que se emprendió con la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que fue bloqueada en agosto, tanto en el Parlamento vasco como en el navarro.
“Nosotras planteamos una doble vía: que exista un acuerdo interprofesional vía negociación colectiva con la patronal y, por otro lado, la capacidad competencial de fijar el SMI territorial, que implica hacer un cambio en el Estatuto de los Trabajadores”, indican a Hordago el secretario de Acción Social de LAB, Endika Perez, que explican que en Nafarroa el camino legislativo ha sido diferente que en la COmunidad Autónoma Vasca, ya que Geroa Bai y EH Bildu han llevado una propuesta de ley que debe ser debatida, esperan, antes de la huelga. Eso sí, el día 24, una semana después de la movilización, la patronal vasca está llamada a una mesa negociadora a la que esperan que, esta vez sí, se sienten a debatir.
“En esta huelga ponemos mucho la atención en el paro productivo, que se note y pensamos que se va a conseguir”, comenta Perez que explica que la mañana del 17 se centrarán más en la parte laboral, con piquetes clásicos en polígonos industriales, centros de logística, etc, y que a la tarde será el tejido social el que se note más. “A día de hoy unos 140 comités de huelga han sido creados a nivel barrio y de pueblo”, explica, con la colaboración de los sindicatos convocantes y otros que se han sumado desde sus ámbitos -como CGT, ESK o CNT, entre otros-. “Se está haciendo mucho trabajo para socializar la convocatoria, pero el objetivo es intentar hacer un trabajo previo para que se paralice la actividad también donde los sindicatos no tienen tanta presencia: en los comercios, la hostelería, etc.”.
Este esfuerzo también se dobla en Nafarroa donde CNT, CGT, Solidari y EHKS (Euskal Herriko Kontseilu Sozialista) han convocado su propia jornada de paro total. “Cada territorio debe marcar su salario mínimo entendiendo el nivel de vida”, explica Endika Alabort, afiliado de CNT, que cree que “tener un SMI a nivel estatal perjudica a muchas personas, por eso tenemos claro que hay que hacer huelga”. Preguntado por la no incorporación a la convocatoria anterior, explica que “CNT valoró el planteamiento de ir con los convocantes, pero entendíamos que tenemos más cosas que reivindicar: control de precios, pensiones justas, etc”.
“Creemos que la situación es muy, muy grave y que lo que hay que denunciar es un sistema económico”, apoya en este sentido la secretaria general de la CGT en Nafarroa, Maura Rodrigo.
“Tenemos una visión de huelga mucho más allá de un paro de 24 horas, no tiene que ser solo una gran movilización por la mañana y otra por la tarde, hay que parar todo”, añade y especifica que “la huelga debe ser un punto de inicio para movilizar los barrios y los pueblos, organizarnos para lograr todas estas cuestiones”. Por eso están participando en los comités de huelga en barrios, “a nivel de base el trabajo es conjunto”, ratifican.
“Creemos que la situación es muy, muy grave y que lo que hay que denunciar es un sistema económico”, apoya en este sentido la secretaria general de la CGT en Nafarroa, Maura Rodrigo. “El capitalismo nos lleva a la exclusión a sectores cada vez más amplios de la población, no solamente de Euskal Herria, ni tan siquiera de Europa, sino del mundo. La clase trabajadora tiene que tener una visión más amplia para poder parar este ataque”.
En cuanto a si hay conflicto con las diferentes convocatorias, desde CGT también lo descartan. “Las convocatorias de manifestación y de acciones la hemos hecho en un horario diferente de la otra convocatoria de ELA y otros sindicatos, de tal manera que unos espacios no resten a los otros” comenta Rodrigo, que incluso ve posible que haya personas que se unan a ambas convocatorias.
Por su parte, LAB asegura que para ellos “la huelga general es una herramienta de clase y siempre hay quien desde su lectura propia y trayectoria hace su aportación” y que “todas son necesarias y legítimas”. Aunque insisten en que es importante centrarlo en el SMI ya que consideran que “se puede ganar y porque viene de la ILP y un trabajo hecho”.
No tan positivo se muestra el profesor de Economía Aplicada Jon Bernat Zubiri que considera que “la huelga general por la subida del SMI en Euskal Herria es muy necesaria, pero resulta una oportunidad perdida por la falta de unidad en la convocatoria, ya que teniendo unos objetivos compartidos por el conjunto de sindicatos y organizaciones políticas obreras, no se ha intentado impulsar un marco acorde a esa realidad”. En su opinión, “la industrialización y, en general, la composición sectorial de la economía vasconavarra es tendente a una mayor densidad organizativa y sindical” y da por existente “un marco propio de lucha de clases” que se traduce en “mayores movilizaciones y huelgas más largas”. Aún así, considera que “hay que seguir intentándolo, hacer huelga y salir a la calle” el próximo 17 de marzo.
Vivienda, feminismo, pensiones
“Hemos considerado sumarnos a ese día de movilización y lucha que va a ser el 17 de marzo, porque creemos que motivos para la huelga general no faltan y además valoramos positivamente el que se ponga el foco en la subida del salario mínimo interprofesional, ya que entendemos que es un requisito para”, detalla Peio Ormazabal, de EHKS, que continúa diciendo que “en los tiempos que corren es importante mejorar las condiciones de vida y de trabajo de toda la clase trabajadora y para ello es importante empezar por los que peor están”.
Por eso, los argumentarios de los sindicatos coinciden en señalar que es mucho más que un problema de un territorio: “Hay una ofensiva contra el salario de la clase trabajadora en Europa, no solo centrada en el mundo laboral, sino también en la pérdida de calidad de los servicios, el aumento del precio de la vivienda, el aumento de la inflación y el recorte de derechos políticos de la clase trabajadora”, enumera Ormazabal. “Nos parece importante ampliar la noción de empobrecimiento”, completan desde EHKS.
“No solamente pedimos un adelanto de la edad de jubilación y menos horas de trabajo”, explica Maura Rodrigo, que asegura que lo que piden es “un reparto de trabajo, trabajar todos, trabajar menos para trabajar todas”, por lo que llaman a diferentes colectivos a participar en la huelga general. “En los centros de trabajo ya son más de 1700 comités y delegados de personal los que se han sumado y serán más en los próximos días” indica Endika Pérez, que compara la adhesión de esta movilización con la huelga de 2020 donde hubo mucho menos comités movilizados. “Estamos contentas y contentos”, indica por esta razón, a la que vez enumera las acciones de estas semanas previas, como la celebración de asambleas en los centros de trabajo, muchas de ellas vinculantes, donde se decidirá si se cierra o no.
“Tenemos muchas vías abiertas y es gracias a la huelga general, el posible éxito está haciendo que cambien muchas posturas políticas”, indica a este medio Pello Igeregi, responsable de negociación colectiva de ELA, en referencia a partidos políticos que se han visto más posible un apoyo a la reivindicación tanto en Madrid como en Iruñea. “A partir de ahí, creemos que hay opciones reales de tener un SMI propio, un salario mínimo que también impulse hacia arriba el del resto de España”, asegura.
LAB asegura que “la huelga es un instrumento de clase y que, en esta coyuntura con el auge del fascismo y recorte de derechos, hemos querido dar una visión más amplia a esta convocatoria"
Sobre el caracter social de esta propuesta, desde LAB asegura que “la huelga es un instrumento de clase y que, en esta coyuntura con el auge del fascismo y recorte de derechos, hemos querido dar una visión más amplia a esta convocatoria: una mirada antirracista, feminista, de derecho a la vivienda y a los derechos públicos, porque creemos que esto puede ser la punta de lanza de esas reivindicaciones”. Por eso a día de hoy hay más de cien colectivos sociales adheridos.
“Hemos generado una isla de confianza que estamos cuidando todas y todos, una ilusión y una lealtad que está generando que lleguemos a otras capas de la sociedad y que se hayan unido otras organizaciones como las de pensionistas, feministas, de vivienda, antirracistas, etc”, explica Igeregi, que segura que el SMI es “el punto de cohesión para se puedan sumar otros con comodidad”. Endika Pérez indica que tienen muy presentes otras huelgas como la feminista del 30 de noviembre e intentarán “recoger enseñanzas” de esa convocatoria en referencia a que por los trabajos precarios, de cuidados, internas o la situación de otras trabajadoras que no puedan unirse de la misma manera a la huelga. “Haremos piquetes solidarios por los centros de cuidados, tendremos un espacio para visibilizar a las trabajadoras del hogar o un espacio de cuidados en los comités de huelga”, sin restar importancia al objetivo de paralizar el tejido productivo para hacer más fuerza.
“Llamamos a la manifestación”, indica desde EHKS Peio Ormazabal, con “agitación y propaganda en los barrios, con la socialización del contenido de la huelga y animando a la gente a movilizarse en los puestos de trabajo”. Siempre, indica Ormazabal, con el objetivo de “trabajar por cerrar la producción”. La representante de CGT en Nafarroa afirma que “no se trata solamente de defendernos la clase trabajadora, se trata de supervivencia” e indica que “nuestro sistema económico está basado en un consumo infinito” lo que nos obliga a “cambiar de escenarios, de planteamientos, por eso es una cuestión de supervivencia”.
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Dos semanas después de la huelga convocada en Euskal Herria abrimos un espacio para los análisis y el debate desde los movimientos. En lo próximos días publicaremos diversos textos de valoración.
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