Universidad pública
El ministro Castells: el tecnócrata hippie y su plan neoliberal para desmontar la Universidad pública

El ministro de Universidades, Manuel Castells pretende imponer la digitalización de la Universidad pública, lo que supone acabar con la universidad como tal. Además empezó a tramitar el Plan Bolonia en pleno estado de alarma y con los estudiantes en época de exámenes, y quiere aprobar el polémico 3+2, rescatado del proyecto “Wert” del PP. Castells aboga por una mercantilización radical de la Universidad pública. Antes de ser ministro, afirmaba que los rectores deben ser elegidos por entidades privadas y que los estudiantes deben pagar mucho más por la matrícula de cada curso. También propone que las universidades y los profesores compitan entre sí y que la financiación y los salarios dependan de ello.

castells el sacapuntas
28 may 2020 03:05

En 2015, Castells ya anunciaba que las nuevas tecnologías tenían que forzar un cambio en la pedagogía, en los contenidos e incluso en la función principal de la universidad. Pero ¿qué cambios? ¿la digitalización de la educación? Y sobre todo ¿por qué? Porque son el futuro, respondería el ministro. El futuro es lo que diga el Poder.

Castells se vale del Coronavirus para plantear una intromisión total de la tecnología en el proceso pedagógico, en detrimento de la universidad. Ahora dice que es porque el covid19 obliga a ello (lo cual es falso) pero en 2015 no había covid19 y ya lo exigía y lo promocionaba como si no hubiera un mañana. A esto se le llama ideología. También estrategia. También manipulación. También pedagogía neoliberal. Y es la expresión de aquella consigna: “utilizar crisis para implementar medidas que de otro modo la gente no aceptaría”. Últimamente estamos viendo que cuando los tecnócratas empiezan a imponer sus proyectos a la sociedad, los titulares dicen que  “pronosticaron los problemas y las soluciones” hace años y los pintan de visionarios. Se ríen de nosotros.

Castells se vale del Coronavirus para plantear una intromisión total de la tecnología en el proceso pedagógico, en detrimento de la universidad

Acompañadnos en esta trepidante aventura para conocer a nuestro ministro de universidades, que auna lo mejor de la derecha y lo mejor de la izquierda (o lo peor, según se mire): La ideología neoliberal de la primera y el toque pureta desgarvado de la segunda. Porque Castells no es de izquierda ni de derecha. Él no se mete en política.

El ministro de universidades proponiendo descuartizar la universidad pública

Busquemos un poco para conocer cómo piensa en realidad el nuevo ministro que debe ser la Universidad. En 2008, Castells se preguntaba quién tenía que nombrar a los rectores y él mismo se respondía: “patronatos de personalidades independientes nombrados por quienes aportan los recursos”. Sí, habéis leído bien: nombrados por quienes-aportan-los-recursos. WTF. Es decir según él a los rectores deben elegirlos las entidades que financien a las universidades, así el próximo rector de tu universidad no debe ser votado por los estudiantes y profesores, sino que lo debe poner el Banco Santander, que para algo es quien está comprando las universidades públicas españolas, con sus “ayudas” y convenios. O el partido de turno que esté en el gobierno. Sí, seguro que esos rectores serán muy independientes. Este es el modelo americano, del que el ahora ministro tanto ha bebido. Castells se apresuraba a decir que, no obstante, “esto no supone una merma de la calidad ni en la independencia de la universidad”.

Deuda estudiantil en EE UU
Cómo funciona la educación superior en Estados Unidos

Los precios por curso académico oscilan entre 15.000 y 30.000 dólares anuales en las universidades públicas y community colleges. Entre 45.000 y 80.000 dólares anuales, en las universidades privadas y colleges.

Según el ministro, a los rectores deben elegirlos entidades privadas que financien a las universidades. Así el próximo rector de tu universidad no debe ser votado por los estudiantes y profesores, sino que lo debe poner el Banco Santander

También aconsejaba “aumentar el precio de las matrículas para que la parte más importante del presupuesto de las universidades dependa de la aportación de sus estudiantes”. Ahora que es ministro ha escondido mucho esta última posición, de momento, y ha potenciado las becas temporalmente mientras establece estas medidas estructurales y permanentes, para evitar protestas. Como la renta mínima mientras quitan las pensiones y despiden a decenas de miles de trabajadores.

Hace cuatro años Castells decía que “lo más importante de la Universidad de EE.UU. es que no hay un ministerio de Universidades”. Ya saben, a los neoliberales no les gustan las injerencias públicas. Sin embargo él no se lo ha pensado a la hora de aceptar el cargo. Y es que modificar de arriba a abajo la estructura de la universidad pública (en este caso con el objetivo claro de acabar con sus bases y convertirla en una sede virtual) requiere un ministro específico de Universidades. También necesita, dice Castells “medidas de incentivación que premien dedicación y productividad, diferenciando sueldos y prebendas según nos portemos”. ¿Hay que añadir algo? Si suena como un tecnócrata es porque es un tecnócrata.

Hace unos años aconsejaba “aumentar el precio de las matrículas para que la parte más importante del presupuesto de las universidades dependa de la aportación de sus estudiantes”

El ministro pretende que las universidades públicas y los profesores compitan entre sí, en vez de cooperar y que la financiación de la universidad y hasta los sueldos de los profesores dependan de ello. Esta declaración debería costarle la dimisión de inmediato. Está proponiendo un chantaje para que las universidades se adapten a lo impuesto por el gobierno (en realidad al modelo que imponen las multinacionales), que los profesores renuncien a su forma de dar clase y a sus propios recursos. Propone acabar con la libertad de cátedra, imtroducir contenidos y eliminar otros al gusto, como de hecho ya intentan entidades como el citado Banco Santander desde hace tiempo. Esto significaría imponer una uniformidad ideológica en ese espacio de libertad que siempre han pretendido ser las universidades.

el Plan Bolonia. Y el 3+2 que viene

La comunidad educativa le reprocha a Castells estos días que esté tramitando el Plan Bolonia en pleno estado de alarma. Aprovechando también que los estudiantes no se reúnen en la universidad y tienen más difícil organizarse. Como él mismo reconoció en el Congreso, para las reformas de la universidad “se ha utilizado una parte de un documento que ya existía”. Concretamente el de la época de Wert y del proyecto que manejaba el PP. Al fin y al cabo, esto son órdenes de arriba, y da igual PP que PSOE.

El ministro también consolida el 3+2, el mayor ataque contra los universitarios de los últimos años, uno de los asuntos más denunciados por las protestas estudiantiles de la última década. Quitar un año de los grados universitarios para obligar a los estudiantes a pagar más másters. Este era el proyecto del ministro Wert

El ministro también consolida el 3+2, el mayor ataque contra los universitarios de los últimos años, uno de los asuntos más denunciados por las protestas estudiantiles de la última década. Quitar un año de los grados universitarios para obligar a los estudiantes a pagar más másters. Este era el proyecto del ministro Wert, que tantas críticas recibió por parte del PSOE y Podemos. Este modelo castiga definitivamente a los estudiantes de familias de clase baja y también de clase media (que están en proceso de convertirse en lo mismo), y favorece el mercado de títulos de posgrado en universidades privadas. Es un punto clave en el intento de los neoliberales para acabar progresivamente con la universidad pública. Lo de Wert era un juego de niños ante la reestructuración que planea Castells.

Ante esto solo cabe la huelga, indefinida si es necesario, hasta que el gobierno desista de vender nuestra Universidad pública a las empresas. Los estudiantes debemos plantarnos ante este despropósito, como nos plantamos hace unos años. Sea cual sea la situación. Incluso si es necesario, dejando de acudir a clases si son online y de hacer las tareas y prácticas por ordenador. Pues está vez quieren hacerlo rápido, con la excusa del Covid, para que no reaccionemos y han cogido el disfraz de Gobierno de izquierda para despistar.

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Es un error afrontar el debate de la digitalización en clave de antiguo o moderno, de lentitud o velocidad. La formación online y el tele-trabajo no son ninguna solución.
Ante esto solo cabe la huelga, indefinida si es necesario, hasta que el gobierno desista de vender nuestra Universidad pública a empresas privadas. Los estudiantes debemos plantarnos ante este despropósito, como nos plantamos hace unos años

También es intención del nuevo ministro “implantar un modelo para escoger carreras a la carta” o “acercar la empresa a la universidad” para que haya grados y másteres con mención dual, donde los alumnos trabajen con contrato laboral desde el primer día. Este es el primer paso de un plan para convertir la universidad en la formación laboral de las grandes empresas, en una rama de estas en las que formar técnica e ideológicamente (pero no en humanidades o filosofía por ejemplo) a sus futuros trabajadores. Como apuntan desde la comunidad de profesores, esto significaría básicamente acabar con las carreras como tal, dejando de ser estas una formación continuada con una lógica propia, que busca dar un conocimiento integral en una rama de conocimiento (como puede ser la sociología, la medicina o el arte). Desde la comunidad de profesores denuncian que el ministro proponga “itinerarios académicos abiertos sin garantizar la coherencia académica en un modelo liberal de universidad pública a la carta” lo que, de hecho, “convertiría la educación superior en un mercado para los más privilegiados y al servicio del tejido empresarial”. Y añaden que con todo ello “se abriría el camino a un peligroso reconocimiento de la actividad laboral y también se incrementaría el ámbito y la formación que puede ser reconocida dentro de las titulaciones, abriendo el paso a cursos privados que pueden ser realizados en las propias universidades fuera de los precios públicos”.

Pese a todo esto, los medios le hacen la cama. Hasta la entrevista que le hizo Wyoming recientemente en El Intermedio, un medio que dice ser de izquierdas, resultó ser plenamente complaciente con el ministro y ni siquiera nombraron ninguno de los aspectos de las medidas en educación tomadas directamente del PP y de Wert (con la “preocupación” que mostró este programa de televisión con la reforma educativa de Wert).

“Digitalizar” la universidad: Convertir los Grados en cursillos online

Pero el ministro advenedizo nos sale con otra, hace nada declaraba: “Hoy en día la mayor parte de la interacción entre estudiantes, y entre estudiantes y profesores en la Universidad se da en Internet, más que en clase”. ¿En qué mundo vives, Castells? No: Los profes mandan algún mail y cuelgan algunos textos en el campus. Esa es toda la relación con internet. Su trabajo es presencial, como no puede ser de otra forma. Un profesor no es un monigote, desarrolla una labor continua basada en la relación con sus alumnos. La clave de todo esto es que la educación es algo relacional. La educación es un proceso presencial y grupal. Necesariamente. No es algo que se pueda hacer mediante internet. Lo que pasa es que quieren desmantelar la universidad pública y no hay un discurso convincente para eso. Un profesor no es un youtuber. Es de hecho (o debería ser) todo lo contrario, quien convence por la verdad que transmite y no por la estética y la teatralización (la manipulación emocional y visual propia de los youtubers).

La clave de todo esto es que la educación es algo relacional. La educación es un proceso presencial y grupal. Necesariamente. Si no, no es educación. No es algo que se pueda hacer mediante internet

Pero Castells intenta integrar la crítica, como todo buen comunicador, para tratar de neutralizarla y dice que “por supuesto” la educación cara a cara es muy importante. Pero insiste: “Hace tiempo que sabemos, los que hemos investigado la nueva sociabilidad [¿quienes? ¿qué estudios?], que lo virtual tiene también un fuerte componente de relación humana, como experimentan quienes pueblan las redes sociales”. A ver, que no hablamos de compartir memes, hablamos de la formación de una persona durante años. También intenta ganarse al profesorado dudoso, habla a favor de lo presencial para meter con calzador lo digital, perdón el modelo “mixto” o “dual” como dicen ellos. Pero si implantan el modelo dual, más adelante será digital a secas. Son dos modelos en oposición por su propia base pedagógica y el propósito que representan.

En este país al menos 36.000 universitarios no pueden conectarse, como han denunciado en un comunicado los rectores de varias universidades. Castells, sagaz, apunta que eso solo es el 3%. Resuelto: nada como cambiar la forma de nombrarlo. Pues ya está, esos 36.000 estudiantes que sigan las clases desde un locutorio. O regaladles tablets y así no se pierden la basura de educación del futuro.

Nos dice Castells (aunque recordemos que quien habla es en realidad el capital internacional) que “la universidad híbrida es ya la regla”. Eso es radicalmente falso. Imponen sus ideas no ya como futuro, si no como presente, para que las aceptemos. Es delirante. Y concluye: “La aceptación de esa realidad es cuestión de tiempo”. Suena a presagio y a amenaza a partes iguales. Esta es una estrategia de manipulación básica: Establecer un punto de partida falso o ambiguo para colar su intención, así la conclusión es necesariamente falsa también.

Hace una semana, el filósofo y profesor universitario Carlos Fernández Liria, escribió un artículo criticando esta estrategia. Parece que ha sido la única personalidad cercana a Podemos que se ha atrevido a criticarla. El artículo está en la línea de un libro que publicó hace un par de años: Escuela o barbarie. Entre el neoliberalismo salvaje y el delirio de la izquierda, sobre el plan para desmontar la educación a base de pedagogía neoliberal. Aunque no compartamos todas sus interpretaciones sobre la escuela, es un libro que merece la pena ser leido. Aquí el video de la presentación, que no tiene desperdicio de principio a fin (aunque Liria nos tire beef con lo del muro de Pink Floyd).

La digitalización acaba con el pensamiento crítico, con lo imprevisto, que, pese a todo sigue ocurriendo en el encuentro entre personas en el día a día. Nunca en casa, donde desaparece la relación entre compañeros, y donde el profesor esta mucho más controlado

Este modelo que apoyan con entusiasmo lobbys a los que El País es afín, tiene relación con una curiosa anécdota. Cuando un medio con tantos recursos como El País decidió, siendo el primero en hacerlo, pasar del periodismo en papel (los reportajes) a lo digital (con lo que implica), buscaba entre otras cosas acabar con uno de los palos en la rueda que más molestaba a la dirección del periódico: su propia redacción, el pensamiento crítico y la puesta en cuestión de ciertas decisiones, enfoques y artículos por parte sus propios periodistas. Así, se pasó a un proyecto más centralizado y jerárquico, que podía prescindir de trabajadores y automatizar funciones. Vaya, qué curioso, esto es exactamente lo que demanda la economía capitalista y Europa para muchos campos de la sociedad. Como la educación.

De eso va la cosa: acabar con el pensamiento crítico, con lo imprevisto, que, pese a todo sigue ocurriendo en el encuentro entre personas en el día a día. Nunca en casa, donde desaparece la relación entre compañeros, y donde el profesor esta mucho más controlado, pues todo lo que dice queda registrado y él mismo pasa a ser un gestor o a ser sustituido por educadores que no enseñan sino gestionan y evalúan. Por aprendices de tecnócratas, en resumen. Y de paso con esto buscan desprofesionalizar a los profesores: acabar con su profesión entendida como tal. Hacerlos prescindibles y para ello, hacerlos precarios. Y desprestigiarlos, algo que precisamente El País viene haciendo desde hace al menos 3 años en artículos de opinión.

Educación
Soliloquio de una profesora

La proliferación de la tecnología en las aulas, la orientación de alumnos para los mercados y la precarización de la profesión docente está teniendo consecuencias graves sobre la formación y las vidas de las generaciones futuras.

Agamben, en su último artículo advierte que si seguimos este camino, todo esto, “que había durado casi diez siglos, ahora termina para siempre. Los estudiantes ya no vivirán en la ciudad donde tiene su sede la universidad, sino que cada uno escuchará las lecciones encerrado en su habitación, a veces separado por cientos de kilómetros de los que una vez fueron sus compañeros. Las pequeñas ciudades, sedes de universidades un tiempo prestigiosas, verán desaparecer de sus calles a las comunidades de estudiantes que a menudo eran la parte más viva de ellas”. Y sigue:

Los profesores que aceptan —como lo están haciendo en masa— someterse a la nueva dictadura telemática y realizar sus cursos sólo en línea son el equivalente perfecto de los docentes universitarios que juraron lealtad al régimen fascista en 1931 [en Italia]. Los estudiantes que aman verdaderamente el estudio tendrán que negarse a inscribirse en las universidades así transformadas y, como en su origen, constituirse en nuevas universitates, dentro de las cuales sólo, frente a la barbarie tecnológica, podrá permanecer viva la palabra del pasado y nacerá —si es que nace— algo así como una nueva cultura.

Dice Agamben que “los estudiantes que aman verdaderamente el estudio tendrán que negarse a inscribirse en las universidades así transformadas y, como en su origen, constituirse en nuevas universitates, dentro de las cuales sólo, frente a la barbarie tecnológica, podrá permanecer viva la palabra del pasado y nacerá —si es que nace— algo así como una nueva cultura”

Pero volvamos a nuestro ministro, que ya planea, con la excusa del covid, asentar las evaluaciones online por completo. Uno cada vez piensa más que como mínimo, esta pandemia le ha venido como un guante a los planes del Poder. También se pregunta uno cómo personalidades políticas y empresariales y corporaciones mediáticas pueden saber tanto sobre el futuro del virus y dar por hecho que va a haber otra pandemia y otro confinamiento. ¿Saben algo que nosotros no? ¿O es que esos planes agresivos necesitan una justificación (como una pandemia) para implantarse sin demasiada oposición social?

Castells, tu tecnócrata de confianza

Ni del PSOE ni de Podemos. Castells es ministro de este gobierno y nadie sabe bien por qué. Algunos lo han vendido como ministro de Podemos, pero en realidad no lo es, él se ha declarado “independiente” y lleva una agenda propia, de claro marcaje neoliberal, con la que el PSOE comulga y sobre la que Podemos no se pronuncia, como acostumbra desde que tocó gobierno (sin tocarlo). Los tecnócratas no tienen partido. Pero si ideología, aunque ellos no la llamen así. Quizás algo que suene menos político y más holístico… como Cosmovisión. Ni de izquierda ni de derechas. Esos términos son muy clásicos y anticuados. Y Castells fluye. Dice que en su juventud fue marxista (aunque no sabemos exactamente qué hizo). Y luego liberal. Sólo que se fue a California a formarse en algo que ya se empezaba a fraguar, lo que acabaría siendo el capitalismo cognitivo. De ahí ha pasado a tecnófilo, o mejor dicho a tecnoflipao.

Castells es un producto del capitalismo digital. Ya lo hemos dicho ¿a cuento de qué viene crear un ministerio de Universidades? Bueno, va quedando más claro.

Castells lleva una agenda propia, de vertiente neoliberal, con la que el PSOE comulga y sobre la que Podemos no se pronuncia, como acostumbra desde que tocó gobierno (sin tocarlo)

Pero él sigue criticando los desmanes del capitalismo, la desigualdad... y presentando la digitalización como solución a todo ello, a la vez que como algo inevitable. Así parece neutral. Es decir, hace lo mismo que Tony Blair cuando presentaba una tercera vía, más allá del comunismo y del capitalismo, que no fue que más que una socialdemocracia capitalista que luego dio paso a un capitalismo salvaje a secas. Pero ahora sobre nuevos aspectos de la vida que antes no se habían atrevido a tocar.

La relación de Castells con las escuelas de negocios es conocida. La Next International Business School es una escuela de negocios con un modelo caro y elitista que se aprovecha de universidades públicas con las que llega a acuerdos. Pues nuestro querido ministro fue nada menos que el presidente del Consejo Académico de dicha escuela de negocios. Ha hecho las puertas giratorias en sentido inverso.

El ministro de universidades fue nada menos que el presidente del Consejo Académico de la Next International Business School, una escuela privada de negocios con un modelo caro y elitista que se aprovecha de universidades públicas con las que llega a acuerdo

Su ideología es la digitalización de la sociedad, lo que ellos llaman la “sociedad en red”, que lejos de ser un fenómeno hacia el que la sociedad “transita” de forma natural, se impone a la sociedad a base de presiones, sanciones y guerra sucia. Una digitalización que por supuesto “es inevitable” (si de verdad fuera inevitable no lo repetirían tanto ni pelearían tanto por introducirla). Digitalización significa despersonalización, reducción de las personas a gustos, hábitos y todo tipo de variables computabilizables. Urge que el movimiento estudiantil se organice contra la digitalización.

Educación
Tele-educación, tele-trabajo, tele-vida
Ninguna plataforma virtual podrá sustituir a la comunicación directa entre profesores y alumnos. Que le jodan a Google.

Digitalización también es “transparencia”, es decir eliminación de la intimidad y la privacidad de las personas (mediante las redes sociales), nunca de las empresas, pues lo que nos venden por transparencia empresarial es la visión que nos quiere dar las empresas de sí mismas: marketing. Nunca sus cuentas, sus inversiones, sus intenciones, sus prácticas. Por último, la digitalización de cada vez más aspectos de la vida, también tiene que ver con lo que llaman “economía digital”, algo que acabaría con muchísimos puestos de trabajo y en resumen: el capitalismo de vigilancia (y su inseparable represión social). La derecha y el PSOE (tanto monta, monta tanto) no lo critican, la izquierda institucionalizada ni se ha enterado de que va la vaina. O prefiere callar.

Digitalización significa despersonalización, reducción de las personas a gustos, hábitos y todo tipo de variables computabilizables

Eso sí, el ministro tiene una reputada carrera académica. ¿Dónde ha dado clase Castells? pues ya sabes, aquí y allí, en todas partes y en ninguna, podría respondernos. Y es que se ha paseado por universidades “de prestigio” (de esas que se recomiendan unas a otras), extendiendo el dogma neoliberal. La única universidad en la que ha permanecido es en la prestigiosa (claro) universidad de Berkeley. Un tea-party con forma de universidad. Luego los echan a rular por el mundo y si cumplen y son obedientes, acaban con cargo público o privado, con responsabilidades en empresas o en gobiernos, que para ellos lo mismo da. Y si no, dando charlas TED, sacando libros en los que dicen todos lo mismo o haciendo vídeos. Te valen igual pa un roto que pa un descosío. Eso en mi pueblo se llama ser un vocero.

Pero a Castells, El País y El Confidencial le alaban por igual. Viendo quienes son sus accionistas, no nos extraña observar que ambos medios sean acólitos desde hace años de la entrada del capitalismo digital en la educación y del desmantelamiento de la escuela pública, a la que tachan de modelo pedagógico anticuado, etc. y a la que atacan en numerosos artículos de opinión; en detrimento de este modelo basado en la digitalización de la educación y en introducir las nuevas pedagogías empresariales, que son promocionadas por asociaciones privadas y bancos como el BBVA. En estos artículos y vídeos sobre educación (sic), de manera más o menos disimulada, a menudo se resta valor a la educación presencial o incluso se denosta la figura del profesor.

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Castells parece un ministro pactado entre el PSOE y los que de verdad mandan o puesto a dedo directamente por estos últimos. Con todo, no nos interesa tanto Castells como la ideología que propugna, pues como él hay otros tantos y lo peligroso es lo que hay detrás, no las personas concretas. Lo que pasa es que a este lo han hecho ministro.

Castells, tenlo claro, a los estudiantes nos vas a tener enfrente.

Bueno compis, nos despedimos por esta semana. Pero la semana que viene vamos a seguir hablando de este tema y desentrañando la reforma educativa que quieren colarnos. Mucho amor para todos. Ah! es importante que todo esto se sepa. Haz que fluya. Ayúdanos a mover este artículo en redes, pásalo por tu grupo de wa de clase, mándaselo por mail a tus profes, cuéntaselo a tu abuela...

Aquí nuestros otros artículos (más cortitos, tranqui)

@el__sacapuntas

ÚLTIMA HORA

Justo al acabar de escribir este artículo nos encontramos con esta noticia: “el Gobierno gallego ha puesto en marcha un plan de transformación de las tres universidades gallegas para implementar la docencia online y poner fin a los exámenes como método para evaluar a los alumnos. La gestión ha sido puesta en manos de una fundación creada por BBVA, Caixabank, Endesa o Finsa y en la que también tienen presencia otras entidades como la Confederación de Empresarios de Galicia. El borrador entregado por la Xunta a las tres instituciones académicas se ha fabricado copiando textos y gráficos, principalmente de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC) una universidad pública pero con gestión privada [de la que Castells formó parte y a la que publicita siempre que puede]. Las competencias de la Xunta no permiten a la administración gallega asumir funciones que son propias de la autonomía universitaria, regulada en el artículo 27.10 de la Constitución y aclarada el múltiples sentencias del Tribunal Constitucional”

Y con este tweet. Todos de la mano: Complutense, Banco Santander y CSIC, para que la falta de ordenadores no sea un escollo contra la digitalización forzada de la universida pública.

El Santander promueve la digitalización

 


Sobre este blog
Un blog contra el sistema educativo. El Sacapuntas es un lugar de encuentro donde coincidimos estudiantes a los que nos une no solo un sistema educativo en el cual nos toca trabajar y sobrevivir, sino también la voluntad de transformarlo desde abajo y entre iguales. Pretendemos que este blog sea un medio donde sacarle punta a temas que nos influyen de forma directa; ya sea como estudiantes (situación universidades e institutos, precariedad estudiantil, crítica al modelo educativo actual, propuestas y reflexiones para un movimiento estudiantil horizontal y sin jefes) o como vecinxs de las clases populares (migración, gentrificación, represión, luchas sindicales y sociales: vivienda, sanidad, clima, feminismo, etc.). Nuestro objetivo es "afilar" y profundizar en los debates y en la acción, más allá de los discursos reformistas y las temáticas preestablecidas, que solo buscan encajonar las luchas y fortalecer el mismo sistema capitalista que sufrimos diariamente.
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38 Comentarios
#62225 11:21 2/6/2020

La Universidad de Berkeley es pública.

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#62196 23:25 1/6/2020

Demasiadas cosas que os cuadran, pero entonces los pequeños fallos son mortales. Castells estuvo en Paris (Nanterre 1968 y EHESS) los mejores y más rupturistas centros en aquella Europa. Y Berkeley, lo siento, es pública

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#62248 13:50 2/6/2020

Lo sabemos. Es que conocido que parte de la "vanguardia" de mayo del 68 se convirtieron en parte de la clase dirigente: altos cargos políticos, empresarios. Muchos además se hicieron abiertamente neoliberales

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#62074 14:19 30/5/2020

Venía a felicitaros por el artículo pero viendo la cantidad de boots y trolls sistémicos que tenéis aquí creo que ya estáis máis que felicitados… ¡Salud!

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#62036 21:41 29/5/2020

La crítica de este artículo es idealista, porque critica las ideas de Castells en abstracto sin tomar en cuenta la situación actual de un sistema universitario español plagado de corrupción y malas prácticas académicas. El tema va mucho más allá de la digitalización, Castells propone una reforma integral de la universidad tomando el modelo de Estados Unidos, un sistema universitario más flexible donde se premia la excelencia académica y no sólo los contactos y la capacidad de aguantar humillaciones continuadas. Es cierto que tiene componentes neoliberales, no todo es bueno es en ese modelo, pero, aun con sus errores, es infinitamente mejor que español. Si Castells consigue llevar a cabo sus reformas el sistema universitario español se va a renovar y mejorar integralmente, y lo notarán especialmente lxs jóvenes docentes e investigadorxs, quienes podrán hacer carreras académicas basadas en sus propios logros en vez de estar obligadxs a chupar rueda de mecanismos feudales. Aunque sobre todo redundará positivamente en el bien común, ya que la universidad podrá ofrecer de nuevo investigaciones de calidad que ayuden a mejorar la sociedad en su conjunto. Vuestra posición parece casi reaccionaria, como si prefirierais que las cosas se quedaran como están.. Ser radical en este tema es muy fácil, pero se os ocurren mejores ideas que las de Castellas para mejorar la universidad pública en las actuales condiciones? Si tan críticxs sois montar una universidad autónoma libertaria como proponen Agamben y Onfray..

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El Sacapuntas 19:54 30/5/2020

Ya sabemos lo que significan conceptos como "más flexible" y "excelencia" cuando se llevan a la práctica. Todavía estamos esperando que alguien nos explique por qué recibir clase desde casa iba a acabar con la corrupción, para nosotros es un misterio. Claro que hay que acabar con ella. Pero la digitalización es otro problema no una solución. Cuando se quiere imponer algo se dice que es la panacea y que resolverá todos los problemas habituales. ¿Cómo ayuda la digitalización a los jóvenes investigadores? ¿Cómo? ¿qué tiene que ver la digitalización con ofrecer "investigaciones de calidad que ayuden a mejorar la sociedad"? La solución a eso no pasa por ahí. No necesitamos ofrecer soluciones "frescas", "creativas" e "innovadoras" (esas palabras siempre esconden una estafa) porque de hecho, lo que ocurre es que la digitalización no es ninguna solución, es OTRO problema.

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#62099 21:07 30/5/2020

Es cierto lo que planteas de la digitalización, pero la propuesta de Castells plantea muchas más cosas aparte de la digitalización (además de que, como bien habéis señalado en otros comentarios, la digitalización puede tener su parte positiva); también es cierto lo que planteas sobre la flexibilidad y la excelencia, muchas veces llevadas a la práctica son incluso una profundización de la corrupción y la precariedad ya existentes. Hay riesgos y claroscuros en la reforma planteada por Castells, pero a la vez se necesita hacer algo con el sistema universitario español porque está muy mal.. vuestra postura es muy negativa, inmovilista, planteais que se precisan “otras soluciones” pero ni las esbozais.. considero que sería más sensato y productivo una crítica algo más constructiva, reconociendo la necesidad de una reforma e incluso los aspectos positivos que existen en la planteada por Castells (que los hay)

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#62031 20:17 29/5/2020

A Dios rogando y con el mazo dando. Desear la no extensión de la digitalización de la vida universitaria desde una publicación digital. O como pillarse un dedo con el martillo.

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El Sacapuntas 19:56 30/5/2020

Ah pues nada, todos a claudicar ante el tele-trabajo porque leemos prensa online... Ya puestos acabemos con todos los puestos de trabajo directamente!

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#62102 22:07 30/5/2020

Pero no te das cuenta de que todo esto es un poco absurdo? Dices: "frescas", "creativas" e "innovadoras" (esas palabras siempre esconden una estafa), y, sin embargo, te comportas como una pequeña empresa. Mira tu política de respuesta. Me recuerdas a mi encargada, que está todo el tiempo respondiendo a los comentarios desde una posición defensiva, valorando inconscientemente el sentido esencial del management: dar valor a mi producto. No puedes cambiar esa estratégica que te brota y aceptar las críticas demostrando ese sentimiento tan antineoliberal que es la autocrítica? Yo no quería ser frívolo con el refrán, solo quería señalar que sin reconocer el defecto propio es imposible pensar en nada, y menos en un hecho tan complicado como el de digitalización.

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#62013 15:28 29/5/2020

Muchas gracias por el artículo.
Que este señor tenga un prestigio muy grande no lo dudo, pero veo muy acertado vuestra critica.

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#62010 14:41 29/5/2020

Joder, ya era hora de que alguien destapara este escándalo (y de paso a este tecnócrata infiltrado en el gobierno). Se quieren cargar la Universidad. A Castells le falta salir con el sponsor de TELEFÓNICA en el pecho.

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#62000 13:46 29/5/2020

"Los alumnos trabajen con contrato laboral desde el primer día. Este es el primer paso de un plan para convertir la universidad en la formación laboral de las grandes empresas, en una rama de estas en las que formar técnica e ideológicamente (pero no en humanidades o filosofía por ejemplo) a sus futuros trabajadores. Como apuntan desde la comunidad de profesores, esto significaría básicamente acabar con las carreras como tal, dejando de ser estas una formación continuada con una lógica propia, que busca dar un conocimiento integral en una rama de conocimiento (como puede ser la sociología, la medicina o el arte). Desde la comunidad de profesores denuncian que el ministro proponga “itinerarios académicos abiertos sin garantizar la coherencia académica en un modelo liberal de universidad pública a la carta” lo que, de hecho, “convertiría la educación superior en un mercado para los más privilegiados y al servicio del tejido empresarial”

Es justo de lo que habla este artículo que salió hace unos días https://www.cuartopoder.es/ideas/2020/05/19/no-es-esta-la-universidad-que-necesitamos-sr-castells/

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#61989 11:55 29/5/2020

Viva El Recambio!

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#61988 11:44 29/5/2020

Yo estoy un poco de acuerdo con el comentario 61910. Llevo leyendo el saltodiario desde el confinamiento y me convencía la crítica más o menos consistente y aguda que se ha hecho desde diferentes artículos e investigaciones. Hoy he abierto este artículo y me ha sorprendido mucho. También he pensado que no parece una reflexión digna de la calidad del periódico. No he podido acabar de leerlo. Solo por decir algo, cuando dices que los profesores no pueden ser youtubers, y defines a los youtubers como mentirosos que falsean la realidad o la manipulan, y a eso lo llamas "estética"... no sé, parece dicotómico, exagerado y tremendamente falso. Si te fijas en Antonio García Villarán, ahí tienes a un youtuber profesor de universidad que resulta completamente ideal para pensar en la transición de la docencia hacia la plataforma digital. Su conocimiento de arte, su visión y crítica tienen alcance global, no solo pueden disfrutarlas alumnos privilegiados, sino que estudiantes de todo el mundo tienen acceso directo a sus clases online.
Y luego, por otra parte, te refieres a la Universidad Pública como algo un poco ideal e indefinido. Yo no pienso que sea óptimo impulsar el desarrollo y las ideas a través de una competencia puramente neoliberal, pero no decir nada de la oscuridad y los dolorosos defectos en los que han caído nuestras universidades. Da la impresión de que no se conoce o no se está siendo objetivo con la institución que conocemos todos.
En fin, ya he leído en las respuestas que "esto es un blog de opinión" y que podría caber bien este tipo de perfil reflexivo, pero te dejo mi comentario porque me ha impactado mucho la falta de rigor que hay en el texto.
Un saludo.

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El Sacapuntas 13:31 29/5/2020

Hola! precisamente, esto es un artículo del Sacapuntas, no de la redacción de El Salto. Cuando hablamos de youtubers nos referimos a los youtubers en general y al patrón hegemónico, nosotros también conocemos buenos youtubers (y nos apuntamos el que comentas), pero todos sabemos cual es la norma y qué youtubers ven los chavales y cuáles son los que tienen millones de visitas porque son promocionados por marcas. En fin, nos referimos a lo que se viene llamando "youtuberización". Y la educación no pueden ser videos de youtube, como plantea la digitalización, por lo que implica para el proceso pedagógico, como explicamos.

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#61986 11:27 29/5/2020

Eso de que Castells
ha dado clase aquí y allá, que es simplemente un vocero es de traca. Es uno de los académicos más importantes e influyentes del pais.. Miren su currículum y su Obra.. Ataquen por otro lado, no por ahí. Y es curioso decir que el ministro es un ultra neoliberal.. Había pocos ultras neoliberales en el 15 M..

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El Sacapuntas 13:26 29/5/2020

Exacto, pero Castells no estuvo en el 15M, solo habló de él, como tantos liberales en red. Pero que bueno que lo digas, tenemos preparado un artículo sobre Castells y el 15M para la semana que viene

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#62003 14:06 29/5/2020

Quiero matizar que Castells sí que estuvo en el 15M. De hecho escribió un libro analizando el caso del 15M ("Redes de indignación y esperanza"). Tampoco es que hubiese acampado en las plazas, pero siempre argumentó a favor de las proclamas del movimiento en todas partes. Aquí un enlace a un vídeo a un intervención suya en la acampada en Barcelona: https://youtu.be/2nWa32CTfxs Un saludo

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#61975 7:20 29/5/2020

Estaría muy bien una entrevista cañera de El Salto (o de El Sacapuntas directamente) a Manuel Castells.

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#61960 23:11 28/5/2020

Cuando citas a Castells sobre cómo elegir al rector, lo honesto hubiese sido poner su argumentación entera "Patronatos de personalidades independientes nombrados por quienes aportan los recursos. En el caso de las universidades privadas, los donantes. En el caso de las universidades públicas, los parlamentos y gobiernos que administran nuestros impuestos". El Parlamento, no el banco Santander.

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#62008 14:34 29/5/2020

Pues nada, que los elija el Santander en la privada, y en la pública que lo elija el partido de turno en vez de los estudiantes

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#61947 20:03 28/5/2020

Gracias por compartir ese (único) enlace a alguna referencia concreta. En este enlace, que da a una columna de opinión del propio Castells que publicó La Vanguardia en 2008, efectivamente se aprecian algunas de las afirmaciones que recoge vuestra columna (p. ej., que las matrículas no deberían costar lo mismo para todos, que se necesitan becas) pero algunas otras están desvirtuadas (p. ej., que el patronato del rectorado en una universida pública lo propone la administración pública y no la empresa privada). Por otra parte, en vuestra columna hacéis muchas valoraciones que no están acompañadas de ninguna referencia a fuente alguna (p. ej., que son 36.000 los estudiantes que no tienen acceso a internet, que Castells se dedica a propagar la ideología neoliberal allá donde va, que la digitalización necesariamente acaba con el pensamiento crítico, etc.). Sinceramente se aprecia que no habéis considerado ni leído ninguna de sus obras académicas ("La galaxia Internet", "La era de la información", "Comunicación y poder", "Redes de indignación y de esperanza") ya que en estas publicaciones Castells afirma cuestiones que van en la misma línea de muchas de vuestras críticas, y no en oposición. Por último, desde que Castells asumió como ministro, ha afirmado claramente que está a favor de reducir las tasas universitarias, cuestión que ya se ha hecho eco en diferentes medios de comunicación esta semana (como el propio El Salto: https://www.elsaltodiario.com/universidad/suprimir-sistema-horquillas-estudiante-universitario-catalunya-paga-triple-andalucia). Para acabar, deciros que efectivamente ejercer el pensaminto crítico es más necesario que nunca, pero ayudaría bastante a los lectores que en cada aseveración que hacéis, que la acompañéis de la debida referencia a la fuente, porque aunque las opiniones son válidas, se pierde credibilidad si no se contrastan los argumentos con evidencias. Un saludo sincero

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El Sacapuntas 13:22 29/5/2020

Hola! Todas las citas que hemos puesto se pueden encontrar en internet, pero de acuerdo, vamos a volver a buscarlas y a ponerlas hoy por aquí. Lo de los 36.000 estudiantes lo tienes aquí https://elpais.com/sociedad/2020-04-23/los-rectores-estiman-que-36000-universitarios-tienen-trabas-tecnicas-para-ver-las-clases-o-examinarse.html

Hemos leído algunos libros de Castells, pero que él critique algunas cosas que denunciamos no quiere decir que las recetas que propone vayan a arreglar los problemas, y no a agravarlos más. Saludoos.

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#61931 17:08 28/5/2020

Joder, lo estaba leyendo y pensando "es que es tal cual". Nos venden esto como el futuro, igual que decían que los recortes eran dolorosos pero necesarios, PARA QUE NO LUCHEMOS PARA EVITARLO

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#61910 15:04 28/5/2020

Probablemente el artículo más penoso y lamentable que he leído jamás en El Salto: sensacionalista, torticero y tergiversando muchas de las opiniones de Castells. En fin, que estamos en el siglo XXI y que las universidades españolas son un un pozo sin fondo de corrupción nepotismo, endogamia, mediocridad, explotación y acoso sexual. Asumidlo.

Por otra parte, es muy decepcionante que El Salto publique esto, es un medio más que nunca necesario para los tiempos oscuros que están llegando....

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#61919 15:55 28/5/2020

Hola #61910, te recomiendo el artículo de Manuel Castells, el número 11 de este link, que se llama La Universidad a debate. Ahí encontrarás varias de las aseveraciones de las que da cuenta el artículo. https://eju.tv/2008/12/mundo-al-dia-xiv/

De nada!

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#61946 19:39 28/5/2020

Hola: gracias, lo he leído y, efectivamente, me ha servido para reafirmarme en que estáis muy equivocados/as con la interpretación de Castells de la universidad. Por cierto, ahí tampoco habla de digitalización. Pues nada, seguid adelante con el fuego amigo, y suerte. A copiar el modelo soviético.

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El Sacapuntas 16:50 28/5/2020

Hemos leído tantas veces lo de "este es el peor que ha publicado El Salto" solo porque a alguien no le ha gustado... De todas formas este es un artículo del blog, no de la redacción de El Salto y cómo tal, respondemos. Te invitamos a explicarnos qué se tergiversa exactamente.

Por cierto, todos los problemas de la universidad que comentas y que son bien ciertos, no se solucionan con la digitalización. Más bien, esta se sumará a esos problemas.

Saludos

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#61887 12:17 28/5/2020

Te gustará nada, poco o mucho el trabajo que ha realizado Castells como sociólogo o académico, pero poner en duda que existe y que se sustenta sobre investigaciones hechas a lo largo de décadas es muy atrevido. Lo puedes rebatir, probablemente, con infinidad de argumentos, pero ¿poner en duda su existencia?

Igual que las preguntas conspiranoicas sobre futuros confinamientos. ¿En serio?

La universidad pública necesita reflexiones serias. La actual situación no funciona (en este artículo parece que no hay prebendas actualmente y todo funciona de maravilla) y la propuesta es una mercantilización.

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El Sacapuntas 15:26 28/5/2020

Hola! No se pone en duda que esas investigaciones existan, hombre, sino su validez. La pregunta ¿qué invesgaciones? se refiere precisamente a eso, a qué investigaciones y cuáles son las teorías a las que de adscriben. También a quienes las han financiado. Pues lo que él dice, que la conexión como forma de vida (el tele-trabajo, la tele-educación, etc.) "tiene fuertes componentes de relación humana" ¿?, es algo que vemos desmentido en el día a día: frustración, angustia, falta de empatía, depresiones, individualismo... Lo hemos visto recientemente. Y qué curioso, hay un montón de investigaciones que, por contrario a las de Castells, así lo avalan.

Por otra parte, de futuros confinamientos habla la tele cada día. Por eso nos preguntamos si lo usarán como aval más adelante, y en cualquier caso porque lo han usado ya como justificación en este intento de cambiar la educación y toda la base pedagógica de forma estructural y permanente.

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#61934 17:31 28/5/2020

Vas a disculpar, pero Castells habla de sociología y tiene decenas de trabajos donde desarrolla el concepto de “sociedad red” y tú planteas problemas que se resuelven desde la psicología. Dos disciplinas que por si solas no va a poder encontrar soluciones a problemas tan complejos como los que se avecinaban. Pero en el texto y en el comentario te basas esencialmente en artículos de prensa y desprecias el trabajo académico de Castells, que por cierto también tiene un “montón” de investigaciones que lo respaldan de otros autores. ¿Eso quiere decir que estén en lo cierto? No, pero son hipótesis a tener en cuenta. De igual modo que hay que tener en cuenta las que mencionas pero tampoco citas.

Por cierto, no habéis aceptado ninguna crítica al post.

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#62020 18:33 29/5/2020

Criticamos las declaraciones de Castells porque la reforma de la ley educativa y las medidas que se están tomando han sido adelantadas en esas declaraciones. Decisiones que tienen que ver con su labor como ministro. Por otra parte, sus méritos como sociólogo no le avalan necesariamente para ser un buen ministro de universidades. Las decisiones que está tomando tienen que ver con su ideología, o con su corriente sociológica, si queremos decirlo bonito. Otros muchos sociólogos le están criticando. Prácticamente todos los profesores de universidad están en contra de su plan. Nadie le va a pedir cuentas al estilo de "esto no es lo que ponía en tus libros" o "esto no ha resultado como decían tus teorías" si no en base a sus decisiones políticas. De hecho, en última instancia sus reflexiones ni siquiera tienen por qué corresponderse con el papel que juega como político.

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#62175 18:01 1/6/2020

Es verdad que el que sea un buen académico no significa que vaya a ser un buen ministro. Y también que gobiernes quien gobierne siempre habrá personas y grupos que no estén de acuerdo y que criticarán las políticas que se plantean y desarrollan. Pero también os enfrascáis en afirmaciones que se prestan a confusión. No es lo mismo "ideología (política)" que "corriente sociológica" (de hecho, por definición no tienen nada que ver uno con el otro). También afirmáis que "prácticamente todos los profesores de universidad están en contra de su plan"...De entrada me cuesta creer que casi todos estén en contra, pero además, ¿quién lo dice? ¿según quién? ¿cuál es la fuente de esta afirmación? Como decía otra opinión más arriba, creo que a vuestra columna le falta más rigor para que sea una columna de más calidad.

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#61885 12:07 28/5/2020

Sin perjuicio del pensamiento crítico, me parece que se hacen muchas aseveraciones sin ningún tipo de respaldo que lo demuestre. Aunque se trate de una columna de opinión, los argumentos aquí expuestos ganarían en solidez si se acompañaran de referencias a las declaraciones y hechos que se le asignan al ministro Castells. En este sentido, sin estas referencias, la columna pierde bastante credibilidad.

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El Sacapuntas 14:04 28/5/2020

Hola! Las fuentes de cada cita se pueden encontrar buscándolas junto al nombre del ministro. Han sido publicadas en diferentes medios (El País, El Español, La Vanguardia y El Confidencial) en los últimos meses, a excepción de las declaraciones de 2008 y 2015, sacadas de escritos del propio Castells. Gracias por leernos!

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#61915 15:25 28/5/2020

Hola, #61885, aquí tienes un link donde el propio Castells atestigua gran parte de lo que se critica en el artículo: https://eju.tv/2008/12/mundo-al-dia-xiv/ De nada.

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#61871 9:21 28/5/2020

Sí, lamentablemente a la actual situación feudal corrupta de las universidades en el estado español que humilla y precariza especialmente a los jóvenes, sólo se les ocurre como solución "americanizar" la universidad. El modelo que propone Castells, que tan bien critica este artículo, propiciaría, eso sí, una mejora inmediata en el muy bajo nivel académico actual de las universidades en el estado español, las cuales están atadas a paradigmas y agendas de investigación vetustas propiciadas por su estructura feudal. Así que, sinceramente, por supuesto que estoy de acuerdo en todo lo que critica este artículo, pero no sé que es peor, si quedarnos como estamos o ir hacia el modelo flexible neoliberal de Castells, que al menos dinamizaría la producción de conocimiento.. precariedad ya existe de todas formas, no creo que el modelo de Castells traiga más precariedad, sólo para lxs profes atornilladxs en sus plazas fijas y sus agendas de investigación vetustas.. Fíjense qué mal estamos que hasta un modelo neoliberal podría contribuir a mejorar un poco la situación.. en cualquier caso, dudo que Castells triunfe, las universidades del estado español y sus redes feudales vetustas tienen suficiente músculo como para lograr que fracase, consiguiendo que los privilegios de las viejas vacas sagradas continúen intactos sobre la humillación y los cadáveres del profesorado joven precario

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Sobre este blog
Un blog contra el sistema educativo. El Sacapuntas es un lugar de encuentro donde coincidimos estudiantes a los que nos une no solo un sistema educativo en el cual nos toca trabajar y sobrevivir, sino también la voluntad de transformarlo desde abajo y entre iguales. Pretendemos que este blog sea un medio donde sacarle punta a temas que nos influyen de forma directa; ya sea como estudiantes (situación universidades e institutos, precariedad estudiantil, crítica al modelo educativo actual, propuestas y reflexiones para un movimiento estudiantil horizontal y sin jefes) o como vecinxs de las clases populares (migración, gentrificación, represión, luchas sindicales y sociales: vivienda, sanidad, clima, feminismo, etc.). Nuestro objetivo es "afilar" y profundizar en los debates y en la acción, más allá de los discursos reformistas y las temáticas preestablecidas, que solo buscan encajonar las luchas y fortalecer el mismo sistema capitalista que sufrimos diariamente.
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